jueves, 16 de abril de 2009

Lázaro Covadlo presenta Las salvajes muchachas del partido


El escritor argentino, Lázaro Covadlo, presentó "Las salvajes muchachas del partido", una novela de aventuras, con matices psicológicos, y paisajes y personajes reales, como Juan Domingo Perón o Isaak Babel, que se contraponen con el protagonista, el judío errante Baruj Kowenski.

El autor argentino, que vive en España desde 1975, explicó que con ocasión de este nuevo libro buceó en la "mina de su biografía". De ella -dijo- extrajo, convirtiéndola en ficción, la historia de su abuelo, un judío ucraniano que a finales del siglo XIX se unió al anarquismo, emigró a Argentina, donde ejerció de contrabandista, y regresó luego a Europa para participar en la Revolución Rusa, donde su rastro desapareció.
Aunque remarca que no se trata de un libro autobiográfico, el autor reconoce que "el escritor, aunque haga un cuento de hadas, siempre, de algún modo, está hablando de sí mismo, y se remite a sus sueños o a sus frustraciones".
También dejó claro que no se trata de homenajear a su abuelo, al que no conoció y que dejó a su padre cuando éste apenas contaba con dos años de edad, para luchar en Rusia a favor de la Revolución bolchevique.
En este extenso friso que se centra en los años convulsos de la primera mitad del siglo XX, junto al judío Baruj, aparecen personajes históricos como Roberto Arlt, Perón, Isaak Babel, Félix Dzerzhinsky, fundador de la Cheka, y en papeles muy secundarios Trotsky o el mismo Stalin.
Para adentrarse en la narración, antes se documentó, aunque señala el novelista que desde siempre estuvo interesado por todo lo relacionado con la revolución rusa, especialmente en su primera época, que le parece "fascinante, con personajes increíbles, abnegados y, a la vez, con una crueldad tremenda, fanáticos y fundamentalistas ateos".
Nacido en 1937, Covadlo empezó a ser conocido a raíz de la publicación en 1997 de su volumen de cuentos "Agujeros negros", que obtuvo muy buenas críticas.
EFE
difundido en - SEMANARIO 'AURORA'- TEL AVIV, 19 DE ABRIL 2009