jueves, 30 de septiembre de 2010

Nepotismo en Argentina: María Elizabeth Fernández , una senadora justicialista mendocina nombró asesor a su esposo, Carlos Merino




María Elizabeth Fernández adujo que necesita alguien de confianza y para defenderse dio nombres de otros legisladores que contratan familiares. Legislatura se ha hecho una costumbre encontrar que entre los asesores aparezcan familiares de los diputados y senadores. A lo largo de los años, son sobrados los ejemplos y, pese al malestar que genera en la sociedad, no cesan.El último caso es el de la senadora justicialista quien designó a su esposo Carlos Merino como asesor. El nombramiento consta en la resolución 1.102 del 31 de agosto pasado.

Para la legisladora, esta práctica no constituye ninguna irregularidad y se basa en que “no está prohibido” porque “otros lo hacen” y, por las dudas, dio nombre y apellido. Incluyó dentro del festival de nombramientos de parientes a su par de bloque, Miriam Gallardo, presidente provisional del senado y al diputado también justicialista Rogelio Gil.

Además, asegura que es una reconocida escribana “con 30 años de profesión” y su marido, que es abogado, “un empresario” exitoso. En este sentido sostuvo que “tenemos varios emprendimientos” y aclaró: “No lo hacemos por el sueldo”.

Dentro del mundillo legislativo, el rumor sobre el nombramiento del esposo de la senadora creció durante la última semana. Según trascendió, el mes pasado quien cumplía el rol de asesor de Fernández de Merino presentó la renuncia de manera indeclinable. “Se cansó, estaba harto”, tiró una fuente de la Legislatura.

De rápidos reflejos, la senadora elevó la solicitud al presidente del bloque, Manuel Moreno Serrano, y, dado que “es facultad de cada bloque proponer el nombramiento de sus empleados” y, según el reglamento interno “las condiciones y aptitudes de ese personal son de incumbencia del respectivo bloque”, se procedió a aceptar el nombramiento a partir del 1 de setiembre de Carlos Merino.

La remuneración bruta mensual de Fernández asciende a $ 9.191. En tanto, los haberes de asesor corresponden a 45% del sueldo del legislador, es decir algo más de 4 mil pesos.

En diálogo con Los Andes, la senadora se justificó ya que necesitaba la colaboración de una persona “de total confianza”.

“Estoy trabajando unos temas sobre derecho y mi esposo los maneja bien. Son temas puntuales y necesitaba trabajar con alguien de total confianza”, argumentó.

Cuando se le preguntó si Merino no podía colaborar en el proyecto por el solo hecho de ser su esposo, Fernández retrucó: “Tiene que concurrir a reuniones y entonces lo hace como el asesor de la legisladora, no va a ir como mi marido”.

Para redondear la defensa, Fernández, hizo mención a su posición económica. “Mi marido es un empresario, no está por el sueldo. Yo tengo 30 años de profesión”, dijo.

Para la senadora, esta práctica es habitual en el ambiente legislativo y “no está prohibido” por lo cual no considera que haya incurrido en una ilegalidad. A la hora de decir quién más nombró a parientes, no tuvo reparos en mencionar la situación de sus pares del justicialismo, la senadora Gallardo y el diputado Gil. “Gallardo tiene a su hermano y Gil a su esposa. No es algo prohibido”, enfatizó.

Por último, insistió en que la designación del esposo “es temporaria” y tendrá vigencia mientras elaboran el proyecto. “Será uno o dos meses”, dijo.

No obstante, evitó dar detalles del supuesto trabajo que realiza su flamante asesor: “No se puede saber, es un proyecto jurídico sobre derechos reales, eso es todo lo que puedo decir”. concluyó.

Fernández de Merino incursionó en la arena política de la mano del ex vicegobernador de la provincia Carlos de la Rosa. La actual senadora ocupó por primera vez un cargo público en 2007 cuando asumió su banca en la Cámara alta y tiene mandato hasta 2011.

Sin embargo, nunca dejó de ejercer su profesión como escribana. Dentro de la Legislatura, Fernández se impuso sobre su par del bloque, Miguel Serralta, y se quedó con la presidencia de la comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales del senado.

En el caso del marido asesor, Carlos Merino, es abogado pero habría relegado un tanto la profesión para dedicarse de lleno a los emprendimientos empresariales. Tal cual, comentó la legisladora, el matrimonio tiene un buen pasar. Gonzalo Villatoro


fuente: http://mivoto2011.com/una-senadora-justicialista-mendocina-nombro-asesor-a-su-esposo