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miércoles, 13 de agosto de 2014

Apellidos Judíos: ¿De qué raíces emergen?



¿Por qué me llamo Marcelo? ¿Porque llevo el nombre de mi bisabuelo, que murió antes de nacer yo?

Los judíos ashkenazim ponen a sus hijos los nombres de los ascendientes fallecidos. Eso tiene que ver con la creencia en las reencarnaciones de las almas y con el honor y recuerdo del muerto. Si pudiera seguir mi árbol genealógico, encontraría tatarabuelos llamados Marcelo cada tres generaciones. 

Los judíos sefaradim ponen a sus hijos el nombre de los abuelos, que generalmente están vivos. Así en un árbol genealógico sefaradí van a encontrar el mismo nombre una generación por medio. Si leen la historia de España uno no sabe a veces quién se murió, y quién sigue vivo. ¿Será el abuelo, ó el nieto? Otras veces encuentran al hijo con el mismo nombre que el padre, pero es una costumbre cristiana que se encuentra entre los judíos sefaradim después que dejaron España, a partir de la inquisición.

Las "listas de apellidos" del Imperio Austro-Húngaro: en general usaron palabras en alemán, muy parecidas al idish.(N.E.: En 1788 se ordenó a los judíos de Galitzia-Austria a tomar apellido).

SIGNIFICADO DE LOS APELLIDOS: Hay decenas de miles de apellidos judíos utilizando la combinación de colores , elementos de la naturaleza , oficios , ciudades y características físicas.

Un pequeño ejercicio es preguntarnos:¿Cuántos apellidos judíos podemos reconocer con la raíz de las siguientes palabras?

COLORES: Roit , Roth (rojo) ; Grun , Grien (verde) ; Wais , Weis (blanco) ; Schwartz , Swarty (negro) ; Gelb , Gel (amarillo).PANORAMAS:Berg (montaña) ; Tal , Thal (valle) ; Wasser (agua) ; Feld(campo) ;Stein (piedra) ; Stern (estrella). 

METALES, PIEDRAS PRECIOSAS: Gold (oro) , Silver (plata) , Kupfer (cobre) , Eisen (hierro) , Diamant (diamante), Rubin (rubi) , Perl (perla) , Glass(vidrio) , Wein (vino).

VEGETACION: Baum Boim (Arbol) ; Blat (hoja) ; Blum (flor) ; Rose (rosa) ; Holz(Madera).

CARACTERÍSTICAS FÍSICAS: Shein, Shen (lindo); Lang (alto); Gross, Grois (grande), Klein (pequeño).

OFICIOS: Beker (panadero); Schneider (sastre) ; Schreiber (escribiente) ; Singer (cantor).

Las palabras se utilizaron en forma simple, combinadas y con el agregado de sílabas como son; hijo, man: hombre, er: que designa lugar, y se agrega preferentemente después al final del nombre de la ciudad.

En muchos países hicieron terminar los apellidos el uso del idioma del país como el sufijo "ski" o "sky", "ska" para el caso de mujer , "as" , "iak", "shvili" , "wicz" o "vich". 

Entonces, con la misma raiz, tenemos por ejemplo: Gold, que deriva en Goldman, Goldrossen, Goldanski, Goldanska, Goldas , Goldiak , Goldwicz , etc .

La terminación indica que idioma se hablaba en el país de donde es el apellido.

APELLIDOS ESPAÑOLES: Entre los apellidos de judíos españoles es fácil reconocer oficios, designados en árabe, o en hebreo, como: Amzalag: joyero ; Saban: jabonero; Nagar: carpintero; Haddad: herrero; Hakim: medico.

PROFESIONES RELACIONADAS CON LA SINAGOGA como: Hazan: cantor ; Melamed: maestro; Dayan: juez 

TÍTULOS HONORABLES como: Navon: sabio; Moreno: maestro nuestro y Gabay: oficial.

El popular apellido Peres, muchas veces escrito Perez, con la terminación idiomática española, pero no es apellido de origen español sino la palabra hebrea que designa los capítulos en que la Torah (los cinco libros de Moisés), se divide para su lectura semanal, a efectos de completar en todo el año la lectura de la Torah.

Muchos apellidos españoles adquirieron pronunciación ashkenazi en Polonia, como ejemplo Castelanksi, Luski (que viene de Huesca, en España). O tomaron como apellido Spanier (español), Fremder (extraño), o Auslander (extranjero).En Italia la inquisición se instauró después que en España, de ahí que hubo también judíos italianos que emigraron a Polonia.Aparece el apellido Italiener y Welsch o Bloch , porque Italia es llamada Wloche en alemán.

APELLIDOS DERIVADOS DE LA BIBLIA: Una buena cantidad de apellidos judíos deriva de nombres bíblicos, ó de ciudades europeas del Asia Menor. Esto muchas veces les hace llevar consigo las huellas del lugar en que se originó.Tomemos como ejemplo de "raíz de apellido" el nombre de Abraham. Hijo de Abraham se dice distinto en cada idioma. Abramson, Abraams, Abramchik en alemán, u holandés. Abramov o Abramoff en ruso. Abramovici , Abramescu en rumano. Abramski, Abramovski en lenguas eslavas. Abramino en español, Abramelo en italiano. Abramian en armenio, Abrami, Ben Abram en hebreo. Bar Abram en arameo y Abramzadek , ó Abrampur en persa. Abramshvili en georgiano, Barhum, Barhuni en arabe. Los judíos de países árabes también usaron el prefijo ibn. Los cristianos también han tomado sus apellidos con agregados que significan " hijo de”. Los españoles usan el sufijo "ez", los suecos el sufijo "sen" y los escoceses ponen "Mac" al principio del apellido. Los apellidos judíos no tomaron la terminación sueca ni el prefijo escocés. Se puede constatar esas variaciones mirando en la guía telefónica cuántos apellidos hay derivados de Abraham, Isaac y Jacob.Hay también apellidos judíos que siguen el nombre de mujeres , pero es menos común. A veces esto sucedía porque las mujeres eran viudas, ó por alguna razón eran figuras dominantes en la familia. Goldin viene de Golda. Hanin de Hana. Perl, o Perles de Rivka.Un dato curioso lo presenta el apellido Ginich. La hija del Gaon de Vilna se llamaba Gine , y se casó con un rabino venido de España. Sus hijos y nietos eran conocidos como los descendientes de Gine y tomaron el apellido Ginich. También hay apellidos derivados de iníciales hebreas, como Katz o Kac, que en polaco se pronuncia Katz. Son dos letras en hebreo, K y Z iníciales de las palabras Kohen Zedek, que significa "sacerdote justo".

APELLIDOS ADQUIRIDOS AL VIAJAR : En apellidos que derivan de ciudades el origen es claro. Romano, Toledano, Minski, Kracoviac. Otras veces el apellido muestra el camino que los judíos tomaron en la diáspora. Por ejemplo encontramos en Polonia apellidos como Pedro, que es un nombre español. ¿Que indica? Fueron judíos que escaparon de la inquisición española en el siglo XV. 

En su origen, posiblemente eran sefaradim, pero se mezclaron y adaptaron al medio azkenazi. Muchas abuelas polacas se llaman Sprintze. ¿De dónde viene ese nombre? ¿Qué significa? Piensen que en hebreo no se escriben las vocales, así que es un nombre que se escribe en letras hebreas Sprinz, que en polaco se lee Sprintze, pero como lo leeríamos si le pusiéramos vocales, en español, sería Esperanza, que escrito en hebreo y leído en polaco resulta Sprintze.

CAMBIOS DE APELLIDOS: Hay tantas historias en los cambios de apellidos. Durante las conversiones forzosas en España y Portugal, muchos judíos se convirtieron adoptando nuevos apellidos, que las parroquias elegían para "cristianos nuevos" como Salvador, ó Santa Cruz. 

Otros tomaron el apellido de sus padrinos cristianos. Mas tarde, al huir a Holanda, América, ó al Imperio Turco, volvieron a la religión judía, sin perder su nuevo apellido. Asi aparecieron apellidos como Díaz, Errera, Rocas, Marías, Fernandez, Silva, Gallero, Méndez, López , ó Pereira. Otro cambio de apellidos lo causaron las guerras. La gente perdió, ó quiso perder sus documentos, y se " consiguió " un pasaporte con apellido que no denunciara su origen, para cruzar a salvo una frontera , ó escapar del servicio militar.

A fines del siglo pasado el Zar de Rusia, reclamaba 25 años de servicio militar obligatorio. 

¿Cuántos inmigrantes huyeron de Rusia y Ucrania con pasaportes cambiados para evitar una vida dedicada al ejercicio del Zar? Otra cuestión es que somos hijos de inmigrantes , y muchos apellidos se desfiguraron al cambiar de país , y de idioma. A veces los empleados de Aduana, ó Migraciones, otras el mismo inmigrante que no sabía español, lo escribía mal. Por eso muchos integrantes de la misma familia tienen apellidos similares en sonidos pero escritos con diferente gráfica.

Además en Polonia la mujer tenía un apellido diferente al varón , terminaba en "ska", en lugar de "ski" pues indicaba el género.

Fuente: Jinuj.net  http://jinuj.net/articulos_ver.php?id=752

jueves, 25 de noviembre de 2010

Festividades Judías/Hebreas: JANUCA, Fiesta de las Luminarias

Como Januca usualmente cae en diciembre, en ocasiones se piensa que es como la "navidad judía". Por supuesto, no lo es. Y sin embargo es justo decir que la razón de la popularidad de Januca – especialmente en América, donde es la festividad judía más ampliamente respetada después de Pesaj y Iom Kipur – es precisamente por su proximidad a la navidad.

Januca solía ser considerada como una festividad menor, alegre pero de bajo perfil. Hoy en día se ha transformado en una festividad mucho más grande y deslumbrante en respuesta a la navidad, de esta manera, el mes de diciembre se transforma en un brillante festival de invierno lleno de fiestas, decoración y música. Atraídos por la alegría de la temporada, y como no querían dejar a sus hijos fuera de la diversión y de la entrega de regalos, los judíos americanos del siglo 20 comenzaron a celebrar Januca con mucho más énfasis que sus antepasados. Hoy Januca se ha establecido como parte integral de las "festividades estacionales", con celebraciones, decoraciones y música propia. Su preponderado status es un tributo tanto a la arrastrante asimilación de la cultura americana, como a la notable apertura hacia las costumbres y creencias judías.

Irónicamente, la celebración de Januca fue establecida para conmemorar justamente lo opuesto a la asimilación cultural. Esto se remonta a casi 22 siglos atrás, a la exitosa rebelión judía en contra de Antíoco IV, uno de los monarcas greco-sirios que gobernaron la parte norte del derrumbado imperio de Alejandro Magno. Alejandro había sido respetuoso con la religión monoteísta de los judíos, pero Antíoco estaba decidido a imponer el helenismo en todos sus dominios, con sus dioses paganos y el culto al cuerpo. Cuando él encontró resistencia en Judea, hizo que el judaísmo fuera ilegal.

La observancia del Shabat, la circuncisión, y el estudio de la Torá estaban prohibidos con pena de muerte. Una estatua de Zeus fue instalada en el Templo en Jerusalem y cerdos fueron sacrificados ante él. Algunos judíos acogieron el nuevo orden y voluntariamente abandonaron la religión de sus ancestros. Aquellos que no lo hicieron fueron cruelmente castigados. Antiguas escrituras cuentan la historia de Hannah y de sus siete hijos, quienes fueron capturados por las tropas de Antíoco. De acuerdo a las órdenes los niños debían postrase ante un ídolo. Uno a uno, los niños se negaron – y fueron torturados hasta la muerte frente a los ojos de su madre.

La lucha para reclamar la autonomía religiosa judía comenzó en 167 A.C. En la ciudad de Modiin, un sacerdote mayor llamado Matatías se negó a acatar una orden siria de hacer un sacrificio frente a un ídolo. Cuando un judío apóstata dio un paso al frente para llevar a cabo la orden, Matatías lo asesinó y derribó el altar. Entonces él y sus cinco hijos se fueron a las colinas y desplegaron una guerrilla contra los ejércitos del imperio. Cuando Matatías murió, su tercer hijo, Judah el macabeo, tomó el control. Él y su grupo de luchadores eran ampliamente superados en número, sin embargo ellos lograron milagrosas victorias, una tras otra. En 164 A.C., recobraron el Templo. Ellos lo limpiaron, lo purificaron y lo dedicaron nuevamente a Dios. Durante el día 25 del mes judío de Kislev, la menorá - el candelabro que simboliza la presencia divina - fue encendida nuevamente. Durante ocho días, multitudes de judíos celebraron la restauración del Templo. "Toda la gente se postró", registra el libro de los Macabeos, "venerando y alabando a Dios, ya que su causa había prosperado".

Sin embargo, su causa no había prosperado realmente – no aún. La lucha continuó por años. No fue sino hasta 142 A.C. que los judíos recuperaron el control de su tierra. Geopolíticamente, ese fue el momento del verdadero triunfo.

La guerra de los macabeos contra los helenistas fue en definitiva una guerra contra una cosmovisión que elevaba lo físico por encima de todo, una cosmovisión que veneraba la belleza, no la santidad; que veneraba el cuerpo, no el alma.
Pero Januca no se trata de poder político. No se trata de una victoria militar. Ni si quiera se trata de la libertad de culto, no obstante, la rebelión de los macabeos marca el primer momento en la historia en que un pueblo se levantó a pelear contra la persecución religiosa.

En el fondo, lo que Januca conmemora son las ansias judías de Dios, las ansias de la santidad del Templo y de su servicio. La derrota de los greco-sirios fue importante, pero el clímax espiritual de la rebelión de los macabeos fue cuando la menorá fue re-encendida y la presencia de Dios podía sentirse nuevamente.

Januca es la única festividad judía que no se encuentra en el Tanaj y es la única festividad judía que se basa en una campaña militar. Y aún así, su foco es casi puramente espiritual, no físico. Por ejemplo, no hay ningún banquete asociado a Januca, como lo hay con Pesaj o Purim, las otras dos festividades judías de liberación. Su observancia religiosa se concentra en una llama, nada más. Y las llamas de la menorá sólo pueden ser observadas; está prohibido utilizarlas con cualquier otro fin – ni si quiera se puede leer con su luz.

En Januca, la carencia de un lado físico es extraña pero apropiada. Ya que la guerra de los macabeos contra los helenistas fue en definitiva una guerra contra una cosmovisión que elevaba lo físico por encima de todo, una cosmovisión que veneraba la belleza, no la santidad; que veneraba el cuerpo, no el alma. Los judíos lucharon para preservar una cosmovisión diferente - una cosmovisión con Dios, no con el hombre, en su centro.

Como ellos triunfaron, la religión judía sobrevivió. 2.000 años más tarde, el helenismo y sus dioses paganos son sepultados en el polvo de la historia. Pero la sabiduría y la profundidad del judaísmo sigue iluminando al mundo entero.
http://www.aishlatino.com/












jueves, 23 de septiembre de 2010

Festividades Judías/Hebreas: SUCOT, Fiesta de los Tabernáculos o Festival de las Cabañas comenzó hoy miercoles 22 de Septiembre



La fiesta de Sucot no sólo ilustra la longevidad de la ley y la tradición judías, sino que también sirve como refrescante alejamiento de la predisposición al materialismo al destacar la importancia de la naturaleza y la subordinación a Dios, así como la compasión y la hospitalidad.

Por Shlomit Benazri


Rodeados permanentemente por centros de compras y cafés, boutiques y restaurantes, es fácil perder de vista los elementos básicos que conectan a los judíos de todo el mundo, elementos que trascienden el ser individual y nos unen mediante un sistema fundamental de creencias que sustituyen a la nacionalidad y cuyos valores son eternos.

La fiesta de Sucot no sólo ilustra la longevidad de la ley y la tradición judías, sino que también sirve como refrescante alejamiento de la predisposición al materialismo al destacar la importancia de la naturaleza y la subordinación a D's, así como la compasión y la hospitalidad.

Sucot, también llamada fiesta de los tabernáculos o festival de las cabañas, se celebra al finalizar la temporada de la cosecha para marcar el final de una temporada de cultivo y el comienzo de la siguiente. La asociación más común con esta fiesta es la habitación única que se ocupa durante los siete días de celebración, la Sucá.


La Sucá debe ser una habitación temporaria que se erige cada año, lo suficientemente grande como para que entren la cabeza y el cuerpo de un hombre y una mesa, debe resistir el viento y debe tener suficientes ramas como para darles a sus ocupantes más sombra que sol. Si bien la construcción de la Sucá (que debe comenzar inmediatamente después de Iom Kipur) es un aspecto importante de la fiesta, como lo es la tradición de comer, beber y descansar en ella, Sucot es más que sólo la Sucá.

Sucot como festival de la naturaleza

Sucot es la última de las tres fiestas de peregrinación (Shalosh Regalim) que se consideran las más sagradas del judaísmo. Igual que muchas fiestas, está profundamente conectada con la naturaleza y la agricultura. Conmemora la culminación de las temporadas de cosecha y por ello se la suele llamar festival de la recolección (jag haasif). Muchas de las costumbres de esta festividad giran en torno de la naturaleza y la agricultura, así como del agua y las oraciones pidiendo por una temporada lluviosa para la siguiente cosecha.

En la antigüedad, cuando el Beit Hamikdash se erguía orgulloso en Jerusalém, los judíos peregrinaban hasta la ciudad santa tres veces al año para ofrecer sacrificios: en Pésaj, Shavuot y Sucot. Cada una de las tres fiestas de peregrinación y sus sacrificios giraban en torno de la cosecha y el crecimiento de vegetación natural. Sucot marca específicamente la culminación de la temporada de recolección, tal como se describe en Éxodo 23:16 “Celebrarás la fiesta de la cosecha a la salida del año, cuando hayas recogido del campo los frutos de tus labores.” Durante todo el año, los judíos cultivaban y recolectaban sus cosechas y las completaban cerca de Sucot. Por lo tanto, además de celebrar el fin de la cosecha, esta fiesta representa la primera vez en el año en que los judíos se podían relajar y disfrutar del fruto de su trabajo.

Además de celebrar el fin de la temporada de recolección, Sucot, que se celebra por los meses de septiembre y octubre, marca el comienzo de la temporada de lluvias en Eretz Israel. En la época del Beit Hamikdash, Israel era una sociedad agrícola que dependía casi exclusivamente de las estaciones naturales. Debido a ello, una cantidad adecuada de lluvia era de extrema importancia para los granjeros cuyos cultivos no prosperarían sin el agua necesaria. Los sacrificios y las ofrendas de lo cosechado eran regalos para Hashem, en agradecimiento por su bondad el año anterior, que les permitió aprovechar los beneficios.

La extracción del agua era el punto central de las celebraciones de Sucot y celebraba el regalo de la lluvia que Hashem les daba a los israelitas. Durante la extracción del agua se llenaba una vasija de oro con agua de los pozos de Jerusalém. La llegada de los portadores del agua a los Portales del agua era la señal para que los tocadores de shofar comenzaran a tocar tres notas, con lo que marcaban el inicio de las celebraciones. A medida que las festividades continuaban, los que celebraban comenzaban a encender velas que daban la sensación de que toda la ciudad brillaba mientras se escuchaba por todas partes música proveniente de distintos instrumentos, como liras, arpas y trompetas.

Los símbolos centrales de Sucot, además de la Sucá, son los cuatro tipos o las cuatro especies: Lulav, Etrog, Hadas y Aravá. Cada una de ellas (conocidas en hebreo como arbaat haminim) está fuertemente conectada con el aspecto agrícola de la fiesta, así como la celebración del agua, ya que las cuatro están asociadas a ella. Hadas, o mirto, es una de las únicas plantas que pueden sobrevivir mucho tiempo sin agua, mientras que etrog necesita cantidades enormes para crecer. Las otras dos especies, aravá y lulav, también están fuertemente relacionadas con el agua. Aravá, el sauce, sólo puede crecer cerca de fuentes de agua y el lulav indica la ubicación del agua en medio del desierto.

Subordinación a Hashem [D'S]

Sucot es mucho más que la simple celebración de la naturaleza y el agua, es la celebración de Hashem y la relación entre Él y su pueblo elegido: los judíos. Desde la confianza puesta en que Él proveerá, nutrirá y cuidará a quienes habitan en la débil estructura de la Sucá, hasta las ofrendas presentadas en agradecimiento por las lluvias del año anterior, gran parte de la fiesta de Sucot tiene que ver con la relación entre los judíos y Hashem.

Las cuatro especies, que son símbolos del agua y la agricultura, también son simbólicas de los cuatro tipos de judíos que existen. Cuando los cuatro tipos se reúnen con fines ceremoniales, esto simboliza la unificación de los tipos de judíos como un ser que sirve a Hashem.

Las cuatro especies representan el cuerpo humano, que alberga el alma y el cuerpo que le rezan a Hashem. El etrog se parece y representa al corazón, que es el centro emocional de los hombres y sin el cual la vida no sería posible. El lulav es similar a la columna vertebral, que es esencial para mantener el cuerpo unido. La forma de hadas es similar a la de los ojos, que son la manera en que los hombres pueden visualizar y experimentar el mundo creado por Hashem y, finalmente, aravá se parece a los labios humanos desde donde los hombres expresan sus pensamientos y con los cuales le rezan a Hashem.

Las cuatro especies también representan los cuatro tipos de judíos que existen. El etrog es de sabor y aroma dulces y, por lo tanto, representa a aquellos judíos que estudian la Torá y la internalizan mediante la realización de mitzvot.

El lulav es de sabor dulce pero no tiene aroma con el cual se lo puede identificar, por lo tanto, representa a aquellos judíos que estudian la Torá pero no la internalizan poniendo en práctica las mitzvot que enseña.

El hadas es un fruto tramposo porque tiene un aroma dulce y tentador pero su sabor no es tan dulce como uno cree. Por eso, es representativo de aquellos que realizan todas las mitzvot pero no estudian la Torá. La última minim es aravá, que no tiene sabor ni aroma dulces y, por lo tanto, simboliza a aquellos judíos que no estudian la Torá, no realizan buenas obras ni mitzvot y es la última de las cuatro especies.

Hajnasat Orjim

Sucot encarna la noción de Hajnasat Orjim, darles la bienvenida a los visitantes, que es una de las cosas más importantes que puede hacer una persona.

Uno de los cuatro padres del pueblo judío, Avram, es nombrado con frecuencia como un hombre grande y amable que les daba la bienvenida a los visitantes a su tienda, que siempre estaba abierta para todos. Su mayor atributo era su entusiasmo por hacer Hajnasat Orjim, que solía buscar de manera activa. En lugar de esperar simplemente a que llegaran viajeros en busca de un lugar para descansar, Avram salía y esperaba a las personas que pasaban para poder invitarlas a entrar y tener la oportunidad de realizar la mitzvá.

El tercer día después de haber realizado en sí mismo el sagrado pacto de unión de la circuncisión, Avram se encontraba fuera de su tienda, ansioso por realizar la mitzvá de Hajnasat Orjim, cuando fue visitado por los tres ángeles enviados por Hashem. Llevó a los hombres, de los que no sabía que eran ángeles, a su tienda y les ofreció agua y alimentos.

La noción de Hajnasat Orjim se enfatiza en Sucot, cuando la tienda abierta les da la bienvenida a los visitantes. Durante las oraciones de la noche, que se recitan durante cada uno de los siete días que dura la festividad, se invita a Abraham, Isaac, Jacob, Moisés, Aarón, José y David a ingresar en cada Sucá junto con otros visitantes. También es importante invitar a aquellos que, de otro modo, no podrían sentarse en una Sucá o que no conocen su importancia. De esa manera se abraza y se realiza la mitzvá de Hajnasat Orjim.

Humildad

A diferencia de la mayoría de las fiestas judías, Sucot enfatiza el ser humilde y despojarse de las posesiones mundanas. Con frecuencia se cree que Pésaj es la fiesta judía que más destaca la humildad, ya que es la historia de cómo fuimos esclavos del pueblo egipcio. Sin embargo, de hecho, durante Pésaj los judíos celebran su huida victoriosa de la opresión de los egipcios y su surgimiento tan ricos como reyes que podían recostarse al comer.

Durante Sucot, los judíos permanecen en viviendas temporarias, igual que los judíos que deambularon por el desierto durante cuarenta años. Aunque finalmente se le permitió al pueblo judío ingresar en Eretz Israel, la importancia de la historia de Sucot no es que les permitieron entrar, sino más bien la de no olvidar el haber deambulado por el desierto durante cuarenta años. Esto se destaca en el libro de Vaikrá, que dice: "En las cabañas habitaréis por siete días; todo nativo de la casa de Israel habitará en las cabañas, para que vuestras generaciones venideras sepan que en cabañas hice Yo habitar a los hijos de Israel cuando los saqué de la tierra de Egipto (23:42).

Al abandonar las comodidades de las casas lujosas, la Torá fuerza a los judíos a abandonar sus bienes materiales y a recordar la época en que deambularon por el desierto y habitaron en cabañas. El dejar las posesiones mundanas atrás también reúne a los judíos con sus ancestros nómades, así como con el mundo natural creado por Hashem. El abandono de la seguridad de las viviendas permanentes también fortalece la creencia de que Hashem le proveerá a su pueblo comodidades y seguridad, con lo cual se les recuerda a los judíos la importancia de creer en Él.

Al final, regresamos a nuestros hogares lujosos con paredes permanentes, a los centros de compras y a los cafés, pero es de desear que, después de pasar siete días en una cabaña bajo las estrellas y los cielos que Hashem nos dio, apreciemos tanto nuestras posesiones como a nuestro D's. Sucot es mucho más que la Sucá. Sucot es humildad, compasión y aprecio por la naturaleza. Sucot es el epítome de los valores judíos.




FUENTE:
http://sp.jccenters.org/DetalleNota.aspx?id=3885







viernes, 17 de septiembre de 2010

Festividades Judías: El sagrado día de Iom Kipur

Este año Iom Kipur se celebra a partir de la puesta del sol del viernes 17 de septiembre hasta la noche del sábado 18 de septiembre.



El día 10 de Tishrei celebramos Iom kipur, el Día del Perdón. En este día sagrado, las personas se presentan ante el Creador del universo, orando y excusándose por las faltas cometidas durante el año, y Éste, en un acto de total misericordia, perdona a sus criaturas.

Aunque esta remisión no incluye las faltas perpetradas entre un individuo y su prójimo. Pues las mismas no son expiadas en Iom Kipur, a menos que el que cometió la infracción ofrezca sus disculpas y se reconcilie con su compañero.

Estos dos pasos, la reconciliación con Dios y con el prójimo determinarán la suerte que uno correrá en el año entrante.

Por tal razón, si es nuestra intención que el Creador dictamine que este año sea bueno para nosotros, en ese caso, es menester tomar la iniciativa. Será necesario realizar una introspección, reflexionar y determinar sin demoras cuáles serán las mejoras que incorporaremos a nuestro comportamiento.

Estas rectificaciones asumidas, deberán orientar básicamente a la obtención de una conducta correcta y honorable, tanto frente a Dios, como frente a nuestros semejantes.

De esta manera lograremos superarnos individualmente, y también cooperaremos con los demás. Ya que a través de nuestra mejora personal, aportaremos nuestro granito de arena para lograr una sociedad unida, en la cual sea posible vivir todos juntos, compartiendo cosas, conviviendo pacíficamente en un clima de armonía y respeto, haciendo la voluntad de Dios.

RESULTANTE

De lo dicho resulta, que antes del comienzo de Iom Kipur, cada uno deberá estar ya preparado para asumir la mejoría que planificó.

Por tal razón, nada mejor que aprovechar estos días previos, para hacer una revisión de nuestra conducta que tuvimos durante el año transcurrido. Esto nos permitirá tomar conciencia de los errores cometidos y planear acertadamente el futuro.

Esta evaluación mencionada resulta muy productiva. Permitirá encontrar errores olvidados o inadvertidos, a los cuales será posible corregir, lográndose una considerable superación personal.

Por ejemplo, es posible que nos percatemos de haber prometido en el pasado algo a alguien y aun no dimos cumplimiento a tal promesa. O quizá, en nuestra introspección practicada hemos detectado haber dañado a otros individuos a través de palabras emitidas por nuestras bocas. También es posible advertir un sufrimiento causado a nuestro prójimo de alguna otra manera y aun no hicimos nada para consolarlo. En cualquiera de esos casos, es nuestro deber llegar hasta el damnificado y pedirle disculpas. Entonces, el Todopoderoso verá nuestro proceder, y se comportará con nosotros exactamente de la misma manera piadosa y misericordiosa como lo hicimos con nuestros semejantes.

Asimismo, si sabemos que hay en nuestro poder dinero mal habido, producto de operaciones fraudulentas, es menester reparar eso antes de Iom Kipur. El mismom proceder debe seguirse en caso de haber comprado cosas que no hemos pagado aun, como así si debemos dinero a alguno de nuestros semejantes.

No obstante, aunque abonemos lo adeudado, es necesario pedir disculpas a nuestro prójimo. La razón es por haberlo afligido durante tanto tiempo, no finiquitado la deuda en término, como era lo más correcto hacer. (Shulján Aruj Oreaj Jaim 606 - Mishná Brurá)

Esta es la base de lo que hay que hacer para que el año que entra sea bueno y próspero. Si tenemos éxito en esta empresa, podremos estar seguros de que el Creador nos beneficiará enormemente, concediéndonos nuestros pedidos. Esto, sin necesidad de atravesar situaciones amargas o penosas para conseguir aquello que precisamos para continuar con nuestra vida, ya se trate de sustento, salud, o cualquier otro tipo de necesidad.

EN IOM KIPUR SOMOS COMO ÁNGELES

Si triunfamos y logramos este requisito citado, consistente en hacer las paces con nuestros semejantes, y decidir llevar desde ahora en más una conducta correcta frente a Dios, seguramente el año que entra estará colmado de bendiciones.

La elevación que se experimenta en Iom Kipur, el día más sagrado del año, es grandiosa. En este día, en el que nuestros pecados son perdonados, nos hallamos en un nivel sumamente elevado, por ello somos cómo los ángeles celestiales.

Es por ello, que para Iom Kipur se hacen muchas cosas que nos recuerdan esta elevación, y semejanza a los ángeles celestiales. Por ejemplo, en la comida anterior al ayuno de Iom Kipur, se estila comer panes redondos.

La forma exacta de hacer estos panes es la siguiente: Se prepara masa para pan (para enriquecer la masa y tornarla más dulce en honor del día, puede añadirse frutas tales como pasas de uva).

Una vez que el amasijo está listo, se toma un trozo del mismo y se le da forma redondeada. Este pedazo será ubicado como centro del pan. Luego se toman seis trozos de masa, se les da también forma redondeada y se los pega alrededor del primero.

Se introduce el pan al horno y al cabo de unos minutos quedan listos para ser consumidos.

Esta forma de los panes se asemeja a un cuerpo con seis alas, en representación de un ángel. Ya que acerca de los ángeles está escrito, que tienen seis alas. (Isaías 6: 2 - Taamei Haminaguim 731)

ROPA BLANCA

En Iom Kipur se acostumbra vestir ropa blanca y limpia, similar al aspecto de los ángeles. También, por este mismo motivo, muchos acostumbran vestir un atuendo especial blanco y limpio llamado “kitel”, (atavío similar a una mortaja).

El “kitel” es la prenda que se coloca a los muertos antes del entierro, y al vestirlo nosotros en el día de Iom Kipur, recordamos la muerte. Este hecho provoca que nuestro corazón se quebrante y nos arrepintamos de las faltas cometidas durante el año. (Lebush 610: 4 – Taamei Haminaguim 742)

Una alabanza singular

Otra de las cosas destacadas que hacemos en Iom Kipur es recitar la alabanza: “Bendito sea el Nombre de la Gloria de Su reinado por siempre jamás” en voz alta. A continuación apreciaremos la causa de esta práctica.

En el Pentateuco fueron mencionados 248 preceptos activos y 365 preceptos pasivos lo que hace un total de 613 preceptos.

Uno de los preceptos activos enumerados es, recitar “Shemá Israel” (versículos que constan en Deuteronomio 6: 4 a 9).

El modo correcto del recitado del “Shemá Israel” es el siguiente: en primer orden se recita el versículo que manifiesta: “Shemá -oye- Israel, El Eterno es nuestro Dios, El Eterno es uno” (Deuteronomio 6: 4).

Luego se recita el siguiente texto: “Bendito sea el Nombre de la Gloria de Su reinado por siempre jamás”. (Talmud Pesajim 56)

A posteriori se prosigue con los versículos siguientes que constan a continuación del versículo antedicho, hasta terminar el párrafo.

El motivo de la inclusión del texto que se intercala en medio de los versículos se debe a un motivo muy particular. Cuando el patriarca Jacob reunió a todos sus hijos, en la tierra de Egipto previo a su muerte, les ordenó lo concerniente a la unicidad de Dios. Les comunicó esto, pidiéndoles que sigan el mismo camino por el que transitaron los patriarcas anteriores, Abraham e Itzjak (padre de Jacob).

En ese momento Jacob preguntó a sus hijos ¿hay en alguno de vosotros desperdicio?. Formuló esta pregunta sugiriéndoles: ¿Hay entre vosotros un varón o una mujer, una familia o tribu, cuyo corazón se desvía el día de hoy de El Eterno nuestro Dios, para ir a servir a los dioses de las naciones? (Deuteronomio 29: 17).

Al escuchar esta pregunta, todos los hijos respondieron al unísono: “Shemá -oye- Israel, El Eterno es nuestro Dios, El Eterno es uno”.

Respondieron esto sugiriéndole: ”Escucha padre nuestro, Israel (Jacob se llamaba también Israel), El Eterno es nuestro Dios, El Eterno es uno”.

Al escuchar esa respuesta, Jacob dijo: “Bendito sea el Nombre de la Gloria de Su reinado por siempre jamás”.

Por eso, todo el pueblo de Israel, los descendientes de Jacob, acostumbran recitar esta alabanza que fue recitada por el patriarca Jacob (Israel), tras el versículo “Shemá -oye- Israel, El Eterno es nuestro Dios, El Eterno es uno”. (Maimónides, leyes de recitado del Shemá- talmud Pesajim 66b)

Cabe aclarar, que si bien Abraham conocía esta alabanza, y la pronunció en el pasado, tal como dijimos, el hombre que enseñó a al pueblo judío a decir este texto en silencio, fue Moshé, el líder que condujo a Israel a la libertad cuando estaban esclavizados en Egipto.

Moshé, luego de la liberación, guió al pueblo hacia el desierto, obedeciendo la orden de Dios. Luego de algunos días de marcha, el líder judío subió a las alturas celestiales para buscar la Torá. Allí escuchó a los ángeles alabar a Dios pronunciando las palabras “Bendito sea el Nombre de la Gloria de Su reinado por siempre jamás”.

Moshé “robó” a los ángeles esa alabanza, por ello cuando descendió, enseñó al pueblo a recitarla en silencio (para que los ángeles no se enojen con nosotros). Pero como el día de Iom Kipur somos como ángeles, recitamos “Bendito sea el Nombre de la Gloria de Su reinado por siempre jamás” en voz alta, igual que ellos. (Tur Oreaj Jaim 619)

Esta es una síntesis de los distintos procedimientos que se llevan a cabo en Iom Kipur. Os deseamos que seáis sellados en el libro de la vida y mantengáis siempre el aspecto de ángeles adquirido en Iom Kipur.



fuente; http://www.judaismovirtual.com/festividades/f.kipur.php


sábado, 3 de julio de 2010

El "Zeide" que nunca conocí y las Fiestas de Fin de Año en la República Argentina


LAS FIESTAS DE FIN DE AÑO

En muchos países se festeja con "Cohetes ",cañas voladoras, petardos, 'rompe-portones' ( que en forma casera se preparaban en mi infancia con bulones y tuercas conteniendo como materiales explosivos mezclas de azufre y potasio en polvo, que al ser estrellados contra paredes, portones de galpones o el mismo empedrado de las viejas calles de hace 50-60 años, producían un terrible estruendo, que asustaba incluso al que lo disparó), 'estrellitas" ,otros explosivos, luces multicolores, música , etc.

Todos los años, para estas fiestas en la Republica Argentina, cientos de heridos, con quemaduras en distintas partes del cuerpo, chicos y jovenes que pierden la vista en uno o los dos ojos, son el resultado de esta primitiva forma de expresar alegría por las Fiestas de Fin de Año.

El ABUELO QUE NUNCA CONOCI

Para no ir mas lejos, les cuento mi anecdota personal. Corría el año 1925 en la ciudad de Rosario, Argentina. Fin de año, verano tórrido y húmedo, como corresponde a esa fecha del verano rosarino. Ya había anochecido, pero aún no era medianoche.

Se escuchaban estruendos de explosiones, en casas vecinas o en calles de la zona...La gente festejaba de esa manera, las fiestas navideñas y de fin de año....

En esa epoca no existian aparatos acondicionadores de aire, como en nuestra moderna era. Muy posiblemente tampoco había ventiladores, que tal vez no se habian inventado, o que de haberlos,solamente existian en viviendas de gente con buenos ingresos.

Los habitantes de escasos recursos, y tambien muchos de mejor nivel de vida, trataban de pasar esas noches calurosas y húmedas del verano, plagadas de mosquitos gigantes que enloquecían a todos,sin distinción de clases o recursos...

La mejor solución era dormir en los patios, sobre improvisadas camas o 'catres', tal vez en el suelo, sobre algún colchón arrastrado desde el dormitorio, o sobre una colcha vieja extendida en el patio, alguna frazada encima y sobre ella, finalmente, una sábana.

Otros, preferían abrir las ventanas, sobre todo las que daban a la calle y dejar abierta la puerta del dormitorio, a fin de disfrutar de alguna posible - en realidad ,casi imposible- la brisa que viniera desde el no muy cercano río Parana que rodea a esa hermosa ciudad, la más grande del litoral argentino.

Mi madre, que era una niña de 9 años, se había quedado ligeramente dormida en la cama de sus padres, mientras que su mamá terminaba de limpiar los platos, cacerolas , vasos y utensillos de la cena, en la cercana habitación -cocina de la casa.

Mi abuelo materno, a quien nunca conocí, se dispuso a dormir en su cama matrimonial, en la modesta casa de esa ciudad, que alquilaba con esfuerzo. Abrió la ventana de su dormitorio que daba a la vereda de la calle donde la casa estaba afincada. Se recostó al lado de su hija - la niña-mi madre- que se despertó y ambos miraban pasar las cañitas voladoras que cruzaban el aire rumbo al cielo, mientras que los estruendos de cohetes y 'rompeportones' estremecian la noche veraniega.

De pronto, una bala perdida, que había sido disparada en algun lugar desde algun revolver, posiblemente en dirección al estrellado cielo, entró imprevistamente por el hueco que el marco de la ventana abierta ofrecía.


La bala perdida se incrustó en una de las piernas de mi abuelo, quien se retorció de dolor y sus lamentaciones llegaron a la cocina, donde su esposa - mi abuela, estaba terminando sus tareas caseras de la noche.

Mi mama, con sus escasos 9 años rompió en llanto, mientras gritaba pidiendo ayuda.


No se exactamente quien y como trasladó a mi abuelo al Hospital Público mas cercano.Allí quedo internado y debió ser operado de esa pierna herida, que fue amputada luego por temor a una gangrena.
Hablamos de 1925, allá lejos y hace tiempo...


El abuelo nunca se recuperó.Empezó a usar un par de muletas, mientras hacia equilibrio con una sola pierna para desplazarse y no caerse. A los pocos meses falleció, no se si de tristeza o de algun infarto al miocardio.Nunca lo supe.Nadie lo sabe.


Y asi terminó su corta vida a los 49 años, mi abuelo Yaacov Rabotnicoff. Oriundo de una pequeña aldea ( cercana al pueblo de Bereznehuavate), en la Provincia de Gerson en la Ucrania dominada por el Imperio Ruso de los Zares .

Había logrado sobrevivir al frío aterrador de esa zona.

Había sobrevivido al Regimen Zarista opresor y antisemita y a los cosacos ucranianos antijudíos.


Habia engendrado una familia amplia y solidaria, allá lejos. El vislumbró la posibilidad de una vida mejor y en plena libertad . Cruzó países europeos, buscando un barco para llegar a la soñada tierra sudamericana. Se embarcó en tercera Clase en algún Barco medio oxidado que lo trajo a las costas de Buenos Aires, en la Promisoria Republica Argentina, a principios del 1900.

De la vida sacrificada como agricultor en la Colonia Dora, en la Provincia de Santiago del Estero, junto a su delicada esposa Slave Zelde Rabquin y sus nueve hijas e hijos, luchando contra las condiciones del terreno, suelos salados, en parte desmontados por ellos mismos; con felinos y ofidios, con la escasez de agua potable, con los mosquitos y el calor reinante y otras, no me extendere ahora.

La llegada a la ciudad de Rosario ,se produjo despues de varios largos años de su vida de chacarero humilde y trabajador en el pequeño "campito" (que nunca fue suyo) situado a varios kilómetros del pauperrimo pueblito santiagueño conocido como "Colonia Dora", y que reunía a pocas familias de colonos judíos llegados de Ucrania y posiblemente de Rumania.

Cuando mi abuelo y su familia dejaron la chacra, solo tenían deudas, pero nada de bienes. Eso despues de años de sacrificio, trabajando duramente de sol a sol, sufriendo las inclemencias del tiempo y viviendo frugalmente en una humilde vivienda campesina con paredes de paja y barro ...

Lic. Jose Pivín- 1 de Julio de 2010
frente al puerto de Haifa
frente al Mar Mediterráneo.

(*) ZEIDE: ABUELO/NONO/GRANDPA/SABA







jueves, 1 de julio de 2010

El Abuelo que nunca conocí y las Fiestas de Fin de Año en la República Argentina




LAS FIESTAS DE FIN DE AÑO

En muchos países se festeja con "Cohetes ",cañas voladoras, petardos, 'rompe-portones' ( que en forma casera se preparaban en mi infancia con bulones y tuercas conteniendo como materiales explosivos mezclas de azufre y potasio en polvo, que al ser estrellados contra paredes, portones de galpones o el mismo empedrado de las viejas calles de hace 50-60 años, producían un terrible estruendo, que asustaba incluso al que lo disparó), 'estrellitas" ,otros explosivos, luces multicolores, música , etc.

Todos los años, para estas fiestas en la Republica Argentina, cientos de heridos, con quemaduras en distintas partes del cuerpo, chicos y jovenes que pierden la vista en uno o los dos ojos, son el resultado de esta primitiva forma de expresar alegría por las Fiestas de Fin de Año.

El ABUELO QUE NUNCA CONOCI

Para no ir mas lejos, les cuento mi anecdota personal. Corría el año 1925 en la ciudad de Rosario, Argentina. Fin de año, verano tórrido y húmedo, como corresponde a esa fecha del verano rosarino. Ya había anochecido, pero aún no era medianoche.

Se escuchaban estruendos de explosiones, en casas vecinas o en calles de la zona...La gente festejaba de esa manera, las fiestas navideñas y de fin de año....

En esa epoca no existian aparatos acondicionadores de aire, como en nuestra moderna era. Muy posiblemente tampoco había ventiladores, que tal vez no se habian inventado, o que de haberlos,solamente existian en viviendas de gente con buenos ingresos.

Los habitantes de escasos recursos, y tambien muchos de mejor nivel de vida, trataban de pasar esas noches calurosas y húmedas del verano, plagadas de mosquitos gigantes que enloquecían a todos,sin distinción de clases o recursos...

La mejor solución era dormir en los patios, sobre improvisadas camas o 'catres', tal vez en el suelo, sobre algún colchón arrastrado desde el dormitorio, o sobre una colcha vieja extendida en el patio, alguna frazada encima y sobre ella, finalmente, una sábana.

Otros, preferían abrir las ventanas, sobre todo las que daban a la calle y dejar abierta la puerta del dormitorio, a fin de disfrutar de alguna posible - en realidad ,casi imposible- la brisa que viniera desde el no muy cercano río Parana que rodea a esa hermosa ciudad, la más grande del litoral argentino.

Mi madre, que era una niña de 9 años, se había quedado ligeramente dormida en la cama de sus padres, mientras que su mamá terminaba de limpiar los platos, cacerolas , vasos y utensillos de la cena, en la cercana habitación -cocina de la casa.

Mi abuelo materno, a quien nunca conocí, se dispuso a dormir en su cama matrimonial, en la modesta casa de esa ciudad, que alquilaba con esfuerzo. Abrió la ventana de su dormitorio que daba a la vereda de la calle donde la casa estaba afincada. Se recostó al lado de su hija - la niña-mi madre- que se despertó y ambos miraban pasar las cañitas voladoras que cruzaban el aire rumbo al cielo, mientras que los estruendos de cohetes y 'rompeportones' estremecian la noche veraniega.

De pronto, una bala perdida, que había sido disparada en algun lugar desde algun revolver, posiblemente en dirección al estrellado cielo, entró imprevistamente por el hueco que el marco de la ventana abierta ofrecía.


La bala perdida se incrustó en una de las piernas de mi abuelo, quien se retorció de dolor y sus lamentaciones llegaron a la cocina, donde su esposa - mi abuela, estaba terminando sus tareas caseras de la noche.

Mi mama, con sus escasos 9 años rompió en llanto, mientras gritaba pidiendo ayuda.


No se exactamente quien y como trasladó a mi abuelo al Hospital Público mas cercano.Allí quedo internado y debió ser operado de esa pierna herida, que fue amputada luego por temor a una gangrena.
Hablamos de 1925, allá lejos y hace tiempo...


El abuelo nunca se recuperó.Empezó a usar un par de muletas, mientras hacia equilibrio con una sola pierna para desplazarse y no caerse. A los pocos meses falleció, no se si de tristeza o de algun infarto al miocardio.Nunca lo supe.Nadie lo sabe.


Y asi terminó su corta vida a los 49 años, mi abuelo Yaacov Rabotnicoff. Oriundo de una pequeña aldea ( cercana al pueblo de Bereznehuavate), en la Provincia de Gerson en la Ucrania dominada por el Imperio Ruso de los Zares .

Había logrado sobrevivir al frío aterrador de esa zona.

Había sobrevivido al Regimen Zarista opresor y antisemita y a los cosacos ucranianos antijudíos.
Habia engendrado una familia amplia y solidaria, allá lejos. El vislumbró la posibilidad de una vida mejor y en plena libertad . Cruzó países europeos, buscando un barco para llegar a la soñada tierra sudamericana. Se embarcó en tercera Clase en algún Barco medio oxidado que lo trajo a las costas de Buenos Aires, en la Promisoria Republica Argentina, a principios del 1900.

De la vida sacrificada como agricultor en la Colonia Dora, en la Provincia de Santiago del Estero, junto a su delicada esposa Slave Zelde Rabquin y sus nueve hijas e hijos, luchando contra las condiciones del terreno, suelos salados, en parte desmontados por ellos mismos; con felinos y ofidios, con la escasez de agua potable, con los mosquitos y el calor reinante y otras, no me extendere ahora.

La llegada a la ciudad de Rosario ,se produjo varios largos años despues de su vida de chacarero humilde y trabajador en el pequeño "campito" situado a varios kilómetros del pauperrimo pueblito santiagueño conocido como "Colonia Dora", y que reunía a pocas familias de colonos judíos llegados de Ucrania y posiblemente Rumania.
Cuando mi abuelo y su familia dejaron la chacra, solo tenian deudas, pero nada de bienes. Eso despues de años de sacrificio, trabajando duramente de sol a sol, sufriendo las inclemencias del tiempo y viviendo frugalmente en una humilde vivienda campesina ...

Lic. Jose Pivín- 1 de Julio de 2010
frente al puerto de Haifa
frente al Mar Mediterráneo.












jueves, 1 de abril de 2010

Borges Judío- Las numerosas y complejas conexiones de Borges con el judaísmo.



Por Moshé Korin

Borges llegó a afirmar, parafraseando a Paul Valéry (1871-1945), que la Historia de la literatura podría escribirse sin mencionar a un solo autor; debería ser la Historia del Espíritu como productor y consumidor de literatura. Lo creado disuelve al creador; el gran Libro trasciende a los hombres. La escritura literaria es, ante todo, Escritura; la creación es un hecho sagrado: acontece en una dimensión temporal que no es la de los hechos sociales. La inteligibilidad que tiene Borges de la literatura no puede ser más hebrea.

Las conexiones de Borges con el judaísmo son numerosas y complejas. La presencia de motivos judíos o hebreos en los textos de Borges, tanto en lo referente a su contenido como en lo que respecta a la estructura, es bien conocida por sus lectores. No sucede lo mismo en cuanto a sus vinculaciones personales y profesionales con instituciones de la comunidad judía e incluso con el Gobierno de Israel, de quien fuera invitado en 1969:

Pasé diez días muy emocionantes en Tel Aviv y Jerusalem... Volví con la convicción de haber estado en la más antigua y en la más joven de las naciones, de haber venido de una tierra viva, alerta, a un rincón medio dormido del mundo.

Durante la Guerra de los Seis Días, Borges tomó partido por Israel, sin duda porque lo fascinaba el carácter casi fabuloso y épico de la empresa guerrera que había encarado la joven nación: ante los bríos de esa tierra que germinaba en proyectos, se entiende que la suya propia se le apareciese como un rincón adormecido.


El entusiasmo de Borges por la Israel guerrera lo llevó a escribir dos poemas, uno al calor de la batalla:

¿Quién me dirá si estás en el perdido

Laberinto de ríos seculares

De mi sangre, Israel?

...

Salve, Israel, que guardas la muralla

De Dios, en la pasión de tu batalla.

(A Israel, 1967)


Escribe otro, una semana más tarde, coronando la victoria israelí:

Un hombre condenado a ser el escarnio,

la abominación, el judío,

un hombre lapidado, incendiado

y ahogado en cámaras letales,

un hombre que se obstina en ser inmortal

y que ahora ha vuelto a su batalla,

a la violenta luz de la victoria,

hermoso como un león al mediodía.

(Israel, 1967)


Y en 1969, año en que visita Israel invitado y homenajeado por el gobierno, nos regala aquellos versos que no pueden ser más justos, con la pasión contenida tan propia del rigor borgeano:

Serás un israelí, serás un soldado,

Edificarás la patria con ciénagas; la levantarás con desiertos.

Trabajará contigo tu hermano, cuya cara no has visto nunca.

Una sola cosa te prometemos:

tu puesto en la batalla.

(Israel, 1969)

Borges cultivó grandes amistades con judíos. Su relación con Bernardo Ezequiel Koremblit hizo que acostumbrara trabajar durante casi dos años en la sede de la Sociedad Hebraica Argentina. Había culminado su ciclo como director de la Biblioteca Nacional , y el despacho de Koremblit lo aislaba convenientemente de los importunos, de los ruidos y del trajín que a menudo perturban el trabajo. Llegaba cerca de las tres de la tarde, a diario, para dictar, escuchar lecturas, preparar conferencias, artículos, libros, y se marchaba alrededor de las seis y media. Es conocida la implacable rutina de Borges en sus tareas.

En una ocasión en que el escritor no pudo asistir a una reunión a la que lo había invitado el Instituto de Intercambio Cultural y Científico Argentino Israelí, envió estas líneas afectuosas:

Queridos amigos:

No me perdono mi inevitable ausencia. Quiero repetir que de algún modo estoy con ustedes, íntimamente, esencialmente. Sólo nos alejan las circunstancias, que son, según se sabe, ficciones.

Un perdurable abrazo.

Jorge Luis Borges.

Las circunstancias a que se refiere Borges en estas líneas son las de un inevitable viaje. Sin embargo, hay otra lectura posible: que la ficción a que alude sea su realidad no judía, una mera circunstancia actual que él se va a encargar de refutar a lo largo de su vida y de su obra. Durante mucho tiempo, Borges indagó en su genealogía la presencia de algún antepasado judío. Estaba convencido de que a través de la línea materna, la de los Acevedo, su sangre se encontraba con un pasado sefardita. Se amparaba en una referencia de Ramos Mejía, quien en Rosas y su tiempo demuestra que todos, o casi todos los apellidos principales de la ciudad, por aquel entonces, procedían de cepa hebreo-portuguesa, y enumera entre ellos el de los Acevedo.

Si la línea materna lo filiaba al judaísmo, tal como corresponde a la tradición, por el lado de la sangre, la línea paterna lo filiaba por el lado de la letra:

Yo llegué muy pronto a venerar a la cultura hebrea porque una de mis abuelas era inglesa y sabía la Biblia de memoria. Alguien citaba una sentencia bíblica y ella daba inmediatamente el capítulo y el versículo... la Biblia entró en mí muy tempranamente.


Borges nunca dejó de subrayar la deuda que la literatura occidental tiene con la cultura hebrea. Reconocer esa deuda en su propia literatura, lejos de pesarle lo enorgullecía. Según José Luis Najenson, Borges no era judío ni cabalista, pero envidió ambas pesadas cargas con afán. La mística judía ejerció en él fascinación; estudió con detenimiento a Guérshom Schólem, a quien llamó maestro, y se jactaba de haber sido "el primero y muy imperfecto traductor de la obra de Martín Búber". Es conocida la relación de profundo respeto y admiración que Borges tenía con Rafael Cansinos Assens (escribió el libro "El candelabro de los siete brazos"), a quien consideraba otro de sus maestros.

La escritura: cifra del mundo.

La Cábala constituye uno de los motivos centrales en la identificación de Borges con el judaísmo. Como si fuera el Aleph de la propia obra del escritor, este motivo irradia y justifica los otros, entre ellos, su admiración ante el culto hebreo por el Libro. Leer un libro, hablar de un libro, recordar un libro, era para él una experiencia fabulosa:

En un libro sagrado son sagradas no sólo sus palabras sino las letras con las que fueron escritas. Ese concepto lo aplicaron los cabalistas al estudio de la Escritura... El Espíritu Santo condescendió a la literatura y escribió un libro. En ese libro, nada puede ser casual. En toda escritura humana hay algo casual... El curioso modus operandi de los cabalistas está basado en una premisa lógica: la idea de que la Escritura es un texto absoluto, y en un texto absoluto nada puede ser obra del azar.

(Conferencia sobre la Cábala )

Borges, como los cabalistas, consagró su obra a la tarea infinita de develar el secreto cósmico de la Creación. Pero justamente el carácter imposible de esa empresa era lo que lo fascinaba: sostenía que los cabalistas no habían escrito para facilitar la verdad, sino para insinuarla y estimular su búsqueda.

La Escritura como cifra del mundo y la lectura como desciframiento, son los ejes de la obra de Borges. Esos motivos reaparecen en dos dimensiones a lo largo de su literatura. Por un lado, se podría decir que la fundan, por cuanto en ellos el escritor – como los cabalistas, otros escribas- encuentra la justificación de su oficio; por otro, constituyen las temáticas predilectas con las que Borges imagina sus argumentos literarios.


En La Biblioteca de Babel, encontramos un número infinito de libros con el mismo formato: cada libro consta del mismo número de páginas, cada página del mismo número de líneas y cada línea del mismo número de caracteres. El significado de cada una de esas obras es impenetrable; la lengua, desconocida.

El motivo reaparece en El milagro secreto. Jaromir Hládik, erudito de Praga, sueña con la Biblioteca del Clementinum. "¿Qué busca?", le preguntan. "Busco a Dios... Dios está en una de las letras de una de las páginas de uno de los cuatrocientos mil tomos del Clementinum".

El tema retorna otra vez en "La muerte y la brújula". Estamos ante el único relato de la literatura mundial basado en los datos de la Cábala. Tres asesinatos han sido cometidos. En cada ocasión aparece en el lugar del crimen una hoja de papel con la sentencia: la primera, luego la segunda, después la tercera "letra del Nombre ha sido articulada".


El detective Lönrot, instruido en la literatura cabalística, intenta penetrar el misterio. Descubre que los lugares donde fueron cometidos los crímenes forman los tres vértices de un triángulo equilátero. Infiere que el cuarto crimen ha de corresponder a la cuarta letra del Nombre, y que tendrá lugar en el cuarto punto del rombo virtual reconstituido. La deducción es perfecta, pero Lönrot queda atrapado en el borde imposible de su razonamiento: es él, en efecto, quien será asesinado.

Finalmente, en El Gólem, uno de los poemas más clásicos de la lírica de Borges, el motivo de la creación asociado al carácter simbólico de la escritura confluye en otro de sus tópicos predilectos, la figura del regressus ad infinitum: el hombre que sueña y comprende con estupor que es a su vez el sueño de otro (un dios); el jugador de ajedrez que es a su vez la pieza de un juego Divino; la apertura en abismo que no tiene fin, como una galería muda de espejos que se miran mirarse ... Borges elucubró así la imagen inútil, inmóvil, incorruptible, secreta... de la eternidad.

El poema nos sitúa ante Judá León, el rabí de Praga, quien se pregunta – para suscitar a su vez la pregunta de Borges sobre su propia pregunta- al contemplar con estupor la criatura que acaba de crear:

¿Por qué di en agregar a la infinita

Serie un símbolo más? ¿Por qué a la vana

Madeja que en lo eterno se devana

Di otra causa, otro efecto y otra cuita?


En la hora de angustia y de luz vaga,

En su Golem los ojos detenía.

¿Quién nos dirá las cosas que sentía

Dios, al mirar a su rabino en Praga?


Borges conjeturó una y otra vez que en su pasado había ancestros judíos. Esto puede entenderse como una rigurosa búsqueda histórica, pero cabe también que estemos ante otra conjetura borgeana. La primera hipótesis no tiene más valor que el dato documental, lo que el mismo Borges alguna vez denominó "la policía de los pequeños detalles". La segunda, en cambio, ostenta seducción literaria: ¿por qué la literatura de Borges necesitó postular que corría sangre judía en las venas de su autor? No es seguro que tales raíces hubiesen dado inexorablemente esos frutos; lo que sí es seguro es que dichos frutos necesitaron arraigar en ese suelo para madurar.





http://www.delacole.com/cgi-perl/notas/vernota.cgi?nota=borges