jueves, 23 de agosto de 2012

¡Sólo tiene mujer quien puede! - Por Luis Fernando Veríssimo, escritor brasileño.


Luis Fernando Veríssimo, escritor brasileño
(Porto Alegre, Rio Grande do Sul, 26 de Septiembre de 1936)




El irrespeto por la naturaleza ha afectado la supervivencia de varios seres, y entre los más amenazados está la hembra de la especie humana.

Tengo apenas un ejemplar en casa, que mantengo
con mucho celo y dedicación, pero en verdad
creo que es ella la que me mantiene.

Por lo tanto, por una cuestión de
auto-supervivencia, lanzo la campaña
“Salvemos a las mujeres”.

Tomen de acá mis pocos conocimientos
sobre la fisiología de la feminidad, con el
fin de que preservemos los raros y preciosos
ejemplares que todavía quedan:

1. Hábitat:

La mujer no puede vivir en cautiverio. Si
está enjaulada, huirá o morirá por dentro. No hay
cadenas que las aten y las que se someten a la
jaula pierden su DNA. Usted jamás tendrá la
posesión sobre una mujer; lo que la va a atar a
usted es una línea frágil que necesita ser
reforzada diariamente
.

2. Alimentación correcta:

Nadie vive de la brisa. Mujer vive de cariño.
Dele en abundancia. Es cosa de hombre, y
si ella no lo recibe de usted, lo buscará en
otro. Besos matinales y un “yo te amo” al
desayuno las mantienen bellas y perfumadas
durante todo el día. Un abrazo diario es
como el agua para los helechos. No la deje
deshidratarse. Por lo menos una vez al mes
es necesario, si no obligatorio, servirle un
plato especial
.



3. F l o r e s:


También hacen parte del menú. Mujer que no
recibe flores se marchita rápidamente y
adquiere rasgos masculinos como la
brusquedad y el trato áspero
.


4. Respete la naturaleza:

¿No soporta la TPM (tensión pre-menstrual)?
Cásese con un hombre. Las mujeres menstrúan,
lloran por cualquier cosa, les gusta hablar de
cómo les fue en el día, de discutir sobre la
relación. Si quiere vivir con una mujer,
prepárese para eso
.



5. No restrinja su vanidad:

Es propio de la mujer hidratar las mechas,
pintarse las uñas, echarse labial, estar todo
un día en el salón de belleza, coleccionar
aretes, comprarse muchos zapatos, pasar
horas escogiendo ropas en un centro comercial.
Comprenda todo esto y apóyela.



6. El cerebro femenino no es un mito

Por inseguridad, la mayoría de los hombres
prefiere no creer en la existencia del cerebro
feme
nino. Por ello, buscan aquellas que fingen
no tenerlo (y algunas realmente lo jubilaron).
Entonces, aguante: mujer sin cerebro no es
mujer, sino un simple objeto decorativo.
Si usted está cansado de coleccionar estatuillas,
intente relacionarse con una mujer.
Algunas le mostrarán que tienen más materia
gris que usted. No les huya, aprenda con ellas
y crezca. Y no se preocupe; al contrario de lo
que ocurre con los hombres, la inteligencia no
funciona como repelente para las mujeres
.


7. No haga sombra sobre ella...

Si usted quiere ser un gran hombre tenga una
mujer a su lado, nunca atrás. De esa forma,
cuando ella brille, usted se bronceará. Sin
embargo, si ella está atrás, usted se llevará
una patada en el trasero
.



8. Acepte:
Mujeres también tienen luz propia y no
dependen de nosotros para brillar. El hombre
sabio alimenta los potenciales de su
compañera y los utiliza para motivar los
propios. Él sabe que, preservando y
cultivando la mujer, él estará salvándose a
si mismo.



Amigo, si usted piensa que
la mujer es demasiado costosa,
vuélvase GAY.
¡Sólo tiene mujer quien puede!

fuente: llegó en u-mail sin citar la fuente.