jueves, 27 de enero de 2011

Mónica Russomanno: NO LES CREAS



NO LES CREAS



POR MONICA RUSSOMANNO






Hay gente que gusta de confundir, y utiliza argumentos banales, pueriles, pero que cavan un hoyo profundo en el subconsciente, pues apelan a lo más básico de las supersticiones y ese fondito tufiento que compartimos a nuestro pesar y en el que se mezcla un aroma a xenofobia, una cosita pegada que recuerda al racismo, algún animal muerto parecido al miedo ancestral a quién sabe qué cosa que no alcanzamos a nombrar.

Y estas gentes, con acceso a los medios, pagados por sabemos quiénes, explican la situación de miseria de los países de la América hispana recurriendo a capciosas fórmulas llenas de vericuetos y derivaciones confusas.

Explican con seriedad y exhibiendo títulos universitarios y doctorados o maestrías que los países de la pobre América de basurales y niños famélicos son consecuencia de siglos en que una confluencia de desgracias construyeron el desastre. Hablan entonces sin ruborizarse de la trata de esclavos, del regalo de las tierras a los latifundistas traidores, de una oligarquía poderosa apátrida que vivía en Europa y poseía los medios de producción americanos, hablan de gobiernos corruptos y de multinacionales corruptoras, de la CIA, del robo de materias primas, del bloqueo de los productos con valor agregado en el país productor, hablan de una organización de los países del primer mundo manteniendo su estándar de vida por la necesaria dominación del patio trasero. En fin, mezclan política, historia, sociología. Nos confunden, infiltrados estratégicamente en noticieros y documentales por la izquierda internacional, cuando la verdad es nítida, simple, y no es necesario transitar universidades para desentrañarla. Implican, además, una especie de confabulación de los blancos venidos de Europa para dominar a los nativos, lo cual es muestra de una discriminación abominable, los blancos civilizamos y acristianamos a los salvajes quienes nos desprecian por nuestro desvaído color de piel.

La revelación me llegó frente al televisor. Un hombre franco, agradable, bien vestido y correctamente afeitado y peinado, un señor de traje, a la vez confiable pero cercano, sin tanto título ni necesidad de validaciones mentirosas. Un SEÑOR, como dijera la Juanita, hombre cálido pero vehemente, explicó en dos o tres minutos el por qué de tanto sufrimiento, de tanta mortalidad infantil y tanta indigencia.

Haití es el país con mayor pobreza porque allí se practica el vudú. Porque allí se practica el vudú, seis palabras y se revela el sentido de cientos de años de tragedias y desgracias. En América Latina en general es donde se practica la santería. Y, allí vino la sonrisa cómplice, el tono de “pero claro”, subrayado por los brazos abiertos en cruz, el pastor nos dijo, nos hizo notar, que en NUEVA ORLEANS es donde también se practica mucho la santería. Ni falta hizo nombrar a los negros o los morenos, que estaban implícitos. Hasta en EEUU, país electo por el Señor para derramar sus dones, hasta en la Gran Tierra de los Sueños, Bendita y Sagrada, hasta allí hay gentes despreciables que merecen ser castigados porque, como explicó con su enorme capacidad de clarificar los conceptos y verterlos a la gente modesta, los pobres son pobres porque lo merecen, se consagraron a Satán y Dios castiga su maldad y estupidez. Hasta que Haití no renuncie al Demonio, por ejemplo, seguirá sufriendo catástrofes.

Por eso hermano mío, cuando te sientas inclinado a estudiar en la facultad, cuando hables en el café con tus amigos, a solas con tu familia o donde sea, no cedas a la fácil tentación de las teorías y los estudios científicos. Las tretas de Satán son muchas y distraen de lo obvio, de lo que brilla y resplandece por su limpieza y sencillez. El pobre es pobre por malo y porque seguramente le gusta, sabemos de la necedad asociada a ciertas razas.

No podemos corregir el plan divino, no podemos arrogarnos el derecho de enmendar las acciones del Señor. A los pobres les compete la tarea de renunciar al Malo. Nosotros en nuestra impotencia no podemos hacer nada salvo abrir una cuenta en el banco, aunque sea pequeña, comprar a plazos la parcela en el barrio privado, debemos juntar las manitas y cantar aleluyas a nuestro (nuestro) Dios.



Mónica Russomanno


La autora:

Mónica Graciela Russomanno nació en Santa Fe, en 1966 y es profesora en Artes Visuales.

Fue publicada en los diarios “Hoy en la Noticia”, “El Litoral”, “La Nación” de Argentina, “Ideas” de Cuba, “Xicòatl” de Austria y “Etcétera” de Zaragoza

Editada virtualmente en las publicaciones “Inventiva Social”, “Unión digital”, “La máquina de escribir”, “Página 1”( de Israel); escribe ensayos en “El Arca del Sur”.

Ha guionado los videos “El gueto de Varsovia”, el realizado por los 90 años de la radio “LT9”, así como “Relatos de Euskadi” y “El Arca del Sur”.

Fue premiada en el concurso por los 70 años de la UNL, “Nitecuento” de Editorial Mizares, el certamen de la Editorial “Nuevo Ser”, y el organizado por “Historias para el café”.

Editada en la Antología “En bandada”, participa como autora invitada en encuentros con estudiantes, y es jurado del concurso anual de cuentos juveniles de la organización “El Puente”.

En el año 2009 la Asociación Trabajadores del Estado le editó un libro de cuentos, “Historias versas y perversas” dentro de la colección Bienes Culturales.




Nota del Editor,

Mónica es una bella personalidad que conjuga dominio absoluto del idioma, simpatía y creatividad.
Talentosa escritora, poeta, ensayista, profesora de artes visuales.

"Una de las mejores escritoras actuales de la
ciudad de Santa Fe", al decir
de una de sus colegas.

Yo, desde este lejano país que me contiene,
la admiro, la estimo, la aprecio,
la valoro.
Y la quiero como si fuese una SOBRINA.


Pienso que es lamentable que las editoriales
argentinas serias no se han
dado cuenta aún
de que Mónica Russomanno es una apuesta
ganadora.


Ojalá que despierten pronto de su letargo.

Lic. Jose Pivín
frente al puerto de Haifa
frente al Mar Mediterráneo