lunes, 17 de septiembre de 2012

VIDEOS DE BUENOS AIRES: una ciudad inabarcable con infinitos espacios que visitar. + Buenos Aires, el París de América



Buenos Aires, una ciudad inabarcable
con infinitos espacios que visitar.





subido por FormacionTuristica el 17/02/2012

Buenos Aires, una ciudad inabarcable con infinitos espacios que visitar.

El rostro más amable y grato de Buenos Aires se muestra orgulloso en el centro histórico, entre el lujo de su zona comercial y el cuidado tipismo de sus barrios. Pero también su cara más amarga, que apenas se entrevé en una pobreza que se asoma al centro y se multiplica en el extrarradio.

Conocemos con Miguel y Gemma la otra ciudad invisibile que se oculta bajo el esplendor de esta gran urbe: es el Buenos Aires solidario de los empobrecidos, al que rara vez se asoman los visitantes extranjeros. Y como el programa de La 2 pretende convertirnos en auténticos viajeros en vez de en turistas, nos descubre un vasto territorio urbano, considerado como hostil, pero en el que habitan las gentes más nobles y auténticas de la ciudad.


Buenos Aires, el París de América





Subido por el 17/02/2012

Buenos Aires, el París de América

El tópico define a Buenos Aires como 'el París de América', la ciudad de las luces más culta del continente. Pero la capital argentina es también -y sobre todo- una urbe llena de carácter, vida y contradicciones.

Un lugar para disfrutar y donde divertirse, que nos arrastra a los viajeros con su ritmo de tango y cuyos precios nos permiten lujos que en otras grandes ciudades resultarían inalcanzables.

Buscamundos les propone acompañarnos en una visita a Buenos Aires que será inolvidable. Porque recorremos sus viejos cafés literarios, cenamos y nos reimos con Les Luthiers, aprendemos a bailar el tango, visitamos museos tan extraños como el de los inodoros, vamos al teatro con Ricardo Darín, marchamos junto a las Madres de Plaza de Mayo, compramos libros con Eduardo Galeano, conocemos la leyenda del fantasma de Gardel, Federico Luppi nos habla de política, y Soledad Villamil nos canta una milonga