martes, 1 de febrero de 2011

Arquitrave, una revista de poesía independiente de Colombia para todo el mundo de habla castellana (español)






Harold Alvarado Tenorio

Arquitrave, una revista de poesía independiente

Arquitrave, la revista de poesía colombiana, impresa y virtual, es una publicación independiente que surgió de la necesidad de crear y mantener un vehículo de difusión del género, libre de los contubernios propios de las dependencias ideológicas, de gusto y economía, en un país como Colombia, tan pobre culturalmente como rico en manipulaciones y servilismos.


Colombia no tiene tradiciones en revistas dedicadas en exclusivo a la poesía. En el siglo pasado apenas se crearon un par de ellas, de las cuales Acuarimántima fue la más notable, creada y salvaguardada por José Manuel Arango y Elkin Restrepo en Medellín, una ciudad afectada por la violencia del narcotráfico y donde se realiza cada año un Festival de Poesía dedicado a la promoción de la violencia guerrillera, convirtiendo la poesía en el peor enemigo del hombre y pábulo de la empresa familiar de su propietario. Pero si otras han permanecido en circulación deben su existencia al servicio que prestan a instituciones vinculadas con el poder local o de turno o a la difusión y promoción de la obra de sus apoderados. Ello ha sucedido, por ejemplo, con la más antigua de todas, Golpe de Dados, con más de cuarenta años de vida, en incansable intercambio de influencias de sus secretarios de redacción y­/o la aclamación consuetudinaria de su propietario.

Hecha en honor y memoria de Jaime Gil de Biedma y su poema “El arquitrabe”, Arquitrave nació en Cali a mediados del año 2002, durante una larga convalecencia de su director, luego de una severa intervención quirúrgica que le mantiene vivo. La revista cuenta con un comité de patrocinadores en el que figuran, entre otros, Alberto da Costa e Silva, Antonio Caballero, José Prats Sariol, Daniel Balderston, Luis Antonio de Villena, Antonio José Ponte, Raúl Rivero, Elkin Restrepo, D. de J. Cordero o Cristina Peri Rossi.

Desde su fundación se publica gracias a la ayuda desinteresada de un grupo de amigos que desde diferentes países apoyan a su director con donaciones que le han permitido sortear las severas dificultades que publicaciones como ésta sufren en naciones del tercer mundo. También cuenta con un pequeño pero permanente grupo de suscriptores dentro y fuera de Colombia.

Pero, hay que decirlo, tanto la industria privada como las instituciones estatales que financian publicaciones culturales han bloqueado sistemáticamente toda posibilidad de que Arquitrave reciba apoyos de dinero público o privado, acusándole de crear estados conflictivos entre la inteligencia nacional mediante las varias opiniones adversas que su director o sus colaboradores esporádicos ofrecen en la versión virtual. Arquitrave es considerada, por los detentadores del dinero oficial y los agentes culturales y gerentes de editoriales y espectáculos culturales, un enemigo notorio.

Arquitrave se publica seis veces al año y dedica su sección principal a un poeta vivo o muerto, habitualmente con un artículo de fondo sobre su obra y una entrevista y la publicación de algunos de sus textos preferentemente inéditos. Editada en papel de manera artesanal, diez son los poetas que incluye en cada número.


Arquitrave tiene una edición permanente en la Internet, que agrega a la poesía artículos y noticias sobre la cultura, de firmas de todo el mundo y sobre temas globales. Pero dedica buen espacio a la crítica de eventos que hoy confunden al respetable y le apartan de la virtuosa senda de hacer de la cultura un instrumento para la vida en sociedad y el disfrute del arte.

Publicar una revista de esta índole en una nación tan conflictiva como Colombia más que una aventura es una proeza y un riesgo vital permanente. En la Colombia que surgió del Frente Nacional de los partidos tradicionales, quien no esté al servicio de los intereses de esos partidos o quien se oponga a ellos no tiene derecho a existir. Culturalmente Colombia sigue siendo una nación medieval, constituida por gildas ideológicas, pero principalmente por desfalcadores del erario publico. En tiempos revueltos como el presente, además, la cultura se ha tornado meramente espectáculo, y la guerra civil no declarada que viven los colombianos, es la olla podrida de donde sale toda justificación y todo el dinero para la celebración del jolgorio cultural, donde sea invitada o donde se requiera otra expoliación de los dineros del contribuyente. Sin embargo, en la actualidad Arquitrave tiene mas de veinte mil lectores virtuales diarios y unos trescientos de la revista impresa y goza de relativo prestigio entre los aficionados al género merced, quizás, a su inquebrantable búsqueda de la calidad en los textos, de una relativa originalidad en ellos y al combate entre el carnaval y la cuaresma de las vanidades humanas. Arquitrave y su director tratan de que cada salida al aire y a la calle sea una novedad y no un trámite de influencias o pago de favores solicitados a cambio de promociones que a nada conducen, más que al fracaso de las publicaciones y el ridículo de los solicitantes.

Arquitrave ha realizado homenajes a poetas como Gastón Baquero, Konstandinos Kavafis, Luis Cernuda, Bai Juyi, Hans Magnus Enzensberger, Antonio Gamoneda, Karin Boye, José Emilio Pacheco, Iosip Brosky, Hanni Ossot, Salvador Novo, Amílcar Osorio, Miyó Vestrini, J.G. Cobo Borda, Bei Dao, Jorge Zalamea, Ary Dos Santos, Pier Paolo Pasolini, Antonio José Ponte, Jaime Jaramillo Escobar o Nuno Judice, y prepara números para celebrar a José Manuel Caballero Bonald, Ángel González y la poesía argentina y dominicana.

Arquitrave ha difundido más de un centenar de nuevos y viejos poetas de todos los continentes con poemas inéditos y traducciones exclusivas.


Algunos de los autores publicados en la Editorial Arquitrave incluyen selecciones de las obras de Affonso Romano de Santt’Ana, Bob Dylan, Carlos Drummond de Andrade, Charles Baudelaire, Du Fu, Elkin Restrepo, Ferreira Gullar, Jack Kerouac, Manuel Bandeira, Rowena Hill, Raúl Rivero o TS Eliot.

Como prueba de la existencia de Dios y la veracidad de esta nota, puedo afirmar, sin pudor y sin vergüenza, que por opiniones como las aquí expresadas el director de Arquitrave ha sido excluido de todas las muestras de poesía colombiana confeccionadas en los últimos treinta años. En Colombia, si aún se debe la vida por tener la lengua larga, se le acorta la gloria al atrevido. Para muestra, un botón. Si no, que le pregunten a Chus Visor.

fuente: REVISTA LETRALIA- NRO. 176
http://www.letralia.com/176/articulo03.htm