lunes, 28 de mayo de 2012

HUMOR: LA RISA REMEDIO INFALIBLE: MEDICOS RURALES

Un médico ya anciano que siempre trabajó en el medio

rural, pensó que ya había llegado la hora de jubilarse

después de haber ejercido la medicina durante 50 años.

Encontró a un joven médico que quisiese ocupar su

sitio y le sugirió que le acompañase en las visitas a

domicilio, para que las personas se habituasen a

él de manera gradual.

La primera visita se trataba de una mujer que se

quejaba de dolores en el estómago. El anciano

doctor le respondio:

-Sabe, la causa mas probable es que usted abusa

de las frutas frescas…

¿Por qué no reduce un poco su consumo diario

y las selecciona las mejores?

Cuando salieron de la casa el joven le preguntó:

-Doctor usted ni siquiera examinó a la mujer…

¿Cómo consiguió hacer un diagnóstico tan rápido?

Bueno, no merecía la pena examinarla. -¿Usted se

dio cuenta de que dejé caer el estetoscopio al suelo?,

cuando me agaché para recogerlo, vi que había

media docena de cáscaras de naranjas, manzanas

y ciruelas verdes, inadecuadas para el consumo

en el cubo de la basura. Y eso es seguramente lo

que le ocasionaba los dolores de estómago. En la

próxima visita usted se encargará del examen.

-Humm, que astuto es, pensó el joven.

En la siguiente casa, se entretuvieron durante

varios minutos hablando con una mujer bastante

joven. Ella se quejaba de que se fatigaba mucho.

-Me siento totalmente sin fuerzas… dijo

El joven doctor le respondió entonces:

-Usted, -quizás- se entrega demasiado a la iglesia.

Si redujese esa actividad, tal vez recupere su

energía.

Una vez que hubieron abandonado la casa, el

anciano doctor le dijo a su sustituto:

-Su diagnóstico me ha sorprendido… ¿Cómo fue

que llegó a la conclusión de que aquella mujer se

daba en cuerpo y alma a los trabajos religiosos?

Yo apliqué la misma técnica que usted me enseñó:-

Dejé caer mi estetoscopio al suelo, y cuando me

agaché para recogerlo, vi al sacerdote debajo de la cama…