sábado, 19 de enero de 2013

Garciela María Casartelli, poeta y escritora argentina y universal, nos conmueve con su narración.





El uniforme blanco





Los pliegues del uniforme blanco, olían a apresto nuevo como todos los lunes y las dos preadolescentes, que siempre andaban juntas de un lado para otro, cruzaban presurosas el parque que distaba para ingresar al establecimiento escolar.

Estaban atravesando ese ciclo, donde el sexo opuesto atrae en forma fatídica. Con tal fuerza,  que llegamos a negarlo hasta la tragedia y  nos enojamos si alguien lo insinúa; como si se tratara  de un agravio por panegírico indecoroso. Pero, a la vez,  tironea con pujanza sarcástica hacia su flama, laureado de una diadema de fantasía, tan imprecisa como inalcanzable.

Las niñas solían caminar tomadas de las manos y sus semblantes y miradas se encontraban en una vibración similar. Igualmente se conjugaban  sus ideas en extraña coincidencia. Esto más la atraía,  y a la vez provocaba que se idealizaran la una en la otra.

No faltaron las cartas de romántica expresión entre ambas, donde compartían sentimientos y la soledad de los seres diferentes al común de sus compañeros de grupo; al tiempo que se imaginaban juntas, viajando, soñando, en bosques de duendes encantados, donde se entregaban en un idílico mundo; que jamás pensaron llegaría a concretarse en la realidad definida.

Pero, al mismo tiempo y sin que se dieran cuenta, permanecían rodeadas de espías prejuiciosos que estaban en la caza de insurgentes. Temerarios guardadores de las hipócritas estructuras sociales aceptadas en las caretas de la calle. Culebras del momento histórico, que se retorcían en sus propios instintos morbosos y sedientos del  desangre de los diferentes.

La más perseguida de las niñas, pronto fue sorprendida escribiendo una de esas cartas y acusada ante el imperio familiar. Debía ser descubierta y fagocitada a cualquier precio.

Allí se le fueron encima para violar su intimidad; mientras la incauta lapicera, autora material del escándalo,  le atravesaba la mano y se descuartizaba, en la lucha por preservar el secreto. Golpes despiadados sobre su cabeza, espalda, brazos y un papel que se hacía pedazos; mientras que los ansiosos demonios trataban de devorar el inocente contenido.

Desesperada, quiso acabar con su vida.

 Sin embargo,  entonces, los perversos mostraron en falso cuidado, preocupación por la supuesta seguridad terrenal de la impía.

Después, como si nada hubiera pasado, transcurrieron días, meses, años…

La desesperada, estaba oculta en una pequeña prisión, con vigilancia permanente.

Con todo, cierta noche, su alma escapó por uno de las rejillas veladas y tras un cerco, pudo contemplar a su niña amada, con el uniforme transformado, ahora, en un suntuoso atuendo blanco y enlazada con un apuesto joven.

Al volver el rostro de aquélla en impredecible coincidencia, de nuevo las miradas de las jóvenes, se hicieron una, felices; sabiendo que la despedida sería eterna y que habían vencido  en la limpidez de sus sentimientos, la impiedad de las culebras maliciosas.

 Aunque siempre me quedó la pregunta, si estos reptiles son culpables  por la  inmovilización de la presa, la autodefensa y… este caso,  el veneno: ¿Por qué era necesario usarlo?

Graciela María Casartelli



Reseña biográfica de Graciela María Casartelli
Graciela María, nació en Córdoba, Capital (Argentina), donde reside actualmente.
Es Licenciada en Psicología y Magíster en Ciencias Sociales (Universidad Nacional de Córdoba)  y su vida profesional la ha desempeñado en los ámbitos estatal y privado, dedicándose fundamentalmente a la Gerontología e Investigación Social.

 Es la creadora de la Web “Vida Reflexion” http://vida-reflexion.webcindario.com/index.html   dedicada a la literatura en todos sus géneros. Un breviario de publicaciones, puede apreciarse en el REMES (Red mundial de escritores),
http://www.redescritoresespa.com/G/gracielacasartelli.htm


Contacto: 
gracielacasartelli946@hotmail.com

fuente: recibido directamente de la autora, a la que felicito y agradezco,
deseándole a María Graciela todo lo mejor, especialmente buena salud!!!
 
Cordiales saludos!!!

Lic. Jose Pivín
frente al puerto de Haifa
frente al mar Mediterráneo