jueves, 19 de julio de 2012

Argentina. Shoá: Homenajean la “noble actitud” que tuvo Albania con los judíos perseguidos

Argentina. Shoá: Homenajean la “noble actitud” que tuvo Albania con los judíos perseguidos


El Museo de la Shoá de Buenos Aires (foto) y las embajadas de Israel y Albania rindieron homenaje a la “noble actitud” que tuvo Albania con los judíos perseguidos por los nazis.

La actividad incluyó los discursos del presidente de la entidad anfitriona, Alejandro Dosoretz, y los enviados de ambos países, Daniel Gazit y Rezar Bregu, y la proyección de un cortometraje alusivo, “Rescate en Albania”, de 27 minutos, en el cual sobrevivientes de la Shoá relatan cómo fueron salvados del exterminio nazi gracias a la acción de ciudadanos de Albania que les brindaron protección y ayuda.


Dosoretz dio la bienvenida a los presentes y afirmó: “Es un orgullo para el Museo de la Shoá albergar esta reunión, donde se quiere manifestar y ponderar la actitud de un gobierno, cuando en momentos trágicos de la humanidad, los gobiernos y pueblos le dieron totalmente la espalda al pueblo judío”.

Por su parte, Bregu manifestó que cuando hace unos años tuvo “el honor de encender una vela en un acto de conmemoración de la Shoá en Buenos Aires, sabía que muchos de los presentes aquella tarde no sabían de una verdad histórica que (los) enorgullece con modestia: el rescate de judíos en Albania”.

“Para nosotros es una historia conocida, particular y a la vez común: particular porque es un rescate de una comunidad en tiempos difíciles de la ocupación nazi fascista; común para un pueblo como el mío, el albanés, que en su código genético tiene, entre otros, dos pilares: el ‘Tamún’, que es un código de la Edad Media, y la ‘Besa’ -mantener la promesa, que para el albanés es algo santo-, ambos son códigos morales que significan generosidad, ayuda y sacrificio por el prójimo, de muy antiguas normas que se han convertido en conductas normales; sin embargo, el rescate de los judíos en Albania es también único por el hecho que su número aumentó de 300 a 2.300 personas”, explicó.


Respecto del documental, el diplomático anticipó que “van a escuchar testimonios que suenan como leyendas o cuentos fantásticos, por ejemplo: un saco de harina que un desconocido albanés les ofrece a unos judíos recién llegados, desconocidos, en la puerta de su casa, y otro que dice ‘D’s nos ayudó mucho este año con la cosecha porque ustedes están presentes como huéspedes judíos de nuestro hogar’”.


“Estoy orgulloso de ser parte de un país que demostró ayuda y solidaridad; mientras que gente valiente de algunos países escondía a los judíos en sus áticos o sótanos, muchos albaneses dieron un paso más, dándoles a los hebreos ropa nueva e identificaciones con nombres albaneses y los trataron como miembros de sus familias”, finalizó Bregu.


A su turno, Gazit expresó que “es una ocasión especial” porque cuando se habla de la Shoá “hay historias que merecen ser contadas”.

“Hay cosas normales para la gente como el Código de Besa, que conocí cuando vi el sitio que ocupa Albania en Yad VaShem: ayudar al necesitado, no matar, como dice la Biblia”, especificó.

En “el caso de Albania, pocos judíos vivían allá y miles fueron cuando escucharon que podían encontrar refugio, y sin conocer mucho Albania me imagino que muchos albaneses que vivían en las montañas nunca escucharon de campos de concentración ni cámaras de gas, pero sabían que a una persona necesitada había que darle una mano, y si bien estaban ocupados, primero por los italianos y luego por los alemanes, y empezaron las persecuciones, arriesgaron sus vidas por personas desconocidas y salvaron a toda la población judía de Albania y a muchísimos más”, reconoció.

Los albaneses “sabían lo que hay que hacer como seres humanos, y es algo que no tiene precio”, prosiguió, antes de destacar que “Albania es un país en el cual la mayoría de la población es musulmana”, finalizó el diplomático israelí.

También estuvieron presentes los embajadores de Suiza, Johann Stephan Matyassy; Hungría, Pál Varga Koritar; y Holanda, Henry Juriaan De Vries; el ministro consejero de Austria, Gerhard Mayer; y representantes de Noruega, Croacia, Polonia y Bélgica.

Además asistieron Federico Villegas Beltrán, director de Derechos Humanos del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, y Alberto Hammerschlag y Enrique Zadoff, vicepresidente 3º y vocal de la DAIA, entre otros.


fuente: ITON GADOL