sábado, 22 de enero de 2011

Falleció Sonia Perez, la esposa del Presidente de Israel Sr. Shimón Peres.




Peres en funeral de su esposa:
“Mi amor por ella permanecerá en mi corazón hasta que muera”


Cientos de personas se unieron al Presidente de Israel, Shimon Peres, a su llegada a la Aldea Juvenil de Ben Shemen hoy, viernes, por la mañana para el funeral de su esposa, Sonia, quien fue sepultada en el lugar donde la pareja se conoció en su adolescencia.

“Mi amor por ella permanecerá en mi corazón hasta que muera”, dijo el Presidente durante su discurso de despedida. Peres explicó cómo conoció a Sonia, hace 73 años, cuando trabajaban juntos allí: “Una noche que estábamos de guardia, llegamos tarde y vimos a una joven tendida en el jardín, con pantalones cortos y un rostro maravilloso; supe que era amor a primera vista”.


Luego, el Premio Nobel de la Paz 1995 describió a Sonia como una mujer modesta, que invirtió mucho de su tiempo en el voluntariado.

“Amaba al país, amaba a la gente (e) hizo la mayor parte de su trabajo en secreto -resumió-. Iba a limpiar pisos en varias instituciones para niños con necesidades especiales u hospitales.”
Entre los asistentes se encontraban el primer ministro, Benjamín Netanyahu; el presidente de la Knesset (Parlamento israelí), Reuven Rivlin; el ministro de Defensa, Ehud Barak; la jefa de la oposición, Tzipi Livni; el ex primer ministro Ehud Olmert y el jefe del Estado Mayor de la Fuerza de Defensa de Israel, Gabi Ashkenazi.

El período de siete días de luto comenzará el domingo, y la familia recibirá a los visitantes en la casa de la familia Peres, en Ramat Aviv, al norte de Tel Aviv.
Sonia Perez -o Sonia Gal, como eligió que la llamaran en los últimos años- falleció mientras dormía, ayer, jueves, a los 87 años.

Según su yerno, Rafi Walden, quien es subdirector general del Centro Médico Sheba, fue encontrada por uno de sus nietos, que había ido a visitarla.
Con la voz quebrada por la emoción, dijo que Sonia Peres era una maravillosa madre, abuela y bisabuela, una noble mujer que se había dedicado a su familia, ninguno de cuyos integrantes habían interiorizado todavía lo que significa perderla.


La esposa del Presidente evitaba estar en el centro de atención y muy rara vez compartía la vida pública de Shimon Peres. Una de esas raras excepciones fue durante su primer mandato como primer ministro, entre 1984 y 1986, cuando dejó su casa de Tel Aviv para estar con su marido en la residencia oficial del primer ministro, en Jerusalem. No
hizo lo propio cuando Peres fue electo Presidente, en 2007, y vivieron separados los últimos años.



El presidente dijo que su esposa fue un ejemplo de modestia y sinceridad, "ella tenía su propio camino y nunca se desviaba. Un camino caracterizado por la sabiduría del corazón"

"La amé a primera vista. Ella fue el amor de mi vida. Y ese amor permanecerá en mi corazón hasta que mis ojos se cierren", dijo Peres. "Aprendí de ella más de lo que hubiera podido enseñarle".

"Su primer mandamiento: se tu mismo, sin ninguna máscara, sin hipocresía, sin pedir nada a cambio".

"No importa que, los oprimidos y los débiles eran quienes ella creía que precisaban más atención. Ella amaba el país. Nunca quiso elevarse por encima del pueblo, siempre quiso ser parte de él".

Peres dijo que Sonia crió a sus hijos usando las mismas normas que tenía para ella misma: "Siempre diga la verdad y no pida nada".

"Este es un momento muy difícil para mí, y no puede decir lo que tengo en mi corazón. Pero estoy orgulloso que Dios me dio la oportunidad de vivir con esta mujer…Amaba al país. Amaba a la gente. Casi todo el trabajo lo hacía de incógnito. Ella iba a limpiar los pisos en las instituciones para niños con problemas mentales o enfermos. Nunca quiso formar parte de los directorios. Para mi ella fue lo que el ser humano debiera ser. Generosa, humilde, sensible, voluntaria. Sea bendita su memoria".

El biógrafo de Peres, Mijael Bar Zohar escribió que la "ausencia de Sonia al lado de Shimon, le provocó un grave daño político", admitiendo que "su encantadora personalidad le hubiera agregado otra dimensión a su marido, en vez de la imagen de un hombre triste y solitario, muchos hubieran visto una pareja adorable".

Una vez que se le preguntó a Sonia por qué prefería estar lejos de la vista del público, a lo que ella respondió: "Yo me casé con un granjero [productor de leche]"

Sonia Peres ha dejado a su esposo, sus tres hijos Tzvía, Ionathan y Hemi, ocho nietos y dos biznietos.


FUENTE: AURORA-TEL AVIV + iTON GADOL.