miércoles, 19 de enero de 2011

Alejandro Rozitchner: Festival del prejuicio

Opinión
Festival del prejuicio



Por Alejandro Rozitchner

Especial para lanacion.com


Todos los hombres que bailan clásico son homosexuales. Todos los políticos son corruptos. Todos los policías también. Todos los jueces son sobornables. Todos los vendedores de autos usados son deshonestos. Todos los empleados públicos son unos vagos. Todas las mujeres son muy sensibles. Todas las mujeres son románticas. Todos los hombres están alienados por el fútbol. Todos los hombres son infieles. Todos los sindicalistas son tránsfugas. Todos los pobres son buenos. Todos los pobres son víctimas del sistema. Todos los que tienen mucha plata son malas personas. Todos los ricos le han sacado su riqueza a otros indebidamente.


Todos los adolescentes son vagos. Todos los viejos sufren. Todos los niños son felices e inocentes. Todas las personas creen en Dios aunque digan que no. Todos los que son muy libres sexualmente son inmaduros o tienen un problema.


Todos los matrimonios producen aburrimiento. Todas las mujeres se hacen cargo de las tareas del hogar. Todos los norteamericanos son pavotes e ingenuos. Todos los que viven en el interior son personas simples y buenas. Todos los porteños están apurados y tienen mala onda. Toda acción enérgica contra la delincuencia es represión. Toda represión contra la usurpación del espacio público es fascista. Toda exigencia limita la libertad y debe ser denunciada como pretensión indebida.


Todos los curas son abusadores de menores. Todos los hombres religiosos son moralmente rectos y decentes. Todas las personas lindas son tontas. Todos las personas muy atractivas son histéricas y narcisistas.Todos los que se toman en cuenta a sí mismos son egoístas. Todas las personas seguras en realidad son flanes que simulan no serlo. Todos los camioneros son unos energúmenos y apoyan a un sindicato patotero. Todos los taxistas son escépticos y tangueros. Todos los izquierdistas son dogmáticos. Todas las empresas engañan a la gente. Toda la gente es engañada en su buena fe por los manejos del poder. Todos los poderosos son nocivos y sólo se preocupan por sí mismos. Todos los inteligentes son muy críticos de la situación nacional y del rumbo que toma la civilización occidental. Todas las personas profundas están abrumadas por el desorden de la realidad. Todos los orientales hacen meditación y rechazan las posesiones materiales. Todos los idealistas aportan algo al desarrollo de una comunidad.


Todos los futbolistas son muy básicos y hablan mal. Todos los científicos son hiperracionalistas y niegan los sentimientos. Todos los plomeros son unos ladrones. Todos los rockeros son drogadictos. Todas las promotoras son atorrantas. Todas las industrias contaminan por demás. Todos los cambios son difíciles y generan enormes riesgos. Todas las costumbres sociales son valiosas porque están consagradas por el hábito. Todas las simplificaciones son superficiales. Toda diversión es inconsciente. Todo deseo en libertad es muy peligroso y debe ser suplantado por una clara noción del deber. Todo miedo es valioso, todo temor es precaución necesaria. Todas las opiniones son igualmente respetables. Todo hecho pasado merece ser recordado cuidadosamente.



Todo libro merece ser leído. Toda persona que lee hace crecer su inteligencia. Toda educación es positiva. Toda persona que trabaja trata de hacer el menor esfuerzo posible. Todo entusiasta se engaña a sí mismo. Toda positividad es sonsa. Todas las mentiras salen a la luz. Todo error es gravísimo y debe ser evitado. Todos los que se van a vivir afuera lo hacen porque están decepcionados de su país. Todos los que se van a vivir afuera extrañan a su familia. Todos los padres y las madres quieren lo mejor para sus hijos. Todos los hijos adoran a sus padres. Todos los días de sol son "días lindos" y los días de lluvia son "días feos". Todos los que trabajan en marketing inventan mentiras para aprovecharse de los consumidores.



Todos los que no tienen trabajo querrían tenerlo. Todos los que hacen beneficencia son hipócritas que esconden algo. Todos los que trabajan duramente consiguen hacerse una buena situación. Todos los que no saben lo que quieren están perdidos para siempre. Todas las personas seguras carecen de temores y no dudan jamás. Todos los europeos son refinados. Todos los brasileños son felices.



Es comprensible que hagamos conjuntos para resumir las tendencias, bloques estandarizados que nos ayuden a enfrentar las complejidades de la realidad, esas que de otra forma requieren tiempo y cualidades mentales (nunca sobrantes) para ser captadas y procesadas. Pero al mismo tiempo, ¡qué inadecuados son estos principios a la hora de tratar con nuestras concretas aventuras existenciales! Hay que hacer un esfuercito y salir de la visión sencillista. Nos va a hacer bien a todos.

El autor es escritor y filósofo. Autor del blog 100Volando.net

Twitter:@alejrozitchner