jueves, 10 de mayo de 2012

BUENOS AIRES: en el Barrio de Palermo fue inaugurada la Plaza de la Shoá (HOLOCUSTO)


AJN.- El jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, destacó la importancia de la Plaza de la Shoá, inaugurada este jueves, al tiempo que lamentó que se haya tenido que esperar un tiempo “récord de más de 60 años” para atender este reclamo.

“Sí los argentinos nos ponemos a trabajar en serio y bajamos el nivel de confrontación podemos hacer realidad los sueños de cada uno”, afirmó Macri en declaraciones a la Agencia Judía de Noticias.

Por su parte, el embajador de Israel en la Argentina, Daniel Gazit, también se mostró “contento” por la inauguración de este espacio, y resaltó la importancia de que la plaza lleve en su nombre la palabra “Shoá”.

En tanto, el rabino Sergio Bergman afirmó que “si bien los sobrevivientes son de nuestra comunidad, los testigos somos todos los miembros de la sociedad”. Diego Santilli sostuvo que con la Plaza de la Shoá era “una deuda que tenía Buenos Aires con la humanidad”, mientras que Aldo Donzis, presidente de la DAIA, dijo que este espacio permitirá mantener la memoria en generaciones venideras. “Es un hecho político de mucha significación aparte de ser un hecho importante ante la negación de la Shoá”, afirmó el subsecretario de Derechos Humanos de la ciudad de Buenos Aires, Claudio Avruj.


El jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, destacó la importancia de la Plaza de la Shoá, inaugurada este jueves en el barrio de Palermo, al tiempo que lamentó que se haya tenido que esperar un tiempo “récord de más de 60 años” para atender este reclamo.

“Sí los argentinos nos ponemos a trabajar en serio y bajamos el nivel de confrontación podemos hacer realidad los sueños de cada uno”, afirmó Macri en declaraciones a la Agencia Judía de Noticias (AJN).

Macri encabezó esta mañana la inauguración de la plaza que recuerda a las víctimas del Holocausto, la que fue emplazada en el Parque Tres de Febrero, en el barrio de Palermo.

Por su parte, el embajador de Israel en la Argentina, Daniel Gazit, quien también participó en el acto, se mostró “contento” por la inauguración de este espacio, y resaltó la importancia de que la plaza lleve en su nombre la palabra “Shoá”.

“Es una propuesta muy linda, no hay muchas ciudades en el mundo que tengan estos monumentos al aire libre, abierto al público, para reflexionar. Me gusta que le quede el nombre de la Shoá, ya que es importante reflexionar sobre lo que significa el nombre, es un gesto para todo el pueblo judío. Como representante del Estado del pueblo judío estoy muy contento”, enfatizó el diplomático.

Gazit sostuvo que esta obra ya es “parte de la historia mundial” dado que “enseña” que es la intolerancia, el odio, y cómo aprender a vivir juntos porque las consecuencias pueden ser terribles”.

Respecto del hecho de que la plaza haya sido levantada frente a la Gran Mezquita de Buenos Aires, Gazit insistió en que este debe ser un espacio a favor de la “memoria humana”.

En tanto, el rabino y legislador de la ciudad de Buenos Aires, Sergio Bergman, expresó que es “muy relevante que en el espacio público se honre la memoria” de las víctimas del Holocausto y “fundamentalmente que no sea un espacio privativo de una comunidad sino de la sociedad”.

“Si bien los sobrevivientes son de nuestra comunidad, los testigos somos todos los miembros de la sociedad”, apuntó Bergman, quien consideró que será un espacio “para reflexionar sobre lo que la humanidad hizo más allá de los asesinos del régimen nazi, ya que hubo omisiones y un falta de respeto a los derechos humanos”.

En cuanto a la demora de la realización de la propuesta, Bergman indicó que “evidentemente siempre se puede pensar esto como lo que no fue”, por lo que consideró que “hay que tomarlo como algo positivo que se hace y que hay un eco en esta gestión de gobierno”.

El ministro de Ambiente y Espacio Público de la ciudad de Buenos Aires, Diego Santilli, sostuvo que este homenaje era “una deuda que Buenos Aires tenía no solo con la comunidad judía sino con el resto de la humanidad”.

Santilli comentó que cuando el Gobierno nacional instale en la plaza el monumento dispuesto por una ley del Congreso “van a estar incorporados todos los elementos que van a dar los sobrevivientes que vinieron a la Argentina para que ese recordatorio lo tengamos todos los argentinos”.

El funcionario expresó su deseo de poder trabajar junto al Gobierno nacional para completar la plaza que recuerda a las víctimas del Holocausto. “A veces las diferencias tienen que darse en otros lugares no en esto que tiene que ver con crímenes y horrores que todos tenemos que reflexionar para que nunca más pasen. Y ojalá el gobierno nacional haga su obra que es la que se ve reflejada en el monumento y estaremos todos acompañando”, transmitió Santilli en diálogo con AJN.

A todo esto, el subsecretario de Derechos Humanos de la ciudad de Buenos Aires, Claudio Avruj, sostuvo que la inauguración de esta plaza “es un hecho político de mucha significación aparte de ser un hecho importante ante la negación de la Shoá”.

Avruj resaltó que la apertura de esta plaza en homenaje a las víctimas del Holocausto “ayuda frente a las políticas discriminatorias de la Shoá y muestra una Argentina para los judíos”.

“Frente a lo que fue una política destructiva contra los judíos durante la Shoá, que esta plaza se haya planificado y se inaugure frente a la Gran Mezquita de Buenos Aires habla realmente de una ciudad de verdadera convivencia”, remarcó el funcionario porteño.

Satisfacción de la DAIA por la inauguración de la Plaza de la Shoá

Por su parte, el presidente de la DAIA, Aldo Donzis, sostuvo que “tener una plaza que permite mantener la memoria es significativamente importante para las generaciones venideras”.

En declaraciones a la Agencia Judía de Noticias, el dirigente comunitario consideró que este espacio permite cumplir con el ejercicio de la memoria “frente al peor horror que sufrió la humanidad, no solo la comunidad judía”.

“La participación de la DAIA en esta obra viene de hace muchos años”, apuntó Donzis, quien indicó que en el año 2000 se decidió retomar la ley presentada por el ex diputado chaqueño Claudio Mendoza (acompañado por Alfredo Bravo, Federico Storani y Graciela Fernández Meijide) "para la construcción de un monumento nacional a la memoria de las víctimas del Holocausto judío".

La norma establecía que se implantaba el monumento en la Plaza Congreso, pero como no se podía colocar en ese espacio “se retomó la ley y se decidió recorrer otro camino para emplazar el monumento y modificar la ley”, comentó Donzis.

En ese momento, de acuerdo a lo explicado por el presidente de la DAIA, “apareció un nuevo problema porque el lugar donde se iba a emplazar era de la Ciudad y la ley nacional”. “Entonces había que elegir un lugar donde emplazar el monumento y otra ley para convocar a un concurso para la realización del monumento”, añadió.

“Hemos trabajado muchos años en este aspecto para lograr la modificación de la ley y para dejar establecido este monumento en el Paseo de la Infanta. Ahora falta completar a nivel nacional con la implantación del monumento”, señaló Donzis.

En el acto de inauguración también participaron por el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires el ministro de Desarrollo Urbano, Daniel Chaín, el director general de Relaciones Internacionales, Fulvio Pompeo, los diputados Marta Varela, Francisco Quintana, Lía Rueda, el director del Parque Tres de Febrero, Alejandro Pérez, y el secretario general de la Armada Luis María González.

Mientras que en representación de la comunidad judía estuvieron por la DAIA el presidente Aldo Donzis y el vicepresidente Alberto Hammerschlag, a quienes se agregaron el tesorero de la Federación Argentina de Centros Comunitarios Macabeos (FACCMA), Daniel Belinky, autoridades del Museo del Holocausto de Buenos Aires, representantes del Keren Kayemet LeIsrael (KKL) y sobrevivientes de la Shoá.

Durante la ceremonia, los chicos del colegio judío Beth cantaron una canción alusiva a los guetos. Además se realizó la plantación de un árbol, acto que estuvo a cargo del jefe de Gobierno, autoridades de la DAIA, sobrevivientes y los estudiantes.

fuente AJN