domingo, 21 de octubre de 2012

Domingo 21 de Octubre 2012: DIA DE LA MADRE en Argentina y otros paises..."Carta de una madre"

Carta de una madre
Marta Snaidero
Ciudad.

Señores directores: Cada día que pasa más son las madres que son separadas de sus hijos, no es la guerra, no es la muerte, no es un viaje, no es un secuestro, no es el robo de sus pequeños... Es la separación que ellos mismos provocan, por el motivo que fuere, cuando les llega la juventud y con ella la búsqueda de una libertad entendida a su manera, o la decisión de cerrar el círculo familiar con su nueva familia, despegándose incluso de aquella primera que los contuviera hasta llegar a la actual. Por ello, porque a diario cruzo historias ajenas y las comparto con mi madre, éste es mi homenaje a aquellas que sienten la soledad de sus hijos: la más terrible de las soledades.

Carta de una madre:
¡Te saludo hijo! Aún existo... y sigo esperando. Ya pasó otro año y sé que también hoy seguiré esperando tu voz en el teléfono, unas líneas por debajo de la puerta, tus hijos ya crecidos corriendo hacia mí.

¡Te saludo hijo! Y te perdono. Abro el cajoncito donde guardo los recuerdos y allí están las fotos; un mechón de tu cabello; aquel primer dientecito por el que pagó el “ratón Pérez”; la libreta con tus mejores calificaciones; el recorte del periódico que me llenó de orgullo al saber que te habías recibido; la invitación a tu casamiento que le mandaste a don José, el almacenero; la foto de mi primer nieto, que a escondidas, me regaló tu amigo.

Te cuento, hijo, que se hacen largas las noches mirando al cielo, buscando una estrella fugaz a la cual pedirle un deseo.

También están tus tarjetitas de primaria para cada Día de la Madre: “Mamá: tranquilo y seguro me preparaba en tu vientre para conocer el mundo fuera de ti”; “Mamá fue la primera palabra que mi lápiz dibujó aquella tarde en el Jardín”; “Mamá: se repiten tus sílabas como las horas perdidas velando mis sueños de niño”. 

Y aquella primera carta: “Mamá: ya soy un hombre, y a pesar de ello correré a tu lado cuando no encuentre las respuestas, para desistir del agravio, cuando deba soportar injusticias, cuando el dolor sea más fuerte que todos los sentidos, cuando me duelan las lágrimas, cuando la alegría sea tan inmensa que necesite de ti para contenerla y atraparla, cuando la fe me abandone y la duda me embargue, cuando odie y cuando ame, cuando mis pasos provoquen que el entorno me margine, cada vez que procurando o creyendo ser feliz, dañe”.

¡Hijo! Quiero contarte que, además del “pasaje de ida” que un día compraste, hay otro “de regreso” para acercarte... Las cicatrices quedarán en “el andén” de la Estación del Amor de Madre, pero apúrate, si otro año pasa, tal vez ya sea tarde.

¡Tocan el timbre! ¿Será que...? Pero qué torpe estoy, mis manos temblorosas buscan los anteojos ya con un solo cristal; igual podré verte, tendrás canas, no más que yo. ¡Al fin! conoceré a tu familia, me invitarás a pasear en tu auto y me sentarás adelante, y seguro, llevaremos flores a la tumba de tu padre.

¡Ya voy! Caramba, ¿no pueden esperar a que esta vieja se levante?

fuente: DIARIO EL LITORAL
SANTA FE, 19 de Octubre 2012