miércoles, 14 de noviembre de 2012

ISRAEL: Lic. Samuel Leillen Anos explica la Atomización partidaria – Participación limitada en las urnas – Liderazgo



PREOCUPACIONES CIUDADANAS
Atomización partidaria – Participación limitada en las urnas – Liderazgo

Por el Lic. Samuel Leillen

Especial para "LÍNEA DIRECTA", 
octubre 2012

En enero próximo la ciudadanía israelí vuelve a las urnas, aparentemente  por la incapacidad del gobierno de aprobar un presupuesto para el año 2013 en forma cuerda y concertada. No es la primera vez que bajo la cobertura de objetivos altruistas  o regencia de normas espirituales – se alteran las sensibles estructuras de la democracia israelí.

LA ATOMIZACIÓN PARTIDARIA
En este momento se anuncia que figuran en el Registro de Partidos Políticos aproximadamente 90 agrupaciones. Recordemos que para las anteriores elecciones, de febrero de 2009, se presentaron 33 listas, de las cuales sólo 12 consiguieron incorporarse a la Knesset, siete de ellas con menos del 5% de los votos c/u. 
Ni siquiera la amplia coalición actual se mantuvo durante todo el período legislativo: el 17.1.2011 la fracción Laborista se dividió en dos fracciones,  una encabezada por Ehud Barak (partido "Independencia", cinco diputados) y la otra que quedó con el título original encabezada en estos momentos por Shelly Yachimovicz (8  diputados).




 

           KNESSET  18 -       inicio de sesiones: 24.2.2009      




fracción
% de votos
N° de bancas
N° de bancas actual

KADIMA
22.5
28
28

LIKUD
21.6
27
27

ISRAEL BEITENU
11.7
15
15

AVODA
9.9
13
8

ATZMAUT
5

SHASS
8.5
11
11

ORTODOXOS ASHKENAZIES
4.4
5
5

RAAM-TAAL (árabe)
3.4
4
4

HAYJUD HALEUMI
3.3
4
4

JADASH (árabe)
3.3
4
4

MERETZ
3
3
3

HABAYT HAYEHUDI
2.9
3
3

BALAD (árabe)
2.5
3
3

Total parlamentarios:
120
120






PÉRDIDA DE VOTOS
De los 3,416,587 ciudadanos que se presentaron entonces a votar (65% del padrón), se perdieron 147,000 votos, un tercio de ellos por razones técnicas (papeletas dobles, papeletas en blanco, sobre vacíos, etc.) y 103,904 votos fueron a 21 listas de payasada que no alcanzaron el porcentaje mínimo de votos para poder ingresar al parlamento. Esto significa un desperdicio del equivalente de cuatro bancas parlamentarias.

Entre esas 21, tres enarbolaban títulos "verdes":
·      "Movimiento Verde y Meimad" (28 mil votos),
·      "Hoja Verde" (13 mil),
·      "Los Verdes – Por una Israel Verde" (12,400 votos).
Ninguno de ellos logró ni siquiera un escaño, y de ir juntos hubieron podido alcanzar a incorporar a la Kneset dos parlamentarios verdes.

Las otras 18 listas "aventureras" tuvieron c/u el apoyo de escasas centenas de votantes.
En definitiva, hubieron sólo 3,373,490 votos válidos, un 62% del padrón electoral. Quiere decir que el 38% de los que tenían derecho al voto, unos DOS MILLONES de empadronados, o no lo utilizaron, o lo diluyeron votando a listas mojigangas, o creyeron que emitían un voto de desconfianza votando en blanco: no captaron que de esta manera fortalecieron la influencia de los intereses de los partidos religiosos y sectoriales agravando la carga pública que ello contrae y la inoperancia a lo que ello conduce.



EL EJERCICIO DEL DERECHO AL VOTO

Interesante señalar que durante los 20 primeros años de independencia, de 1949 a 1968, el porcentaje de votantes  fue 82%; en los veinte años siguientes bajó a 79%, y desde entonces la participación fue en constante descenso hasta el 64% del año 2009. Con un padrón electoral de 5.3 millones de  personas, una participación del 82% significaría que 4.3 millones se hubieran acercado a las urnas, pero lamentablemente lo hicieron sólo 3.4 millones, una abstinencia del 35%.


La dejadez, el desprestigio de los dirigentes, las luchas internas, el incremento de la corrupción, la falta de plataformas claras, incluso la angustia "que esto no tiene arreglo", etc. han hecho que 4 de los partidos "tradicionales" obtuvieron sólo 71 diputados, el 59% de las bancas (Meretz, Avodá, Likud  y Kadima);
otro 18% obtuvieron 3 partidos "sectoriales", originarios de la ex Unión Soviética y partidarios de los establecimientos en Judea y Samaria, incluyendo algunos remanentes del sionismo religioso ex- Mafdal; 
como señalamos anteriormente, 2 partidos religiosos obtuvieron el 13%
y el sector árabe – con tres fracciones diferentes - ocupó el 9% de los escaños.


No nos cabe la menor duda que si la participación ciudadana hubiera sido mayor,  los resultados generales hubieran sido completamente distintos y la distribución por listas hubiera tomado otras características.


SECTARISMO  PERJUDICIAL

No siempre las agrupaciones sectoriales resultan beneficiosas para sus integrantes. Un  frente unido entre los diversos partidos árabes, por ejemplo, resultaría beneficioso para  reforzar los intereses específicos del sector árabe, cuya influencia se viene debilitando desde 1998 cuando definieron su sentir de "Nakba" (título que cataloga al establecimiento del Estado Judío como el "desastre" de la nacionalidad palestina), anteponiendo lemas destinados a deslegitimar las acciones israelíes – suponiendo que esos lemas tienen alto valor electoral - y despreocupándose por atender las necesidades de la población árabe de Israel relegadas durante decenios por efectos de la historia, el conflicto, los intereses encontrados.


LOS PARTIDOS RELIGIOSOS

Se insiste mucho en la necesidad de un cambio de estructura de la democracia israelí que conduzca a disminuir, incluso limitar, la influencia de los partidos políticos religiosos. Asombran las proporciones: los partidos religiosos ortodoxos que actúan en la actual Knesset son sólo dos, los "ashkenazim" (Yahadut Hatorá, Deguel Hatorá y Agudat Israel) con cinco diputados y los representantes de la "Unión Mundial de Sefaradíes que profesan la Torá -  SHAS" - con 11 parlamentarios – juntos conforman el 13% del parlamento israelí, con 434,254 votos, ¡solamente un  8% del padrón electoral de las últimas elecciones!

Esto hace que SHAS tiene cuatro ministerios y un vice ministro, y Yahadut Hatorá tiene dos viceministros, uno de ellos funcionando como Ministro de Salud Pública. Además presiden la Comisión de Finanzas del parlamento.

Los que suelen definir a la democracia como el predominio de las mayorías, van a tener que revisar la precisión de sus apreciaciones.


CRISOL  DE  DIÁSPORAS

La declaración de Independencia del 14 de mayo de 1948, señala que "El Estado de Israel permanecerá abierto a la inmigración judía y el crisol de las diásporas". La fragmentación sectorial contradice este objetivo nacional: no podrá conseguirse "crisol de diásporas" cuando la expresión política más importante de la soberanía nacional recalca las diferencias, resalta los orígenes, incluso se lo utiliza para discriminar a otros fragmentos de la ciudadanía.

El promedio de duración de un gobierno, en la breve historia de la soberanía israelí, es menor a los dos años. Un 40% logró mantenerse en el poder menos de 18 meses. Las tendencias sectoriales y la atomización aportan a las debilidades del gobierno israelí en cuanto a su capacidad de gobernar y a la toma de resoluciones
se refiere, en particular cuando se entremezclan argumentos plagados de sensibilidades sectoriales anacrónicas y cuando el debate  resulta acompañado por un bravucón ejercicio de fuerza típico de un bodegón de baja calaña.

De los 32 gobiernos conformados desde la declaración de la independencia, sólo dos lograron cubrir el mandato determinado por la ley: el gobierno de Golda Meir de 1969-1974, que finalmente cayó por los resultados de la Guerra de Yom Kipur, y el primer gobierno de Menajem Beguin, 1977-1981.


TODOS SOMOS RESPONSABLES

Todos somos responsables en la misma manera, pero cada uno de nosotros "carga" con otra "inconducta": muchos de nosotros, por callar; 2 millones  por no acudir a votar; gran parte de nosotros, por promover la atomización política y ayudar a disgregar los esquemas estructurales; todos, por preocuparnos por el recuento electoral  y no por las virtudes de nuestros políticos y la calidad de sus hechos.

Muchos definen a los políticos como personajes especuladores que actúan por caminos entreverados para obtener su ubicación privilegiada en la organización en la que actúan. La realidad diaria demuestra que el objetivo de nuestros políticos es llegar a la cima de la organización donde actúan, solamente para estar allí en la cúspide y hacer lo imposible, incluso lo indebido, para velar por su posición. Estarán  dispuestos a toda manipulación a fin de perdurar en el poder.

Y ante este tipo de políticos, muchos ciudadanos se confunden, desconocen cuáles son los objetivos programados y cuáles son los caminos adecuados para materializarlos. Frente a los votantes, los políticos resultan dirigentes faltos de columna vertebral, falsos en sus declaraciones, dudosos en sus propósitos e incongruentes en sus declaraciones.

¿Dónde están los estadistas que le devuelvan a este país sus ideales, sus principios, su visión de futuro y consigan conducirlo por las vías correctas, normativas, transparentes, efectivas, democráticas? Créase o no, la llave de esto la tenemos los registrados en el padrón electoral.


Lic. Samuel Leillen
25.10.2012




* El Lic. Samuel Leillen es Estadígrafo, Asesor financiero, Publicista, Conferencista y Miembro Honorario de la Cámara de Comercio Israel América Latina y de CEVI – Cámara de Economía Venezolana Israelí.

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"UNA INQUIETUD: EL MAÑANA"
50 apuntes - crónicas - artículos – reflexiones / 2007 - 2009
Publicación  CASA  ARGENTINA en  ISRAEL TIERRA SANTA
-  FUNDACIÓN  INTERNACIONAL RAOUL  WALLENBERG