lunes, 5 de septiembre de 2011

ARGENTINA: En la Biblioteca Provincial de la Ciudad de CORDOBA: PRESENTACION DE 3 LIBROS DE DAVID SLODKY, ESCRITOR SALTEÑO, el Sábado 10 de Septiembre

En el marco de la Feria del Libro de Córdoba 2011,
el sábado 10 de setiembre próximo a las 19,30 hs.,
en la Biblioteca Provincial de Córdoba,
calle 27 de abril 375
, los poetas Julio Castellanos
y César Vargas
presentarán mis 3 libros publicados
en el último año:


"Carmen Puch de Güemes. Al encuentro de la
heroína"
(ensayo histórico, conjuntamente con
la grabación del Recital "Romancero de Güemes");
"Travesía" (cuentos, conjuntamente con la
grabación de parte de los recitales
"Miércoles de cuento, música y poesía") y
"Tres relatos bíblicos y otros cuentos".

A mi vez, yo leeré pequeños fragmentos de los
tres libros.



Córdoba es la ciudad donde transcurrió una parte
importante de mi juventud, y varios de los cuentos
de "Travesía" tienen que ver con situaciones
vividas en esa ciudad y esa época: la lucha estudiantil
contra la intervención de Onganía a las
Universidades,
la militancia de esos años y la
búsqueda de un país y un mundo mejor, el
golpe
de 1976...


"Carmen Puch" es un estudio inferencial sobre
una casi desconocida: la joven esposa del Gral.
Martín Güemes; este trabajo multimedia es un
homenaje al héroe de la independencia, a su
mujer, y al poeta salteño Julio César Luzzatto.


"Tres relatos bíblicos y otros cuentos"
está dividido en tres secciones, que sin embargo
pretenden tener unidad: la primera, los relatos
bíblicos, donde se reescriben paródicamente
episodios del Antiguo Testamento (la expulsión
del paraíso, el primer caso de incesto expresado
en los textos bíblicos -Lot-, y el Libro de Job,
con su temática del por qué sufren los justos);
la segunda, cuentos breves, y por último,
microcuentos.

Adjunto el enlace de una nota publicada en
La Gaceta de Tucumán sobre "Travesía",
otro de una nota en Clarín sobre "Carmen Puch..."
y la presentación en Salta de "Tres relatos bíblicos..."
por la poeta Teresa Leonardi de Herrán.


Sirva la presente de amable invitación.

David Slodky


http://www.revistaenie.clarin.com/literatura/
reivindicacion-Carmen-Puch-mujer-
Guemes_0_
364163748.html



http://www.lagaceta.com.ar/nota/420321/
LA_GACETA_Literaria/Antologia-uno-mas-

destacados-escritores-salte%C3%B1os.html


TRES RELATOS BÍBLICOS Y OTROS CUENTOS,
de David Slodky




Por Teresa Leonardi de Herrán


En Tres relatos bíblicos y otros cuentos David Slodky construye un texto-escucha donde
se diferencian nítidamente al menos dos voces: las provenientes de escrituras antiguas
y contemporáneas y las llegadas del ágora lugareña donde transitan amigos, conocidos,
parientes, ejemplares de la fauna humana con sus luces y sombras.



En la primera parte de Tres relatos bíblicos Slodky aborda con maestría el arte de la
reescritura. Seamos creyentes o seamos ateos, casi todos conocemos las historias bíblicas
que alcanzaron la dimensión del mito y sus personajes ofician como arquetipos dignos
de imitarse o pasibles de ser vilipendiados. Sorprende y seduce la capacidad que despliega
Slodky en el ejercicio de la distorsión, de la parodia, del desvío. Lo literario nace aquí de
la colisión y el abrazo entre tradición y novedad, entre mundos lejanos y cercanos, entre
el ayer y el presente. Sus relatos bíblicos apuestan a conducir al lector por senderos que él
supone ya transitados y súbitamente instalarlos en escenarios desconocidos donde la vieja
brújula se torna inútil porque se nos invita al riesgo de las resignificaciones. Escribía Eluard
poesía es calcinar los hábitos mentales, es decir “tanto va el cántaro a la fuente que al fin… se llena”.



Este es el bastonazo zen con el que la literatura nos golpea y es el bastonazo que maneja
Slodky con sagacidad y brillo produciendo estos Adán y Eva, este Lot, este Job. Ninguno
de ellos coincide ya fotográficamente con las figuras acostumbradas. Estamos en presencia
de una lúcida Eva que acentúa su rebeldía, su indisciplina y habla como mujer erótica y
feminista de nuestra época. Y este Lot, perplejo y blasfemo que tiene la osadía de increpar
a Jehová. “¡Te quejas tanto de nosotros! ¡Como si tú fueras tan perfecto! ¡Y nosotros
tenemos que obedecerte sin ninguna queja!”



El relato de Job posee la belleza y el dramatismo del texto originario. Aquí el
juego de la intertextualidad se conforma con distintas escrituras: el Viejo Testamento, el
Eclesiastés, El Talmud, Calderón de la Barca, Paul Valery, José Hernández y versos de este
vate salteño tan amado por David: Jacobo Regen. Desde la iconoclastia, el desparpajo, la
transgresión, el humor y un profundo humanismo Slodky recrea personajes que aúnan el
aura de lo arcaico y la fulgurancia critica del presente. Así Job en el lamento de sus males
evocará un trágico futuro por venir: “Tal como se dijo dentro de casi 3.000 años en un país
donde la gente desaparecía en medio de la noche y de la niebla, o aparecía como despojo en
las riberas de un río grande como la mar océano. Algo habrán hecho decían sin sonrojarse
las pulcras señoras mientras tomaban el té”.



El escritor cuya praxis poética se define a partir de otras escrituras ejerce un triple
oficio: minero, cocinero y arácnido. Como minero cava y explora los yacimientos legados
por una vasta literatura que va desde los primeros textos inscriptos en papiros hasta los
que circulan hoy por las redes digitales. Su trabajo es de selección y limpieza de la ganga
acumulada en siglos o décadas. Luego encara la cocina, esa ars combinatoria que mezcla,
altera, destruye, prolifera, insulariza, restaura las materias que seleccionó con pasión y hasta
pavura. Pero estos trabajos previos qué serían si el autor fallara en lo esencial, en su oficio
de arácnido que dibuja la receta novedosa, que imagina qué sabores, es decir qué palabras
y temas, a qué temperatura el caldero donde se cuecen las preciosas materias, para cuáles
bocas en un tiempo cuya gran tentación es ser émulos de aquel Fahrenheit 451 de Ray
Bradbury.



La segunda parte de este libro la conforma cuentos de una gran solvencia en

su armado, donde campean el humor, la ironía, la angustia, el desamor, la mentira de
mujeres y hombres cotidianos, sin embargo cada uno excepcional a su manera, porque
cada rostro y cada historia son únicos, irrepetibles, sagrados a pesar de la sordidez o la
mezquindad. Por último, los microcuentos que acusan la impronta de Kafka, los relatos
jasídicos, el minimalismo. En la brevedad de los textos fulgura la atmósfera de lo bizarro, la
pertinencia del lenguaje, la riqueza imaginativa y una mirada cómplice y tierna que no cesa
de entregarnos misterio y belleza.



Este libro henchido de una poética espejante, dialogante y proteica funge como un
dispositivo artístico que disparará en sus lectores interrogantes, reflexiones, risas, tristezas,
sueños y los reafirmará en el colectivo de los que no pecamos contra la esperanza, porque
en la balanza este libro inclina uno de los platillos con el peso de su luz y su confianza en la
vida a pesar de todo.


Slodky, con este nuevo libro, sigue participando de este vasto taller de los que tejen

los textos que amamos y amaremos, de aquellos a quienes cantó Neruda diciendo:
“Hilarán en el ronco telar ininterrumpido

las significaciones del mañana”.





Teresa Leonardi de Herrán