jueves, 21 de agosto de 2014

El Presidente de la SIP acusó a José Mujica de ser un "ignorante" sobre lo que ocurre en Israel

 

Claudio Paolillo, periodista uruguayo y director del semanario Búsqueda, redactó una fuerte columna de opinión sobre el sanguinario accionar de Hamas y "la imbecilidad" de la izquierda latinoamericana

El periodista Claudio Paolillo, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, compartió sus ideas sobre el conflicto en la Franja de Gaza y cuestionó los polémicos comentarios del presidente José Mujica y de otros gobiernos de la región contra la operación militar de Israel.


"La imbecilidad, la hipocresía, la ignorancia y, también, la complicidad, se potencian como un combo siniestro en la mayoría de las críticas que Israel está recibiendo por su intento de poner coto al asedio permanente a que lo tienen sometido los jefes de Hamás, sanguinarios carceleros de dos millones de desgraciados palestinos en Gaza.

La crueldad de la perversión en este escenario es tan inconcebible que puede confundir al mejor intencionado: los militares de Hamás lanzan permanentemente ataques mortales contra la población israelí desde Gaza (18.000 cohetes y misiles en los últimos años); Israel se defiende con tecnología, interceptando casi todas las bombas de sus agresores en el aire, y así evita que haya miles de muertos en su territorio; cuando Israel identifica los lugares desde donde se lanzan los misiles de Hamás y quiere defenderse destruyendo esos sitios, los conductores de Hamás dejan allí a civiles indefensos (cuantos más niños y mujeres, mejor), ellos huyen y se ponen a cubierto; luego, exhiben los cuerpos inertes de sus "mártires" sangrantes ante el mundo, para poner en evidencia la "frialdad asesina" y la "vesania" del ejército israelí, y la "desproporción" de la "guerra imperialista".

 De ese modo, consiguen ante los ojos de miles de millones de personas que el evidente agresor se transforme en evidente agredido y que el evidente agredido sea visto como el evidente agresor.

Ante semejante perturbación de la realidad, es muy difícil para Israel defenderse y, al mismo tiempo, ganar la batalla de la opinión pública. Pero, ¿por qué el inocente pueblo palestino que malvive en Gaza bajo la dictadura de Hamás desde el año 2007 no se rebela cuando sus hijos son enviados directamente a la muerte por estos fanáticos religiosos?

 Hay que ir a las fuentes. Hay que leer la "Carta Fundacional de Hamás". Allí están casi todas las explicaciones.

Veamos algunas de ellas:

• Hamás, acrónimo de Harakat al-Muqawama al-Islamiya (Movimiento de Resistencia Islámico), no reconoce la legitimidad del Estado de Israel ni acepta la resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas que el 29 de noviembre de 1947 propuso la partición de Palestina en dos estados: uno árabe y otro judío. Por eso, sólo busca expulsar a los judíos de su país, matándolos a todos si es necesario, mediante la lucha armada y ataques suicidas contra civiles.

• En la "Carta Fundacional" de Hamás, se lee: "Israel existirá y seguirá existiendo hasta que el islam lo aniquile, como antes aniquiló a otros".

También: "Nuestra lucha contra los judíos es muy grande y muy seria. (...) El Movimiento no es más que un escuadrón que debe ser apoyado por más y más escuadrones de este vasto mundo árabe e islámico, hasta que el enemigo sea vencido y se realice la victoria de Alá".

Y sigue: Hamas está integrado por musulmanes que "temen a Alá y alzan el estandarte de la Yihad ('guerra santa') frente a los opresores, a fin de liberar a la tierra y al pueblo de su impureza, su vileza y sus males". Hamás"lucha por alzar el estandarte de Alá sobre cada pulgada de Palestina".

"El Profeta ha dicho: 'El Día del Juicio no llegará hasta que los musulmanes combatan contra los judíos (matando a los judíos), cuando el judío se esconderá detrás de piedras y árboles. Las piedras y los árboles dirán: Oh musulmanes, oh Abdulla, hay un judío detrás de mí, ven a matarlo. Sólo el árbol gharkad no lo hará, porque es uno de los árboles de los judíos'".

El lema de Hamás, según su propia definición, es el 
siguiente: "Alá es su meta, el Profeta es su modelo, el Corán su constitución, la Yihad es su senda y la muerte por Alá es su más alto anhelo".

"El Movimiento de Resistencia Islámica considera que la tierra de Palestina es un waqf islámico (el waqf es una 'donación religiosa' inalienable, inembargable y a perpetuidad en el islam) consagrado a las futuras generaciones musulmanas hasta el Día del Juicio. Ni ella, ni ninguna parte de ella, se puede dilapidar; ni a ella, ni a ninguna parte de ella, se puede renunciar. Ni un solo país árabe ni todos los países árabes, ni ningún rey o presidente, ni todos los reyes y presidentes, ni ninguna organización ni todas ellas, sean palestinas o árabes, tienen derecho a hacerlo. Palestina es un territorio waqf islámico consagrado a las generaciones musulmanas hasta el Día del Juicio. (...) Este waqf perdura mientras perduren la tierra y el cielo. Todo procedimiento que contradiga la sharia islámica, en lo que concierne a Palestina, es nulo y sin valor".

"Resistir al enemigo y eliminarlo pasa a ser el deber individual de todo musulmán, hombre o mujer".

"Las iniciativas y las llamadas soluciones pacíficas y conferencias internacionales están en contradicción con los principios del Movimiento de Resistencia Islámica. (...) Esas conferencias solo son maneras de instalar a los infieles en la tierra de los musulmanes en calidad de árbitros. ¿Desde cuándo han hecho justicia los infieles a los creyentes? (...) No hay solución para la cuestión palestina si no es a través de la Yihad. Las iniciativas, las propuestas y las conferencias internacionales son todas una pérdida de tiempo y empresas vanas".

"La liberación de Palestina es un deber individual para todo musulmán, dondequiera que esté. (...) Frente a la usurpación judía de Palestina es obligatorio alzar el estandarte de la Yihad. (...) Es imperativo instilar en las mentes de las generaciones musulmanas que el problema palestino es un problema religioso, y que hay que acometerlo sobre esa base".

"La mujer musulmana tiene un cometido no menos importante que el del hombre musulmán en la batalla de liberación. Es la hacedora de hombres. Su cometido en la guía y la educación de las nuevas generaciones es grande. Los enemigos han comprendido la importancia de su cometido. Consideran que si pueden dirigirla y educarla como ellos quieren, lejos del islam, habrán ganado la batalla. Por eso se les ve atender constantemente a esos intentos a través de campañas de información, películas y programas escolares, utilizando con ese fin a sus lacayos infiltrados a través de organizaciones sionistas bajo distintos nombres y figuras, tales como Masonería, clubes de Rotarios y Leones, grupos de espionaje y otros, que no son sino células de subversión y saboteadores. (...) El día en que el islam controle la dirección de los asuntos de la vida, estas organizaciones, hostiles a la humanidad y al islam, serán aniquiladas".

La mujer en el hogar de la familia combatiente, sea madre o hermana,desempeña el cometido importantísimo de cuidar de la familia, criar a los niños e imbuirles de valores morales y pensamientos derivados del islam. Ella tiene que enseñarles a cumplir los deberes religiosos en preparación para el cometido de combate que les espera. Por eso es necesario prestar gran atención a las escuelas y los planes de estudios aplicados a la educación de las niñas musulmanas, para que cuando crezcan sean buenas madres, conscientes de su papel en la batalla de liberación. La mujer ha de tener conocimiento y comprensión suficientes en lo que se refiere a la realización de las tareas domésticas".

"Los enemigos (los judíos) tomaron el control de los medios de comunicación del mundo, las agencias de noticias, la prensa, las empresas editoriales, las emisoras de radio y otros. Con su dinero atizaron revoluciones en distintas partes del mundo para alcanzar sus fines y cosechar sus frutos. Estuvieron detrás de la Revolución Francesa, de la revolución comunista y de la mayoría de las revoluciones de las que hemos sabido y sabemos, aquí y allá. (...) Ellos estuvieron detrás de la Primera Guerra Mundial, cuando lograron destruir el Califato islámico, obtener ganancias financieras y controlar recursos. Ellos consiguieron la Declaración Balfour, formaron la Sociedad de Naciones para dominar el mundo a través de ella. Ellos estuvieron detrás de la Segunda Guerra Mundial, mediante la cual obtuvieron enormes ganancias financieras con el comercio de armamentos y prepararon el terreno para el establecimiento de su Estado. Fueron ellos los que instigaron la sustitución de la Sociedad de Naciones por las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad, para poder dominar el mundo a través de ellos. No hay guerra que se libre en ninguna parte en la que ellos no hayan puesto el dedo. (...) Abandonar el círculo de la lucha con el sionismo es alta traición, y maldito sea el que lo haga".

Contra esta cosa tenebrosa combate Israel.
Pero como Israel es la única democracia de Medio Oriente, el único pedazo de tierra de toda esa zona —llena de petróleo, con jeques-dictadores y ayatolas-dictadores millonarios y corruptos— donde se promueven las garantías individuales, la libertad y los derechos humanos, es lógico que la parte del mundo parecida a Israel (esto es, Occidente) le reclame estándares de respeto por la vida, de los cuales carecen completamente sus enemigos jurados. Israel no debería enojarse cuando se le recrimina por matar niños, mujeres y civiles en sus acciones defensivas porque, precisamente, cuidar la vida es la diferencia que lo legitima ante la barbarie de sus vecinos. Y no debe olvidar que dentro de Israel hay, también, fanáticos religiosos y extremistas de signo opuesto que inciden negativamente en el gobierno, que tampoco tienen el más mínimo deseo por la convivencia en paz con los palestinos y que son un pesado lastre para un país civilizado llamado a ser un faro de libertad en un mar de opresión.

Sin embargo, cualquier expresión de "repudio", como la de la Cancillería uruguaya de la semana pasada, que deliberadamente omite hacer al menos una mínima mención a Hamás y a la causa que origina este horrendo derramamiento de sangre, exuda hipocresía por todos los costados. Ni hablar del presidente Mujica, que calificó como "genocidio" lo que está haciendo Israel en Gaza. Si de verdad piensa eso —que los israelíes son "genocidas"—, ¿qué está esperando su gobierno para romper relaciones diplomáticas con un Estado "genocida"? ¿O es que el gobierno de Uruguay es capaz de mantener relaciones amables y fluidas con un Estado "genocida"?.

Pero a no asombrarse mucho: gran parte de la "izquierda" uruguaya (y latinoamericana) siempre estuvo en contra de Israel y a favor de "movimientos de liberación" como Hamás y Hezbolah, cultores de la muerte, del odio religioso, de la segregación de la mujer y del más puro atraso.

En Uruguay y en América Latina, buena parte de la izquierda sigue cumpliendo las órdenes que en enero de 1966 impartió en La Habana el jefe, Fidel Castro, cuando en la "Conferencia Tricontinental" promovió y apuntaló la línea que se mantiene hasta el día de hoy. La "Tricontinental" dijo que "el sionismo es un movimiento imperialista por su naturaleza, con propósitos agresivos y expansionistas" y con "una estructura racista y fascista", que "Israel constituye una amenaza al desarrollo del progreso en esta región", y condenó "la existencia de Israel en el territorio ocupado de Palestina".

De manera que Mujica "está en la línea". No se le mueve un pelo al llamar "genocida" a Israel porque eso viene siendo dicho por una enorme porción de la "izquierda" latinoamericana desde hace medio siglo.

Yo solo le trasladaría al presidente dos preguntas que Amoz Oz —un renombrado escritor, periodista y profesor de literatura israelí, izquierdista y defensor de una solución biestatal para el conflicto palestino-judío— hizo a un periodista de la Deutsche Welle durante una entrevista la semana pasada: "¿Qué harían ustedes si su vecino de enfrente se sienta en el balcón, pone a su niño sobre sus piernas y comienza a disparar una ametralladora contra la habitación de sus hijos? ¿Qué harían ustedes si su vecino de enfrente cava un túnel desde su casa a la habitación de sus hijos con el objetivo de volar su hogar por los aires o secuestrar a su familia?".¿Qué haría, presidente Mujica?"

FUENTE:INFOBAE http://www.infobae.com/2014/08/07/1586171