Mostrando entradas con la etiqueta GENOCIDIO JUDIO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta GENOCIDIO JUDIO. Mostrar todas las entradas

sábado, 30 de mayo de 2015

SERGIO BACARI: Una historia verídica y emocionante para recibir el shabat (Sábado)



por SERGIO BACARI

En Tel Aviv hay una estación de taxis donde los conductores, después de tantos años de trabajar juntos, se hicieron amigos, y una vez por mes se reúnen en la casa de alguno de ellos para contarse experiencias.

Cierto día uno de los taxistas se paró, pidió silencio y comenzó a contar una anécdota:

—Esta semana viajaba como de costumbre por Tel Aviv, cuando una persona me pidió viaje. Me detuve, y una vez dentro del coche, el pasajero me resultó muy gracioso; un anciano que vestía una camisa "Miami" a botones, un reloj y una pulsera de oro. 

Me pidió que lo llevara a la calle Sheinkin y, mientras viajábamos, comenzamos a conversar; me contó acerca de sus éxitos, sus fábricas y sus inversiones. Después de un rato me pidió permiso para fumar y cuando asentí, sacó de su bolsillo un habano. Según me comentó, su costo era de cincuenta dólares y mientras yo intentaba encender mi cigarrillo "Time", él se apresuró y me dio fuego cordialmente. 

Vi que se trataba de un encendedor Zippo que valdría cientos de dólares y, así como estiró su brazo para encenderme el cigarrillo, la manga de su camisa se elevó y me permitió ver que tenía tatuado un número, como esos que llevan los judíos que estuvieron en los campamentos de exterminio durante la Segunda Guerra 
Mundial.
Grabé el número en mi memoria y algo me generó una profunda emoción. 

Automáticamente, pisé el freno y 
estacioné; me di vuelta y le pregunté:
— ¿Sos un sobreviviente del holocausto?Medio enojado porque paré de repente, me contestó con otra pregunta:

— ¿Nunca habías visto a un sobreviviente del holocausto? Seguí camino por favor, me estás demorando.

Me atreví a pedirle que me hablara un poco sobre su pasado y, cuando se le pasó un poco el enojo, me contó que toda su familia había sido asesinada durante esos años de espanto.

—Después de la Guerra, investigué y busqué; necesitaba saber si todavía quedaba alguien con vida. En una ocasión me llegó un rumor que decía que mi hermano estaba acá, en Israel, y cuando vine a buscarlo nadie pudo decirme algo en concreto hasta que una persona me comentó que lo había conocido y que lamentablemente ya había fallecido, así que me quedé solo…

El taxista, hizo una pausa y les dijo a sus colegas que antes de seguir con la historia de este hombre, quería contarles algo sobre su propio pasado y fue así como siguió su relato:

—Ustedes me conocen como una persona religiosa pero no lo fui toda mi vida; yo me convertí en religioso al casarme. Nací y me eduqué en un kibutz laico, por lo cual nunca tuve ninguna relación con la religión.
Era un joven cuando cierto día, antes de alistarme en el ejército, sentado en el comedor del kibutz y sin ánimo, sentí nauseas. Me dije a mí mismo que mejor sería hacer rápidamente mi trabajo así podría irme a descansar a mi cuarto. En el lugar donde trabajaba había un recipiente enorme en el cual tirábamos papas. En la base del mismo había cuchillas, como las de un blender, que cortaban las papas cuando llegaban a la superficie. Era un día de lluvia; me acerqué a la máquina con mis zapatillas mojadas y cuando intenté tirar las papas, resbalé y caí dentro. Me golpeé todo el cuerpo y cuando reaccioné, me di cuenta que era la hora en que la máquina funcionaba y yo me estaba hundiendo, junto con las papas, directo hacia las cuchillas.
Grité con todas mis fuerzas pero nadie me escuchaba, todos estaban aturdidos por el ruido dentro del comedor del kibutz. Traté de treparme pero todo estaba resbaloso y era, además, muy alto, por lo que comencé a gritar más fuerte. 

Esta vez le pedía a Dios que me ayudara. 

Nunca antes había tenido una reacción parecida; empecé a gritar al cielo pidiéndole a Dios que me salvara:
— ¡Dios, socorro, no quiero morir!
Fue en ese preciso momento, cuando yo estaba aterrorizado y gritando desesperadamente, cuando una mano entra en la enorme palangana y me toma fuertemente para que yo no siguiera cayendo. Lo primero que vi fue el número que llevaba tatuado en su brazo. Era la mano de mi vecino Zalman.

Zalman era un sobreviviente del holocausto que sufría de un aftershock y traumas. No hablaba ni se comunicaba con la gente. Le agradecí que me hubiera salvado la vida, y él me miró, y sin contestarme se fue.

Desde ese día, el número que vi grabado en su brazo me persigue por doquier; siempre lo recordé y supe repetirlo cada vez que contaba la historia. Entré al ejército, y los primeros tres números de mi documento eran como los de Zalman. 

Cuando me casé, y compré mi primera casa, los dos números del medio que la identificaban eran como los dos números del medio del tatuaje de Zalman, y cuando compré un teléfono celular, los últimos tres dígitos eran como los últimos tres del brazo de Zalman...

Cuando el anciano del taxi me encendió el cigarrillo, los números de su brazo eran parecidos a los de Zalman; casi iguales. 
Sólo el último era distinto, y cuando vi que era correlativo al de Zalman trabé las puertas del taxi, giré en “u” y comencé a viajar con destino al kibutz. El viejo empezó a gritar y, seguramente, pensaba que lo estaba raptando, por lo cual le conté la verdad y le dije que era posible que su hermano, a quien él había perdido, fuera el Zalman que yo conocí de joven, y que estábamos viajando a su encuentro y que, a lo sumo, si no fuera así lo llevaría hacia su destino original y no le cobraría el viaje. Yo tenía la esperanza que Zalman estuviera vivo todavía, a pesar de que habían pasado muchísimos años. Al llegar al kibutz sentí que no había pasado el tiempo; me acordaba de todo; cada rincón, lo que hizo que llegáramos directamente a la casa de Zalman. Sabía exactamente dónde estaba ubicada.

Me bajé del taxi, y al minuto de haber golpeado, ese minuto eterno, ocurrió el milagro esperado, Zalman me abrió la puerta. Lo abracé fuertemente como cuando no ves a un ser querido durante una gran cantidad de años. Zalman no reaccionó, no abrió la boca, parecía que no me recordaba. Cuando se bajó del taxi mi pasajero y se nos acercó sin que me diera cuenta, fui testigo de un momento histórico: Ambos se reconocieron instantáneamente como hermanos. Fue, además, la primera vez que escuché a Zalman hablar.

Siento que Zalman fue enviado desde el cielo para salvar una vida, la mía, para que esa misma vida le trajera a su hermano perdido. Sentí que el rol que cumplí en este drama no fue casual. Estoy seguro que alguien desde el cielo me empujó a llevar a cabo esta misión y no me quedó otra que decirle gracias.Gracias a Dios que me permitió ser el protagonista de esta historia.—

Así fue como este relato hizo que sus colegas, de a poco, se le empezaran a acercar y a abrazarlo como nunca.

¡Shabbat shalom para todos!

(Sábado de Paz para todos)


fuente: FACEBOOK.

viernes, 31 de enero de 2014

Vaticano: "Nunca más" otro Holocausto, pidió el Papa Francisco I


En el día que se recuerda la Shoá, 
el Papa llamó a no repetir esos
"horrores que avergüenzan a la
humanidad"

Por   | LA NACION
 
 
 

 



Share







ROMA.- Al evocarse el Día de la Memoria del Holocausto -que coincide con la liberación del campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, el 27 de enero de 1945-, el Papa volvió a pedir ayer que "nunca más sucedan tales horrores que avergüenzan a la humanidad".
 
Lo hizo en una carta manuscrita que le envió a su amigo rabino Abraham Skorka, rector del seminario rabínico de Buenos Aires, que asistió anoche en esta capital a un concierto por el Día de la Memoria, en el que por primera vez tocaron violines que sobrevivieron al Holocausto, organizado por la comunidad judía italiana.

"Los acompaño espiritualmente en este evento que, todo él, constituye un mensaje: por primera vez 12 violines y un violonchelo sobrevivientes de la Shoá sonarán conjuntamente. Por cierto que los asistentes escucharán a Barder, Bloch, Sarasate, Vivaldi y Beethoven, pero también el corazón de cada uno de ellos sabrá que, detrás de los sonidos, existe el silencioso sonido de lágrimas históricas, lágrimas de esas que dejan huellas en el alma y en el cuerpo, en los pueblos", escribió el Papa.

"Deseo que usted y quienes participan en ese acto puedan adentrarse en esas lágrimas históricas que hoy nos llegan a través de los violines y sientan el fuerte deseo de pedir que nunca más sucedan tales horrores que avergüenzan a la humanidad", agregó.

Directas y claras, las palabras de Francisco, que del 24 al 26 de mayo por primera vez peregrinará a Jordania, Israel y los territorios palestinos, no sorprendieron. Su sintonía con la comunidad judía, a la que recibió varias veces en audiencia desde que fue elegido, es bien conocida, así como su amistad con Skorka.

"Es bien claro el compromiso de mi querido amigo, por lo que no me sorprendió que volviera a pedir que nunca más ocurran tales errores", dijo a LA NACION Skorka, que viajará también a Tierra Santa, donde su sueño es rezar junto a Francisco ante el Muro de los Lamentos, el sitio más sagrado del judaísmo, en Jerusalén, y en Belén.
La celebración quedó empañada por una serie de ataques antisemitas, al parecer perpetrados por grupúsculos neonazis romanos, que causaron gran indignación. El viernes fueron enviadas cabezas de cerdos, en cajas, a la sinagoga de Roma, a una entidad judía y a la embajada de Israel. Además, en las últimas horas aparecieron pintadas con leyendas antisemitas que obligaron a subir el nivel de alerta en el barrio judío de Roma.

Roban sangre de Juan Pablo II

Ladrones irrumpieron en una pequeña iglesia en las montañas al este de Roma el fin de semana y se llevaron un relicario con la sangre del difunto papa Juan Pablo II.

Decenas de policías con perros rastreadores en busca de pistas revisaron la zona remota, una de las preferidas por Juan Pablo II, que a veces salía del Vaticano en secreto para esquiar o rezar en esas montañas de los Abruzos.



fuente: diario LA NACION.COM

jueves, 27 de enero de 2011

27 de Enero: Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto,(Genocidio causado por los nazis y sus aliados)


"El Día Internacional de Conmemoración de las Víctimas del Holocausto es, por tanto, el día en que debemos reafirmar nuestra adhesión a los derechos humanos. [...]

Debemos también hacer algo más que recordar y velar por que las nuevas generaciones conozcan esa parte de la historia. Debemos aplicar las lecciones del Holocausto al mundo actual y hacer cuanto podamos para que todos los pueblos gocen de la protección y de los derechos por los cuales luchan las Naciones Unidas."

Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon


El 1º de noviembre de 2005, bajo los términos de la resolución 60/7 referente a la recordación del Holocausto, la Asamblea General designó el 27 de enero Día Internacional de Conmemoración anual en memoria de las víctimas del Holocausto.

En ese sentido, la Asamblea insta a los Estados Miembros a que elaboren programas educativos que inculquen a las generaciones futuras las enseñanzas del Holocausto con el fin de ayudar a prevenir actos de genocidio en el futuro. Igualmente rechaza toda negación, ya sea parcial o total, del Holocausto como hecho histórico.

Asociación ALIHUEN

Alihuen: Palabra de origen mapuche cuyo significado es "Árbol en Pie"
Email: comentarios@alihuen.org.ar
Personería Jurídica de L.P. nº 1378
Santa Rosa, Prov. de La PAMPA,
Patagonia, República Argentina
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla





efe | 27 de enero de 2011 |

Madrid, 27 ene (EFE).- Hoy, 27 de enero, se conmemora el día internacional en memoria de las víctimas del Holocausto, durante el cual seis millones de judíos fueron exterminados por los nazis.




El día elegido por la ONU para recordarlo coincide con la liberación del campo de concentración de Auschwitz, en Polonia, hace 66 años y entre cuyos muros perdieron la vida más de un millón de judíos.




Los deportados a Auschwitz se encontraban a su llegada con un cartel que decía "el trabajo os hará libres". Eso ocurría antes de que fueran despojados de sus bienes, separados de sus seres queridos y conducidos a un destino fatal en las cámaras de gas y los crematorios.





Para recordar a las víctimas del Holocausto este año se ha elegido en España la música de los violines que sonaban en los guetos y campos. Frente a la barbarie representaban "Esperanza y Resistencia".



leito7630 | 28 de febrero de 2010



pijemo | 16 de agosto de 2010

loquendo torturas y experimentos nazis




jagoper2008 | 08 de diciembre de 2009

Los brutales experimentos médicos nazis utilizando prisioneros judíos y gitanos con total desprecio hacia la vida y dignidad humanas.
Detalle de cada fotograma en www.elholocausto.es y www.elholocausto.net.







BEAUENFER | 13 de octubre de 2009

Documental campos de concentración. Segunda parte





BEAUENFER | 20 de octubre de 2009 |

Documental Campos de Concentración Tercera parte.




othgod | 26 de febrero de 2008 |

Ironically for copyright reasons this video is blocked in Germany -
Clip from BBC documentary Auschwitz : Inside the Nazi State- detailing plans for building of the camps at Auschwitz- which would eventually include Soviet POWS and Poles and Jews. The complex included forced labour camps and privately owned industrial plants and the "Death Camps"- Gas Chambers and crematoria. aprox. one million Jews would be killed at Auschwitz. Even today there are large numbers of young people who know very little about Auschwitz or the details of Hitler's fanatical anti-Semitism which led to the Final Solution so there is a need to insist on passing these historical facts onto each new generation. Otherwise they become the easy prey of the anti-Semites, the Neo-Nazis and the Holocaust Deniers.
from gothgod and
From my blog Gord's Poetry Factory at http://gordspoetryfactory.blogspot.com/ Politics, religion,racism
& my website gordscafe at http://gordscafe.tripod.com/
Poetry,Art,Film Movies videos Music The Beats



Ernesto Kahan: El mar y yo bajo el cielo - 1- UNO...Escrito en un 27 de Enero.Día Internacional de Memoria de las víctimas del Holocausto,



El mar y yo bajo el cielo - 1- UNO...




Escrito en un 27 de Enero.
Día Internacional de Memoria de las
víctimas del Holocausto,




Hombre simple soy

mirando las olas del mar

en ritmo ritual,

toco el agua...

Vivo el ser de la vida...



Miro al invisible,

cierro los ojos y respiro…

siento la inmensidad...

hoy... lo que fue... remotamente...

aquí lejos, muy atrás...



Hoy es lunes,

otro día sin arco iris en el sur de la Tierra,

sin trabajo y sin agua,...

pánico y terror

dondequiera.



El exilado llora la ausencia de su casa

¡Tantos no invitados a la fiesta!

¡Tantos sin libertad!

hoy, … otra violación... y otra guerra,

estoy herido...



¡Libertad! ¡Esperanza!

aquí... allá… ahora… lejos...

simple es el deseo, hoy,

para un simple hombre o mujer:

diálogo y respeto,



¡Nadie por encima de la ley!

caminar por las naciones, ¡Libre!



Hoy, miro las olas del mar,

toco el agua...

¡Esa esencia de vida, trillones de átomos!

¡Ritmado ritual!

inmenso mirar y tiempo, demasiado para un hombre simple...



Miro en la historia de la humanidad,

conquistas violentas,

genocidios,

SHOAH



Estoy aquí,... allá,...

bajo el cielo

1- UNO...

miro al invisible,

cierro los ojos y respiro…



Veo el ayer con los barcos de los sobrevivientes

del crematorio Nazi llegando a estas arenas

de Israel, mi piel…



© copyright 2011 Ernesto Kahan





jueves, 16 de diciembre de 2010

La "Shoah"(Holocausto) a balazos, una mirada hacia el genocidio judío menos conocido

Yosip Patetski tenía 14 años cuando fue obligado por las tropas nazis a tomar una pala y, junto a siete de sus paisanos, a cavar una de las fosas en las que fueron asesinados y sepultados los cerca de 5.000 judíos que había en su pueblo, Bibrka, en el oeste de Ucrania.

"Los SS querían que fuera mi padre, pero como no estaba, me eligieron a mí. Nos ordenaron llevar palas y cavar una fosa. No sabíamos por qué lo hacíamos. Después, nos alejaron hasta unos árboles y desde allí vimos cómo los fusilaban ante la fosa", refirió Patetski.


Hoy, este ucraniano octogenario recordó la terrible experiencia que marcó su vida y la de millones de compatriotas, en Madrid en la que la Casa Sefarad-Israel presentó el simposio "La Shoah por balas", que hasta el viernes reúne a expertos internacionales para debatir algunos de los aspectos menos conocidos del Holocausto judío en la II Guerra Mundial. En concreto, el tema estudiado en esta conferencia se refiere a las matanzas realizadas por el Ejército nazi en Bielorrusia, Ucrania y Rusia, entonces parte de la Unión Soviética, a partir de 1941 y antes de que el exterminio judío se convirtiera en el genocidio masivo de millones de personas en los campos de concentración.


"Hoy día se estima que (estas masacres) tuvieron como víctimas a un millón y medio de judíos y gitanos" en el entonces territorio soviético, explicó el director general de Casa Sefarad-Israel, Diego de Ojeda, quien subrayó la importancia de la investigación dirigida por Patrick Desbois, también presente.

Este sacerdote católico es presidente de Yahad-In Unum, la organización que lidera la investigación de las ejecuciones masivas llevadas a cabo por tropas nazis y sus colaboradores en el territorio europeo de la antigua Unión Soviética. Su obra "Shoah par balles", que ganó en 2008 el Premio Nacional de Libro Judío para el estudio del Holocausto, da nombre a este simposio internacional sobre el genocidio menos conocido.

"Queremos parar el negacionismo que insiste en rechazar el genocidio judío", explicó el padre Desbois. Desde hace siete años trabaja recogiendo evidencias sobre las matanzas realizadas por los Einsatzgruppen en pueblos de Ucrania y Bielorrusia con los datos recabados a habitantes de estos dos países que pudieron presenciar esos asesinatos cometidos entre 1941 y 1944.

Tales unidades estaban formadas por militares alemanes, de las SS principalmente, pero también "por cualquiera que tuviera armas" y fuera simpatizante de los invasores nazis, desde policías locales a meros colaboracionistas, según recordó Desbois. Otra labor del equipo dirigido por Desbois ha sido el examen de los inmensos archivos soviéticos, cuya investigación sobre las matanzas nazis se remonta a 1943 y 1944, según iban siendo liberados los territorios atacados por las tropas de Hitler.

Esas cerca de 16 millones de páginas escritas a mano recogen testimonios, pero también dibujos y croquis de las localizaciones de las fosas comunes a las que fueron arrojados los cuerpos de los centenares de miles de asesinados, trincheras que en ningún caso eran secretas, pues los nazis nunca quisieron ocultar el horror.



"Los vecinos veían lo que sucedía con los judíos desde sus casas. Una mujer recordaba, sin terminar de creérselo aún después de tanto tiempo, cómo mataron a cerca de mil personas debajo de su propia ventana", refirió el sacerdote. Entre los testigos interrogados figuran aquellos reclutados a la fuerza por los alemanes para cavar las fosas y acarrear cadáveres, como Yosip.

Otros formaban parte de las bandas de personas sin recursos que seguían a distancia a las columnas de prisioneros judíos para ver si podían hacerse con algún deshecho, con alguna prenda de las víctimas.

"No sé cómo explicar ese silencio. No podíamos explicar con palabras qué había ocurrido con los judíos", aseveró Patetski.
Según Ojeda, seminarios como éste forman parte "del esfuerzo para adquirir un conocimiento de los protagonistas de esos hechos" y también motivar "la concienciación" en unos países, como España, que no permanecieron al margen de la barbarie.

FUENTE: AGENCIA EFE Y SEMANARIO AURORA-TEL AVIV



viernes, 19 de noviembre de 2010

La Kristallnacht (Noche de los cristales rotos), 72 años después





Hace una semana se cumplieron 72 años de la Kristallnact (”Noche de los Cristales”). En menos de 48 horas hordas enfurecidas de militantes nazis dirigieron su violencia contra los judíos y sus propiedades. Al menos 96 fueron asesinados y centenares resultaron heridos. Más de 1.000 sinagogas fueron quemadas y alrededor de 7.500 negocios fueron incendiados; escuelas y cementerios fueron destruídas y 30.000 judíos resultaron arrestados y enviados a campos de concentración.

Os adjuntamos un artículo de Ignacio Perez del Viso, jesuita y perito de la Comisión Episcopal de Ecumenismo, Relaciones con el Judaísmo, el Islam y las Religiones, de la CEA. El presente texto fue leído en la conmemoración realizada en la basílica del Pilar de Buenos Aires, Argentina, el 10-11-2010, en la que hizo su exposición también el Rabino Daniel Kripper.

“La Noche de los cristales rotos, o Kristallnacht, no es sólo un antecedente de la Shoá, que ayude a comprenderla mejor. En aquel momento (1938), un año antes de comenzar la guerra, algunos pudieron pensar que se trataba de un episodio puntual. Un desborde que sería contenido. Pero los que pensaban así, querían pensar así. Eran indiferentes o miedosos. Es evidente que la Kristallnacht no está antes del Holocausto. Se encuentra dentro de él, en un proceso que se iba acelerando. La llamada “solución final”, eufemismo utilizado por los nazis para designar el exterminio organizado del pueblo judío, aún no había sido adoptada como política oficial. Pero había algo común a todo el proceso, cuyos rasgos eran:

1) La discriminación, aislando a los judíos del resto de la población, mediante signos en la ropa y en los edificios. 2) La marginación, impidiéndoles ejercer determinadas profesiones. 3) La violencia física contra miles de negocios. Y como si los judíos fueran los culpables del desorden de los cristales rotos, se les impuso una elevada multa colectiva. 4) La agresión personal, ya que fueron duramente apaleados los que eran encontrados en la redada. 5) Los homicidios, dado que un centenar de judíos fueron muertos en esa ocasión. 6) Las profanaciones, por las sinagogas incendiadas, quedando dañadas casi todas las de Alemania. 7) Lo más importante fue el odio manifiesto, que alimentó ese gran operativo, incluyendo el encarcelamiento o encierro en “campos de concentración” de unos 30.000 judíos. Aún no eran “campos de exterminio”, pero el Holocausto había comenzado, tanto por el odio que explotó esa noche como por el terror que provocó en el pueblo judío.

Comenzar mucho antes

Algunos manejan hipótesis sobre cómo se podría haber impedido o contenido el terrible Holocausto. Una de ellas consistía en un eventual bombardeo aliado de las cámaras de gas o de las vías férreas. Pero creo que ese gesto no hubiera impedido casi nada, ya que los técnicos alemanes eran expertos en la reparación inmediata de las vías férreas. La masacre hubiera continuado, aunque más no fuera haciéndolos marchar a otros campos, de modo que el hambre y el agotamiento diezmaran a los prisioneros. Es lo que organizaron en Auschwitz, diez días antes de la llegada del ejército soviético. Los hicieron marchar hacia el oeste, en el frío enero de 1945, abandonando a los moribundos y a los totalmente postrados. Pero no soy experto en temas militares y respeto otras opiniones.

Se ha identificado a los principales responsables de ese odio cruel. Algunos han podido ser juzgados. Pero existe toda una gama de: 1) colaboradores, 2) indiferentes y 3) opositores temerosos, con responsabilidades decrecientes. Aunque muchos, arriesgando su vida lograron salvar a miles de judíos, la pregunta es: ¿cómo el pueblo alemán, cómo el cristianismo europeo no pudieron evitar la Shoá? Los católicos reafirmamos hoy que la ideología nazi era pagana, no cristiana. Es verdad. Pero no toda la verdad. Sin un cristianismo anti-judío de casi dos milenios, el nazismo habría carecido de raíces. Habría sido un grupo de fanáticos, de los que aparecen continuamente en todos los países, como los anarquistas de hace un siglo o los fundamentalistas suicidas de hoy, grupos que las sociedades logran controlar.

Desde la Kristallnacht, la vuelta atrás era imposible. En la enfermiza mente de Hitler, había hipótesis que no tenían cabida. Una era la de retroceder. Se lo propusieron sus generales, al comenzar el invierno en Stalingrado, pero el “no” fue terminante. Otra hipótesis que no entraba en su cabeza era la de rendirse. Al general Paulus, comandante del ejército encerrado en la mencionada Stalingrado, lo ascendió a mariscal, porque un mariscal alemán nunca se había rendido. Debía suicidarse. Pero Paulus se rindió. De modo similar, diría que una marcha atrás del proceso contra los judíos, a partir de la Kristallnacht, no entraba en la mente de Hitler. Ya no era posible salvar al pueblo judío, como comunidad visible, sino a personas judías, en forma oculta, ingeniosa y arriesgada. Sólo se podría haber evitado el Holocausto comenzando mucho antes. Y esta es una lección que hemos aprendido, que para contener las desviaciones ideológicas, debemos comenzar mucho antes.

¿A quién debemos proteger?

La pregunta que me hago permanentemente es: ¿Cómo pudo ocurrir el Holocausto? Ninguna explicación parece satisfactoria. Todos señalamos con el dedo la maldad satánica del régimen nazi. Pero sigue en pie esta pregunta: ¿Cómo pudo suceder este drama en uno de los países más cultos de la tierra? Los que disfrutamos de la filosofía, la literatura, la música alemana, y podríamos continuar con las otras dimensiones culturales y científicas de ese mundo desarrollado, nos preguntamos: ¿Cómo, en ese país excepcional, de un humanismo refinado, pudo surgir y desarrollarse algo tan inhumano? Una matanza similar, ocurrida entre facciones de tribus que viven en la selva africana, sería para lamentar, pero no para torturarse preguntando ¿cómo pudo ocurrir? En Europa, en cambio, la pregunta es angustiante.

Leí recientemente, en un informe de la B’nai B’rith, una interesante conferencia del investigador Yehuda Bauer, pronunciada en Praga a mitad del año pasado, sobre el Holocausto. Aborda el tema de lo que conviene enseñar hoy a los niños y jóvenes sobre ese evento. Yo también me siento un niño. Tenía diez años cuando se rindió la Alemania nazi y poco después el Japón imperialista. Recuerdo perfectamente aquellos días. Pero oí hablar del Holocausto recién muchos años después, como si fuera un episodio más en el horror de la guerra. Murieron 30 millones de personas, se decía, entre ellos rusos, alemanes, judíos y otros más. Confieso que tardé mucho tiempo en comprender lo específico de la Shoá.

Ahora bien, la doble pregunta, ¿por qué la Iglesia no protegió mejor a los judíos?, y ¿por qué el pueblo alemán no defendió a sus propios conciudadanos alemanes de origen judío?, contiene un vicio de enfoque. Supone que los no judíos estaban seguros y que debían proteger a los inseguros, en particular a los judíos. La verdad es que nadie estaba seguro. Todos necesitaban ser protegidos, no sólo de las agresiones externas, que provenían de los nazis, sino también de las desviaciones internas, como son los prejuicios y las discriminaciones.

¿Colocar más rejas?

Las agresiones contra los judíos continúan, concretamente en nuestro país. Algunas son simbólicas, como las cruces esvásticas en los cementerios o alguna alusión al trabajo sucio en las cámaras de gas. Otras agresiones son físicas, como los atentados contra la embajada de Israel y contra la AMIA. ¿Debemos proteger mejor a los judíos? Es posible, pero el problema no pasa por allí. La verdad es que debemos protegernos todos los habitantes de este bendito país, para que la bendición de Dios no descienda en forma selectiva. Debemos protegernos de nuestros prejuicios para que no digamos, como se dijo, que con la explosión de la AMIA murieron tantos inocentes que pasaban por la calle, como si los culpables estuvieran dentro del edificio.

Poner rejas en torno a los cementerios judíos o pilares de cemento frente a las sinagogas, pueden ser quizás medidas prácticas que deben ser estudiadas por los expertos. Pero que esas rejas estén en los cementerios, no en nuestras mentes. Una cruz esvástica en una tumba no es un delito sólo contra los familiares del difunto. Es la profanación de una tumba, y cada tumba está encomendada a toda la sociedad argentina. Un insulto gratuito a la Virgen María no es sólo una ofensa contra los católicos. Es una ofensa contra todo el pueblo argentino. De modo similar, la afirmación genérica de que los musulmanes son terroristas, no es una frase dura contra los fieles del Islam, que en la Argentina viven en paz, con su religión, sus tradiciones y su cultura del trabajo. El desprecio a un solo creyente, es un desprecio a todos los creyentes. Más aún, el desprecio a un no creyente, no afecta sólo a los agnósticos o ateos. Nos toca a todos en la dignidad humana.

El drama de la Shoá nos recuerda que todos tenemos la responsabilidad de todos. Nadie debe sentirse tan seguro que mire desde arriba a los demás. A la Iglesia católica le costó, en estos últimos años, reconocer la debilidad de algunos sacerdotes que cometieron delitos de pedofilia. Se suponía que la Iglesia sufría agresiones desde afuera, de parte de los malvados que la perseguían, como los comunistas, en muchos países. Pero estos escándalos, de una parte muy reducida del clero, nos muestran, dice el actual Papa, que la agresión viene de adentro, no tanto de afuera. Más que una Iglesia protegiendo a los niños de los demás, vemos hoy una Iglesia que se pregunta cómo proteger mejor a sus propios niños.

El patrimonio de Abraham

Volviendo a la Shoá, diría que los católicos no debemos proteger a los judíos. Todos juntos como hermanos, los judíos, los cristianos y los musulmanes, debemos defender el patrimonio espiritual de la fe de Abraham, que es símbolo de la fe universal, presente en todas las tradiciones religiosas. Cuando ocurrió el asesinato del periodista Cabezas, en 1997, toda la sociedad reaccionó para defender la libertad de prensa. No importaba si el señor Cabezas era un buen comunicador social, si era objetivo o no. Estaba en juego la libertad de prensa, sin la cual no puede subsistir una sociedad democrática, como la que deseamos.

Pienso que otra Shoá no podría ocurrir hoy, porque existe una corriente mundial de respeto por todos los pueblos y culturas. Que se produzcan algunos atentados, es casi inevitable, como ocurrió con las Torres Gemelas y con los trenes en Madrid. Pero otra matanza sistemática del pueblo judío, no sería tolerada por las naciones que se inspiran en la “Declaración Universal de los Derechos Humanos”, de 1948. Todos nos sentimos hermanos en la gran familia de Dios, nuestro Padre, y de esa auténtica fraternidad, como la que estamos viviendo en este piadoso momento, nace nuestra esperanza firme respecto del futuro. Que así sea. Amén.


fuente: http://www.atid.es/

sábado, 7 de agosto de 2010

Antisemitismo en el Mundo: Con caricaturas, un sitio iraní se burla del Holocausto



(Clarín - 06/08/10) Un nuevo sitio de internet lanzado en Irán y dedicado a las caricaturas desató una encendida polémica y un nuevo enfrentamiento entre Irán e Israel. Las viñetas causaron indignación en el Estado hebreo y en todo Occidente, pues tienen el objetivo de cuestionar la dimensión histórica del aniquilamiento masivo de judíos durante la Segunda Guerra Mundial, informó ayer la agencia de noticias Fars.

El sitio http://holocartoons.com está financiado por el instituto cultural Khakriz Iman Andishe, una fundación no gubernamental, y sus contenidos provienen sobre todo de un libro sobre el Holocausto publicado en 2008 con dibujos y textos satíricos respecto del tema y su supuesta utilización por parte de los israelíes. “Esta web está dedicada a todos aquellos que fueron asesinados con el pretexto del Holocausto”, se lee al entrar en la página, que se abre con la canción de la Pantera Rosa, de Henry Mancini.

Fuente: DIARIO CLARIN,via boletín DAIA Viernes 6 de agosto de 2010 – Nº 2608





domingo, 31 de enero de 2010

Mensaje del Presidente del Estado de Israel, Sr.Shimón Peres ante el Parlamento Alemán, en conmemoración del Día Internacional del Holocausto.



MENSAJE DEL PRESIDENTE SHIMON PERES ANTE EL PARLAMENTO ALEMÁN, BUNDESTAG en conmemoración del Día Internacional de la Shoa, 27 de enero, 2010.

Sr. Presidente,
Sra. Kohler,
Sr. Presidente del Bundestag,
Sra. Canciller,
Sr. Presidente del Bundesrat,
Sr. Presidente de la Corte Federal Constitucional,
Profesor Tych,
Honorables miembros,
Su Excelencia,
Honorables invitados,

Me presento hoy, ante ustedes, como Presidente del Estado de Israel, Hogar del Pueblo Judío. Y, mientras mi corazón se quiebra frente a los recuerdos del terrible pasado, mis ojos se orientan hacia el futuro común de un mundo joven, de un mundo libre de todo odio; un mundo en el que las palabras "guerra" y "antisemitismo" sean palabras muertas.

Mis Honorables;
En la tradición judía, que nos acompaña desde hace miles de años, encontramos una oración en arameo, que es pronunciada en memoria del muerto, en memoria del padre y la madre, de hijos e hijas, hermanos y hermanas. Esa oración, antiquísima, que no alcanzaron a pronunciar ni escuchar las madres cuyos bebés fueron arrancados de sus brazos, los padres que acompañaron con mirada de espanto a sus hijos arrastrados hacia las cámaras de gas ni los niños elevados en las cenizas del crematorio. Desde esa condición, Damas y Caballeros, pido pronunciar las primeras palabras de esa oración, aquí y ahora, en nombre del Pueblo Judío y en recuerdo y memoria de los 6 millones que se convirtieron en cenizas.

Itgadal veitkadash shme rabá ,
Bealmá divrá jiruté veiamlij maljuté,
Veiatzmaj purkané, vikarev meshijé.
Bejaieijón uveiomeijón , uvejaiei dejol beit Israel
Baagalá uvizmán kariv, veimrú Amén.
Iehé shme rabá mevaraj Leálam uLeálmei almaiá.

Itbaraj veishtabaj, veitpaar,

Exaltado y santificado sea Su gran Nombre en el mundo que El ha creado según Su voluntad.
Que El establezca Su reino, haga florecer Su redención y aproxime la venida de Su Mashiaj durante nuestros días y vuestros días y en vida de toda la Casa de Israel, rápidamente y en una época cercana y decid, Amén.

Sea Su glorioso nombre bendecido por siempre y por toda la eternidad. Alabado, enaltecido, honrado, loado y venerado sea el nombre del Santo, Bendito Sea,
Y la oración termina con palabras que se convirtieron en el Estado de Israel, en un símbolo del sueño, en el mundo judío:


Osé shalom bimromav, hu berajamav/ iaasé shalom aleinu/ veal kol Israel, veimrú Amén
El que hace la paz en los cielos, hará la paz sobre nosotros y sobre
todo Israel y decid Amén.

Mis amigos,
Delegados del Pueblo Alemán y sus representantes,

En el Estado de Israel y a lo largo del mundo, los sobrevivientes de la Shoa se alejan, lentamente, de la tierra de la vida. Su número disminuye día a día. Y, al mismo tiempo, aún viven, sobre la tierra alemana, en Europa y en otros sitios del mundo, aquellos que se ocuparon de la tarea más vil sobre la tierra, El Holocausto. Les pido, por favor, hagan todo para someterlos a juicio.
No se trata de venganza.
Es hora de educar.
Es hora de gracia para la joven generación en todo lugar.
Que lo recuerde. Que no olvide. Que conozca lo que sucedió y que nunca, pero nunca, se le ocurra, que existe otra posibilidad más allá de la paz, la conciliación y el amor.

Hoy, el Día Internacional de Recordación a las Victimas de la Shoa, es el día en que el sol alumbró, por primera vez, hace 65 años, luego de seis años de oscuridad y sus rayos revelaron, ante los ojos de todos, la magnitud de la destrucción a mi pueblo.

El mismo día, el humo aún sobrevolaba por sobre los crematorios desmantelados y las manchas de sangre y polvo regaban, todavía, con densidad el campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau. Las vías del tren en silencio. La "rampa de selección", vacía. Sobre el monstruoso valle reinaba la mentirosa calma. El oído solo podía captar el silencio pero, desde la profundidad de la tierra congelada, surgía el grito que rompía el corazón de la humanidad y llegaba hasta el silencioso e indiferente cielo.
El 27 de enero de 1945 llegó al mundo demasiado tarde. 6 millones de judíos ya no estaban con vida.

Éste día simboliza no solo la unidad con el recuerdo de los asesinados, no solo la limpieza de la conciencia humana hacia el horror más allá de lo entendible sino, también, la tragedia en la tardanza; la lección del período de tiempo en el que, la opinión mundial, quedó bajo las llamas y la industria de la muerte actuó, día tras día, años tras año, sin molestias.

Tres años antes, el 20 de enero de 1942, no lejos de aquí, en la villa de Wannsee, a orillas del bello lago, un grupo de importantes generales y comandantes, bajo la dirección de Reinhard Heydrich, se reunieron para organizar y coordinar la puesta en práctica del programa "Solución Final del "Problema Judío".
Adolph Eichmann aplicó, al pie de la letra, el documento que detallaba la población destinada a la deportación y el aniquilamiento en la que se incluían todos los judíos del continente europeo; desde los tres millones que vivían en Polonia, Ucrania y en la ex Unión Soviética hasta los 200 judíos que vivían en la pequeña Albania. 11 millones de judíos fueron señalados para morir. Los nazis eran eficientes y, desde la villa de Wannsee, el camino condujo a Auschwitz, a las cámaras de gas y los crematorios.

- Estoy frente a ustedes, éste día y en éste lugar, mis respetados Líderes y Representantes de la otra Alemania, la democrática, como representante del Estado Judío, Estado de los Sobrevivientes, Estado de Israel.

Siento el tremendo peso y la grandeza de esa posición. Confío y espero que sientan como yo. Por un instante, coloco, ante mis ojos, la imponente imagen de mi abuelo, Rabbi Zvi Meltzer, de quien tuve el privilegio de ser su amado nieto.
Fue mi maestro y educador. Me enseñó la Biblia. Lo veo con su blanca barba y sus negras cejas, envuelto en el manto ritual, entre el público observante en la sinagoga, en mi pueblo de nacimiento, Vishniev, en Bielorrusia. Me sumaba entonces, a un lado de su manto y escuchaba, con fascinación, su transparente voz. Aún resuena en mis oídos en la oración de Kol Nidre del Día del Perdón, los momentos e instantes fijados, según su creencia, por el Creador del Mundo, quién vivirá y quién morirá.
Lo recuerdo parado en la terminal del ferrocarril que me condujo a mí, un niño de 11 años, desde el pueblo hacia el Estado de Israel.
Recuerdo su emocionado abrazo.
Recuerdo las últimas palabras y los preceptos que le escuché decir: "Mi niño, permanece judío, por siempre!”
El tren hizo sonar su bocina y comenzó su marcha.
Observé – desde la ventana – a mi abuelo hasta que su imagen despareció. Fue la última vez que lo vi.
Cuando llegaron los nazis a Vishniev ordenaron, a todos los miembros de la comunidad, reunirse en la sinagoga. Mi abuelo marchó primero, envuelto en el mismo manto ritual dentro del cual me envolvía de niño y, su familia, con él. Las puertas fueron cerradas por fuera y el fuego se apoderó de la estructura de madera. De toda la comunidad, sólo quedó el humo. Nadie sobrevivió.

Mis Honorables;
La Shoa despierta preguntas sobre la profundidad del alma humana.
¿Hasta dónde puede llegar el mal que habita en los hombres?
¿Hasta dónde puede llegar el silencio del pueblo que sabe de cultura y respeta la lógica?
¿Cuántas desgracias es posible provocar?
¿Silenciar la conciencia moral?
¿Silenciar un lógico balance?
¿Cómo puede un pueblo verse, a sí mismo, como hijo del "Racismo Supremo" y a su prójimo como a una creación nula?
Y persiste la pregunta actual, ¿por qué el nazismo vio en la existencia judía un peligro tan grande e inmediato?
¿Qué movilizó a los nazis a destinar tantos recursos hacia la industria de la muerte ?
¿Qué sentido vieron los nazis en continuar, y perseverar, en ello hasta el final, incluso cuando su causa ya se diluía en el horizonte?
¿Acaso el poder judío amenazaba con frenar al "Reich de los Cien Años?
¿Acaso podía un pueblo perseguido frenar la destructiva maquinaria nazi de matar?
¿Cuántas divisas tenía la comunidad judía en Europa?
¿Cuántos tanques, aviones de combate, cuántos rifles?

Damas y Caballeros,
Es imposible definir al odio nazi, simplemente, como "antisemitismo". Es una definición banal. No explica el hervor asesino vital; la forzada determinación del régimen nazi por eliminar a los judíos.
¿Acaso la guerra no estaba destinada al control sobre Europa y no para hacer cuentas con la historia judía?
Y, parece que éramos nosotros, los judíos, una terrible amenaza a los ojos del régimen hitleriano.
No se trataba de una amenaza militar sino de una amenaza moral.
Frente al anhelo que negaba nuestra fe, que todo hombre nace a la sombra de
D-os, que todos son iguales ante D-os, iguales como seres humanos y que el judío, aún estando libre de armas, contaría con la gracia divina.
Desde el día que nació el pueblo judío, ordenamos: "No Matarás!" y "Ama a tu prójimo como a ti mismo", en todas las situaciones, en todos los lugares.
A ese judío inocente, que cree en esos preceptos, lo veo – en este momento - ante mis ojos en la figura de mi buen abuelo, el recto y querido hombre. Los nazis intentaron convertirlo en un demonio, no un hombre. Lo cremaron en vida a él y a sus hermanos. El fuego quemó sus cuerpos. No su espíritu.

Intentaron describir a mi pueblo en terribles películas de propaganda, como parásitos, como ratas enfermas, como propagadores de enfermedades. Los nazis olvidaron, e hicieron olvidar, los valores de justicia y misericordia.

Como judío, porto siempre el sello del dolor de la Shoa de mis hermanos y hermanas.
Como israelí lamento la trágica demora de la creación del Estado de los Judíos, que dejó a mi pueblo sin costas seguras.
Como abuelo, soy capaz de superar la pérdida de un millón y medio de niños, el potencial humano y creativo más importante en condiciones de modificar el destino de Israel.
Estoy orgulloso de ser el más acérrimo enemigo del mal nazi.
Estoy orgulloso de la herencia de nuestros antepasados, la total oposición a la Biblia del racismo.
Estoy orgulloso del levantamiento de Israel, la respuesta moral e histórica al intento de borrar al pueblo judío de la faz de la tierra.
Le agradezco a D-os que algunos pueblos se hayan levantado y frenaran la locura, la maldad y la masacre.
La Shoa debe permanecer frente a los ojos y la conciencia de la humanidad como una grave alerta eterna; como una orden que compromete al respeto por la vida, la igualdad entre los hombres, la libertad y la paz. No debe verse - en el asesinato de los judíos de Europa en manos de Alemania nazi - una especie de "agujero negro" astronómico, una estrella de la muerte que traga la luz, que reúne en su interior – como unidad - el pasado y el futuro. Está prohibido que la Shoa sea, ante los ojos de todos, una barrera a la fe en el bien, en la esperanza, en la vida.

Me pregunto hoy, en el Día Internacional de la Shoa, ¿cómo querría el judaísmo europeo que lo recordáramos? ¿Quizás solo a través del humo de los crematorios? ¿O, quizás, sea correcto recordar la vida que antecedió a la Shoa?
Si existe – para los millones de judíos de Europa- una voz colectiva; esa voz nos llama, a nosotros y a ustedes, a mirar hacia delante; ser los que pudieran haber sido las víctimas y no fue; reconstruir lo perdido. ¿Acaso la creación de los judíos alemanes, que se identificaban con su país y cuyo aporte a la cultura, a la ciencia, la economía, la posición general de Alemania no fue tan grande, sin relación al tamaño de la comunidad?
¿Acaso los judíos europeos no promovieron y desarrollaron la ciencia, la tecnología, la economía, la literatura y el arte de este continente?.
Ellos lo hicieron porque, después de haber sido expulsados de su tierra, se vieron obligados a ser un pueblo nómade, conocedor del Libro; artesanos y comerciantes en varias lenguas; un pueblo bendecido con médicos, escritores, científicos y artistas; un pueblo bendecido con personalidades que maquillaron la cultura de Alemania y aportaron al mundo todo.

Me conmueve el pensar en la enorme corriente de pensadores e inventores que surgieron de la profundidad de la aldea judía, del gueto judío, de los hogares de la burguesía judía, desde el momento en que - a los judíos- se les permitió el ingreso a las universidades. Como en una sesión de magia, nos surgieron Albert Einstein, Sigmund Freud, Martín Buber, Carl Marx, Hermann Cohen, Hanna Arendt, Heinrich Heine y Moshe Mendelsohn, Rosa de Luxemburgo, Walter Rathenau, Stefan Zweig y Walter Benjamin que tienen, en común – a pesar d e ser personalidades tan diferentes- el enorme aporte al pensamiento de la humanidad; su contribución a la modernidad en su camino excepcional. Ellos orientaron la mirada alemana, europea y mundial hacia un nuevo futuro.
Y, ahora, aprendieron la lección que dice: "Nunca más", no más Biblia del racismo; no más sentimientos de superioridad; no más autoridad divina a la provocación, el asesinato, a la violación de la ley; a la negación de la Shoa y de
D-os; no más abstinencia de una dictadura sedienta de sangre, escondida detrás de máscaras demagógicas y, sobre ellas, consignas de muerte.

Mis amigos,
Representantes del Pueblo Alemán,
Las amenazas de exterminio de un pueblo y de un estado son oídas a la sombra del desarrollo de armas de exterminio masivo, en manos desequilibradas, con una idea insensata, con un lenguaje mentiroso. Para evitar otra Shoa, nuestro compromiso es educar a nuestros hijos a respetar la vida humana y mantener relaciones entre los pueblos a través de la paz; respetar la cultura particular y los valores universales; imprimir cada vez la lista de los Diez Mandamientos, encender las luces, orientar los telescopios y microscopios que iluminen los escondites de la ciencia, que encierran los remedios del hombre y de su alma; alimentos para los pobres, agua para los sedientos, aire para respirar.
Sabiduría para la humanidad.

Con el fin del Mandato Británico, Ben Gurion, líder de la nación renovada, declaró la creación del Estado de Israel. Los árabes rechazaron la resolución de Naciones Unidas y sus ejércitos atacaron a Israel. Y, entonces, algunas horas después de la Declaración, en el momento de nacer, siete ejércitos árabes atacaron a Israel para destruirla. Los enfrentamos solos. No teníamos aliados ni respaldos. Esa era la única esperanza que quedaba para el pueblo judío. Si hubiéramos perdido esa batalla, hubiera sido el fin de nuestro pueblo.
El Ejército de Defensa de Israel ganó esa enorme campaña, mientras la justicia histórica y la valentía humana permanecieron unidas. En ese ejército, en esa guerra, sirvieron los sobrevivientes de la Shoa que habían llegado a las costas y se enrolaron durante los combates. Parte de ellos cayó bajo fuego.
Mientras se reponía de las heridas de la guerra, la pequeña Israel comenzó con su primera prioridad de abrir sus puertas a los sobrevivientes de la Shoa y a los refugiados judíos de los estados árabes. Para ellos, todas las otras puertas estaban cerradas.

Mis Honorables,
Recordamos bien el día en que aún, en el colapso de nuestra sangre, llegó la ayuda, del lugar menos pensado, de la nueva Alemania. Dos líderes de estatura histórica, se dieron la mano, desde ambos lados del abismo: el Canciller Konrad Adenauer, padre de la Alemania Federal Democrática y David Ben Gurion, padre fundador y Primer Ministro del Estado de Israel. El 27 de septiembre de 1951, Adenauer habló sobre la tarima del Bundestag sobre la responsabilidad del pueblo alemán por los delitos del Tercer Reich hacia el pueblo judío; sobre la disposición de su gobierno por restituir los bienes judíos robados y la ayuda al levantamiento del Estado de Israel.

La decisión del gobierno de Israel de mantener negociaciones directas con el gobierno de Alemania despertó una tormenta, que no habíamos conocido en el mundo judío. Sobrevivientes - en cuyos brazos se tatuaron los números de la muerte en los campos de exterminio- fueron parte de las piedras en la Knesset y se contaron entre los que no apoyaron a Ben Gurion. Pero Ben Gurion se mantuvo en sus ideas: hay una Alemania distinta. Con ella hablaremos sobre el futuro, no solo sobre el pasado. La doliente Kneset dio su aprobación. Los pagos de Alemania ayudaron a sacar a Israel de su miseria y aportaron a su desarrollo.

Tuve la suerte, en mi juventud, de ser el asistente y luego vice de Ben Gurion en el Ministerio de Seguridad y aprendí que, la Israel que construye su hogar, está obligada a defenderlo. También en ello encontramos un oído atento en Alemania, que nos suministró recursos de defensa. Entre Alemania e Israel se desarrollaron relaciones de un estilo particular. La amistad que nació no vino a cuenta de la negación de la Shoa sino a partir de la conciencia sobre la nube sombría del pasado, a la luz de la decisión común y determinada de torcer la mirada hacia adelante, hacia un horizonte de buena esperanza, hacia la redención del mundo. El puente sobre el precipicio fue construido por manos dolientes y por hombros inclinados ante el peso de los recuerdos; sostenido sobre sólidas bases morales.
A nuestros hermanos y hermanas asesinados, les construimos un monumento vivo, en arados que convirtieron el desierto en lugares fértiles, en laboratorios que inventan nuevas vidas, en una Fuerza de Defensa capaz de defender nuestra existencia, en una democracia sin concesiones.
Creímos y, agregamos, creemos que la nueva Alemania hará todo lo necesario, para que el Estado Judío no se encuentre más sobre su alma cuando esté sola; para que una dictadura asesina, llena de odio, pueda en nuestros días, levantar su cabeza, otra vez.

Gracias.
Konrad Adenauer, que encontró un idioma común con Ben Gurion,
Willy Brandt que se arrodilló en memoria de los héroes del Gueto de Varsovia y a ustedes, miembros del Budenstag y del Budenstrat, por Helmut Schmidt y Helmur Kohl y otros líderes, por profundizar las bases y su aporte a la amistad.
Y a los organismos sociales, organizaciones económicas, centros de cultura, gente del pensamiento y de la práctica, que aportaron al enriquecimiento de esa red de vínculos especiales.
Gracias y, otra vez, gracias.

Usted, Presidente Ernst Keller declaró en la Kneset en Jerusalén que "La responsabilidad por la Shoa es parte de la identidad alemana". Lo valoramos mucho.
Y usted, Señora Canciller, Ángela Merkel, conquistó el corazón de nuestro pueblo por su sinceridad y por la calidez de su vínculo. Les dijo a las dos cámaras de Estados Unidos que "El ataque a Israel será considerado un ataque a Alemania". No olvidaremos ese apoyo que alienta a nuestro corazón.

Honorables Damas y Caballeros,
Más de 62 años transcurrieron desde la creación del Estado de Israel y ya pasamos por la prueba de nueve guerras. Alcanzamos dos acuerdos de paz, con Egipto y Jordania. Con los países con los que firmamos la paz, devolvimos los territorios que cayeron en nuestras manos durante la guerra.La tierra en nuestro poder es muy difícil y,a pesar de ello, logramos crear una agricultura considerada entre las mejores del mundo. La localización de materias primas en capacidades científicas y tecnológicas, nos condujo a la primera línea de los esfuerzos científicos. Es la grandeza de un país pequeño.
Nuestro pueblo retornó de la Diáspora.
La mayor parte del pueblo judío se encuentra hoy en Israel.
Retornamos a nuestra lengua.
Somos el único país de la región cuyos hijos hablan el mismo idioma antiguo que hablaron, desde hace más de 3000 años, la lengua hebrea, la lengua de las Sagradas Escrituras.

La historia judía se mueve en dos ejes paralelos: el eje moral, desplegado en los Diez Mandamientos; ese documento que nos fue entregado hace 3500 años, que no hubo necesidad de modificarlo y se convirtió en la base de la cultura occidental y el eje científico, que descubre misterios y escondites que desaparecieron en el pasado de los ojos humanos y, lo que descubre, modifica la calidad de nuestras vidas.

Israel es un país judío y democrático. Viven en el alrededor de un millón y medio de ciudadanos árabes en igualdad de derechos. No permitiremos que nadie haga el mal por nacionalismo o por religión.

Salimos de la crisis económica mundial y retornamos al florecimiento.
Nuestra cultura es renovadora y, a la vez, tradicional . La democracia israelí es activa, no descansa ni un minuto; ni en tiempos de guerra se detiene. El éxito de Israel no puso fin a sus peligros. No tenemos apetito de tierras ajenas. No tenemos voluntad de controlar a otro pueblo, pero tampoco podemos cerrar los ojos. Nuestra voluntad nacional es tajante: llegar a la paz con nuestros vecinos.

Damas y Caballeros:
Como bien saben, Israel apoya el principio de "Dos estados para dos pueblos".
Pagamos el precio de las guerras. No dudamos de pagar el precio por la paz.
También en el presente estamos dispuestos a ceder territorios por llegar a la paz con los palestinos, que levanten un estado para ellos, independiente, próspero y en paz.
Al igual que nuestros vecinos, nos identificamos con los millones de iraníes que se ubican contra la dictadura y la violencia. Como ellos, negamos el gobierno fanático, que contradice la declaración de principios de Naciones Unidas; un gobierno que hace oír amenazas de aniquilamiento, acompañado por reactores y misiles nucleares y despliega el terror en su país y en otros.
Ese gobierno representa un peligro para el mundo todo.
Es nuestra voluntad aprender de la Unión Europea, que liberó al continente de 1000 años de guerra y amarguras y permitió, a los jóvenes de Europa, cambiar el odio de sus padres en fraternidad. Es posible aprender de su experiencia, soñar con un Medio Oriente cuyos estados se liberen del conflicto de sus padres a favor de la paz de sus descendientes; crear una economía regional moderna que combata los peligros actuales, comunes a todos: hambre, enfermedades, desierto, terror; crear una cooperación científica que mejore el nivel de vida y su calidad.
Nuestro D-os común es el D-os de la paz, no el de la guerra.

Mis Honorables,
Estoy aquí, frente a ustedes, como un hombre que cree en sus fuerzas y en nuestras fuerzas de aportar a la creación de una nueva historia. Creo que la paz está al alcance de la mano. Las amenazas sobre Israel no desviarán su corazón de la paz.
Estoy aquí hoy, frente a ustedes, como el hijo de un pueblo que aspira a aportar todo lo que puede a un mundo iluminado y transparente, en el que un hombre para otro hombre, sea un hombre.

El Día Internacional de Recordación de la Shoa es un día de unidad y entendimiento; un tiempo de educación y esperanza.

Comencé con el Kadish de duelo y finalizaré con Hatikva:

No se habrá perdido nuestra esperanza;
la esperanza de dos mil años,
de ser un pueblo libre en nuestra tierra:
la tierra de Sión y Jerusalén.


Nos tomaremos el permiso y, estoy seguro, que ustedes también lo harán, de soñar el bienestar y cristalizar los sueños.


Fuente: Departamento de Información e Internet
27-1-10


FOTOGRAFIA:
www.91fm.co.il/SiteFiles/Image/peres.jpg