viernes, 19 de octubre de 2012

María Cristina Solaeche Galera: Justo reconocimiento a un venezolano ejemplar-Dr. Vinicio Nava Urribarrí:



JUSTO RECONOCIMIENTO A UN VENEZOLANO EJEMPLAR.

María Cristina Solaeche Galera


Además de los aportes como ciudadano y educador de acción, proyectado hacia la comunidad a nivel del Estado Zulia y la República, tales como  sus campañas o iniciativas para que el puente sobre el Lago de Maracaibo llevara el nombre del héroe zuliano Rafael Urdaneta, la construcción de un parque con un monumento a la Batalla Naval y la concientización sobre los derechos de Venezuela en la Guayana Esequiba, entre otros. Sin pasar por alto, claro está,  su heroica participación a la cabeza del pueblo maracaibero a la caída de la dictadura de Pérez Jiménez, el 23 de enero de 1958, y el rescate de la Declaración de Independencia e incorporación a la Gran Colombia, por parte de la Provincia de Maracaibo, el 28 de Enero de 1821, hasta lograr que fuese declarado Día de la Zulianidad al cumplirse cada aniversario, todos los años en la referida fecha. Hoy por hoy, cuando el Dr. Vinicio Nava Urribarrí ha cumplido ochenta y tres años de existencia, es justo dejar constancia y darlos a conocer, cuatro hallazgos obtenidos por él en su dilatada y constante investigación sobre el pasado glorioso de nuestra región zuliana, los cuales me permito sucintamente referir.

Descubrió en el texto de un testamento otorgado por Don Reyes Romero (ascendiente del Dr. Antonio Borjas Romero, el rector eterno), inserto en el Registro Principal de Maracaibo que,  cuando el General realista Francisco Tomás Morales invadió con su ejército la Costa de La Rita, hizo éste echar abajo todas sus matas de coco a punta de hacha, en el mes  de abril de 1822; infiriéndose de tal procedimiento, una odiosa represalia contra los patriotas santarritenses por su respaldo al movimiento independentista  de la Provincia, en enero del año anterior, e igualmente por haberse éstos traladado con sus embarcaciones a la isla de Burros hoy Providencia, al tener noticias de la invasión de las tropas comandadas  por el jefe canario a la costa oriental del lago, como antes se ha dicho.


Vinculado al hecho anterior, halló también un documento de Prueba Supletoria o Justificativo de propiedad sobre el Fundo de La Puente, en el cual se dice que durante abril de 1822, las mismas tropas de Morales quemaron las casas de los patriotas rritenses, y en una de ellas se guardaban las escrituras originales en referencia.

Las anteriores alusiones de veraces y seguras procedencias, son para enaltecer y exhibir las  glorias de un pueblo que luchó heroicamente por la independencia patria.
Asímismo, nuestro historiador encontró en el Correo del Orinoco, edición Nº 100 del 7 de abril de 1821, copia del Acta de la Declaración de Independencia de la Provincia de Maracaibo, ocultada, negada y hasta calificada de apócrifa en sus publicaciones en diferentes libros por no especificar la procedencia de su texto. Siendo la primera vez que un comentarista o historiador, entre tantos que han narrado nuestra historia nacional, haya indicado con precisión, tan fidedigna y  prestigiosa fuente, como un órgano  periodístico fundado por el propio Libertador Simón Bolívar.

Y toma este hecho mayor elevación y relevancia, si conocemos que Vinicio Nava Urribarrí hizo un estudio muy pormenorizado sobre todas las Actas de Independencia de los pueblos o naciones del continente americano, incluyendo la de los Estado Unidos de América, hallando que la única al declarar su independencia que proclamó textualmente “LA REPÚBLICA DEMOCRÁTICA”, fue la Provincia de Maracaibo.

Acaecer trascendente para una sublime exaltación al carácter civilista y humanístico de los maracaiberos, que nos permite consagrar a Maracaibo como la auténtica Atenas de América.

Vaya para el Dr. Vinicio Nava Urribarrí, nuestro justo reconocimiento por sus ejecutorias ciudadanas y aportes a nuestra historia del Zulia y de Venezuela entera, y al formularle votos por una prolongada vida después de elevarse al honroso grado de octogenario,  pudiéramos proponer llamarlo sencillamente, un historiador historiado.



       Dra. María Cristina Solaeche
       Profesora emérita jubilada de L.U.Z.