sábado, 5 de marzo de 2011

Alfredo Di Bernardo nos trae desde Santa Fe de la Vera Cruz (Argentina) su última edición de EL REGALADOR,micropublicación virtual, semanal y gratuita

alfdibernardo@fibertel.com.ar

EL REGALADOR

Micropublicación virtual, semanal y gratuita

Tirada inicial: 760 mails (del resto, se encargan ustedes)

Año 9 - Nº 352 - 4 de marzo de 2011

Idea y selección de textos: Alfredo Di Bernardo

El Regalador se lee en Argentina, España, Francia, México, Costa Rica, Cuba, Austria, Italia, Alemania, Inglaterra, Israel, Estados Unidos, Puerto Rico, Barbados, Colombia, Dinamarca, Canadá, Australia, Perú, Uruguay, Chile, Irlanda, Ecuador, Guatemala, Honduras, Brasil, El Salvador, Bolivia, Hungría, República Dominicana, Venezuela, Túnez, Paraguay, Holanda y Bélgica.


A modo de editorial:

Hace varios años vi una película de John

Carpenter en la que el planeta había

sido conquistado por extraterrestres pero

nadie se daba cuenta. Por esas vueltas de la

trama, el protagonista se topa una noche

con una misteriosa caja que contiene

cientos de pares de anteojos. Toma uno

de ellos, se los pone y, al hacerlo, se le

revela bruscamente la terrible realidad que

permanece oculta para el ojo desnudo: las

principales figuras públicas son en verdad

invasores con apariencia humana, en

tanto que los carteles publicitarios se

encuentran plagados de siniestros

mensajes. En los billetes, por ejemplo,

se lee: “Este es el Dios verdadero”. Por

supuesto, los anteojos que permiten detectar

la verdadera naturaleza de personas y cosas

no están al alcance de la población; los

retienen los alienígenas, pues en ese

ocultamiento descansa la conservación de

su poder.

Tremenda metáfora, la de Carpenter,

aplicable a una sociedad como la nuestra,

en la que los medios masivos de comunicación

nos muestran lo que quieren que veamos y

encima después nos explican cómo interpretar

lo que nos muestran. Da la sensación, sin

embargo, de que la película -filmada hace

más de 20 años- se quedó corta. Hoy los

mensajes ya no son tan sutiles, la

manipulación de la opinión pública se ha

hecho mucho más explícita y, por ende,

la maquinaria de la dictadura mediática

se ha vuelto casi transparente.

Quienes nos esforzamos por no dejarnos

confundir (y aún así, cada tanto fracasamos

en el intento) sabemos que la realidad es otra

cosa o, al menos, que está compuesta por

muchos más elementos y matices de los que

nos son mostrados. Nos anima la íntima

convicción de que la ciudad, el país, el

mundo no son (sólo) ese infierno que nos

exhiben a diario en dosis exasperantes para

estimular nuestro morbo, nuestra

desesperanza, al tiempo que los exhibidores

de ese espectáculo se llenan los bolsillos y

cumplen inconfesados fines políticos.

Sabemos que hay horizontes tapados por

los horizontes artifíciales, que hay vida

más allá del sensacionalismo de los noticieros,

de los escandaletes de la farándula y de las

intrigas sabor diet de Gran Hermano.

El Regalador pretende incitar a una

saludable desconfianza respecto de lo que

nos intentan meter en la cabeza. Y decimos

“saludable” porque aborrecemos el

fundamentalismo cínico del escepticismo a

ultranza, ése que nos hace creer inteligentes

y sólo nos conduce a la comodidad de la

queja sistemática y paralizante “porque

todo está mal y esto ya no tiene arreglo”.

El Regalador no vende los “anteojos de la

verdad”. Es, apenas, una invitación a

compartir ciertos paisajes que se ven desde

nuestra ventana cuando se logra atravesar la

contaminación visual que nos imponen.

¿Qué más decirles?

Sigan ahí.

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Hey

Vengan
Salgan

Dondequiera que estén

Necesitamos tener un encuentro
en torno de este árbol

Que no ha sido
plantado
todavía.

June Jordan

Escritora estadounidense (1936-2002)

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Los blogs de Alfredo Di Bernardo :

Crónicas del Hombre Alto

http://cronicasdelhombrealto.blogspot.com

Algo así como un padre

http://algoasicomounpadre.blogspot.com