lunes, 20 de febrero de 2012

SALUD Y BIENESTAR: Doctor, doctor… ¿y no me receta un protector?

Los compañeros médicos (y demás sanitarios también) estarán de acuerdo conmigo que ésta es una de las preguntas que más frecuentemente nos realizan los pacientes. Y tradicionalmente, la pregunta ha sido respondida con la prescripción de algún medicamento tipo omeprazol, o bien cualquiera de los de su familia (inhibidores de la bomba de protones, o IBP).


Un estudio realizado por del Pozo J. et al, en España, entre los años 2000 y 2008, nos coloca a la cabeza en cuanto a la prescripción de este tipo de medicamentos. Sorprende, además, que ha habido un aumento de recetas de protectores gástricos, en este período, de un 200'8%.

¿Los motivos de este aumento?

Varios posibles; aunque personalmente me inclino a pensar que le hemos perdido el miedo al omeprazol como medicamento. No tememos a sus posibles efectos secundarios. Y quien habla de omeprazol, quiere decir al resto de inhibidores de la bomba de protones (pantoprazol, lansoprazol y rabeprazol).

Y una vez perdido el miedo, ya no hay freno a la prescripción.

Pero sus indicaciones son claras

Si uno se detiene a mirar las indicaciones del omeprazol en un Vademécum, verá que no son tantas:

- Úlcera gástrica benigna (no sospechosa de tumor)

- Úlcera duodenal (debida o no a antiinflamatorios)

- Esofagitis (inflamación del esófago) debida a reflujo de ácido desde el estómago al esófago

- El no tan frecuente síndrome denominado de Zollinger-Ellison, que se caracteriza por una sobreproducción de ácido por parte del estómago.

- Y como prevención de la aparición de una úlcera gástrica en personas mayores (por encima de los 65 años), que tomen aspirina como antiagregante (es decir, después de haber padecido un infarto, o una embolia); o que deban tomar antiinflamatorios de forma mantenida (esto se reduce a la presencia de enfermedades reumatológicas, como una artritis reumatoide, por ejemplo).

¿Sólo esas indicaciones? ¿Y en los demás casos, qué hacemos?

Así es. Quedan, por tanto, excluidas de necesitar protección gástrica todas aquellas personas menores de 65 años, sin otros factores de riesgo, y que vayan a tomar algún antiinflamatorio durante unos días. Es decir: La mayoría de los omeprazoles que se recetan hoy en día en la clínica diaria.

¿Y si tengo acidez de estómago tras las comidas?

La adopción de ciertas medidas, cuando comemos comidas copiosas, permite evitar tener que tomar protectores. Ojo, siempre que no exista una de las situaciones referidas anteriormente (una úlcera, o una esofagitis por reflujo, por ejemplo). La acidez, la simple molestia conocida como acidez, tiene medidas aplicables que son muy eficaces.

Tampoco la hinchazón digestiva (la sensación de estar hinchado, de tener gases en el estómago) se resuelve de esta forma; sino mediante una dieta adecuada.

La presencia de una hernia de hiato, per se, tampoco es motivo para tomar un protector. Únicamente lo sería si diese alguno de los síntomas indicados anteriormente.

Y si usted tiene más de 65 años, ha de saber del peligro que corre si, para el dolor, decide tomar algún antiinflamatorio. Para esos casos, desde aquí recomendamos siempre paracetamol. Y si no le funciona, antes de tomar algún antiinflamatorio, consulte con su médico; éste le proporcionará alguna medicación más segura y eficaz.

¿Y si yo sigo tomando el protector, qué riesgo corro?

Varios son los efectos secundarios constatados en personas que han estado tomando omeprazol durante un período prolongado: Posibillidad de aparición de neumonías, inflamaciones renales… Pero, en especial, la posible asociación entre toma crónica de omeprazol y aparición de fracturas de cadera.

Estudios recientes dejan entrever la relación entre tomar antiácidos de este grupo (omeprazol y similares) de forma mantenida, y la aparición de fracturas de cuello de fémur a largo plazo. Tanto es así que las directrices de los departamentos de salud van encaminadas a la prescripción adecuada por parte de los médicos, y a la toma consciente por parte de los pacientes, de este tipo de fármacos.