jueves, 10 de octubre de 2013

SALUD Y BIENESTAR: Degeneración macular asociada a la edad, un problema ocular serio


Cuando uno comienza a tener dificultades para leer, escribir, mirar televisión, subir o bajar escalones, seguramente tiene problemas en la visión. Pero si uno pasó los 50 años y empieza a observar puntos borrosos y oscuros en la visión central, dificultad para diferenciar colores e incluso no distinguir los rostros de sus seres queridos, el problema no se resuelva simplemente con otros anteojos o lentes de contacto recetados.

Esos síntomas se corresponden directamente a la Degeneración Macular asociada a la Edad , una patología que dejó sin visión, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), a unas tres millones de personas en el mundo, lo que representa el 8,7 por ciento de todos los casos de ceguera y el 50 por ciento de los casos de ceguera en países industrializados.

Las proyecciones de la OMS duplican esta cifra para el año 2020 a medida que la población de los países industrializados envejece.

En la Argentina, los especialistas estiman que las cifras de padecimiento de DMAE superarían las 100.000 personas. De ese total, el 10 padecería su forma húmeda, la cual es la causante de 90% de casos de pérdida de visión severa.

"La Degeneración Macular asociada a la Edad (DMAE) es una enfermedad oftalmológica que afecta la visión central de los adultos mayores en su mácula, aquella parte del ojo que permite visualizar los detalles con precisión, lo cual repercute directamente sobre las actividades de la vida diaria. Aunque la DMAE húmeda representa solamente el 10 al 15% de los casos de DMAE, ésta es responsable del 90% de la pérdida severa de visión o ceguera legal en personas mayores de 50 años", explicó a LA NACION el oftalmólogo Héctor Miranda con motivo de celebrarse hoy el Día Mundial de la Visión.

La visita al oculista, clave

En mayo del año pasado, la Asociación Latinoamericana para la Degeneración Macular asociada con la Edad presentó por primera vez el resultado de su trabajo colaborativo en el informe "Una Nueva Visión para Latinoamérica", en donde expertos de la región concluyeron en su reporte que la DMAE es una enfermedad incapacitante progresiva de alta prevalencia que actualmente está sub-diagnosticada en la región.

Sin embargo, aseguraron que la misma podría ser manejada si se realizan los chequeos rutinarios con el oftalmólogo y se trata a tiempo con la medicación indicada. Explicaron que la falta de información se suma a las dificultades relacionadas con el acceso a servicios especializados, la detección temprana y tratamiento adecuado.

Pérdida de la visión

La doctora Gabriela Gay, oftalmóloga del laboratorio Bayer, explicó a LA NACION que explicó que la DMAE aparece en mayores de 50 años porque la retina comienza a desgastarse más y a disminuir la calidad de visión.

"El problema de la DMAE, es que se origina en la mácula, que es una parte de la retina, y no se mejora con corrección focal. No basta con recetar nuevos anteojos o lentes de contacto. Si vos tenés una maculopatía o cualquier problema retinal, debés inyectarte el medicamento en el ojo sí o sí. El tema de la corrección óptica es para mejorar la retracción, como la miopía o el astigmatismo", precisó la especialista.

Y agregó: "Cuando se detectan vasos sanguíneos dentro de la mácula, ya estamos en presencia de una DMAE. La mácula se llama así porque al hacer el estudio de fondo de ojo sólo se observa una mancha negra. Cuando aparecen vasos sanguíneos allí, es cuando comienza a desarrollarse esta patología. Esos vasos sanguíneos, que no deben estar allí, son de mala calidad y hasta pueden producir hemorragias dentro del ojo".

La DMAE no provoca dolor y su progresión varía, avanzando lenta o rápidamente, en un ojo o en ambos. En etapas tempranas, la DMAE puede no causar síntomas apreciables. "Algunas veces sólo un ojo pierde visión llevando a que el "ojo sano" compense la pérdida de visión del otro afectado. Pero con el tiempo, comienzan a aparecer manchas negras, la visión se torna borrosa y comienza la dificultad para ver detalles concretos, tanto de cerca como de lejos", afirmó Gay.

Los principales síntomas que presentan las personas son: alteración de los colores, necesidad de incrementar la luz al momento de leer, dificultad para ver rostros y deformación en las líneas, según la especialista.

Nuevo tratamiento

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) aprobó recientemente la nueva droga Aflibercept, una proteína de fusión recombinante formada por partes de los dominios extracelulares de los receptores VEGFR 1 y VEGFR 2 humanos.

La medicación debe administrarse en forma de inyección en el ojo afectado por un médico calificado con experiencia en la administración de inyecciones intravítreas (inyecciones en el humor vítreo, el fluido de consistencia gelatinosa del ojo).

"Hay una diferencia en la molécula, en la estructura en sí de los dos medicamentos existentes para tratar la DMAE: el ranibizumab y el nuevo aflibercept. El primero es un anticuerpo monoclonal que se administra con una inyección mensual durante un año, y el nuevo es una proteína de fusión que se aplica sólo siete veces en el mismo período. Si bien los dos son productos biológicos y el mecanismo de acción es similar, la diferencia es que el anterior captura el factor de crecimiento endotelial pero de una sola familia, es decir de la A (FCEA), no de todas, como el nuevo", precisó la doctora Gay.

Según datos de la OMS hay más de 314 millones de personas en el mundo con visión inadecuada, consecuencia de enfermedades oculares o defectos de refracción no corregidos. Dentro de aquel grupo, 45 millones son ciegas y 269 millones presentan baja visión.

El Día Mundial de la Visión es celebrado en todo el mundo por todas las partes interesadas en la prevención de la discapacidad visual o la recuperación de la vista y tiene la finalidad de centrar la atención en la ceguera, la discapacidad visual y la rehabilitación de los discapacitados visuales. El tema central de este año es la salud ocular y el acceso igualitario a la atención ocular.

Fuente: DIARIO LA NACION.COM- Buenos Aires, 10 de Octubre 2013