domingo, 26 de junio de 2011

Los tres últimos deseos de Alejandro El Grande

Encontrándose al borde de
la muerte, Alejandro
convocó a sus generales
y
les comunicó sus tres
últimos deseos:



1 - Que su ataúd fuese llevado en hombros y
transportado por los
mejores médicos de la época.


2 - Que los tesoros que había conquistado
(plata, oro, piedras
preciosas), fueran
esparcidos por el camino hasta su tumba, y...


3 - Que sus manos quedaran balanceándose
en el aire, fuera del ataúd,
y a la vista de todos.

Uno de sus generales, asombrado por tan
insólitos deseos, le preguntó
a Alejandro
cuáles eran sus razones.


Alejandro le explicó:



1 - Quiero que los más eminentes médicos
carguen mi ataúd para así
mostrar que ellos
NO tienen, ante la muerte, el poder de curar.


2 - Quiero que el suelo sea cubierto por mis
tesoros para que todos
puedan ver que los
bienes materiales aquí conquistados, aquí
permanecen.

3 - Quiero que mis manos se balanceen al
viento, para que las personas
puedan ver
que vinimos con las manos vacías, y con
las manos vacías
partimos, cuando se nos
termina el más valioso tesoro que es el
tiempo.

Al morir nada material te llevas, aunque
creo que las buenas acciones
son una
especie de cheques de viajero.


"El TIEMPO" es el tesoro más valioso que
tenemos porque es LIMITADO.


Podemos producir más dinero, pero no más tiempo...


Cuando le dedicamos tiempo a una persona,
le estamos entregando una porción de nuestra
vida que nunca podremos recuperar, nuestro
tiempo es nuestra vida.


EL MEJOR REGALO que le puedes dar a
alguien es tu tiempo y SIEMPRE se le regala
a la familia ó a un buen amigo.