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viernes, 8 de octubre de 2010

Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura

foto:2006 por CRISTOBAL MANUEL- publicada en EL PAIS.COM

El autor de La fiesta del Chivo es distinguido "por su cartografía de las estructuras del poder y sus mordaces imágenes sobre la resistencia, la revuelta y la derrota individual".- "Es una gran alegría que comparto con mis amigos", ha asegurado tras conocer la noticia
JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS -

Madrid - 07/10/2010


Faltaban todavía unos segundos para la una de la tarde cuando Peter Englund, secretario de la Academia sueca, abrió la famosa puerta blanca de la sede académica y pronunció el nombre del escritor hispanoperuano Mario Vargas Llosa como nuevo galardonado con el premio más prestigioso de las letras universales. Lo dijo en varios idiomas y cerró "en castellano".


En declaraciones a EL PAÍS, el autor ha afirmado, tras conocer la noticia, que "es una gran alegría" que comparte "con tantos amigos". "Gracias a ustedes por felicitarme y por tenerme siempre cerca. Cuando nos llamaron, a Patricia [su esposa] le pareció que podía ser una broma", ha subrayado, informa Juan Cruz. Para el autor, que se reconoció "muy conmovido y entusiasmado", el premio supone un "reconocimiento a la lengua española". El escritor también ha señalado, a W Radio Colombia, que es "un estímulo fantástico". "Creía que había sido completamente olvidado por la Academia, ni siquiera sabía que el premio se entregaba este mes", ha declarado Vargas Llosa en declaraciones a la agencia sueca TT.


El Premio Nobel de Literatura 2010 fue celebrado de forma unánime por escritores y editores españoles e hispanoamericanos que asisten a la Feria del Libro de Fráncfort. Entre las felicitaciones recibidas por el escritor procedentes de todos los rincones del mundo está la del presidente de Perú, Alan García, que se ha referido al galardón de su compatriota como "un acto de justicia". "El mundo reconoce la inteligencia y la voluntad libertaria y democrática de Vargas Llosa y es un acto de justicia enorme que en verdad esperábamos desde nuestra juventud", ha afirmado García en una entrevista con la radio local RPP, recogida por Efe.

Como siempre, las razones de la Academia caben en dos líneas: "Por su cartografía de las estructuras del poder y sus mordaces imágenes de la resistencia individual, la revuelta y la derrota". En el momento del fallo el escritor se encontraba en Nueva York, dictando un curso sobre Borges en la Universidad de Princeton. El próximo 10 de diciembre recibirá el premio con 10 millones de coronas suecas, 1,1 millones de euros) de manos del rey de Suecia en el auditorio de Estocolmo (dotado. Antes, la editorial Alfaguara publicará su nuevo libro, El sueño del celta (Alfaguara), un apasionante relato novelesco sobre un personaje histórico, Roger Casement (1864-1916), que indagó la brutalidad del Gobierno de Leopoldo II de Bélgica durante la colonización del Congo y la violencia contra los recolectores de caucho en el Amazonas.


"Pensar en el Nobel es malo para el estilo"


"Pensar en ello [el Premio Nobel] es malo para el estilo, tardío o no". Esa fue la respuesta que Mario Vargas Llosa dio en agosto a EL PAÍS durante la entrevista en la que hablaba extensamente sobre su nueva novela. "Siempre me ha angustiado mucho la idea de esos escritores que pierden el fuego, se callan", dijo también respecto a la tendencia de algunos escritores consagrados a convertirse en monumentos de sí mismo.


"Me sentiría muy desgraciado si no pudiera trabajar. Con el tiempo se pierden capacidades, me temo que sí, pero hay que mantener la lucidez y el espíritu crítico. Perder el espíritu es una enfermedad en la que caen muchos escritores. Es como volverse una estatua en vida".

Nacido en Arequipa (Perú) el 28 de marzo de 1936, Mario Vargas Llosa, miembro de la Real Academia Española, atesoraba ya todos los premios importantes de su idioma: del Cervantes al Príncipe de Asturias. Después de años de sonar como favorito en todas las quinielas del Nobel, el escritor peruano ha visto recompensada una trayectoria que incluye clásicos de la literatura contemporánea como La ciudad y los perros (1962), La casa verde (1965) o Conversación en La Catedral (1969).


Colaborador asiduo de EL PAÍS, Vargas Llosa ha destacado también como intelectual y ensayista, tanto en el ámbito político como en el literario. Igual de clásicos que sus novelas son los estudios que ha dedicado a la obra de autores como Flaubert, Joanot Martorell (autor de Tirant lo Blanc), Juan Carlos Onetti o Gabriel García Márquez. Este último era hasta hoy el representante en el palmarés del premio Nobel (lo recibió en 1982) del llamado boom de la literatura latinoamericana, un fenómeno alimentado por grupo de autores que en los años sesenta revolucionó las letras en español. Desde hoy hay ya otro nombre en esa lista: Mario Vargas Llosa.


El último autor en lengua española galardonado con el Nobel fue el mexicano Octavio Paz (1990), que sucedió en el galardón al español Camilo José Cela (1989). El mismo año en que ganó Paz Vargas Llosa se encontraba inmerso en la aventura política que le llevó a ser candidato a la presidencia de Perú. Aquella peripecia concreta, mezclada con sus memorias, dio lugar al libro El pez en el agua (1993).


Vargas Llosa, en detalle


- Nació en Arequipa (Perú), el 28 de marzo de 1936. Pasó parte de su infancia en Bolivia y trabajó de periodista antes de viajar a España para estudiar literatura.

- Se convirtió en un referente literario en los sesenta, con el boom de la literatura latinoamericana. Ha abordado varios géneros, como la comedia, novela negra, literatura erótica, novela histórica y crítica literaria.

- Apoyó la revolución cubana, pero en los setenta, defensor del pensamiento liberal, se posicionó en contra de Fidel Castro.

- Comprometido con su país, fue candidato electoral por el centro derecha con un programa orientado a luchar contra los males endémicos de Perú como la violencia terrorista y la mala situación económica. Perdió contra el candidato Alberto Fujimori.

- Se trasladó a España tras su derrota electoral, lo que causó desencanto entre muchos peruanos.

- La gran pantalla ha adaptado varias novelas de Vargas Llosa como La tía Julia y el escribidor, (Tune in tomorrow, 1990) con Barbara Hershey, Peter Falk y Keanu Reeves.

- Ha recibido diversos galardones internacionales, entre los que destacan el Premio Internacional de Literatura Rómulo Gallegos 1967, el Premio Cervantes 1994 y el Premio Ortega y Gasset de Periodismo 1999. Además, ha sido investido doctor honoris causa por las universidades de Oxford y Harvard, entre otras.

Actualmente imparte clases de literatura en la Universidad estadounidense de Princeton.

Fuente: EL PAIS.COM – Madrid- 7 octubre 2010

lunes, 12 de julio de 2010

Fernando Gonzalez Carey: El cementerio de libros extraños



El cementerio de libros extraños
Fernando Gonzalez Carey


Para Any, mi hermana.
In memoriam.




Apenas lo intuía por algunos indicios, por frases sueltas oídas en la librería de Bocha. Siempre sospeché que las alusiones a un cementerio de libros extraños en Roca era un recurso formidable de la librera para entretenernos, pero debo confesar que todo ello me enajenaba, y más habiendo leído hacía poco la novela del español Ruiz Zafón, La Sombra del Viento. Singular experiencia resultaría visitar un lugar así. Con los amigos de la librería solíamos fantasear sobre qué libros encontraríamos en ese privilegiado sótano (porque así lo imaginamos desde un comienzo) y acentuábamos la posibilidad de toparnos con olvidados y perdidos manuscritos locales.
Pero una vez cayó sobre la mesa un dato relevante, una inocente información que me dejó cavilando. El tal cementerio sería de libros muy especiales, que se correspondían con las posibles vidas que el autor nunca permitió transitar a sus protagonistas. Yo intuía que en ese lugar emergía el antídoto para que lectores disconformes pudieran sincerarse con la literatura. Una posibilidad más para salvar al autor de injustas condenas: sus creaciones guardaban en potencia múltiples facetas. Desde ese día presté más atención, a sabiendas de que Bocha sabía la verdad del lugar exacto de dicho cementerio. Junté indicios, anoté datos a medidas y entonces puede dibujar el misterioso lugar.
Una noche, me coloqué una capa negra que me protegiera de lluvias y vientos, y salí bien de madrugada. Crucé el canal cementado y encaré para el lado norte de la ciudad, hacia las bardas que la contienen. Una pequeña iglesia evangelista me advirtió que faltaba poco. Cuando llegué al edificio observé que al final de un endeble paredón aparecía una puerta de madera, con inscripciones hasta el hartazgo pero sólida como el cemento. Me atendió a través de una mirilla un rostro con cara de nadie, neutro.
- Señor…- y me miró inquisitivamente. Yo tuve que ponerme en puntas de pie y arriesgué una respuesta
entradora, que no pusiera límites.
- Justino, llámeme.
- Usted dirá
- El tiempo no me trató bien…
- Sabe que no puede regresar- deslizó después de una eternidad, con voz de caverna.
- Déjeme intentar.
Sin respuesta inmediata, quedé descifrando los garabatos de la puerta, pero rato
después se abrió y escuché la invitación para ingresar. Surgieron entonces ante mí decenas de estantes lineales, con libros muy manoseados, sucios de polvo y dispares en tamaño, que apenas dejaban un pasillo para transitar. Una luz mezquina cubría con tinte amarillento las colecciones. Cuando quise pedir explicaciones, me di cuenta de que estaba solo. Entonces, avancé con el alma entre las manos.
De a poco fui comprendiendo la organización del museo de libros. Eran ediciones casi desconocidas, olvidadas, ¿despreciadas?, ciertamente dejadas de lado por la población y por sus instituciones educativas. Me encontré con ensayos, biografías, novelas, diarios de viaje, cartas, poemarios, obras de teatro distribuidos por zonas y regiones del mundo. Busqué inmediatamente los de Roca y me entretuve acariciando los lomos de autores que conocía , las novelas de Alejandro Ponce, los cuentos de Claudio Alvarez, el teatro de Dinko Varga, los poemas Haydeé Massoni y de Clara Vouillat, y otros. Me sorprendí al ver mis Torres Vacías. Lo aparté con mucha delicadeza, pues parecía que me esperara y pasé sus páginas mientras sus títulos me arrastraban al pasado. La Hoja en Blanco, La Leyenda del Lago Aluminé, El examen…. Me entretuve nuevamente con este último y de repente descubrí que alguien estaba a mi lado.
- Profesor, ¿se acuerda de mí? - Su rostro no tenía puentes para abordarlo, así que fui sincero.
- No, no te recuerdo, pero ayudáme, son muchos los alumnos que tuve antes de jubilarme.
- De mí no se puede olvidar. Haga memoria, usted me tomó para uno de sus cuentos. Yo soy el de El
Examen, el que no supo…
- Sí, no sigás, sos el del turno de la tarde, el que no sabía quién era el amigo de Martín Fierro. Pasaron
tantos años…
- Sí, veinte o más, pero yo a usted no lo puedo olvidar - Nuevamente me dejaba en la duda de si me estaba
alabando o condenando. Uno tiene muchos errores que carga sobre su conciencia…
- ¿Qué hacés en este lugar?
- Qué sé yo, el ser humano es muy curioso, disconforme. Esta posibilidad de indagar sobre destinos
inimaginados de los héroes ficcionales me mueve, me gana. Ya me estaba cansando de las costumbres
conductistas de nuestros autores… Delinean a sus personajes sin permitirles opciones que no se correspondan
con el hilo de la narración, con el conflicto que se plantea en la obra…
- No te relaciono con ese muchachito que jamás leía los textos que sugería en clase…. Nunca me puedo olvidar
de tu silencio ante esa pregunta tan básica que te formulé sobre Fierro.
- Usted, en realidad, hace mucho que se quedó con la versión clásica de ese libro tan emblemático, la que todos
conocen. Sin embargo, en ese entonces yo había leído otra y por eso no pude responder la pregunta que
usted me hacía.
- Vamos…
- Le cuento. Hay otra versión del intento de apresar a Fierro que difiere de lo que relata Hernandez. La partida
policial, que conoce al temible gaucho, desiste de atacarlo por considerarlo valiente e injustamente perseguido.
Cruz entiende la postura de sus subordinados y regresa con ellos, entonces Fierro escapa al desierto y es la
cautiva quien le advierte de la peste que ya tiene síntomas en la toldería. Después la historia sigue como
usted ya la conoce. El sargento se redime ante los ojos del lector cuando explica a su hijo la postura que tuvo
ante la orden recibida de apresar a Fierro. Por eso me encontré desorientado ante la pregunta de quién era el
amigo de Fierro….
- ¿Y por qué no me lo aclaraste en el examen?
- Es que en aquellos años sufría por no poder expresar lo que sentía y pensaba
- ¿Cómo es eso?
- Simplemente así.
- Contáme ¿de dónde sacaste ese nuevo Martin Fierro? Nunca pensé en la posibilidad de que el personaje
transitara otros caminos que los marcados por el autor…
- De aquí, de estas estanterías… Jamás me conformé con la historia oficial. Este cementerio tiene que ver con
posibles modos de construir una vida. Leyendo veo las cosas desde otra óptica …,constato cómo los
personajes de la ficción se rebelan contra su destino y van forjando uno distinto. Todo esto me enloquece y me
hace devorar la literatura…
- Te entiendo, los protagonistas de las ficciones fueron señalados por sus autores, pero podrían haber sido
tan distintos…. Es muy interesante.
- Claro que a veces el personaje es el mismo autor, escondido en los intersticios de la obra. Las variantes que
aquí se observan les revelan la vida magnífica que podrían haber vivido, creándoles, con seguridad,
melancolía, tristeza honda.- expresó esto y me miró fijamente.
- ¿Quiénes son esos ancianos que están en ronda como deliberando?
- Los autores de estas versiones. Son sabios que interpretan al autor, abriendo nuevas perspectivas al lector.
Se aprende mucho conversando con ellos.
Fue suficiente y, cuando se alejó, me quedé observando rostros –seguramente de escritores- que urgaban en los estantes, buscando con fervor cómo hubiesen vivido sus días. Muchos se retiraban derrotados, a sabiendas de que ya era tarde, muy tarde. Otros, simplemente lectores, indagaban la suerte corrida por sus héroes.
Me levanté decidido a revisar mis Torres Vacías, deseoso por saber si ese personaje que arrastraba tanta nostalgia en su mirar, tantos recuerdos acuñados en un pasado que el viento se bebió, tantos miedos y sentimientos de indefensión y tantas pasiones ocultas y sin aflorar, era otro. Yo quería saber, pero entonces advertí la presencia del portero, quien me dibujó una duda
- ¿Está seguro de que quiere reecontrarse con su libro?
- Quiero volver a navegar los mares infinitos de mi niñez y juventud, pero acompañado esta vez
con amigos y con espadas…
- La vida lo marcó y sin embargo pudo salir…
- Los recuerdos me pesan como anclas, me castigan.
- Déjelos que bullan aquí en las estanterías, que se multipliquen hasta el hartazgo.
- Me pareció que faltaba algo.
- No hay tiempo. Solo está el presente.

El viejo tenía razón. Acomodé mis pasos al camino irregular de los senderos de la biblioteca y fui regresando. Miraba las estanterías e intuía infinitas historias que jamás se dieron, pero yo solamente sonreía.

__________________________________________
General Roca, Primavera del 2008.


Fernando González Carey
Biografía
Fernando Gonzalez Carey, nacido en 1943, es oriundo de Rosario, pero vive hace 35 años en Gral. Roca (Provincia de Río Negro).

Profesor en Letras por la Universidad Nacional del Comahue (Neuquen), cursó estudios de filosofía y de teología en el Seminario Arquidiocesano de Rosario entre 1957 y 1969. Es autor de ficciones literarias y ha editado un libro de cuentos ("Torres Vacías" en editorial el Camarote, de Viedma).

Participa del Centro de Escritores de General Roca y tiene a su cargo la revista literaria "Desde el andén".

Obra de Fernando González Carey
Todas las obras de este autor publicadas en www.yoescribo.com



Carbonilla
Confusión y engaño
Decisiones a tiempo
El barquero
El espejo
el turbante de hielo
Galael, un cuento de Navidad
Invasión
La boina negra
La derrota
La duda
Lin Lin
Los pecados de la niñez
Los puertos y los barcos
No quiero más regalos
Soledad
Tadeo y Julieta
Tentación



Dirección de correo electrónico:

candilsurenio@gmail.com


fuente: el texto fue enviado por el Autor, al que agradezco y felicito.
Los datos bio-bibliográficos son de
http://www.yoescribo.com/publica/comunidad/autor.aspx?cod=62119





jueves, 3 de junio de 2010

J. M. Machado de Assis


La causa secreta

(cuento completo)



García, de pie, miraba y hacía crujir sus dedos; Fortunato, en la mecedora, miraba el techo; María Luisa, junto a la ventana, concluía un trabajo de aguja. Hacía cinco minutos que ninguno de ellos decía nada. Habían hablado del día, que fue excelente, de Catumbi, donde residía el matrimonio Fortunato, y de un sanatorio sobre el que ya volveremos. Como los tres personajes allí presentes están ahora muertos y enterrados, ya es tiempo de contar la historia sin remilgos.

Habían hablado también de otra cosa, además de aquellas tres, cosa tan fea y grave, que no les dejó muchas ganas de charlar sobre el día, el barrio y el sanatorio. Toda la conversación a ese respecto fue tensa. Ahora mismo, los dedos de María Luisa se ven temblorosos, mientras que en el rostro de García hay una expresión de severidad, que no es habitual en él. En verdad, lo que ocurrió fue de tal naturaleza, que para hacerlo comprensible es preciso remontarse al origen de la situación.

García se había doctorado en medicina, el año anterior, 1861. En 1860, estando aún en la facultad, se encontró con Fortunato por primera vez, en la puerta de la Santa Casa; entraba cuando el otro salía. Le impresionó la figura; pero aun así la habría olvidado de no haberse producido un segundo encuentro, pocos días después. Vivía en Rua de Dom Manuel. Una de sus escasas distracciones consistía en ir al Teatro de São Januário, que quedaba cerca, entre esa calle y la playa; iba una o dos veces por mes, y nunca encontraba más de cuarenta personas. Sólo los más intrépidos osaban extender sus pasos hasta aquel rincón de la ciudad. Una noche, estando ya acomodado en su butaca, apareció allí Fortunato y se sentó junto a él.

La pieza era un dramón, cosido a cuchilladas, erizado de imprecaciones y remordimientos; pero Fortunato lo escuchaba con singular interés. En las escenas dolorosas, su atención se redoblaba, sus ojos iban ávidamente de un personaje a otro, a tal punto que el estudiante sospechó que en la pieza había reminiscencias personales del vecino. A continuación del drama, venía una farsa; pero Fortunato no esperó por ella y salió; García salió tras él. Fortunato fue por el Beco do Cotovelo, Rua de São José, hasta el Largo da Carioca. Iba despacio, cabizbajo, deteniéndose a veces, para descargar un bastonazo en algún perro que dormía; el perro se quedaba aullando y él proseguía su camino. En el Largo da Carioca subió a un tílburi, y se fue hacia los lados de la Praça da Constituçao. García regresó a su casa sin saber nada más.

Pasaron algunas semanas. Una noche, a las nueve, estaba en su habitación cuando oyó rumor de voces en la escalera; bajó en seguida de la buhardilla donde vivía, al primer piso, donde residía un funcionario del arsenal de guerra. Algunos hombres lo conducían, escaleras arriba, ensangrentado. El negro que lo servía acudió a abrir la puerta; el hombre gemía, las voces eran confusas, la luz escasa. Una vez que lo acostaron en la cama, García dijo que era necesario llamar a un médico.

-Ahí viene uno -dijo alguien.

García miró al recién llegado: era el mismo hombre de la Santa Casa y del teatro. Supuso que sería pariente o amigo del herido; pero rechazó la suposición, cuando oyó que le preguntaba si tenía familiares o algún allegado. El negro le dijo que no, y él asumió la responsabilidad de la atención, les pidió a las personas extrañas que se retirasen, dio una propina a quienes cargaron con el herido, y formuló las primeras órdenes. Sabiendo que García era vecino y estudiante de medicina, le pidió que se quedara para ayudar al médico. En seguida le contó lo que había pasado.

-Fue una pandilla de ladrones. Yo venía del cuartel de Moura, adonde fui a visitar a un primo, cuando oí un tumulto muy grande, y de inmediato vi una aglomeración. Parece que ellos hirieron también a un sujeto que pasaba por allí, y que se metió por uno de aquellos callejones; pero yo sólo vi a este señor, que había cruzado la calle en el momento en que uno de los ladrones, abalanzándose sobre él, le hundió el puñal. No cayó enseguida; alcanzó a decir dónde vivía, y como era a dos pasos, me pareció mejor traerlo.

-¿Usted ya lo conocía? -preguntó García.

-No, nunca lo vi. ¿Quién es?

-Es un buen hombre, funcionario del arsenal de guerra. Se llama Gouveia.

-No sé quién es.

Un médico y un subcomisario de la policía llegaron poco después; se hizo la curación y se tomaron las declaraciones. El desconocido dijo llamarse Fortunato Gomes da Silveira, vivir en la capital, ser soltero y residente en Catumbi. La herida fue diagnosticada como grave. Durante la curación, auxiliado por el estudiante, Fortunato actuó como ayudante, sosteniendo la palangana, la vela, las vendas, sin inmiscuirse en nada, mirando fríamente al herido que gemía mucho. Por fin habló en un aparte con el médico, lo acompañó hasta el rellano de la escalera, y le reiteró al subcomisario que podía contar con él cuando lo deseara para las investigaciones policiales. Los dos se fueron; el estudiante y él permanecieron en la habitación.

García estaba atónito. Lo miró, lo vio sentarse tranquilamente, estirar las piernas, hundir las manos en los bolsillos, y fijar la mirada en el herido. Los ojos eran claros, color de plomo, se movían despacio, y tenían una expresión dura, seca y fría. Cara delgada y pálida; un hilo de barba que pasaba por debajo del mentón, y se extendía de una sien a otra, corto y rojizo. Tenía cuarenta años. De vez en cuando se volvía hacia el estudiante, y le preguntaba una que otra cosa acerca del herido; pero en seguida apartaba la mirada, mientras el muchacho le daba la respuesta. La sensación que tenía el estudiante era de repulsión al mismo tiempo que de curiosidad; no podía negar que estaba presenciando un acto de rara dedicación, y si era desinteresado como parecía, no había otra cosa que hacer que aceptar que el corazón humano era un pozo de misterios.

Fortunato salió poco antes de una hora; volvió en los días siguientes, pero el restablecimiento se produjo rápidamente y, antes de que concluyese, desapareció sin decirle al convaleciente dónde vivía. Fue el estudiante quien le dio las indicaciones del nombre, calle y número.

-Voy a agradecerle la ayuda que me dio, apenas pueda salir -dijo el convaleciente.

Corrió a Catumbi seis día después. Fortunato lo recibió contrariado, oyó impaciente las palabras de agradecimiento, le dio una respuesta tediosa y terminó golpeando los faldones del saco en las rodillas. Gouveia, frente a él, sentado y callado, alisaba su sombrero con los dedos, levantando los ojos de vez en cuando, sin encontrar nada que decir. Al cabo de diez minutos se disculpó y se fue.

-¡Cuidado con los ladrones! -le dijo el dueño de casa, riéndose. El pobre diablo salió de allí mortificado, humillado, tragando con dificultad el desdén, forcejeando para olvidarlo, explicarlo o perdonarlo; el esfuerzo era vano. El resentimiento, huésped nuevo y exclusivo, entró y expulsó la gratitud, de modo que la desgraciada no tuvo más que trepar hasta la cabeza y refugiarse allí como una simple idea. Así fue como el propio benefactor inoculó en este hombre el sentimiento de la desconsideración.

Todo eso asombró a García. Este muchacho poseía, en germen, la facultad de descifrar a los hombres, de descomponer los caracteres, tenía la pasión del análisis, y sentía el don, que decía ser supremo, de penetrar muchas capas morales, hasta palpar el secreto de un organismo. Acicateado por la curiosidad sintió deseos de ir a ver al hombre de Catumbi, pero advirtió que no había recibido de él el ofrecimiento formal de su casa. Cuando menos, necesitaba un pretexto, y no encontró ninguno.

Tiempo después, ya recibido, y viviendo en la Rua de Mata-Cavalos, cerca de la del Conde, se encontró con Fortunato en una góndola, la casualidad volvió a reunirlos después otras veces, y la frecuencia trajo la familiaridad. Un día Fortunato lo invitó a visitarlo allí cerca, en Catumbi.

-¿Sabe que estoy casado?

-No lo sabía.

-Me casé hace cuatro meses, podría decir cuatro días. Venga a cenar con nosotros el domingo.

García fue allí el domingo. Fortunato le ofreció una buena cena, buenos cigarros y buena charla, en compañía de su señora, que era interesante. Su figura o su aspecto no habían cambiado; los ojos eran las mismas planchas de estaño, duras y frías; las otras facciones no eran más atrayentes que antes. Las atenciones, empero, si bien no contrarrestaban la naturaleza, ofrecían alguna compensación, y no era poco. María Luisa, en cambio, tenía ambos atractivos, personalidad y modales. Era esbelta, graciosa, ojos tiernos y sumisos; tenía veinticinco años pero no aparentaba más de diecinueve. Cuando allí volvió por segunda vez, García advirtió que entre ellos había alguna disonancia de carácter, poca o ninguna afinidad moral, y por parte de la mujer hacia su marido ciertas actitudes que trascendían el respeto y confinaban en la resignación y el temor. Un día, estando los tres juntos, García le preguntó a María Luisa si estaba enterada de las circunstancias en que él había conocido a su marido.

-No -respondió la muchacha.

-Va a escuchar algo digno de admiración.

-No vale la pena -interrumpió Fortunato.

-Usted decidirá si vale la pena o no -insistió el médico.

Le contó el episodio de la Rua de Dom Manuel. La muchacha lo escuchó sorprendida. Insensiblemente extendió la mano y apretó la muñeca de su marido, risueña y agradecida, como si acabase de descubrirle el corazón. Fortunato se encogía de hombros, pero no escuchaba con indiferencia. Por último, él mismo narró la visita que el herido le había hecho, con todos los pormenores de la figura, los gestos, las palabras contenidas, los silencios, en suma, algo desopilante. Y reía mucho al contarla. No era la risa de la simulación. La simulación es evasiva y oblicua; su risa era jovial y franca.

"¡Hombre singular!", pensó García.

María Luisa se sintió desconsolada por la burla del marido: pero el médico le restituyó la satisfacción anterior, volviendo a destacar la dedicación de Fortunato y sus excepcionales cualidades de enfermero; tan buen enfermero, concluyó él, que si algún día llego a abrir un sanatorio, lo invitaré a trabajar en él.

-¿En serio? -preguntó Fortunato.

-¿En serio qué?

-¿Que piensa abrir un sanatorio?

-No, estaba bromeando.

-Sin embargo no es tan descabellado; y para usted, que se inicia en la clínica, sería algo realmente bueno. Tengo justamente una casa para renta que va a quedar desocupada, y sirve.

García rechazó la propuesta ese día y el siguiente; pero el proyecto se le había metido al otro en la cabeza, y ya no fue posible seguir negándose. En realidad, era un buen comienzo para él, y podría llegar a ser un buen negocio para ambos. Aceptó finalmente, días más tarde, y fue una desilusión para María Luisa. Criatura nerviosa y frágil, padecía con la sola idea de que su marido tuviese que vivir en contacto con enfermedades humanas, pero no se atrevió a oponérsele, e inclinó la cabeza. El plan fue trazado y se llevó a cabo rápidamente. Inaugurado el sanatorio, Fortunato pasó a ocuparse de la administración y de la supervisión de los enfermeros; examinaba todo, ordenaba todo, compras y caldos, drogas y cuentas.

García pudo entonces verificar que la atención al herido de la Rua de Dom Manuel no era un caso fortuito, sino que se asentaba en la naturaleza de aquel hombre. Lo veía trabajar como a ninguno de sus empleados. No retrocedía ante nada, no había enfermedad que lo hiciera sufrir o ante la que retrocediera, y estaba siempre listo para todo, a cualquier hora del día o de la noche. Todo el mundo lo admiraba y aplaudía. Fortunato estudiaba, acompañaba en las operaciones, y no había nadie como él para cuidar los cáusticos.

-Tengo mucha fe en los cáusticos -decía él.

La comunión de intereses estrechó los lazos de la amistad. García fue a partir de entonces una presencia familiar en la casa; allí cenaba casi todos los días, allí observaba la persona y la vida de María Luisa, cuya soledad moral era evidente. Y la soledad parecía duplicar su encanto. García empezó a sentir que algo lo agitaba cuando ella aparecía, cuando hablaba, cuando trabajaba callada, junto a un ángulo de la ventana, o tocaba en el piano sus melodías tristes. Lentamente, el amor fue ganando su corazón. Cuando advirtió su presencia, quiso expulsarlo, para que entre Fortunato y él no existiera otro vínculo que el de la amistad; pero no pudo. Lo único que logró fue encerrarlo; María Luisa comprendió ambas cosas, el afecto y el silenciamiento, pero no se dio por enterada.

A principios de octubre ocurrió un incidente que aclaró aún más, ante los ojos del médico, la situación de la muchacha. Fortunato había empezado a estudiar anatomía y fisiología, y se dedicaba en sus horas libres a envenenar y despanzurrar perros y gatos. Como los gemidos de los animales aturdían a los enfermos, trasladó el laboratorio a su casa, y la mujer, nerviosa como era, tuvo que sufrirlos. Pero un día, no soportando más, fue a hablar con el médico y le pidió que, como cosa suya, él le sugiriese al marido que pusiera término a tales experiencias...

-Pero usted misma...

María Luisa lo interrumpió sonriendo:

-Si yo se lo digo, él argumentará que es un pedido infantil de mi parte. Lo que yo quería es que usted, como médico, le dijese que eso me hace mal; y créame que es así...

García, prestamente, le hizo saber al otro que era conveniente que terminase con todas aquellas experiencias. Si fue a hacerlas a otra parte, nadie lo supo, pero bien pudiera ser. María Luisa le agradeció al médico, tanto por ella como por los animales, cuyos padecimientos no podía tolerar. Tosía de vez en cuando; García le preguntó si sentía algún malestar, ella respondió que no.

-Permítame que le tome el pulso.

-No tengo nada.

No dejó que le tomara el pulso, y se retiró. García se sintió aprensivo. Pensaba, por el contrario, que algo le ocurría y que era preciso observarla y avisar a su marido en el momento oportuno.

Dos días después -exactamente el día en que los vemos ahora-, García fue allí a cenar. En el comedor le informaron que Fortunato estaba en el laboratorio, y hacia allí se encaminó; estaba cerca de la puerta, cuando María Luisa la abrió y salió de adentro con la expresión demudada por la angustia.

-¿Qué ocurre? -le preguntó.

-¡El ratón! ¡El ratón! -exclamó la muchacha sofocada mientras se alejaba. García recordó que en la víspera había oído a Fortunato quejarse porque un ratón le había sustraído un papel importante; pero estaba lejos de sospechar que habría de encontrarse con lo que vio. Vio a Fortunato sentado ante la mesa que estaba en el centro del laboratorio, y sobre la cual había colocado un plato con alcohol. El líquido llameaba. Entre el pulgar y el índice de la mano izquierda sostenía un cordón, de cuya punta pendía el ratón atado de la cola. En la derecha tenía una tijera. En el momento en que García entró, Fortunato le cortaba al ratón una de las patas; en seguida bajó al infeliz hasta la llama, rápido, para no matarlo, y se dispuso a hacer lo mismo con la tercera pata, pues ya le había cortado la primera.

García se detuvo horrorizado.

-¡Mátalo en seguida! -le dijo.

-Ya va.

Y con una sonrisa única, reflejo de su alma satisfecha, algo que traducía la delicia íntima de las sensaciones supremas, Fortunato le cortó la tercera pata al ratón, y realizó por tercera vez el mismo movimiento de descenso hasta la llama. El miserable se retorcía aullando, ensangrentado, chamuscado, y no terminaba de morir. García desvió la mirada, después la volvió nuevamente hacia la mesa, y extendió la mano para impedir que el suplicio continuara, pero no llegó a hacerlo, porque el diablo de aquel hombre imponía miedo, con toda aquella serenidad radiante de su fisonomía. Le faltaba cortar la última pata; Fortunato la cortó muy despacio, siguiendo con los ojos el movimiento de la tijera; la pata cayó, y él se quedó mirando al ratón medio cadáver. Al bajarlo por cuarta vez hasta la llama, aumentó la velocidad del gesto, para salvar, si podía, algunas hilachas de vida.

García, ante él, lograba dominar la repugnancia del espectáculo empeñado en observar la cara del hombre. Ni rabia, ni odio; tan sólo un vasto placer apacible y profundo, como cualquier otro lo experimentaría oyendo una bella sonata o contemplando una estatua divina, algo parecido a la pura sensación estética. Le pareció, y era verdad, que Fortunato lo había olvidado completamente. Siendo así, no estaba fingiendo, y las cosas debían ser de ese modo, no más. La llama iba muriendo, no era posible que hubiese en el ratón un solo residuo de vida, sombra de una sombra como era; Fortunato aprovechó para cortarle el hocico y bajar por última vez la carne hasta el fuego. Por fin, dejó caer el cadáver al plato, y apartó de sí toda aquella mezcla de carne chamuscada y sangre.

Al incorporarse vio al médico y se sobresaltó. Entonces, se mostró enfurecido con el animal que le había comido el papel; pero la cólera evidentemente era fingida.

"Castiga sin rabia", pensó el médico, "por la necesidad de encontrar una sensación de placer, que sólo el dolor ajeno le puede brindar: no es otro el secreto de este hombre."

Fortunato subrayó la importancia del papel, el trastorno que le ocasionaba su pérdida, el tiempo que le insumía rehabilatarse de su falta justamente ahora en que cada minuto era preciso. García se limitaba a oír, sin decir nada ni darle crédito. Recordaba sus actos, graves y leves; a todos les encontraba la misma explicación. Era el mismo cambio de teclas de la sensibilidad, un diletantismo sui generis, una reducción de Calígula.

Cuando María Luisa volvió al laboratorio, poco después, el marido se le acercó riendo, la tomó de las manos y le habló tiernamente:

-¡Flojona!

Y volviéndose hacia el médico:

-¿Puedes creer que casi se desmayó?

María Luisa se defendió diciendo que era muy nerviosa y que además era mujer, después fue a sentarse junto a la ventana con sus lanas y agujas, y los dedos todavía temblorosos, tal como la vimos al comienzo de esta historia. Recordarán ustedes que, después de haber hablado de otras cosas, los tres guardaron silencio, el marido sentado, con la mirada perdida en el techo, el médico haciendo crujir los huesos de sus dedos. Poco después fueron a cenar; pero la cena no fue alegre. María Luisa se mostraba ensimismada y tosía; el médico se preguntaba si ella no estaría expuesta a algún exceso en compañía de un hombre como aquél. Era, apenas, una posibilidad; pero el amor le transformó la conjetura en convicción; tembló pensando en ella y decidió vigilarlos.

Ella tosía, tosía, y no transcurrió mucho tiempo sin que la molestia se quitara la máscara. Era la tisis, vieja dama insaciable, que chupa la vida entera, hasta reducirla a un montón de huesos. Fortunato recibió la noticia como un golpe; amaba de veras a su mujer, claro que a su manera; estaba acostumbrado a ella, le costaba perderla. No escatimó esfuerzos, médicos, remedios, cambios de aire, todos los recursos y todos los paliativos. Pero fue en vano. La enfermedad era mortal.

En los últimos días, ante los tormentos supremos de la muchacha, la índole del marido subyugó cualquier otro afecto. No la volvió a dejar; fijó el ojo opaco y frío en aquella descomposición lenta y dolorosa de la vida, bebió una a una las aflicciones de la bella criatura, ahora delgada y transparente, devorada por la fiebre y minada por la muerte. Egoísmo desenfrenado, hambriento de sensaciones, no le perdonó un solo minuto de agonía, ni los pagó con una sola lágrima, pública o íntima. Sólo cuando ella expiró, él se sintió aturdido. Volviendo en sí, vio que otra vez estaba solo.

De noche, habiéndose retirado a descansar una parienta de María Luisa, que le había ayudado a morir, quedaron en la sala de estar Fortunato y García, velando el cadáver, ambos sumidos en sus pensamientos; pero el marido estaba agotado y el médico le aconsejó que fuera a echarse unas horas.

-Ve a descansar, duerme un par de horas: yo iré después.

Fortunato salió, fue a acostarse en el sofá de la salita contigua y se durmió en seguida. Veinte minutos después se despertó, quiso volver a dormirse, dormitó unos minutos, hasta que se levantó y volvió a la sala. Caminaba en puntas de pie para no despertar a la parienta, que dormía cerca de allí. Cuando llegó a la puerta, se detuvo asombrado.

García se había aproximado al cadáver, había levantado la mortaja y contemplado durante unos instantes las facciones de la difunta. Después, como si la muerte lo espiritualizase todo, la besó en la frente. Fue en ese momento cuando Fortunato llegó a la puerta. Se detuvo sorprendido: no podía ser el beso de la amistad, debía ser el epílogo de un libro adúltero. No sentía celos, adviértase; la naturaleza lo compuso de tal manera que no sintió celos ni envidia, sino cierta vanidad, que no es menos perniciosa ni menos deudora del resentimiento. Miró asombrado, mordiéndose los labios.

Mientras tanto, García volvió a inclinarse para besar otra vez el cadáver, pero entonces no pudo más. El beso estalló en sollozos, y los ojos fueron incapaces de contener las lágrimas que se derramaron a borbotones, lágrimas de amor callado, e irremediable desesperación. Fortunato, en la puerta, donde se había quedado, saboreó tranquilo esa expresión de dolor moral que fue larga, muy larga, deliciosamente larga.


J. M. Machado de Assis (1839-1908)-autor brasileño

http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/por/machado/causasec.htm


martes, 18 de mayo de 2010

Literatura: Mauricio Rosencof, una novela, la vida y la politica en el Uruguay






“Cuando canten la justa, entonces podremos conversar”
El escritor uruguayo se refiere a la situación de los represores en su país, a la vez que defiende la política implementada por el presidente José Mujica. Rosencof está presentando Medio mundo, a la que define como una “parábola novelada”.



Por Silvina Friera

Uno va adonde lo llama el destino. A Mauricio Rosencof, “arqueólogo de los recuerdos perdidos” como si fuera un Proust uruguayo, el destino lo llamó a escribir Medio mundo (Alfaguara), en la que imaginó a Jesús y a los Apóstoles viviendo en un conventillo de la Ciudad Vieja de Montevideo de los años ’30. Nazario, un carpintero de Polvoserás que tiene una obstinada aprensión al uso de clavos en su trabajo, decide dejar su pueblito porque “alguien me viene tironeando”. Ante la duda, prefiere seguir la corriente y se sube a un camión que transporta ganado, donde justo viaja Magdalena, una muchacha que ha estado en la zafra y que pronto asombrará a todos con sus inigualables tortas fritas.
Esta corriente lo lleva hasta otro pueblo, cerca del mar. Allí se encuentra con unos pescadores, Pedro, Juancho y el Santi; con María, la dueña del conventillo; y el Oreja, el Judas Iscariote yorugua, que desde chico lo llaman así porque nació “defectuoso”. Todos comenzarán a sospechar que se conocen de otra parte. “A veces las historias son fragmentos, como relámpagos de la memoria. Que sea lo que Dios quiera”, dice Nazario.
El escritor uruguayo adhiere a lo que pone en boca de esa criatura.
“Todo es memoria, lo que no existe es el olvido”, subraya a Página/12. “Simplemente hay que ejercitar la memoria para volver a recuperar el olor de los recuerdos. Es lo que cuenta Proust en Por el camino de Swann. Cuando la tía le da una magdalena, la paladea y se pregunta ¿dónde encontré este sabor antes? Yo hago lo mismo en esta novela: desarrollo una narración fantástica para plantear que todo empezó por el sabor de una torta frita”, dice medio en broma y medio en serio.

Una vez más el destino lo llamó a Rosencof a cruzar el Río de la Plata para quedarse por unos días en Buenos Aires. “El padre eterno está viejo, burocratizado, y no sabe hacia dónde va la Humanidad”, resume el escritor el disparador de su “parábola novelada”, como define a Medio mundo.
“La única cosa que se le ocurre para solucionar los muchos hilitos que le quedaron colgando es llamar a los reparadores; a ese muchacho que la otra vuelta fue tan voluntarioso y macanudo, pero que ni se acuerda cómo se llama. Nazario, que es el muchacho del caso, siente el llamado y se empieza a movilizar.”
El escritor reconoce que siempre se apasionó por los relatos bíblicos. La Biblia fue su “guía del siglo” cuando estuvo en “cana”, así nombra y condensa los trece años, de 1972 a 1985, que estuvo en la cárcel –junto al actual presidente, José Mujica–, encerrado, torturado y amenazado de muerte por la dictadura uruguaya.
“Soy un lector reincidente de pasajes de la Biblia y de los evangelios apócrifos. Matías cuenta que los primeros cristianos vivían en común y cada cual se servía de acuerdo con sus necesidades. El conventillo de mi novela, instalado en un tiempo difuso y a la vez cercano, es mi Macondo bíblico.”

Rosencof, director de Cultura de Montevideo, recuerda que durante la dictadura militar aparecieron afiches, en las calles de Montevideo y de Buenos Aires, con el rostro clásico de Jesús y un letrero que decía: “Se busca”. “Mirá que Jesús era galileo y los galileos se caracterizaban por ser alzados, se los acusaba de que eran de armas tomar”, cuenta el escritor.

–¿Por qué decidió desarrollar un paralelismo entre el universo bíblico y el conventillo montevideano?

–La réplica de la aldea de pescadores de Cafarnaúm o de un pueblito de Galilea son los conventillos que tenemos en cualquier barrio de Buenos Aires o de Montevideo. Una vez leí que Einstein tocaba el violín en una sinagoga en los primeros años del nazismo. Cuando le hicieron una entrevista, le preguntaron si era religioso. El contestó: “Soy profundamente religioso pero no creo en ninguna religión revelada. Sin embargo, hay demasiada armonía en el espacio para que sea producto de la casualidad. No tengo la menor duda de que el Tío no tiene tiempo para intervenir en el destino de los hombres”. No me olvido de esta respuesta; me quedó fijada. Por eso en la novela, en lo que es la “última cena”, Nazario se pregunta si el padre eterno nos dio el libre albedrío a manos llenas, pero nuestras manos quedaron vacías. Si nuestras manos no hubieran quedado vacías, no habría habido Sodoma, Hiroshima, Auschwitz ni nuestros desaparecidos. En la novela, el Oreja lo reconoce a Nazario, pero le dice: “A usté lo tengo, ¿eh?, pero tranquilo que yo no lo bato. Otra vez no hago eso; de una batida no sale nada bueno”.

–Hay un trabajo también con el tema del tiempo, como si todos los tiempos se fundieran en uno, ¿no?

–Sí, claro, en la novela Nazario tiene la certeza de que la memoria no es cronológica y siente que los tiempos son uno; que se suman el antes, el mucho antes, junto con los días del conventillo, donde cuando se encontró a Pedro tuvo la impresión de que lo conocía de algún sitio. Y lo conoce de otra vida, siempre la misma, en otro tiempo nomás. En la tapa del libro, junto con la ropa del conventillo, está colgado un manuscrito del Mar Muerto como si fuera una sábana más. El relato entonces se abre a ese profeta que camina por la Rambla, ese tren monstruoso que maneja Aquel del que no se puede decir su nombre, que tiene los vagones sellados. Y se escucha cada tanto la voz de una niña que pide agua. La idea que plantea la novela es que todos los tiempos son uno; de alguna manera nuestros descendientes estaban dando vueltas por ahí... y bueno, ahora le tocó a Uruguay ser el centro del mundo (risas).

La novela arranca con un tren quieto, como envuelto en brumas sucias, polvorientas. Pero no se ve en derredor andén alguno, menos aún algo parecido a una estación. Sólo se escucha la voz temerosa de una niña que grita siempre la misma palabra: “Agua”. Así comienza a tejerse un relato en el que el escritor uruguayo despliega toda su artillería onírica para explorar una historia conocida, que se renueva y resignifica a través de un puñado de seres humildes y “laburantes” que habitan un conventillo rioplatense. “¿Quiere que le diga una cosa? –increpa el Santi al Oreja, que no quiere oír ni por las tapas sonar la bombilla–. El mate no termina si no chilla. Es como el tango. El tango no baja cortina hasta que usted escucha el chan-chan.” Una definición que suena ciento por ciento de cuño rosencofiano. Abundan este tipo de chispazos del “pensamiento barrial” y un puñado de preguntas de corte metafísico que lanzan las criaturas de ficción del uruguayo.

“Los personajes de nuestros barrios son como Jesús, Magdalena y los discípulos de aquella época”, compara, y aclara que el pueblo imaginario Polvoserás quizá tenga semejanzas con las calles de Villa Unión, que eran un tanto polvorientas. “Tenemos en nosotros la tradición judeocristiana que hace que no sea necesario explicar quién es Nazario en mi novela”, plantea el autor de Una góndola ancló en la esquina y El barrio era una fiesta, novelas que comparten con Medio mundo la concepción del barrio como núcleo genésico de la personalidad individual y social de varias generaciones de montevideanos, el ethos del coraje, la épica cotidiana de la vida de las clases populares, la nobleza y solidaridad. “En cualquier momento, escribo el regreso de Nazario”, bromea el escritor, quien advierte que le preocupa “la destrucción alegre que estamos perpetrando contra el planeta en que vivimos”.

–Usted dice que todo es memoria, que lo que no existe es el olvido. Pero el presidente uruguayo dijo que no quería ver a los represores ancianos en prisión. ¿Este planteo no es en cierta forma olvidar?

–Eso no tiene que ver con el olvido, no se olvida de nada el Pepe (por Mujica). Un político tiene que actuar como un político; no es lo mismo dirigir una agrupación de barrio que conducir un país. Lo que Mujica planteó es que llegado un momento los viejos que están presos tendrían que tener otro destino. No se refirió específicamente a los represores, quiere resolver ese problema. El solo hecho de plantearlo ya es un avance. Pienso como él, siento como él; en política nadie da nada por nada. A partir del momento en que nos den la información posta de dónde están nuestros compañeros desaparecidos, entonces se estarán ganando el cielo. Mientras tanto estarán ahí, vivos, donde nunca van a ser tratados como nos trataron a nosotros. Pero están donde tienen que estar, donde la sociedad decidió que estuvieran.

–¿Comparte entonces el argumento de la edad?

–El argumento de la edad no sirve; Mujica piensa en voz alta y lo dice, y a veces eso genera confusiones. Es muy importante que se note que el Pepe Mujica está preocupado humanamente por el destino de los presos mayores del Uruguay. Ese es un sentimiento muy noble que corresponde al destino de nuestra organización. En síntesis: ellos actuaron como lo que son, nosotros tenemos que actuar como lo que somos.

–Sin embargo, el peligro es que el planteo se sume a una corriente que, a ambas orillas, pide olvidar el pasado y habla de reconciliación.

–Tal vez el argumento más reiterado, que es una falacia, es decir que “hay que mirar para adelante”. Yo quiero mirar para adelante, pero quiero saber a qué cuartel tengo ir a arañar para encontrar al maestro Julio Castro o a la madre de Macarena Gelman. No estoy odiando, no tengo espíritu de venganza. También alguna vez el Pepe Mujica dijo que tal vez esto se resuelva cuando los protagonistas no estemos sobre la faz de la Tierra. El asunto se está manejando; el gobierno de Tabaré lo manejó muy bien. Están todos los dictadores presos y no están maltratados ni cosa que se le parezca. Pero están presos. Y además están en la picota pública; ahora para nosotros lo fundamental es encontrar a los 160 desaparecidos que están sepultados en algún lugar de Uruguay. Los que están presos por disposición de la Justicia por delitos de lesa humanidad proporcionaron al comandante en jefe la información que le permitió a Gonzalo Fernández, que era el ministro de Defensa, decirle a Macarena: “Acá, en este lugar”, vamos a encontrar a su madre. Pero empezaron a cavar y no encontraron nada. Es decir que le cantaron errado. Bueno... cuando canten la justa podremos conversar...

LA FICHA:



Hijo de inmigrantes de origen judío, Mauricio Rosencof nació en Uruguay en 1933. Dirigente del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros, en 1972 fue detenido y, a partir de septiembre de 1973, incomunicado y aislado durante más de trece años. Recluido en pequeñas celdas individuales, torturado y conducido al baño una vez por día, el escritor bebía su propia orina y se volvió insectívoro. Con Eleuterio Fernández Huidobro, apresado en la celda contigua, inventaron un nuevo código Morse para comunicarse, con el que se comprometieron a dar testimonio de lo ocurrido tan pronto como recobrasen la libertad. Así surgieron, luego de 47 casetes de conversaciones, los tres tomos de Memorias del calabozo. Es autor de las novelas El Bataraz y El enviado del fuego, entre otros títulos.

FUENTE: Pagina12.com - Buenos Aires, 17 de Mayo 2010






Publican un relato inédito de Jorge Luis Borges

Refleja su nostalgia de la historia


Ana Mendoza

EFE


Jorge Luis Borges pertenecía a una generación que tenía “reverencia por la noción de verdad que hay en la Historia”, y esa concepción late en las páginas de “Los Rivero”, un relato inédito que el gran escritor argentino dejó inconcluso y que se publica ahora en una edición de lujo. Ese relato inacabado, que Borges llama “crónica” y que “bien pudo haber sido la única novela del autor”, fue hallado en la Universidad de Austin (Texas) por el escritor peruano Julio Ortega, uno de los mayores especialistas en Literatura Hispanoamericana del mundo, que firma la introducción del libro que Del Centro Editores presenta el 18 de mayo en Madrid.

Ilustrada por el artista argentino Carlos Alonso, la edición se realiza en conmemoración del Bicentenario de la Revolución de Mayo y se ha publicado en colaboración con la Fundación Internacional Jorge Luis Borges.

“En Borges siempre hubo una nostalgia de la Historia. Cuando escribe sobre temas históricos, los reinterpreta, pero no los distorsiona”, afirma en una entrevista con EFE Ortega, recién llegado a España desde la Universidad estadounidense de Brown, donde imparte clases.

Escritas con esa letra minúscula que Borges empleaba a medida que iba perdiendo la vista, las cuatro páginas que el crítico literario peruano encontró en el Harry Ranson Center for the Humanities contienen “un cuento espléndido de tema histórico”, relacionado con la generación de los fundadores de la Independencia.

El relato está escrito “hacia 1950” y, “desde el punto de vista de los descendientes de uno de los héroes de la Independencia argentina”, el coronel Rivero, “que luchó en varios frentes de Sudamérica”. Sus herederos “viven del culto, un poco patético, al pasado” y de la memoria de aquel héroe, “pero no tienen ningún lugar en la vida republicana”.

Ideales perdidos

“El cuento, sutilmente, nos dice que los ideales de la Independencia se han perdido en la República, una idea propia de la generación de Borges”, que veía los procesos de Independencia “como una lucha heroica que terminó en las Repúblicas con las disputas políticas”, señala Julio Ortega, poeta, ensayista y narrador.

Amante de buscar manuscritos allí donde se encuentren, Ortega cree que Borges abandonó “Los Rivero” (con ese título lo archivó la Universidad de Austin, propietaria del texto) “porque el relato le exigía una extensión mayor de lo que él hubiera querido”. Se aproximaba peligrosamente a la novela, y el autor de “El Aleph” no creía en ella.

Como tenía una cierta relación objetiva con los hechos históricos, Borges llamó “crónica” a este relato inconcluso, “que no llega a ser un cuento y que bien pudo haber sido la única novela del autor”.

“Tiene, en efecto, de la crónica, el estilo enumerativo, incluso cierta distancia ante los hechos narrados; y discurre con el tiempo sumario del cuento, que baraja tránsitos y decepciones; pero de su drama familiar emerge la historia novelada de las fundaciones republicanas, o la novela de la historia de los desheredados de la patria que sus padres liberaron”, escribe Ortega en la introducción del libro.

“El hecho es que crónica, cuento y novela se ceden la palabra, convocando sus distintos registros, memorias y proyecciones, como si los hechos no pudieran ser narrados en un solo género y en torno a un solo sujeto”, añade Julio Ortega, que el martes participará en la presentación del libro, junto con Claudio Pérez Míguez, director de Del Centro Editores, y Raúl Manrique, director del Centro de Arte Moderno.

El inicio

El relato inacabado de Borges comienza así: “Hacia 1905, la cancel de hierro forjado había cedido su lugar a una puerta de madera y cristales y bajo el llamador de bronce había un timbre eléctrico, ahora, pero en general la casa de los Rivero (...) correspondía con suficiente rigor al arquetipo de casa vieja del barrio Sur, y el espectro del coronel Clemente Rivero (que murió, desterrado, en Montevideo, dos meses antes del pronunciamiento de Urquiza) lo habría identificado sin mayor dificultad”.

En su entrevista con EFE, Ortega asegura que se trata de “una obra extraordinaria” y “mucho mejor” que otros relatos de corte histórico que Borges escribió después y que tienen un tono “más irónico y sarcástico”. En las cuatro páginas manuscritas, cuyo facsímil acompaña al libro, el nombre de Borges está escrito con la letra de su madre. Y es que, como cuenta Julio Ortega, “ella le ayudaba a escribir, cuando el escritor estaba perdiendo la vista y cuando se quedó ciego”.

La edición especial de “Los Rivero” tiene una tirada de cien ejemplares numerados y firmados por el editor, realizados en papel de grabado, en rama.




Borges llamó “crónica” a este relato inconcluso, “que no llega a ser un cuento y que bien pudo haber sido la única novela del autor”. Aquí, el autor firmando ejemplares de su obra en 1982.
Foto: EFE

Fuente: diario El Litoral- Santa Fe-Argentina - 17 mayo 2010


jueves, 13 de mayo de 2010

César I. Actis Brú : "Palabras al Sol"

César I. Actis Brú


Palabras al Sol
Sé que no son
- no pueden ser -
las primeras palabras
que llegan hasta Ti.

Son muchas las centurias
y muchos los milenios
durante los cuales los hombres
de todas latitudes
y de todos los rostros
sus loas proclamaron
a tu Presencia ostensible.

Algunos incluso te alabaron
y alzaron sobre piedras
sus enormes altares
para que Tú los habitaras
y así pudieran retenerte
acariciar tu pulso
y manejar tu tránsito celeste.

Otros en cambio doblados en silencio
lanzaron en secreto
oraciones aviesas como flechas de noche
para clavarse en tu costado
y así
vivir en Ti por ellas.

Sé que no son
- entonces –
estas mis palabras
las primeras a Ti
pero lo son para mi pobre
corazón abandonado
herido latente apenas
en esta tierra-celeste desde afuera
mas sucia y tenebrosa
desde adentro.

Esta tierra
agresiva de témpanos
devenidos en vientos
y en eriales
largos de polvo e indiferencias ominosas
mares horrendos moviendo
sus abismos de sal
y vergeles intensos donde
los ríos y las frondas
extravían el norte
y esconden fieras
y los gritos
los pasos tuercen y crispan la razón.

En esta tierra,
agresiva de ciudades
donde los diablos compran
venden legislan gobiernan
van al templo
enseñan a mentir
infiernos donde los
inocentes son esclavizados,
excluidos humillados
y - sin una palabra tuya –mueren.

Oh
Estrella Fuerte y Luminosa
que
finges moverte
y aparecer por el Oriente
y das vida
para que siga la lucha infame
por la propia existencia
y asegurar el Occidente
perenne de la muerte

¡Detente alguna vez para
salvar los sueños y los hombres!

Santa Fe,
Enero de 2007/
Agosto
de 2009

martes, 11 de mayo de 2010

Argentina:Santa Fe de la Veracruz está de duelo porque falleció el poeta y escritor Cesar Isidro Actis Brú, uno de sus hijos dilectos.

YO TAMBIEN ESTOY DE DUELO Y LLORO !!!


Nació en Tandil (Pcia. de Buenos Aires) en 1942

Vivió la mayor parte de su vida en Santa Fe de la Vera Cruz
(ciudad Capital de la Provincia de Santa Fe).

Falleció en Santa Fe de la Vera Cruz ,el 9 de Mayo 2010

DESCANSA EN PAZ, QUERIDO AMIGO

BENDITA SEA TU MEMORIA !!!
Escritor, poeta y ensayista (23 títulos publicados)

• Miembro Titular del Consejo de Investigaciones en la Universidad Católica de Santa Fe,
• Miembro Titular del Comité Editorial de la Universidad Católica de Santa Fe,
• Profesor de Teología Dogmática II, de Antropología Teológica, del Seminario Interdisciplinario de Síntesis Cultural en la Facultad de Ciencias de la Comunicación y en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Católica de Santa Fe,
• Ex- Jefe de Relaciones Institucionales del Departamento de Estudios Etnográficos y Coloniales, dependiente de la Secretaría de Cultura de la Provincia.
• Ex- Presidente del Centro de Estudios Hispanoamericanos de Santa Fe (2003-2007)
• Ex- Docente del Seminario de Literatura Regional en el Instituto Superior Fray Francisco de Paula Castañeda,
• Ex- Docente de la Escuela Superior de Policía de la Provincia de Santa Fe
• Miembro de la Asociación Santafesina de Escritores (ASDE)
• Miembro de la Asociación Amigos de Santa Fe la Vieja,
• Miembro de la Sociedad Argentina de Teología,
• Miembro del Servicio Bíblico de la Arquidiócesis de Santa Fe de la Vera Cruz.
• Diácono Permanente ordenado por Mons. Vicente Zazpe el 07/0ct/1977- Arquidiócesis de Santa Fe de la Vera Cruz.
• Miembro del Rotary Club Santa Fe- Distrito 4835

César I. Actis Brú- *1942-2010

LIBROS PUBLICADOS


 “FLORES DEL AÑO” (poesía).- Ed.Colmegna, Colección Apertura, Santa Fe, 1973
 “EL DISCO VOLADOR Y OTRAS HISTORIAS” (apólogos).- Ed.Colmegna, Colección Apertura, Fondo Nacional de las Artes, Santa Fe, 1975
 “CON LAS MISMAS PALABRAS” (poesía).- Ed. Colmegna, Santa Fe, 1976
 “CANCIÓN TRISTE” (poesía).-Ed. Colmegna, Santa Fe, 1979
 “MÍNIMA PALABRA” (poesía mística).-Ed. Colmegna, Santa Fe, 1979
 “PALABRAS HASTA AQUÍ” (poesía ).-Ed. Colmegna, Santa Fe, 1982
 “EL LIBRO DE LOS NÚMEROS” (poesía).- Ed. Universidad Católica de Santa Fe Santa Fe, 1988
 “CINCO MISTERIOS DESDE EL SUR” (poesía).- bilingüe castellano inglés. Ed. Colmegna, Santa Fe, 1989
 “LOS MISTERIOSOS CAUCES” (poesía).- Ed. Amaltea, Santa Fe, 1990
 “CINCO MISTERIOS DESDE EL SUR” (poesía).-bilingüe castellano italiano. Ed. Amaltea, Santa Fe, 1991
 “CON LOS OJOS ABIERTOS” (poesía mística).- Ed. Amaltea, Santa Fe, 1992
 “LA IGLESIA EN TIEMPOS DE SANTA FE LA VIEJA 1573-1660” (Historia).-Arquidiócesis de Santa Fe de la Vera Cruz, Santa Fe, 1995
 “LUNA AMERICANA” Universidad Católica de Santa Fe ( Narrativa).- 1996
 “MANUSCRITOS ECLESIÁSTICOS DEL SIGLO XIX” - Arquidiócesis de Santa Fe de la Vera Cruz ( Historia).- 1996
 “LA PAPELERA” Amaltea Santa Fe / La Cachimba Rosario- (Poesía).- 1996
 “EL III CONCILIO LIMENSE Y DOS OBISPOS DEL RÍO DE LA PLATA: FRAY ALONSO GUERRA Y FRAY MARTÍN IGNACIO DE LOYOLA - Universidad Católica de Santa Fe- 1997 (Historia).-
 "ALGUNOS APORTES PARA EL DIÁLOGO EPISTEMOLÓGICO" Apuntes de Cátedra - Amaltea Santa Fe, 1998
 "GLOBALIZACIÓN / MUNDIALIZACIÓN" Apuntes para la precisión conceptual y aproximación a una síntesis. Edic. Amaltea Santa Fe. 1998
 "SANTA FE LA VIEJA. MEDITACIÓN SOBRE SU 'TIEMPO' " - Separata del Nº 14 de la Revista “AMÉRICA” del Centro de Estudios Hispanoamericanos de Santa Fe 1998
 “LO QUE RESTA DE MÍ” - Amaltea Santa Fe (Poesía).-2000
* “GESTIÓN DE TAREAS EN LA INVESTIGACIÓN” - Un diseño para proyectar, ejecutar e informar - Cuadernos del Instituto Superior Particular Incorporado N° 4031, Fray Francisco de Paula Castañeda”, N° 2, Santa Fe de la Vera Cruz, Argentina, 2000.
* “VICENTE F. ZAZPE. Testigo insobornable de su tiempo”. Centro de Estudios Hispanoamericanos. Santa Fe. 2001.
* "PERMUTACIONES". Amaltea Santa Fe. Santa Fe 2003
* "MYSTAGOGIA POETICA" Poesía - 8
* “MARÍA LA DEL OÍDO FECUNDO. LA ENCARNACIÓN DEL VERBO DE DIOS ENTRE SAN ZENÓN DE VERONA Y SAN EFRÉN SIRO” . Universidad Católica de Santa Fe. Santa Fe 2009

INTEGRA LAS SIGUIENTES OBRAS

 “De orilla a orilla” (narrativa), Ed. Colmegna - Santa Fe, 1972
 “Cuentistas Provinciales” (narrativa), Fondo Editorial de la Provincia - Santa Fe, 1977
 "Sedes Sapientiae", Revista del Vice rectorado de Formación, Universidad Católica de Santa Fe, Santa Fe, Enero/Junio de 1984, Nº 10
 "Sedes Sapientiae", Revista del Vice rectorado de Formación, Universidad Católica de Santa Fe, Santa Fe, Julio/Octubre de 1984, Nº 11
 "Sedes Sapientiae", Revista del Vice rectorado de Formación, Universidad Católica de Santa Fe, Santa Fe, Octubre/Diciembre de 1985, Nº 15
 “Selección Poética” (poesía), Rotary Club Santa Fe, Santa Fe, 1984
 “Las Provincias y su Literatura” (poesía), Ediciones Colihue, Buenos Aires, 1986
 “Empresa poética” (poesía) Enero-Junio Buenos Aires. Nº 4, 1986
 “Antología-Feria Regional de Libro” Editorial Río de los Pájaros, Alvear Corrientes 1988.-
 “Santa Fe en la Literatura” Ediciones Sistemas de Apoyo Educativo, Santa Fe, 1989
 “Nueva Enciclopedia de la Provincia de Santa Fe” Ediciones Sudamérica Santa Fe, Tomo III, págs. 205 a 210. 1993
 "El felino", Boletín del Club de Leones de Santa Fe, Santa Fe, Noviembre/Diciembre de 1993, Nº 3
 “Raíz y Alas” Edit.Kapelusz, Buenos Aires, 1994.-



 “Narradores Santafesinos” Carlos Antognazzi, Edit.Tauro, Santa Fe, 1994-
 “VILLA DEL RÍO" Revista de Feria Anual, Córdoba, España, 1993, 1994, 1995 y 1999
 “FERNÁN NUÑEZ" Revista de Feria Anual, Córdoba, España, 1993 y 1994, 1995 y 1999
 “Homenaje a Gabriela Mistral - Juegos literarios” M. B D. de Assenza - Lux, Santa Fe, 1995
* "Luz en el Alba" Pequeña Muestra Poética de Autores santafesinos. Departamento de Literatura Infantil - Subsecretaría de Cultura de la Provincia, Santa Fe, 1996.
* “Mesa de Poetas” Asociación Santafesina de Escritores-Subsecretaría de Cultura de la Municipalidad de Santa Fe . 1997
* "Sensación de Cultura" Edición especial Rafaela (Santa Fe) Septiembre de 1997 Nº 23
*"Huellas de Palabras", Fundación Banco BICA, Santo Tomé (Santa Fe) 1998
*"Memorias de Papel sensible", Reseña fotográfica de la ciudad de Santa Fe, Diario EL Litoral, Santa Fe, 1998
*"Un Siglo de Literatura Santafesina" Poetas y narradores de la Provincia (1900-1995) Prof. Eugenio Castelli, Ediciones Culturales Santafesinas, Santa Fe, Argentina, 1998.
*"Angélica", Revista Literaria, Lucena, Andalucía (España) 1999
*"Santa Fe la Vieja: Tres generaciones en prosas y poemas", Ministerio de Educación Provincia de Santa Fe, Santa Fe (República Argentina) 20



lunes, 10 de mayo de 2010

El talentoso poeta y escritor Cesar Isidro Actis Brú falleció en la ciudad de Santa Fe de la Vera Cruz -Argentina


FOTO: IZQUIERDA: CESAR I. ACTIS BRU - DERECHA: JOSE PIVIN-
18 DE NOVIEMBRE 2008- Ciudad de Santa Fe de la Vera Cruz


Lamento comunicar que mi querido HERMANO DE LETRAS Y
DILECTO AMIGO, CESAR ISIDRO ACTIS BRU, talentoso poeta
y escritor, Profesor y Diácono, excelentísima persona, de una
humildad increíble, gran AMIGO, esposo ejemplar y padre y
abuelo cariñoso abandonó esta Tierra para juntarse a su
amado Jesús y a su Padre Celestial.

Falleció a las 01.20 hrs. del domingo 9 de mayo de 2010 y recibió
cristiana sepultura esa misma tarde en el Cementerio Privado
Parque Santa Fe.

Su ALMA nos mira desde ARRIBA y nos cuidará.



Dios llama a sus hijos dilectos- antes de su tiempo- para que le
hagan compañia y lo asesoren a mejorar el Paraíso(Gan Eden).


Para mi Cesar es una de las personas mas queridas entre
mis amigas y amigos.

Y digo "es" y no digo "fue", porque no puedo hacerme la idea
de que ya no está.

No tuve la suerte de conocerlo en nuestra juventud, y
nuestro primer encuentro fue casual, durante una de
mis visitas a "SANTA FE, MI PAIS", creo que corría 1980.



El trabajaba en ese entonces en la Subsecretaria de Cultura
de la Pcia. de Santa Fe, y su despacho estaba en el Museo
de Arte Rosa Galisteo de Rodriguez. Alli lo conocí.



Y puedo decir sin equivocarme que nació entre nosotros
una profunda amistad que se convirtió en una
"Hermandad" por mutua elección.

Era un hombre de una notable sencillez y una brillante
inteligencia. De una capacidad envidiable y una
bondad inmensurable.


Sus conocimientos sobre tantos temas serios eran notables.
Además de ser Diácono, tenía un amplio conocimiento
sobre la historia del Pueblo Hebreo, ese
"Pueblo Elegido por Dios", para sufrir.

Incluso estudió un tiempo el idioma Hebreo, porque
sabia que el Pueblo de Israel era el Hermano Mayor
del Cristianismo y gustaba ahondar en los temas bíblicos.

Mantuvimos 30 años de HERMANDAD-AMISTAD a la
distancia, y siempre nos reuníamos durante mis varios
viajes desde Israel a la amada SANTA FE.

Teníamos el mismo amor por las Letras, por la Paz y
por muchos otros temas.
Cesar tenía muchos amigos y era muy conocido en el
ambiente de la Universidad Católica de Santa Fe,
donde ejerció la docencia, y en muchas Instituciones
Publicas y privadas, y por supuesto dentro del
ambiente cultural y tambien eclesiástico de la
ciudad de Santa Fe.


Como poeta y escritor supo llevar al papel sus hermosos

sentimientos, a su Dios, a su familia, a sus amigos, a sus

coterráneos y lectores en idioma castellano, esten donde

esten.




Ahora ya estoy hablando en pasado, porque me faltan
palabras para expresarme mejor.

Quedan de Cesar, más de una veintena de libros
publicados de poesías, cuentos, ensayos, etc.

Tambien su participación en varias Antologías Literarias.
Ademas de decenas de colaboraciones en periódicos
y revistas impresas y tambien virtuales, sobre temas
literarios, culturales, etc.etc.


Descansa en Paz, mi querido Hermano-Amigo.Ya me estas faltando...

Para Maria Susana, su esposa; Maria Monica, Marcelo Cesar
y Maria Carolina, sus hijos; Manuel Jose y Juan Bautista, sus
nietos; y demas familiares y amigos, les acerco mi palabra
dolorida de profundo Pesame por tan irreparable perdida.

Jose Pivín
Haifa, Israel.



ACTIS BRU, CESAR ISIDRO (q.e.p.d.) Falleció el 9/5/10, a los 68 años, c.a.s.r y b.p. Esposa: María Susana Mendoza; hijos: María Mónica, Marcelo César y María Carolina; madre política: Petrona Mendoza; hermano: Miguel Héctor; nietos: Manuel José y Juan Bautista y d.d. participan el fallecimiento y que los restos fueron inhumados hoy, a las 17, en el C. privado Parque Santa Fe. Serv. Serca SRL.









lunes, 3 de mayo de 2010

"La magia de la Palabra", en Villa Carlos Paz(Cordoba- Argentina) se reune el Miércoles 5 de Mayo, a la hora 20 en Salón Rizzuto--Avenida Cárcano 75

" LA MAGIA DE LA PALABRA"


Nos reunimos nuevamente el Miércoles 5 de Mayo,

a la hora 20 - en Salón Rizzuto --
Avenida Cárcano 75.- Villa Carlos Paz.-

Les espero con muy buenas noticias sobre nuestra

extensión cultural a las escuelas.-

Proyectos: ruego traer ideas para realizar.-

Lecturas: trabajos de escritores.-

Un abrazo cordial.- NELLY ANTOKOLETZ
Coordinadora

Sorteos de libros entre los concurrentes.-



MIEMBRO HONORARIO DE PAZIFLAC-ARGENTINA

Aquí te envio el link para que descargues un poema
y lo puedas escuchar :

http://www.lospajarosdefuego.com/efimera.zip

Para ver mi página Web, haga click aqui!!!

HTTP://WWW.LOSPAJAROSDEFUEGO.COM

HTTP://EL-GALLO-EN-ALPARGATAS.BLOGSPOT.COM/

HTTP://WWW.QUEHACERENQUILLOTA.CL/NELLY/

HTTP://WWW.CABANIASMONTEAZUL.COM

Nelly Antokoletz

viernes, 23 de abril de 2010

V Festival Internacional de Poesía - Del 25 al 29 de abril de 2010- Buenos Aires, Argentina

36° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires

22 de abril al 10 de mayo de 2010
Festejar con libros. 200 años de historias

V Festival Internacional de Poesía
Del 25 al 29 de abril de 2010
Buenos Aires, Argentina


“Y se le ha dado al hombre el más peligroso de los bienes, el lenguaje... para que muestre lo que es.”
Hölderlin

Comenzamos la quinta edición del Festival Internacional de Poesía y los fieles nos volvemos a congregar. La poesía, como casi todos los misterios del mundo, es secreta. Es secreta quiere decir que sus códigos y estrategias son revelados para aquellos que la estudian. El tono, el ritmo, las palabras ocultas, la melodía de las llamas, la melodía del hielo, la oscuridad y la luz forman parte de ese secreto claro. Los poetas forman parte de esa cofradía que trata de descifrar el secreto. Los lectores de poesía también. Se unen, nos unimos, dos partes aquí. Como dijera un mexicano, la poesía es la mitad que nos falta. Intentar reunirla o hallarla es la tarea del poeta y es también la tarea del lector u oyente. La poesía reconforta en la medida en que nos da lo que no pudimos hallar en nuestra soledad. Olga Orozco, Enrique Molina, Alfonso Sola González, Alejandra Pizarnik, Pedroni, Bayley, y el escondido poeta de los Andes o de la selva misionera, de la Pampa, de la Patagonia, y también los poetas de los países lejanos que nos visitan: Turquía, Japón, Canadá y los más cercanos de lo lejano, España, Colombia, Cuba, Chile lo que buscan es eso: descubrir lo que les falta y descubrir lo que nos falta. El lector y el poeta en algún instante se transforman en uno. En la búsqueda de ese uno se organizó este Festival Internacional de la Poesía de la Feria del Libro de Buenos Aires, una de las más importantes del mundo. Convocamos a los poetas que tienen algo que decir o preguntar. Ojalá los participantes, los escuchas, tengan algo para preguntarse, algo para decir y también alguna palabra o algún secreto para llevarse.

PROGRAMA


Domingo 25 de abril
Sala Jorge Luis Borges

20:30
Apertura del Festival
Palabras de Graciela Aráoz (San Luis, residente en CABA)

Palabras de Ricardo Ramón Jarne (España, residente en CABA)

Recital de Antonio Gamoneda (España)
Presenta: Graciela Aráoz


Lunes 26 de abril
Sala Julio Cortázar

17:30
Recital de poesía
Luis Raúl Calvo (CABA), Macky Corbalán (Neuquén), José María Memet (Chile) y Francisco Daireaux (CABA)
Coordina: Poly Balestrini (CABA)

19:00
Charla: El pudor de la poesía por Luis Gusmán (CABA)
Presenta: Juan Pablo Bertazza (CABA)

19:50
Recital de poesía
Rodolfo Edwards (CABA), Danilo Incerti (La Pampa), Leonardo Martínez (Catamarca, residente en CABA) y Jaime B. Rosa (España)
Coordina: Aldana Gaggero (CABA)


Martes 27 de abril
Sala Julio Cortázar

19:00
Recital de poesía
Elena Anníbali (Córdoba), Leopoldo Castilla (Salta, residente en CABA), Pedro Enríquez (España) y Beatriz Schaefer Peña (CABA)
Coordina: Inés Manzano (CABA)

20:30
Recital de poesía
Alfredo Luna (Catamarca, residente en CABA), Esteban Nicotra (Córdoba), Hilda Rais (CABA) y Adnan Ozer (Turquía)
Coordina: Gisella Galimi (CABA)

Miércoles 28 de abril
Sala Julio Cortázar

17:30
Recital de poesía
Concepción Bertone (Santa Fe), Lourdes González Herrero (Cuba), Darío Jaramillo Agudelo (Colombia) y Alberto Szpunberg (CABA)
Coordina: Laura López (CABA)

19:00
Recital de poesía
María Julia De Ruschi (CABA), Bruno Di Benedetto (Chubut), Hélène Dorion (Canadá) y Miguel Ángel Federik (Entre Ríos)
Coordina: Juan Pablo Bertazza (CABA)

20:30
Cierre del Festival
Yutaka Hosono (Japón)
Presenta: Graciela Aráoz


Jueves 29 de abril


EL FESTIVAL EN LA CALLE
LECTURAS DE POESÍA EN BARES NOTABLES
DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES
PROGRAMACIÓN


Café Margot
Horario: 16 hs.
Dirección: Boedo 857 - Barrio: Boedo
Participan: José María Memet, (Chile) Elena Anníbali (Córdoba) y Francisco Daireaux (CABA)
Coordina: Aldana Gaggero (CABA)

Café Tortoni
Horario: 11 hs.
Dirección: Av. de Mayo 825/29 - Barrio: Monserrat
(54 11) 4342 4328
tortoni@cafetortoni .com.ar
www.cafetortoni. com.ar
Participan: Pedro Enríquez (España); Rodolfo Edwards (CABA) y Danilo Incerti (La Pampa)
Coordina: Inés Manzano (CABA)

Clásica y Moderna
Horario: 17 hs.
Dirección: Av. Callao 892 - Barrio: Recoleta
(54 11) 4812 8707
clasica@clasicaymod erna.com. ar
www.clasicaymoderna .com
Participan: Lourdes González Herrero (Cuba), María Julia De Ruschi (CABA) y Miguel Ángel Federik (Entre Ríos)
Coordina: Gisela Galimi (CABA)


Confitería del Hotel Castelar
Horario: 15 hs.
Dirección: Av. de Mayo 1048 - Barrio: Monserrat
(54 11) 4383 5000 / 9
info@castelarhotel. com.ar
www.castelarhotel. com.ar
Participan: Jaime B. Rosa (España), Alfredo Luna (Catamarca) y Beatriz Schaefer Peña (CABA)
Coordina: Poly Balestrini (CABA)

36 Billares
Horario: 16:30 hs.
Dirección: Av de Mayo 1265/71 Barrio: Monserrat
(54 11) 4381 5696
info@los36billares. com.ar
www.los36billares. com.ar
Participan: Concepción Bertone (Rosario, Santa Fe), Hilda Rais (CABA), Leonardo Martínez (Catamarca) y Esteban Nicotra (Córdoba)
Coordina Juan Pablo Bertazza (CABA)

Café El Banderín
Horario: 13 hs
Dirección: Guardia Vieja 3601 - Barrio: Almagro
(54 11) 4862 7757
info@elbanderin. com.ar
www.elbanderin. com.ar
Participan: Macky Corbalán (Neuquén), Leopoldo “Teuco” Castilla (Salta, residente en CABA), Alberto Szpunberg (CABA) y Luis Raúl Calvo (CABA)
Coordina: Laura López (CABA)



CIERRE DEL FESTIVAL EN LA CALLE
PERFORMANCE
POETAS CON MEGÁFONO

Como en ediciones anteriores, la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, a través del Festival, se expande a otros circuitos de la ciudad con el objetivo de contribuir a la mayor difusión de la poesía y sus poetas; y con esto promover la lectura de libros. Este año, se realizarán lecturas de poemas en Bares Notables de diferentes barrios y el cierre de este itinerario de la poesía en la feria y la ciudad será con una Performance: Poetas con megáfono, en el Centro Cultural de España, en su sede de San Telmo, el jueves 29 de abril a las 19:00 (Balcarce 1150, Entre Humberto Primo y San Juan).

Centro Cultural de España, sede San Telmo
Dirección: Balcarce 1150 (entre Humberto Primo y San Juan)

A las 19:00
Presenta Graciela Aráoz y Ricardo Ramón Jarne.


Participan:
Bruno Di Benedetto (Chubut, Argentina)

Hélène Dorion (Canadá) – Lectura en español por Mónica Tracey

Lourdes González Herrero (Cuba)

Yutaka Hosono (Japón) – Lectura en español por Julio Salgado

Darío Jaramillo Agudelo (Colombia)

Adnan Özer (Turquía) – Lectura en español por Víctor Redondo

Antonio Gamoneda (España)



Coordinación general: Graciela Aráoz
Asesoramiento: Hugo Padeletti
Coordinadora ejecutiva: Claudia León
Comisión organizadora: Poly Balestrini y Juan Pablo Bertazza

Colaboradoras: Aldana Gaggero, Gisella Galimi y Laura López

Blog: http://www.festival depoesia. com.ar

c.e. info@festivaldepoes ia.com.ar


Prensa: María de Vedia Comunicación
Teléfonos: 4312-4196 / 4311- 4865 / 4304- 4696
Móvil: 15 5036-7857
prensa@festivaldepo sia.com.ar
Web site: http://www.mariadev edia.com. ar/
Fundación El Libro
Presidente: Horacio García
Vicepresidente: Héctor Di Marco
Directora de Ferias: Marta Díaz
Presidenta de Comisión de Actividades Culturales: Nelly Espiño


martes, 20 de abril de 2010

Feria Internacional del Libro de Buenos Aires

Una cita imperdible : 22 de Abril al 10 de Mayo 2010

La Feria del Libro de Buenos Aires ofrece conferencias, diálogos, mesas redondas, presentaciones de libros, talleres, firmas de autores y actividades para toda la familia.

La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires es la más grande de su tipo en el mundo de habla hispana. Es considerada como uno de los eventos culturales y editoriales más importantes de Latinoamérica; actuando como un lugar de encuentro entre autores, editores, libreros, distribuidores, educadores, bibliotecarios, científicos y más de 1.200.000 lectores de todo el mundo.

Desde sus orígenes en 1975, el encuentro se renueva en cada edición. Descubrí qué tiene para ofrecer en 2009.

Faltan dos días…
La Feria abre el 22 de abril

Invitados de renombre mundial, mesas redondas, conferencias, firma de ejemplares, cursos, presentaciones de libros, espectáculos y actividades para toda la familia.
¡Los esperamos para festejar con libros !!!!!



Inauguración oficial

Jueves 22 de abril de 2010 a las 18:30. El ingreso al acto es con invitación especial. Ese día la Feria abre al público a las 18:00, con acceso libre y gratuito.



Días y horarios

Fechas y horarios de funcionamiento

22 de abril al 10 de mayo de 2010:

* Jueves 22 de abril, de 18:00 a 22:00
* Domingos a jueves, de 14:00 a 22:00
* Viernes y sábados, de 14:00 a 23:00
* Sábado 1.º de mayo, en el Día del Trabajador, abierta desde
las 14:00 y por celebrarse La Noche de la Ciudad extiende su
horario de cierre hasta la 01:00




Valor de la entrada general

* Lunes a jueves: $12,00 (doce pesos).
* Viernes, sábados y domingos: $15,00 (quince pesos).

Entradas sin cargo


En los siguientes casos:

* El día jueves 22 de abril a las 18:00 la Feria abre al público, y el acceso es libre y gratuito. Esta entrada no es válida para ingresar al acto de inauguración.
* Todos los días: menores de 12 años acompañados por un adulto.
* Lunes a viernes: jubilados, pensionados, estudiantes, docentes y profesores, presentando su comprobante o carnet.
* El día sábado 1.º de mayo, la entrada será libre y gratuita a partir de las 21:00, con motivo de La Noche de la Ciudad en la Feria.

Beneficios

* Con la compra de una entrada el viernes 23, sábado 24 y/o domingo 25 de abril, se entregará una entrada sin cargo para ser utilizada exclusivamente el lunes 26 o martes 27 de abril.
* Descuento del valor de la entrada por compras al contado en un mismo stand por un monto superior a $120,00.

Lugar
La Rural, Predio Ferial de Buenos Aires


Cómo llegar a la Feria
La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires se realiza en La Rural, Predio Ferial de Buenos Aires, ubicada en el barrio de Palermo.

Dirección - Ingresos

* Avda. Sarmiento 2704, y estacionamiento
* Avda. Cerviño 4474, y estacionamiento

Principales avenidas

* Avda. Santa Fe
* Avda. Sarmiento
* Avda. Las Heras
* Avda. Colombia
* Avda. Cerviño
* Avda. J. F. Kennedy
* Avda. Del Libertador

Tren Metropolitano

Línea San Martín

* Estación: Palermo

Subte Línea D

* Estación: Plaza Italia

Líneas de Colectivos

10 - 12 - 15 - 21 - 29 - 34 - 36

37 - 39 - 41 - 55 - 57 - 59 - 60

67 - 68 - 93 - 95 - 111 - 118

160 - 161 - 188 - 197



Antes de la apertura al público general

Mañana miércoles 21 de abril a las 09:00 comienzan:
Jornadas para Profesionales del Libro


Para estar 1.º en los negocios

Editores, libreros, distribuidores, agentes literarios, gráficos, traductores, ilustradores, educadores y bibliotecarios participan de este gran encuentro de la industria del libro.
Jornadas Internacionales de Educación

20 años de búsquedas y propuestas

Mesas redondas, diálogos y paneles a cargo de profesores y especialistas. Se inauguran con un orador de primer nivel internacional, el Dr. Bernardo Kliksberg.
Reunión Nacional de Bibliotecarios

Una larga trayectoria y una mirada al futuro
Invitan a reflexionar acerca del pasado, presente y futuro de las bibliotecas en Argentina y otros países de América.


Invitados del exterior

Han confirmado su presencia el reconocido escritor italiano Alessandro Baricco, el colombiano Fernando Vallejo, los españoles Enrique Vila-Matas y Almudena Grandes, el novelista estadounidense John Katzenbach, el brasilero Vander Lee, entre otros.



Festival Internacional de Poesía

Del 25 al 29 de abril

Por quinto año consecutivo la poesía tiene un lugar de encuentro y de intercambio de voces en la Feria. Participan el poeta español Antonio Gamoneda, el japonés Yutaka Hosono y el turco Adnan Ozer, entre otros.

Encuentro del Bicentenario

26, 28 y 29 de abril

Dos conferencias magistrales, una a cargo de Ernesto Laclau y la otra dictada por Luis Alberto Romero y un panel de primer nivel formado por Antonio Cafiero y Enrique Olivera, que se proponen contribuir a la construcción de la cultura democrática, estimulando el encuentro, el respeto al disenso y la confianza en las instituciones. Tres jornadas para entender la Argentina de los pasados 200 años y vislumbrar horizontes posibles para los futuros tiempos.

Bienal Borges - Kafka

La Feria del Libro es uno de los escenarios elegidos para el desarrollo de la Bienal.

Se han programado una mesa redonda con intelectuales checos, un curso sobre los dos autores, una exposición fotográfica y la presentación de la Orquesta Sinfónica en el acto de cierre.
Bienal Borges-Kafka
Encuentro Internacional de Narración Oral

30 de abril, 1 y 2 de mayo

Se realiza bajo el lema Brindar historias y está dirigido a narradores profesionales, narradores aficionados, investigadores, escritores, editores, docentes y bibliotecarios.


Actividades educativas


Son siete actividades y están diseñadas para cubrir las necesidades específicas de capacitación de diferentes áreas educativas.

Académicos, docentes, periodistas, científicos, pedagogos, teóricos e intelectuales son convocados para participar en mesas redondas, talleres, diálogos y conferencias.

La inscripción permanece abierta de acuerdo con la disponibilidad de cupos.


Firma de escritores

Invitados por los expositores, los autores se presentan en los stands para firmar ejemplares de sus obras. Es uno de los principales atractivos de la Feria para quienes desean acercarse a su escritor preferido.


Seminario para Profesionales

Hoy finaliza esta actividad de capacitación coordinada por Roberto Igarza y destinada a profesionales del libro. El tema central es: El libro en la era digital y su relación con las nuevas tecnologías.


Expositores

Editoriales, distribuidoras y librerías de Argentina y del exterior, representaciones de países, instituciones culturales y educativas y medios periodísticos que participan.



Maratón de la lectura

3 de mayo a las 17:00

Bajo el título Argentina: Una aventura de 200 años este maratón se propone como una gran fiesta de textos del Bicentenario.

Visitas escolares

Los contingentes escolares de todos los niveles tienen acceso gratuito a la Feria, previa reserva de la visita.


Muestras Permanentes
© Juan, Serie El bosque invisible II

© Juan, Serie El bosque invisible

Se presentan exposiciones plásticas y fotográficas en los diferentes espacios de la Feria.

Espacio Cómic

8 y 9 de mayo

De la historieta al manga en la Argentina. Exhibición y venta de cómics e historietas. Firma de autores, cosplay y otras actividades especiales.

¿Qué carrera vas a seguir?

De lunes a viernes, a las 14:30

Jornadas sobre la Vocación, la Capacitación y el Empleo.
Patio Infantil

Este espacio cuenta con una biblioteca, un patio de juegos y ofrece múltiples actividades para niños entre 4 y 12 años.

DEL AUTOR AL LECTOR

El encuentro, que desde sus orígenes en 1975, se renueva en cada nueva edición.



Lema de la 36.ª Feria
El lema o tema convocante, sirve de guía para el desarrollo de las actividades editoriales y actos culturales de la Feria.


Festejar con libros 200 años de historias

Ésta es la Feria del Libro del segundo centenario y en estos 200 años los libros han cumplido un rol fundamental en la creación de nuestro país y apostamos a que lo seguirán cumpliendo en el futuro. “Feria” y “fiesta” son dos palabras que se asocian naturalmente, en el año 2010 festejamos con libros el comienzo de una historia que empezamos a escribir hace 2 siglos y cuya escritura llega al presente. Esperamos que en los pasillos y stands continúe el diálogo entre los distintos libros con sus lectores y con la riqueza que produce la libertad.

Motivos 36.a Feria - Manuelita
Motivos 36.a Feria - Martín Fierro
Motivos 36.a Feria - Heroes
Motivos 36.a Feria - Rayuela
Motivos 36.a Feria - Tigres

La campaña publicitaria de este año recrea ilustraciones referidas a autores clásicos argentinos. El Martín Fierro, de José Hernández; El oro de los tigres, de Jorge Luis Borges; “El dragón y la princesa” de Sobre héroes y tumbas, de Ernesto Sabato; Rayuela, de Julio Cortázar, y Manuelita la tortuga, de María Elena Walsh son los libros elegidos para la campaña visual de la Feria. Son cinco emblemas de la literatura argentina cuyos autores han marcado una época y dejado un legado cultural invalorable. La intención es homenajear no sólo a estos cinco escritores, sino también a todos los hombres y mujeres que en estos dos siglos nos entregaron su talento.


NOTA: PARA MAS DETALLES, CONSULTAR:

http://www.el-libro.org.ar/internacional/general/#entrada