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miércoles, 16 de marzo de 2016

ARGENTINA: EL RECONOCIDO ESCRITOR Y EDITOR ARGENTINO RICARDO FEIERSTEIN Y SU NUEVO LIBRO: “PÓKER Y AJEDREZ”.


















“PÓKER Y AJEDREZ”, 

  DE RICARDO FEIERSTEIN


                                         
Presentación


Una de las tres poderosas citas que Ricardo Feierstein ha elegido para abrir las puertas de su ensayo pertenece a Walter Benjamin y establece que el pasado, la memoria, suele emerger cuando en el presente acaece un momento de peligro. Feierstein parece haber sido consciente de esta función del recuerdo al construir este lúcido resumen de las tres décadas y media en que estuvo a cargo --entre 1979 y 2015--, de una inmensa producción cultural y editorial que documentó la cultura judía y judeo-argentina contemporáneas por medio de casi cuatro centenares de títulos, reproducidos en aproximadamente un millón de ejemplares, comprendidos en varias colecciones y albergadas sucesivamente por cuatro diferentes casas editoras.
“¿Sirve de algo revisitar el pasado?”, se pregunta el autor, y responde afirmativamente con dos argumentos: por un lado, para satisfacer el deseo acuciante de conocimiento; por otro, a causa del valor pedagógico, de “la posible enseñanza” que siembra toda memoria del pasado. Es que este volumen --que viene a continuar cronológicamente el exhaustivo estudio de Alejandro Dujovne sobre el período comprendido entre 1919 y 1974--, se propone articular la historia de una producción editorial tanto con los factores de poder que la enmarcaron y condicionaron (por ejemplo, los cambios ideológicos y socioculturales de las capas dirigentes de la comunidad  judía en la Argentina), como también con las transformaciones en el sentido y la práctica identitaria de una comunidad que ha transitado más de un siglo y medio desde la llegada de los primeros inmigrantes judíos al territorio argentino. Esta mirada articula entonces una suerte de panóptico en profundidad donde, desde la perspectiva del libro y de la política editorial que lo articula, puedan verse las variadas líneas de fuerza que constituyen el marco que moldea y a veces hasta determina el objeto de análisis: por ejemplo, los efectos mediatos e inmediatos que acarrea la transformación del concepto originario de una comunidad (una kehilá) definida por una axiología del cooperativismo y la ayuda mutua, en una entidad predominantemente burocrática, caracterizada por una dudosa sensibilidad solidaria. Esta mirada hacia la comunidad de origen le permite al autor establecer un itinerario de cambios y alteraciones, una historia, lo que a su vez ayuda a comprender, por medio del contraste, las configuraciones del presente. Y es en ese presente donde la cita cobra sentido, porque si la memoria, como dice la cita de Benjamin, suele llegar “en un momento de peligro”, este vibrante resumen de Feierstein no es sólo la historia de una actividad enjundiosa sino muy probablemente un fundamentado aviso de alerta sobre los hechos que nos rodean aquí y ahora, en el presente de esta lectura misma.
Esta historia de una comunidad y de un producto cultural que la representa y le proporciona un específico valor simbólico, funciona simultáneamente como espejo de la sociedad que la acogió originariamente. Leer la historia del libro judío argentino es leer la historia de la comunidad judía argentina, y, a su vez, es leer la historia de la nación y el estado argentino en su totalidad, como en una sala de espejos que ofreciera todos los perfiles posibles reunidos en un mismo punto. Así, este libro de Feierstein se inscribe cómodamente en el ejercicio de la microhistoria, cuya mirada se caracteriza por reducir la escala de observación al efectuar una lectura minuciosa de lo pequeño dentro de lo mayor que lo comprende, de una parte que sólo en apariencia es independiente del todo mayor en que se inscribe. Un poco a la manera de unaleph revelador del universo por dentro de su minúscula esfera, la lectura microhistórica se concentra en asuntos que pueden parecer engañosamente menores desde una perspectiva totalizadora o aparentemente desconectada de los “grandes acontecimientos”, cuando en realidad está instalando en un primer plano las huellas de lo que ya ha adquirido --o va a adquirir luego-- la magnitud que poseen los hechos específicos y definitorios de una época. El historiador italiano Carlo Ginzburg narra en El queso y los gusanos las desventuras de un ignoto molinero friulano acusado de herejía y ejecutado luego por ello, pero revela indirectamente los antecedentes pre-iluministas de la batalla que a mediados del siglo XVI ya se está entablando por la educación pública y gratuita, y por la libertad de lectura. En La gran matanza de gatos el estadounidense Robert Darnton relata un episodio menor y cuasi policial sucedido en la Francia del siglo XVIII, pero muestra en espejo el desarrollo epocal de una conciencia de clase tal como aparece en las nuevas formas de lectura y en los nuevos modos dedifusión del conocimiento.
De la misma manera, Feierstein desarrolla en su libro la historia personal y comunitaria del fecundo esfuerzo individual y grupal que produjo cerca de un millón de libros que testimonian la cultura judía contemporánea y especialmente la judeo-argentina. Y si por una parte esa historia puntual se inscribe en la historia mayor de la comunidad argentino-judía que la alberga, revelando en espejo las tramas de poder que la gobiernan o las transformaciones de la sociedad judía de la Argentina, por otra parte el todo se inscribe a su vez en la historia aun mayor de las mutaciones políticas, sociales y culturales acaecidas en la Argentina de fines del siglo XX y comienzos del XXI. En el libro se entreteje la retirada de una envejecida generación de dirigentes comunitarios y la redefinición de la condición judía latinoamericana con el contexto de la dictadura cívico-militar de 1976-1983; la aparición de una nueva camada de dirigentes más jóvenes a tono con los planes neoliberales de los ‘90s menemistas, con el rechazo de la dirigencia oficial a la tradición originaria sobre una herencia judía manifestada en la educación y la cultura; el temporario resurgimiento del activismo tradicional comunitario tras el fracaso del neoliberalismo en el plano nacional y en el comunitario, con la crisis terminal de la civitas menemista manifestada en la crisis del 2001; el reciclado final de la mutual comunitaria de origen en una empresa de orientación gerencialista, con la perduración subliminal de los modelos neoliberales en la Argentina después de esa crisis que fue pensada, quizás ilusoriamente, como terminal y terminante. La microhistoria que teje este libro sólo puede ser comprendida en un viaje de ida y vuelta desde y hacia la macrohistoria en que se integra, y de la cual se alimenta para existir como tal. En las páginas que siguen se encontrará el hilo de Ariadna para efectuar esa lectura. Por un azar inexplicable sale a la luz en momentos de graves expectativas en la Argentina, en las que parece estar en juego el destino de muchos de los derechos vitales, económicos, sociales, educativos y culturales que construyeron lentamente un ethos que se ha expresado históricamente, con éxitos y también con fracasos pero nunca con renunciamientos, tanto en el horizonte nacional como en cada parcela comunitaria que lo integra.


Enero 2016.
                
Andrés Avellaneda                                                                              
University of Florida
Estados Unidos
























Ricardo Feierstein

foto: Diario Pagina 12.com.ar

miércoles, 13 de agosto de 2014

Apellidos Judíos: ¿De qué raíces emergen?



¿Por qué me llamo Marcelo? ¿Porque llevo el nombre de mi bisabuelo, que murió antes de nacer yo?

Los judíos ashkenazim ponen a sus hijos los nombres de los ascendientes fallecidos. Eso tiene que ver con la creencia en las reencarnaciones de las almas y con el honor y recuerdo del muerto. Si pudiera seguir mi árbol genealógico, encontraría tatarabuelos llamados Marcelo cada tres generaciones. 

Los judíos sefaradim ponen a sus hijos el nombre de los abuelos, que generalmente están vivos. Así en un árbol genealógico sefaradí van a encontrar el mismo nombre una generación por medio. Si leen la historia de España uno no sabe a veces quién se murió, y quién sigue vivo. ¿Será el abuelo, ó el nieto? Otras veces encuentran al hijo con el mismo nombre que el padre, pero es una costumbre cristiana que se encuentra entre los judíos sefaradim después que dejaron España, a partir de la inquisición.

Las "listas de apellidos" del Imperio Austro-Húngaro: en general usaron palabras en alemán, muy parecidas al idish.(N.E.: En 1788 se ordenó a los judíos de Galitzia-Austria a tomar apellido).

SIGNIFICADO DE LOS APELLIDOS: Hay decenas de miles de apellidos judíos utilizando la combinación de colores , elementos de la naturaleza , oficios , ciudades y características físicas.

Un pequeño ejercicio es preguntarnos:¿Cuántos apellidos judíos podemos reconocer con la raíz de las siguientes palabras?

COLORES: Roit , Roth (rojo) ; Grun , Grien (verde) ; Wais , Weis (blanco) ; Schwartz , Swarty (negro) ; Gelb , Gel (amarillo).PANORAMAS:Berg (montaña) ; Tal , Thal (valle) ; Wasser (agua) ; Feld(campo) ;Stein (piedra) ; Stern (estrella). 

METALES, PIEDRAS PRECIOSAS: Gold (oro) , Silver (plata) , Kupfer (cobre) , Eisen (hierro) , Diamant (diamante), Rubin (rubi) , Perl (perla) , Glass(vidrio) , Wein (vino).

VEGETACION: Baum Boim (Arbol) ; Blat (hoja) ; Blum (flor) ; Rose (rosa) ; Holz(Madera).

CARACTERÍSTICAS FÍSICAS: Shein, Shen (lindo); Lang (alto); Gross, Grois (grande), Klein (pequeño).

OFICIOS: Beker (panadero); Schneider (sastre) ; Schreiber (escribiente) ; Singer (cantor).

Las palabras se utilizaron en forma simple, combinadas y con el agregado de sílabas como son; hijo, man: hombre, er: que designa lugar, y se agrega preferentemente después al final del nombre de la ciudad.

En muchos países hicieron terminar los apellidos el uso del idioma del país como el sufijo "ski" o "sky", "ska" para el caso de mujer , "as" , "iak", "shvili" , "wicz" o "vich". 

Entonces, con la misma raiz, tenemos por ejemplo: Gold, que deriva en Goldman, Goldrossen, Goldanski, Goldanska, Goldas , Goldiak , Goldwicz , etc .

La terminación indica que idioma se hablaba en el país de donde es el apellido.

APELLIDOS ESPAÑOLES: Entre los apellidos de judíos españoles es fácil reconocer oficios, designados en árabe, o en hebreo, como: Amzalag: joyero ; Saban: jabonero; Nagar: carpintero; Haddad: herrero; Hakim: medico.

PROFESIONES RELACIONADAS CON LA SINAGOGA como: Hazan: cantor ; Melamed: maestro; Dayan: juez 

TÍTULOS HONORABLES como: Navon: sabio; Moreno: maestro nuestro y Gabay: oficial.

El popular apellido Peres, muchas veces escrito Perez, con la terminación idiomática española, pero no es apellido de origen español sino la palabra hebrea que designa los capítulos en que la Torah (los cinco libros de Moisés), se divide para su lectura semanal, a efectos de completar en todo el año la lectura de la Torah.

Muchos apellidos españoles adquirieron pronunciación ashkenazi en Polonia, como ejemplo Castelanksi, Luski (que viene de Huesca, en España). O tomaron como apellido Spanier (español), Fremder (extraño), o Auslander (extranjero).En Italia la inquisición se instauró después que en España, de ahí que hubo también judíos italianos que emigraron a Polonia.Aparece el apellido Italiener y Welsch o Bloch , porque Italia es llamada Wloche en alemán.

APELLIDOS DERIVADOS DE LA BIBLIA: Una buena cantidad de apellidos judíos deriva de nombres bíblicos, ó de ciudades europeas del Asia Menor. Esto muchas veces les hace llevar consigo las huellas del lugar en que se originó.Tomemos como ejemplo de "raíz de apellido" el nombre de Abraham. Hijo de Abraham se dice distinto en cada idioma. Abramson, Abraams, Abramchik en alemán, u holandés. Abramov o Abramoff en ruso. Abramovici , Abramescu en rumano. Abramski, Abramovski en lenguas eslavas. Abramino en español, Abramelo en italiano. Abramian en armenio, Abrami, Ben Abram en hebreo. Bar Abram en arameo y Abramzadek , ó Abrampur en persa. Abramshvili en georgiano, Barhum, Barhuni en arabe. Los judíos de países árabes también usaron el prefijo ibn. Los cristianos también han tomado sus apellidos con agregados que significan " hijo de”. Los españoles usan el sufijo "ez", los suecos el sufijo "sen" y los escoceses ponen "Mac" al principio del apellido. Los apellidos judíos no tomaron la terminación sueca ni el prefijo escocés. Se puede constatar esas variaciones mirando en la guía telefónica cuántos apellidos hay derivados de Abraham, Isaac y Jacob.Hay también apellidos judíos que siguen el nombre de mujeres , pero es menos común. A veces esto sucedía porque las mujeres eran viudas, ó por alguna razón eran figuras dominantes en la familia. Goldin viene de Golda. Hanin de Hana. Perl, o Perles de Rivka.Un dato curioso lo presenta el apellido Ginich. La hija del Gaon de Vilna se llamaba Gine , y se casó con un rabino venido de España. Sus hijos y nietos eran conocidos como los descendientes de Gine y tomaron el apellido Ginich. También hay apellidos derivados de iníciales hebreas, como Katz o Kac, que en polaco se pronuncia Katz. Son dos letras en hebreo, K y Z iníciales de las palabras Kohen Zedek, que significa "sacerdote justo".

APELLIDOS ADQUIRIDOS AL VIAJAR : En apellidos que derivan de ciudades el origen es claro. Romano, Toledano, Minski, Kracoviac. Otras veces el apellido muestra el camino que los judíos tomaron en la diáspora. Por ejemplo encontramos en Polonia apellidos como Pedro, que es un nombre español. ¿Que indica? Fueron judíos que escaparon de la inquisición española en el siglo XV. 

En su origen, posiblemente eran sefaradim, pero se mezclaron y adaptaron al medio azkenazi. Muchas abuelas polacas se llaman Sprintze. ¿De dónde viene ese nombre? ¿Qué significa? Piensen que en hebreo no se escriben las vocales, así que es un nombre que se escribe en letras hebreas Sprinz, que en polaco se lee Sprintze, pero como lo leeríamos si le pusiéramos vocales, en español, sería Esperanza, que escrito en hebreo y leído en polaco resulta Sprintze.

CAMBIOS DE APELLIDOS: Hay tantas historias en los cambios de apellidos. Durante las conversiones forzosas en España y Portugal, muchos judíos se convirtieron adoptando nuevos apellidos, que las parroquias elegían para "cristianos nuevos" como Salvador, ó Santa Cruz. 

Otros tomaron el apellido de sus padrinos cristianos. Mas tarde, al huir a Holanda, América, ó al Imperio Turco, volvieron a la religión judía, sin perder su nuevo apellido. Asi aparecieron apellidos como Díaz, Errera, Rocas, Marías, Fernandez, Silva, Gallero, Méndez, López , ó Pereira. Otro cambio de apellidos lo causaron las guerras. La gente perdió, ó quiso perder sus documentos, y se " consiguió " un pasaporte con apellido que no denunciara su origen, para cruzar a salvo una frontera , ó escapar del servicio militar.

A fines del siglo pasado el Zar de Rusia, reclamaba 25 años de servicio militar obligatorio. 

¿Cuántos inmigrantes huyeron de Rusia y Ucrania con pasaportes cambiados para evitar una vida dedicada al ejercicio del Zar? Otra cuestión es que somos hijos de inmigrantes , y muchos apellidos se desfiguraron al cambiar de país , y de idioma. A veces los empleados de Aduana, ó Migraciones, otras el mismo inmigrante que no sabía español, lo escribía mal. Por eso muchos integrantes de la misma familia tienen apellidos similares en sonidos pero escritos con diferente gráfica.

Además en Polonia la mujer tenía un apellido diferente al varón , terminaba en "ska", en lugar de "ski" pues indicaba el género.

Fuente: Jinuj.net  http://jinuj.net/articulos_ver.php?id=752

viernes, 17 de septiembre de 2010

Festividades Judías: El sagrado día de Iom Kipur

Este año Iom Kipur se celebra a partir de la puesta del sol del viernes 17 de septiembre hasta la noche del sábado 18 de septiembre.



El día 10 de Tishrei celebramos Iom kipur, el Día del Perdón. En este día sagrado, las personas se presentan ante el Creador del universo, orando y excusándose por las faltas cometidas durante el año, y Éste, en un acto de total misericordia, perdona a sus criaturas.

Aunque esta remisión no incluye las faltas perpetradas entre un individuo y su prójimo. Pues las mismas no son expiadas en Iom Kipur, a menos que el que cometió la infracción ofrezca sus disculpas y se reconcilie con su compañero.

Estos dos pasos, la reconciliación con Dios y con el prójimo determinarán la suerte que uno correrá en el año entrante.

Por tal razón, si es nuestra intención que el Creador dictamine que este año sea bueno para nosotros, en ese caso, es menester tomar la iniciativa. Será necesario realizar una introspección, reflexionar y determinar sin demoras cuáles serán las mejoras que incorporaremos a nuestro comportamiento.

Estas rectificaciones asumidas, deberán orientar básicamente a la obtención de una conducta correcta y honorable, tanto frente a Dios, como frente a nuestros semejantes.

De esta manera lograremos superarnos individualmente, y también cooperaremos con los demás. Ya que a través de nuestra mejora personal, aportaremos nuestro granito de arena para lograr una sociedad unida, en la cual sea posible vivir todos juntos, compartiendo cosas, conviviendo pacíficamente en un clima de armonía y respeto, haciendo la voluntad de Dios.

RESULTANTE

De lo dicho resulta, que antes del comienzo de Iom Kipur, cada uno deberá estar ya preparado para asumir la mejoría que planificó.

Por tal razón, nada mejor que aprovechar estos días previos, para hacer una revisión de nuestra conducta que tuvimos durante el año transcurrido. Esto nos permitirá tomar conciencia de los errores cometidos y planear acertadamente el futuro.

Esta evaluación mencionada resulta muy productiva. Permitirá encontrar errores olvidados o inadvertidos, a los cuales será posible corregir, lográndose una considerable superación personal.

Por ejemplo, es posible que nos percatemos de haber prometido en el pasado algo a alguien y aun no dimos cumplimiento a tal promesa. O quizá, en nuestra introspección practicada hemos detectado haber dañado a otros individuos a través de palabras emitidas por nuestras bocas. También es posible advertir un sufrimiento causado a nuestro prójimo de alguna otra manera y aun no hicimos nada para consolarlo. En cualquiera de esos casos, es nuestro deber llegar hasta el damnificado y pedirle disculpas. Entonces, el Todopoderoso verá nuestro proceder, y se comportará con nosotros exactamente de la misma manera piadosa y misericordiosa como lo hicimos con nuestros semejantes.

Asimismo, si sabemos que hay en nuestro poder dinero mal habido, producto de operaciones fraudulentas, es menester reparar eso antes de Iom Kipur. El mismom proceder debe seguirse en caso de haber comprado cosas que no hemos pagado aun, como así si debemos dinero a alguno de nuestros semejantes.

No obstante, aunque abonemos lo adeudado, es necesario pedir disculpas a nuestro prójimo. La razón es por haberlo afligido durante tanto tiempo, no finiquitado la deuda en término, como era lo más correcto hacer. (Shulján Aruj Oreaj Jaim 606 - Mishná Brurá)

Esta es la base de lo que hay que hacer para que el año que entra sea bueno y próspero. Si tenemos éxito en esta empresa, podremos estar seguros de que el Creador nos beneficiará enormemente, concediéndonos nuestros pedidos. Esto, sin necesidad de atravesar situaciones amargas o penosas para conseguir aquello que precisamos para continuar con nuestra vida, ya se trate de sustento, salud, o cualquier otro tipo de necesidad.

EN IOM KIPUR SOMOS COMO ÁNGELES

Si triunfamos y logramos este requisito citado, consistente en hacer las paces con nuestros semejantes, y decidir llevar desde ahora en más una conducta correcta frente a Dios, seguramente el año que entra estará colmado de bendiciones.

La elevación que se experimenta en Iom Kipur, el día más sagrado del año, es grandiosa. En este día, en el que nuestros pecados son perdonados, nos hallamos en un nivel sumamente elevado, por ello somos cómo los ángeles celestiales.

Es por ello, que para Iom Kipur se hacen muchas cosas que nos recuerdan esta elevación, y semejanza a los ángeles celestiales. Por ejemplo, en la comida anterior al ayuno de Iom Kipur, se estila comer panes redondos.

La forma exacta de hacer estos panes es la siguiente: Se prepara masa para pan (para enriquecer la masa y tornarla más dulce en honor del día, puede añadirse frutas tales como pasas de uva).

Una vez que el amasijo está listo, se toma un trozo del mismo y se le da forma redondeada. Este pedazo será ubicado como centro del pan. Luego se toman seis trozos de masa, se les da también forma redondeada y se los pega alrededor del primero.

Se introduce el pan al horno y al cabo de unos minutos quedan listos para ser consumidos.

Esta forma de los panes se asemeja a un cuerpo con seis alas, en representación de un ángel. Ya que acerca de los ángeles está escrito, que tienen seis alas. (Isaías 6: 2 - Taamei Haminaguim 731)

ROPA BLANCA

En Iom Kipur se acostumbra vestir ropa blanca y limpia, similar al aspecto de los ángeles. También, por este mismo motivo, muchos acostumbran vestir un atuendo especial blanco y limpio llamado “kitel”, (atavío similar a una mortaja).

El “kitel” es la prenda que se coloca a los muertos antes del entierro, y al vestirlo nosotros en el día de Iom Kipur, recordamos la muerte. Este hecho provoca que nuestro corazón se quebrante y nos arrepintamos de las faltas cometidas durante el año. (Lebush 610: 4 – Taamei Haminaguim 742)

Una alabanza singular

Otra de las cosas destacadas que hacemos en Iom Kipur es recitar la alabanza: “Bendito sea el Nombre de la Gloria de Su reinado por siempre jamás” en voz alta. A continuación apreciaremos la causa de esta práctica.

En el Pentateuco fueron mencionados 248 preceptos activos y 365 preceptos pasivos lo que hace un total de 613 preceptos.

Uno de los preceptos activos enumerados es, recitar “Shemá Israel” (versículos que constan en Deuteronomio 6: 4 a 9).

El modo correcto del recitado del “Shemá Israel” es el siguiente: en primer orden se recita el versículo que manifiesta: “Shemá -oye- Israel, El Eterno es nuestro Dios, El Eterno es uno” (Deuteronomio 6: 4).

Luego se recita el siguiente texto: “Bendito sea el Nombre de la Gloria de Su reinado por siempre jamás”. (Talmud Pesajim 56)

A posteriori se prosigue con los versículos siguientes que constan a continuación del versículo antedicho, hasta terminar el párrafo.

El motivo de la inclusión del texto que se intercala en medio de los versículos se debe a un motivo muy particular. Cuando el patriarca Jacob reunió a todos sus hijos, en la tierra de Egipto previo a su muerte, les ordenó lo concerniente a la unicidad de Dios. Les comunicó esto, pidiéndoles que sigan el mismo camino por el que transitaron los patriarcas anteriores, Abraham e Itzjak (padre de Jacob).

En ese momento Jacob preguntó a sus hijos ¿hay en alguno de vosotros desperdicio?. Formuló esta pregunta sugiriéndoles: ¿Hay entre vosotros un varón o una mujer, una familia o tribu, cuyo corazón se desvía el día de hoy de El Eterno nuestro Dios, para ir a servir a los dioses de las naciones? (Deuteronomio 29: 17).

Al escuchar esta pregunta, todos los hijos respondieron al unísono: “Shemá -oye- Israel, El Eterno es nuestro Dios, El Eterno es uno”.

Respondieron esto sugiriéndole: ”Escucha padre nuestro, Israel (Jacob se llamaba también Israel), El Eterno es nuestro Dios, El Eterno es uno”.

Al escuchar esa respuesta, Jacob dijo: “Bendito sea el Nombre de la Gloria de Su reinado por siempre jamás”.

Por eso, todo el pueblo de Israel, los descendientes de Jacob, acostumbran recitar esta alabanza que fue recitada por el patriarca Jacob (Israel), tras el versículo “Shemá -oye- Israel, El Eterno es nuestro Dios, El Eterno es uno”. (Maimónides, leyes de recitado del Shemá- talmud Pesajim 66b)

Cabe aclarar, que si bien Abraham conocía esta alabanza, y la pronunció en el pasado, tal como dijimos, el hombre que enseñó a al pueblo judío a decir este texto en silencio, fue Moshé, el líder que condujo a Israel a la libertad cuando estaban esclavizados en Egipto.

Moshé, luego de la liberación, guió al pueblo hacia el desierto, obedeciendo la orden de Dios. Luego de algunos días de marcha, el líder judío subió a las alturas celestiales para buscar la Torá. Allí escuchó a los ángeles alabar a Dios pronunciando las palabras “Bendito sea el Nombre de la Gloria de Su reinado por siempre jamás”.

Moshé “robó” a los ángeles esa alabanza, por ello cuando descendió, enseñó al pueblo a recitarla en silencio (para que los ángeles no se enojen con nosotros). Pero como el día de Iom Kipur somos como ángeles, recitamos “Bendito sea el Nombre de la Gloria de Su reinado por siempre jamás” en voz alta, igual que ellos. (Tur Oreaj Jaim 619)

Esta es una síntesis de los distintos procedimientos que se llevan a cabo en Iom Kipur. Os deseamos que seáis sellados en el libro de la vida y mantengáis siempre el aspecto de ángeles adquirido en Iom Kipur.



fuente; http://www.judaismovirtual.com/festividades/f.kipur.php