miércoles, 2 de diciembre de 2009

La ley de tabaquismo santafesina permitió disminuir los infartos

Un estudio nacional demostró que -desde la puesta en vigencia y reglamentación de la ley 12.432- se produjeron alrededor de 500 infartos menos entre 2006 y 2007 de fumadores pasivos, al no estar expuestos al humo de tabaco ajeno en lugares públicos. Esto no ocurrió en la ciudad de Buenos Aires, donde la



por Mariana Rivera
salud@ellitoral.com

Es común asociar al tabaquismo -tanto activo como pasivo- con los problemas respiratorios que produce en nuestra salud, como cáncer de pulmón, asma o bronquitis, pero se desconocen las consecuencias inmediatas que éste produce a nivel cardíaco.

Si nos exponemos al humo de tabaco ajeno, al menos durante 30 minutos, nuestros vasos sanguíneos se contraen, se acumulan plaquetas (aumentando el riesgo de formación de coágulos), sentimos arritmia y se reduce la capacidad de nuestra sangre de transportar oxígeno. En definitiva, aumenta nuestro riesgo de sufrir enfermedad coronaria y ataques cardíacos, según lo demuestran numerosos estudios internacionales sobre el tema.

Una reciente investigación realizada en nuestro país constató que en nuestra provincia disminuyeron un 28 % las admisiones hospitalarias por problemas coronarios agudos (hubo alrededor de 500 infartos menos entre 2006 y 2007), a partir de la puesta en vigencia y reglamentación de la ley 12.432, que promueve ambientes 100 % libres de humo, con la consecuente disminución del costo social, económico y de atención médica que esta patología significa.

Sin embargo, no sucedió lo mismo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en donde rige desde la misma época una ley de restricción parcial del consumo y publicidad del tabaco, con un muy pobre cumplimiento.

El estudio fue realizado por el Ministerio de Salud de la Nación, con la colaboración de la Fundación Interamericana del Corazón y Alianza Libre de Humo de Tabaco -Aliar Argentina-, dos organizaciones de la sociedad civil, y la Universidad Johns Hopkins de Estados Unidos. Fue liderado por el Dr. Daniel Ferrante, director de Promoción de la Salud del Ministerio de Salud de la Nación y coordinador de la Vigilancia de Enfermedades Crónicas y Factores de Riesgo.

Una ley sin excepciones

“Al no tener una ley nacional de tabaco, vimos la necesidad de evaluar las políticas de control del tabaco que venían haciendo las provincias o algunas ciudades para legislar sobre ambientes libres de humo, que es lo máximo que pueden hacer a nivel local. En diferentes países del mundo ya han salido reportes sobre la reducción de los infartos y los problemas coronarios agudos (como infartos y anginas de pecho), luego de la implementación de las leyes de ambientes libres de humo. Por eso, comenzamos a ver qué provincias tenían buenas leyes, como Santa Fe, que no contempla excepciones, es decir, lugares destinados a fumadores”, explicó en diálogo telefónico con El Litoral el Dr. Ferrante.

Y destacó que “el estudio demostró el éxito de la intervención en Santa Fe para controlar el tabaco, gracias a un esfuerzo importante de las autoridades sanitarias y del Programa de Tabaquismo”.

Por su parte, la Dra. Verónica Schoj, miembro de la Fundación Interamericana del Corazón y de Aliar Argentina, planteó que “la ley de Santa Fe prohíbe la publicidad de manera completa y esto también tiene un efecto sobre el consumo. Entonces, la reducción de los infartos es una mezcla de dos razones: reducción de exposición y del consumo, a partir de la ley”.

Y recordó que “está bien documentado cómo 30 minutos de exposición a humo de tabaco ya genera cambios en los vasos y las arterias. Además, jamás se vería una curva de descenso tan rápido en riesgo de cáncer de pulmón por exposición a humo de tabaco ajeno porque es muy difícil de probar tan inmediatamente; toma años”.

Leyes parciales

En otro orden, Schoj advirtió que “hasta ahora había unos 13 estudios que ya evaluaron cómo bajaron los infartos con leyes de ambientes libres de humo de tabaco. Mostraron que después de la entrada en vigencia de esas leyes las admisiones hospitalarias por infarto bajaron de manera muy importante, entre un 15 a un 25 ó 30 %”.

Asimismo, planteó que “el estudio argentino también es diferente porque compara una ley 100% con una parcial, cuando los otros sólo habían evaluado la reducción de eventos coronarios agudos después de una ley 100 %. La fortaleza de la comparación es que corrobora otro dato más: el hecho de que las leyes parciales (posibilidad de permitir áreas para fumadores en bares, restaurantes, salas de juegos y discotecas) terminan no protegiendo la salud de los no fumadores porque se cumplen mal; las promocionan la industria tabacalera”.

En este punto, Ferrante acotó que “los bares y restaurantes en donde hay leyes parciales no terminan realizando buenas divisiones entre los lugares para fumadores y no fumadores (en la práctica, usan una puerta que se abre y cierra continuamente), estrategia no recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) porque, a la larga, no se termina cumpliendo. Se ha demostrado que estas leyes no reducen la exposición de los no fumadores al consumo de tabaco ajeno. Aunque en el saber popular se diga que no se ve o no se huele el humo, eso no significa que uno no esté expuesto a los tóxicos del cigarrillo”.

En tanto, la Dra. Schoj agregó que “los trabajadores gastronómicos y de las salas de juego en una ciudad que no tiene legislación son los más expuestos al humo de tabaco ajeno. Son los que más mortalidad tienen por esta causa y son denominados fumadores pasivos pesados. En esos ámbitos, hay más densidad de personas y de humo de tabaco y el trabajador está más expuesto, lo que les equivale a fumar 10 cigarrillos por día. En términos coronarios, el riesgo de un fumador pasivo pesado es el mismo que el que tiene un fumador de 10 cigarrillos por día, que es del 50 % más de sufrir un infarto de miocardio.

Esto no es así con el cáncer de pulmón: el fumador pasivo más expuesto tiene un riesgo mucho más alto que el que está poco expuesto”.

Impacto sanitario

En la encuesta de opinión realizada por la Fundación Interamericana del Corazón y Aliar Argentina (datos que aportaron al estudio encarado por el Ministerio de Salud de la Nación), se advertía que “existe el doble de cumplimiento en las ciudades que tienen legislación 100 % libres de humo con otras que tienen de restricción parcial. Mientras que el cumplimiento en las ciudades con la ley apropiada ronda entre el 60 y el 75 %, en las que tienen leyes parciales llega al 35 %. En esta última categoría, tenemos a la ciudad de Buenos Aires, Viedma, Río Gallegos, Mar del Plata”, mencionó la Dra. Schoj.

Y agregó: “En estos lugares donde no se cumple con la ley, la protección es menor y el impacto en la salud también es menor. Entonces, este estudio nacional corrobora una información muy valiosa: las leyes parciales son funcionales a la industria tabacalera, no reducen necesariamente la exposición al humo de tabaco, se terminan cumpliendo mal y no protegen a la salud”.

Por último, Ferrante recordó que “los factores de riesgo son esas conductas que incrementan la chance de tener enfermedades, como el tabaquismo. Por este motivo, con mi equipo recabamos esta información útil para los que toman decisiones y para oportunidades como ésta, de generar abogacía y tener presencia en los medios para tratar de impulsar temas que no siempre están en la agenda de la opinión pública, pero que tienen un impacto sanitario casi igual que otras epidemias que sí aparecen”.

Lo importante

Consecuencias: el tabaquismo pasivo provoca enfermedades respiratorias (cáncer de pulmón, bronquitis o asma), coronarias (infarto de miocardio o angina de pecho), bajo peso al nacer y el síndrome de muerte súbita del lactante.

Efecto inmediato: el evento coronario está muy relacionado a la exposición aguda al humo de tabaco, motivo por el cual una reducción drástica de esa exposición también genera el mismo efecto respecto a dichos problemas cardíacos.

A largo plazo: probablemente se debe esperar 10 años para ver una reducción de la incidencia del cáncer de pulmón como consecuencia de este tipo de leyes libres de humo de tabaco.

Falta cumplir: en nuestra provincia, por ley, los lugares públicos deben ser ambientes 100% libres de humo de tabaco, pero -por falta de control- todavía existen algunos ámbitos (como boliches y universidades) en donde esa norma no se cumple.

Lo que todavía falta

Nuestra provincia cuenta con una ley de ambientes 100 % libres de humo de tabaco que protege a toda la población de las devastadoras consecuencias de la exposición al humo de tabaco ajeno.

Sin embargo, si bien en el sector gastronómico esta ley se cumple, en boliches y universidades un estudio de polución ambiental por humo de tabaco llevado adelante por la Alianza Libre de Humo de Tabaco (Aliar Argentina) mostró que los niveles de polución ambiental por humo de tabaco son altos. De esta manera, los jóvenes santafesinos están expuestos a sustancias nocivas y peligrosas para la salud, al igual que los trabajadores de esos lugares. En este sentido, la Asociación Santafesina de Jóvenes Universitarios por la Salud (Asjus) recordó que -como miembro de la Red Latinoamericana Respira Diferente- está preocupada por la epidemia de tabaco y trabaja en nuestra ciudad para promover su control.

Urge una ley nacional

“Existe un proyecto de ley nacional de tabaco en la Cámara de Diputados de la Nación que, si no es tratada antes de fin de año en las sesiones ordinarias, perderá fuero parlamentario”, alertó con suma preocupación Daniel Ferrante, del Ministerio de Salud de la Nación.

Y explicó por qué urge su tratamiento: “Esta ley contiene las recomendaciones de los organismos internacionales respecto del tabaco, dentro del denominado Convenio Marco para el Control del Tabaco. Es un tratado internacional que exige a los países poner en práctica medidas importantes en este sentido, como aumento de precio e impuestos al cigarrillo, ambientes 100% libres de humo de tabaco, control de la publicidad, tener apropiadas advertencias sanitarias en los atados de cigarrillos y ofrecer tratamiento en los servicios de salud a personas que quieran dejar de fumar, entre otras”.

Al respecto, concluyó diciendo que “como la Argentina no ratificó este tratado y el proyecto de ley (como marco regulatorio nacional) podría perder su fuero parlamentario, perderíamos mucho tiempo si se tiene que volver a ingresar un proyecto para debatir. Esto significará perder vidas o que la población tenga problemas de salud importantes”.


fuente: diario EL LITORAL- SANTA FE, Argentina. 1 de diciembre 2009


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