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miércoles, 13 de octubre de 2010

Argentina: el Ministro de Economía Amado Boudou reconoce que fue inapropiada la utilización de la metáfora relativa a la Shoá

Boudou reconoció, en la DAIA, la utilización de una “metáfora inapropiada”

(Prensa DAIA - 12/10/10) En el marco de la reunión mantenida en la DAIA, representación política de la comunidad judía, el ministro de Economía, Amado Boudou, reconoce que fue inapropiada la utilización de la metáfora relativa a la Shoá y que la misma no puede ser circunscripta a la coyuntura política de nuestro país, dado que lastima la sensibilidad de la sociedad argentina en general y de la comunidad judía en particular. La DAIA y el Ministro consideran, además, que estas expresiones sobre el Holocausto, no deben ser utilizadas para dirimir ningún tipo de conflicto. El ministro Boudou fue recibido por el presidente de la DAIA, Aldo Donzis; el vicepresidente 1º, Ángel Schindel; el vicepresidente 2º, Sergio H. Witis; el secretario general, Fabián Galante; el tesorero, Mario Comisarenco; el director ejecutivo, Jorge Elbaum; el director ejecutivo adjunto, Víctor Garelik y el director del Departamento Político, Alfredo Neuburger.

Tras el encuentro mantenido con las autoridades de la DAIA, Donzis y Boudou ofrecieron una conferencia de prensa. “Yo vine a expresar que fue inadecuado utilizar términos relativos al Holocausto. Hemos hablado de la importancia y sensibilidad que tiene el tema para la sociedad toda”, señaló el Ministro.

Por su parte, Donzis valoró “la iniciativa del Ministro de acercarse a la DAIA, y que haya señalado que fueron expresiones inapropiadas que, efectivamente, hieren la sensibilidad de la comunidad judía y particularmente de los sobrevivientes de los campos de exterminio nazis”.


Más repudios a la agresión del

ministro Boudou a periodistas
argentinos

(Clarín - 11/10/10)
El exabrupto protagonizado el viernes por el ministro de Economía, Amado Boudou, quien acusó a dos periodistas de Clarín y La Nación de ser “como los que ayudaban a limpiar las cámaras de gas en el nazismo”, siguió generando críticas: los legisladores Felipe Solá (Peronismo Federal) y Elsa Quiroz (Coalición Cívica), el foro de periodistas Fopea y el titular de la Fundación Memoria del Holocausto, Mario Feferbaum, se expresaron en duros términos contra el funcionario.

"Primero debería pedir perdón a los trabajadores de prensa que estaban haciendo su tarea y después renunciar", reaccionó la opositora Quiroz, y afirmó que "como argentinos delegamos en un funcionario responsabilidad, respeto, tolerancia, formalidad y límites".

A su vez, Solá calificó como "un gravísimo error" el exabrupto de Boudou y advirtió que "el kirchnerismo sigue poniéndose como juez del resto" cuando "no tiene autoridad moral para eso”. "El Gobierno sigue cometiendo graves errores, lo de Boudou es un gravísimo error, la crítica a (el ex fiscal federal Julio César) Strassera también", aseguró el ex mandatario bonaerense y fustigó que "el kirchnerismo sigue poniéndose como juez del resto, y no tiene autoridad moral para eso", le dijo a Radio Mitre.

“Los dichos del ministro, agravados por el alto cargo que ocupa, constituyen un ataque inadmisible a la persona de estos dos colegas y banalizan una de las mayores atrocidades del siglo XX", esgrimió por su parte FOPEA, una asociación que reúne a unos 300 periodistas de todo el país. Para esta entidad, "el abuso de las comparaciones con el nazismo, el fascismo, el stalinismo y la última dictadura militar se ha percibido con lamentable frecuencia en el debate político argentino".


Unánime rechazo al ministro

(La Nación - 10/10/10) Un rechazo unánime y hasta el pedido de renuncia suscitó la fuerte agresión del ministro de Economía, Amado Boudou, que comparó a dos periodistas de LA NACION y Clarín con "los que ayudaban a limpiar las cámaras de gas del nazismo". Anteayer, en Washington, el ministro tuvo palabras descalificadoras hacia los periodistas Martín Kanenguiser, de LA NACION, y Candelaria De la Sota, de Clarín .


Ayer, en Twitter, Boudou insistió en que ambos diarios son "FMI-adictos y les preocupa más el tema del Fondo que el crecimiento argentino y el mercado interno". El diputado nacional Eduardo Amadeo (Peronismo Federal) reclamó la renuncia del ministro, al señalar que "la agresión ha superado los límites de lo tolerable" y describir el hecho como un "atentado a la vida en democracia".

La diputada Silvina Giudici (UCR), que preside la Comisión de Libertad de Expresión, consideró "lamentables" los dichos de Boudou y reclamó una retractación pública. También el diputado Adrián Pérez (Coalicíón Cívica) exigió una rectificación inmediata y un pedido de disculpas a los periodistas agredidos.

Fuente: Micro Ejecutivo de Noticias DAIA-
Martes 12 de octubre de 2010 – Nº 2646
prensa@daia.org.ar







Amado Boudou y el nazismo.

¿Vale la pena contestar un desaguisado semejante al proferido por el Ministro de Economía cuando dijo que algunos periodistas eran “como los que ayudaban a limpiar las cámaras de gas en el nazismo”? ¿Tendrá alguna idea de lo que sucedía en los campos de exterminio?


¿Se imaginará lo que es estar obligado a retirar cientos de cuerpos de hombres y mujeres, viejos, adultos y niños, despegarlos para separarlos –y no me detengo en cuestiones de difícil digestión-, acomodarlos en carretillas, llevarlos a sitios especiales para hurgar en ellos por si tuvieran valores escondidos y después introducirlos uno a no en los hornos crematorios?

¿Le contaron que los encargados de estas tareas sabían que su propio destino iba a ser igual en pocos días? ¿Alguien le habrá informado que estos mismos prisioneros fueron los que dinamitaron uno de los hornos crematorios en Auschwitz?

Si supiera todo eso –es lo que espero de un ministro del poder ejecutivo de mi país- ¿cómo se atreve, cómo pudo ocurrírsele semejante analogía? Los pobres prisioneros que se ocupaban del trabajo más abyecto de los criminales nazis no tenían elección alguna, querían vivir un día más y tener la posibilidad de rebelarse y cuando llegara su hora, morir de manera digna y honorable luchando por la recuperación de su humanidad.


¿Pensará Boudou lo que dice o lo dice porque supone que tampoco tiene elección y también quiere estar un día más…? Y si lo consigue, ¿será que acaso espera rebelarse algún día y recuperar su honra y su dignidad?

Si fuera así, vale la pena contestarle.

DIANA WANG

Presidenta de Generaciones de la Shoá en Argentina

DNI 10134355



domingo, 17 de enero de 2010

Haití: Los números de una tragedia



por Diana Wang

Los grandes números parecen todavía un misterio impenetrable, que supuestamente cubren con el velo ignorancia e imposibilidad de encontrar explicaciones racionales, a muchos fenómenos naturales (por ejemplo el terremoto Haitiano) y además muchos acontecimientos humanos (como la Shoá y otras tragedias).Los grandes números parecen todavía un misterio impenetrable, que supuestamente cubren con el velo ignorancia e imposibilidad de encontrar explicaciones racionales, a muchos fenómenos naturales (por ejemplo el terremoto Haitiano) y además muchos acontecimientos humanos (como la Shoá y otras tragedias).

Es doloroso ver y oír lo que está pasando en Haití. Se habla de cincuenta mil, cien mil muertos. Se habla de 3 millones de afectados, la tercera parte de la población. Y los números son siempre tan esmirriados de sentido. Cada vida, cada persona porta una historia y es un mundo. ¿Cómo incorporar la noción de la enormidad de esos números mencionados? ¿La tercera parte de la población afectada?
Uno lo dice y no entiende del todo de qué se trata porque la mente humana no alcanza a abrazar esos grandes números y atribuirles a cada uno una cara, una vida, unos sueños, unos futuros deseados. Hoy se me reactualiza lo que tantas veces pasa cuando se habla de seis millones, cuando se dice que era una tercera parte de la población judía mundial y veo, siento, me lacera la piel, esos números tan enormes que terminan siendo nubes incomprensibles y opacas que nos envuelven y ocultan más de lo que revelan. Lo único que nos dicen con claridad es que nos resulta imposible asir lo que se dice.


Aún cuando estas víctimas actuales lo son debido a fenómenos naturales y aquellas lo fueron debido a sociedades humanas, cada uno de los que se ha perdido abre el foso de lo definitivo arrasado, en cada muerto ha muerto un poco de la humanidad.


Haití nos hace pensar en la vulnerabilidad de los que habitan en zonas de riesgo geológico (lo sé muy bien porque mi hijo y su familia viven en San Francisco donde se espera "el grande", the big one) y en todo lo que hay investigar científicamente y prevenir en las poblaciones allí asentadas, sin olvidar el estado deplorable en que vivía la mayoría de los haitianos lo que agrava aún más el padecimiento y las dificultades; o sea, temas relativos a lo tecnológico y al desarrollo económico. La Shoá nos sigue enfrentando con una cuestión de otro orden, algo que la técnica y las prevenciones no llegan a modificar: la condición de las sociedades humanas en un mundo que, en muchos sentidos, sigue siendo el mismo que generó la Shoá.

Perdón por la disquisición. Fue la asociación que hice por la mención del "tercio de la población", de los tres millones, y esa sensación incómoda, culposa, de darme cuenta de que no entiendo bien de qué se trata. A veces pienso que lo mío es una "enfermedad mental": pase lo que pase termino pensando en la Shoá.

Diana Wang
FUENTE: "ITON GADOL " ("DIARIO GRANDE")