jueves, 24 de octubre de 2013

NAZISMO GENOCIDA: el criminal nazi más buscado Laszlo Csatary murió sin haber sido juzgado



Muere Laszlo Csatary: el criminal nazi más buscado


¿Por qué habría sido importante que Laszlo Csatary hubiese sido juzgado?

por Yvette Alt Miller


El 18 de junio de 2013, Hungría acusó a Laszlo Csatary —ex comandante de un campo de concentración— con el cargo de colaborar en el asesinato de más de 15.000 judíos durante la Segunda Guerra Mundial.

Laszlo Csatary era conocido no sólo por haber supervisado las deportaciones y muertes de judíos, sino que también por haber torturado y asesinado a los prisioneros judíos personalmente.
Sin embargo, en lugar de haber sido arrestado y enjuiciado después de la guerra, Csatary se las ingenió para obtener papeles y emigrar a Canadá, donde vivió durante décadas con tranquilidad.

Mientras que muchos aplauden los esfuerzos por llevar a estos nazis fugitivos ante la justicia, otros se preguntan si quizás no será demasiado tarde. E incluso algunos cuestionan el valor que tiene realmente el hecho de perseguir nazis. Quizás, se preguntan, deberíamos dejar que los nazis sean juzgados por la corte divina en vez de perseguirlos para que tengan un juicio en las cortes humanas.

Dado que el número de criminales de guerra nazis poco a poco se va extinguiendo, el juicio de Laszlo Csatary era una de las últimas oportunidades del mundo para hacer justicia con los criminales de aquella era. Lamentablemente, el juicio quedó inconcluso.

¿Cómo lo hace Efraím Zuroff (Director de la oficina israelí del Centro Simon Wiesenthal y responsable de llevar a docenas de nazis ante la justicia) para explicar por qué es importante juzgar a los criminales de guerra nazi, incluso después de tanto tiempo? En un mundo en el que muchos cuestionan si debemos siquiera perseguir a estos ancianos criminales, ¿cómo justifica Zuroff el incansable trabajo de toda su vida?

En una entrevista con AishLatino.com el día en que Csatary fue acusado, Efraím Zuroff sonaba eufórico.

Había trabajado en el caso de Csatary por años: primero ofreció una recompensa por información que llevase a su captura, luego lo rastreó y reunió cuidadosamente evidencia antes de entregársela a las autoridades húngaras en 2011, y finalmente esperó a que ellos hicieran sus propias investigaciones, lo que tomó dos años extra.
"En muchos aspectos, este es uno de los trabajos más frustrantes del mundo", dijo Zuroff sobre el largo y escabroso camino que había recorrido para llevar a este nazi a juicio. "Es como Sísifo, quien hace rodar la piedra montaña arriba sólo para verla después rodar hacia abajo".
Llegar a los 90 años no convierte a un asesino en masa en un gentil recto.
Zuroff, quien estima haber ayudado a enjuiciar a aproximadamente 40 nazis durante su carrera, dice que hay dos maneras de ver sus esfuerzos. Por un lado, dado que decenas de miles de criminales de guerra nazi escaparon al juicio después de la Segunda Guerra Mundial, podría decirse que lo que él ha logrado es "gurnisht", nada. Pero no es así como él lo ve.

"Míralo de otra forma", dice Zuroff. "Cada vez que un criminal de guerra nazi es expuesto, acusado, enjuiciado y castigado, es una victoria para los buenos; es una victoria para la sociedad, para el tikún olam (reparación del mundo)".

"El paso del tiempo no disminuye en absoluto la culpa de los asesinos", le dijo Zuroff a AishLatino.com. "La vejez no debería proporcionarle protección a personas que cometieron crímenes tan atroces. Pasar los 90 años no convierte a un asesino en un gentil recto".
De hecho, Zuroff recuerda que en los muchos casos en los cuales ha trabajado, nunca ha visto a un criminal nazi expresar remordimiento o arrepentimiento. Por el contrario, el gran libro de Zuroff, Operation Last Chance: One Man's Quest to Bring Nazi Criminals to Justice” (Operación última oportunidad: la búsqueda de un hombre para llevar a los criminales nazis ante la justicia) detalla varios casos de criminales de guerra nazi que han sido protegidos por amigos e incluso por oficiales de gobierno hasta hoy en día. (Hubo un caso, el de Milivoj Asner —un nazi croata que vivía abiertamente en Austria en 1990— en el que Jorg Haider, quien era gobernador regional en ese entonces y que luego fue miembro de la coalición del gobierno de Austria, lo protegió personalmente y bloqueó los esfuerzos internacionales para llevarlo ante la justicia).

Zuroff señala que en décadas pasadas, en las que mucho fue escrito y estudiado sobre el Holocausto, los oficiales nazis retirados podrían haber expresado remordimiento con facilidad si hubiesen querido. "Esas personas podrían haber dicho: 'Cometimos un error, nos lavaron la cabeza, creíamos que los judíos eran los enemigos y lo lamentamos'. Pero nunca presenciamos un caso en el que una persona expresara remordimiento o arrepentimiento. Estas son las últimas personas en la tierra que merecen algún tipo de compasión, porque ellos no tuvieron ninguna compasión con sus víctimas".

Esta dedicación a la memoria de las víctimas de los nazis mantiene motivado a Zuroff y a muchos de sus colegas. "Nuestra obligación es con las víctimas; es encontrar a quienes los victimizaron", dice Zuroff. "Hace décadas que perdimos la batalla de llevar a todos los nazis ante la justicia; pero cada uno que logremos llevar a juicio es en sí mismo una victoria".
Si cometes crímenes en contra de los judíos, el pueblo judío te llevará ante la justicia.
Trabajar duro para que se haga justicia con los asesinos, incluso décadas después de sus crímenes, le envía al mundo el mensaje de que la injusticia no será tolerada. Los cazadores de nazis del Centro Simón Wiesenthal quieren decirle al mundo: "Si cometes crímenes en contra del pueblo judío, el pueblo judío te llevará ante la justicia".

Zuroff destaca que este mensaje es universal y que todas las víctimas —de todos los países, etnias y religiones— merecen que se haga justicia. El Centro Simón Wiesenthal persigue a los nazis que asesinaron inocentes gitanos, serbios y de otros grupos durante el Holocausto.
Permitirles a los asesinos tener impunidad es una forma de contaminación moral de los países. Las naciones que no se han ocupado de los ciudadanos que cometieron crímenes en contra de la humanidad tienden a ser hoy en día las que tienen fascistas resurgentes y partidos políticos antisemitas. "¿Qué pasa cuando no hay justicia?", pregunta. "Mira a algunas naciones de Europa Oriental: hoy en día tienen partidos fascistas muy fuertes", señala; en estos, los judíos y otras minorías no pueden vivir con seguridad y ni siquiera pueden caminar por la calle sin temor a la violencia. Rehusarte a condenar las atrocidades pasadas te puede llevar a eso".

En muchas naciones, observó Zuroff, los criminales de guerra explican sus acciones como actos de patriotismo. Una de las funciones de llevar a los criminales a juicio es, por lo tanto, redefinir esta visión distorsionada de heroísmo. "Los héroes deberían ser los rectos entre las naciones", explica Zuroff. Al enjuiciar a los asesinos, los países están poniendo el foco en los actos criminales y enviando el mensaje de que la xenofobia, la tortura y el asesinato no son compatibles con una sociedad civilizada.

Zuroff dice que su fe judía es la que lo motiva a perseguir a los nazis para que se haga justicia, incluso décadas después de sus crímenes. "Parte de ser un judío observante va más allá de rezar tres veces al día, respetar cashrut y Shabat", explica Zuroff. "Ser un judío observante también involucra un compromiso con la seguridad del pueblo judío y una misión de hacer que el mundo sea un lugar mejor".

Él cita a la Torá: "Justicia, justicia perseguirás" (Deuteronomio 16:20), y dice que a menudo se pregunta sobre las palabras que eligió la Torá. ¿Por qué ‘justicia’ y por qué ‘perseguirás’? Después de muchos años de trabajar para llevar a algunos de los más crueles criminales ante la justicia —a menudo en contra de los esfuerzos de los obstruccionistas oficiales regionales o nacionales— Zuroff piensa que ha aprendido algunas cosas sobre este crucial mandato bíblico.

¿Por qué ‘perseguir’? "La justicia no viene a tus manos", dice Zuroff. "Tienes que perseguirla y trabajar duro en ello". ¿Y por qué la Torá dice ‘justicia’ dos veces? "Mi interpretación es que debes ser un agente honesto y transparente en todos tus tratos, incluyendo los esfuerzos para llevar nazis a juicio”.
Somos la última generación que podrá llevar criminales nazis ante la justicia. Efraím Zuroff y sus colegas están cumpliendo con la misión (por todo el pueblo judío, y por todo el mundo) de llevar a los últimos espectadores con vida del Holocausto a su tardía rendición de cuentas.

.Lamentablemente, Laszlo Csatary no alcanzó a ser juzgado en un tribunal de justicia. Él falleció el 12 de agosto de 2013, a los 98 años.
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Más información sobre el Centro Simón Wiesenthal, incluyendo información sobre recompensas por información que lleve al arresto de criminales de guerra nazi, puede ser encontrada en www.operationlastchance.org (sitio en alemán e ingles)


fuente:http://www.aishlatino.com/h/h/a/Muere-Laszlo-Csatary-el-criminal-nazi-mas-buscado.html