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lunes, 10 de febrero de 2014

DINAMARCA: Zoológico sacrifica a jirafa sana por cuestión genética; causa indignación.- ASESINATO SIN NINGUNA NECESIDAD !!!!


El zoológico de Copenhague argumenta 

que tenía que evitar problemas de 

consanguinidad; no aceptó propuestas 

alternativas y dio los restos a los leones
















BERLÍN, 9 de febrero.- Alegando que era necesario para evitar la consanguinidad, el zoológico de Copenhague sacrificó el domingo a unajirafa sana y dio sus restos a los leones ante la mirada de los visitantes,ignorando ofertas de dinero, firmas de miles de personas y ofertas de otros zoológicos para salvar al macho de dos años.
El centro ha asegurado que sacrifica entre 20 y 30 animales de media al año para que las poblaciones que mantienen se conserven sanas.
El vocero del zoológico, Tobias Stenbaek Bro, dijo que 'Marius' fue sacrificado con una pistola neumática y que su carne sirvió de alimento para los carnívoros del propio centro. Los visitantes, entre ellos niños, fueron invitados a ver mientras la jirafa era destazada y su carne arrojada a los leones.
El zoológico argumentó que sacrificó el animal en seguimiento de las normas impuestas por la asociación de zoológicos de la Unión Europea, a fin de evitar la consanguineidad.
El caso provocó una ola de protestas en línea y un nuevo debate sobre las condiciones de los animales en los zoológicos. Antes de que la jirafa fuese muerta, una petición en línea para salvarla había recibido más de 20 mil firmas.
El vocero dijo que el zoológico permitió a los padres decidir si los niños podían ver el destazamiento del animal como una exhibición de conocimiento científico sobre animales.
De hecho estoy orgulloso porque creo que le dimos a los niños una enorme enseñanza de la anatomía de una jirafa, que no habrían visto en una foto", dijo Stenbaek Bro en entrevista telefónica con The Associated Press.
El portavoz agregó que el zoológico recibió la recomendación de sacrificar la jirafa por la Asociación Europea de Zoológicos y Acuarios (EAZA, por sus siglas en inglés) debido a que en el programa de cría de la organización hay una abundancia de jirafas con genes similares.
El vocero agregó que pertenecer a la EAZA no es obligatorio, aunque la mayor parte de los zoológicos responsables pertenecen a la organización, que trabaja para conservar la biodiversidad.
Stenbaek Bro añadió que el zoológico rechazó ofertas de otros centros de animales e incluso medio millón de euros (680 mil dólares) de un particular que quería comprar al animal.
La organización Animal Rights Sweden (Derechos de los Animales en Suecia) dijo que el caso simplemente puso de relieve lo que hacen los zoológicos regularmente con los animales.
No es ningún secreto que los animales son asesinados cuando ya no hay espacio, o si los animales no tienen genes que son lo suficientemente interesantes", dijo la organización en un comunicado. "La única manera de parar esto es no visitar los zoológicos", agregó.
Señaló que algunos zoológicos trabajan para preservar las especies de animales, pero nunca a individuos.
Cuando las lindas crías de animales que atraen a los visitantes crecen, ya no son tan interesantes", dijo.

jrr

miércoles, 21 de julio de 2010

Ian Welden desde Copenhague, Dinamarca: "Cerros y Cerras de Chile"

Cerros y Cerras de Chile


Tu sabes quizás, que aquí en Dinamarca no hay cerros ni montañas.
A lo más, colonitas ingenuas e inocentes.
La última vez que estuve en Chile, sus cerros me impresionaron el alma.
Como si fueran seres vivos y autónomos.





Cerra mijita rica

Cruzando Calle Bandera
me topé con una cerra maravillosa.
Ojos llenos de estrellas solitarias
y su loma suave como la redondéz de la luna.


Era una cerra diosa del Diciocho de Septiembre,
dedales de oro en su follaje verde
y bordados de yuyos en sus faldeos.

Cerra mijita rica! le grité
tomándola de un brazo
acompañándola Calle Bandera arriba
donde me abrió su puerta.

Tras esa puerta iniciamos sin preámbulos
el ritual de la cerra y el escalador.
Trepando,
enterrando mi cara en su sima
lamiendo, horadando y gimiendo.





Cerro maricón

Pequeño y alegre
cuan solcito recién lavado
voy dando saltitos calle abajo
para juntarme con mi mamá

Bolsillos llenos de preguntas
y en mis manos
una fé incondicional en la vida.

A la vuelta de la esquina
y de un zarpaso magistral,
un cerro negro como un gato
me hizo despertar





Cerro magnífico

Yo soy un cerro chileno.
Pasa tus manos por mi lomo y verás.
Soy desscendiente del gran caimán prehistórico.
Yo soy un cerro chileno.

Soy arisco y traidor
Pero dulce y fiel cómplice.
Niños vienen a jugar sobre mi
mientras sus madres rien y conversan.

En mi se esconden amantes locos
satisfaciendo sus mas osadas pesadillas
y asesinos caminan por mis recodos sudando sangre
y estudiantes y poetas buscan mi cima
para matarse.

Yo soy un cerro chileno.
Pon tus oidos en mi vientre
y escucharás.


Cerro en mi espalda

Un cerro se me acerca
y se encarama de un salto en mi espalda.
Ahora ando contento por ahi,
jorobado.
cruzando tajamares fantasmas
reflejándome en las vitrinas nocturnas
de La Alameda
orgulloso.




La cerrita inconsolable

Una cerra muy jóven
ingenua, solitaria y necesitada de amor,
cayó entre mis dedos.

Yo la acepté
la quise y la consolé
para despues con estos mismos dedos
tirarla a la calle.

Y tanto fue el amor que le di
que jamás ha podido olvidarme.
Loca de desconsuelo
anda por las calles y acequias
gritando mi nombre.

Y yo, ya tan viejo y tan solo
me muero
sin tener idea de esto.


Cerro conchesumare

Con la cabeza metida entre las manos
caminé llorando
emitiendo ruiditos propios
del estudiante en pena.

Un cerro conchesumare
me agarró a puro combo sucio,
me robó los libros, chaqueta y zapatos
y me dejó por ahí escupiendo dientes.
Ergo, la necesidad existe
me sorprendí pensando
intendando ponerme de pié.



Cerra mamá

Voy arrancando de mi mismo
una siniestra noche Santiaguina
cuando una espeluznante cerra gigantezca
me sale al paso.
Cabellera de medusa y un biberón en sus manos
me instala en el bus número 50
y me manda para la casa.


Cerro Compadrito Buena Persona

Allá abajo en el ultimo recodo de la nación, donde lunas y soles y nieves
y generosos puñados de estrellitas picadas finas y poderosas cucharadas
de vientos australes se cuecen a fuego lento sobre una viejísima estufa
a carbón de Lota, el Cerro Compadrito Buena Persona (cerro de gran
reputación local) nos admitió en su reino.

Anfitrión perfecto, desenrrolló a nuestros pies una alfombra de hierbas
buenas y cubrió con respeto nuestras peripecias eróticas con araucarias
milenarias y rojísimos copihues.

Nos invitó a cenar maquis y piñones y nos dió de beber misteriosos vinos
afrodisíacos de vertientes cuyas raíces nacen en los intestinos de la luna.

En profundo silencio sagrado y ya satisfechos de tantos placeres carnales,
bajamos cuidadosamente de su lomo.
Gracias Cerro Compadrito Buena Persona.





Ian Welden

Valby, Copenhague.
ian.welden@mail.dk





BIOGRAFÍA DE IAN WELDEN

Ian Welden, Santiago de Chile 1948.


Licenciado en comunicación de masas y artes gráficas en la Universidad Técnica de Santiago (1969 - 1973)

En 1974 se radicó temporalmente en la cIudad de Barcelona, España, donde trabajó como intérprete y radio operador a bordo de un barco de investigaciones geológicas del el suelo marino del mar Mediterráneo.

En 1975 se asentó definitivamente en Copenhague, Dinamarca, donde ha trabajado en los campamentos para refugiados políticos y de guerra de la Cruz Roja danesa.

Aquí dirigió la revista de poemas y cuentos REFUGEE VOICE, (LA VOZ DE LOS REFUGIADOS), 1986 - 1996 y desempeñó un cargo de mediador entre miles de refugiados de muchísmos países del mundo y el Ministerio de Justica danés.

Actualmente prepara la publicación de su libro CRÓNICAS NÓRDICAS en la editorial chilena EL TALLER y que seguramente verá la luz en el mes de diciembre 2010.





lunes, 14 de junio de 2010

Ian Welden, multifacetico artista plástico, escritor y poeta chileno, desde Dinamarca

CRÓNICAS NÓRDICAS

Ian Welden



EL VIEJO EN EL EXILIO
Y EL EJÉRCITO DE LA DICTADURA BANCARIA DEL NORTE & Co.

Por ser viejo
gris, canoso,
aficionado a los crepúsculos
fiel amante de subversiones
y eterno estudiante de la vida,
el Ejército de la Dictadura Bancaria
del Norte & Co. (EDBN & Co.)
me ha destituido y privado
de todas mis habilidades
privilegios y ocupaciones
tales como hilar sombras de colores
amar con ángeles en las esquinas obscuras
o liberar a viejas almas de sus tumbas
en las gélidas y oscuras tardes árticas

Sin embargo desafío al EDBN & Co.
y oculto en estas noches poderosas
grito auxilio encaramado en los icebergs
lanzo fuegos artificiales
bailo cuecas y tangos
rock y ballet
canto Gracias a la Vida a todo pulmón
y las sombras y los ángeles y las almas
se han aliado conmigo
trayéndome misteriosos mensajes
solidaridades y declaraciones de amor
desde lejanas tierras cálidas y melancólicas
en verdes botellas de náufragos.
Me siento entonces aquí
a esperar mi rescate final
mientras reviso mi bitácora nórdica.


LOS CAMIONCITOS HELADEROS

Cuando las familias nos reunimos a cenar
alrededor de la luz de una vela de sebo
de acuerdo a la milenaria tradición nórdica
se escuchan desde las calles desoladas
los melancólicos tilín tilín
de los camioncitos heladeros.

Los niños se sublevan inmediatamente
los viejos arrojan lejos sus tenedores y cuchillos
y las multitudes del continente
las islas y los fiordos
pierden la compostura
saliendo a los caminos a comprar helados
bajo las fieras tormentas de hielo y nieve.

Por un momento mágico
las ciudades y pueblos se iluminan
las iglesias campanean enloquecidas
las botellas de aguardiente son descorchadas
y todos bailan al son de las orquestas folklóricas
mientras que los choferes de los camioncitos
olvidando la naturaleza de su oficio
regalan a manos abiertas
los incomparables helados escandinavos.

Y luego regresa el silencio y la oscuridad
las velas son encendidas
y los cuentos de las abuelas
vuelan como hada madrinas
alrededor del placentero fuego del hogar.

Los camioncitos heladeros vuelven a sus casas
con sus tilines ya cansados
sin helados ni dinero
pero satisfechos de haber cumplido
una vez más
tan patriótica labor social.


SOLEDADES

He vivido en este edificio más de cincuenta años
y aún hay personas incógnitas para mi. Cincuenta años!

El Milico

Dicen las malas lenguas
y las buenas también
que la soledad por estos parajes
es una virtud,
una bendición de Valhalla.
El Milico es un viejo octogenario
altísimo y flaco como una jirafa
que vive solo como un alma
en el aún mas solitario séptimo piso
de mi noble y centenario edificio
sin ascensor.
Y este sonriente individuo
aún colorín y fresquito
como una zanahoria
sube y baja los peldaños
a gigantescos pasos de parada militar.

Nos saludamos cortésmente por las mañanas
y se va marchando ágil
cual dueño de algún mundo
hasta desaparecer en el horizonte escandinavo.

Siempre va consigo mismo
jamás lo he visto acompañado
no conozco su nombre
no tengo idea a dónde va
ni de donde viene
y menos su razón de vivir.
Dónde estará su familia giraffidae?
Cuándo morirá este insólito mamífero artiodáctilo?


El Ciclista Solitario

Arrastrando su oxidada bicicleta
y con su pesado bolsón
colgando de un hombro
El Ciclista Solitario va y viene
por las calles del barrio
con sus mechas rubias
cubriéndole la cara
y el peso del universo
sobre sus espaldas.

Nos encontramos muchas veces
en los recovecos y placitas del barrio
y le hago una seña con la mano.
El agacha la cabeza
me mira desconcertado
y sigue su camino.

Hay veces en que pienso
que no existe.


La Chancha

En el segundo piso
del edificio del frente
vive La Chancha.

Me observa silenciosa
desde su balcón.
Con su tez rosada
color de cerdo a punto de morir
sus ojos de vidrio azul
y su hocico rojo y severo
elige con asombrosa precisión
los momentos en que salgo de la ducha
o estoy con mi amada en el sofá
y nos levantamos
desnudos y riendo felices
por la gélidas mañanas nórdicas.

No sé su nombre
ni sus porqués
ni sus comos.

Jamás la he visto junto a otro ser humano.
A veces la encuentro en el supermercado
cargando cajas de cerveza en su carrito
y pasa indiferente a mi lado
oliendo a viejo sudor
y whisky barato
ignorándome
como si yo fuera un fantasma.


La Muerte

Con su pesada sotana negra
su sombrero de alas anchas
y su cuello blanco impecable
sale a las calles
solamente por las noches
como la muerte
deslizándose como una sombra anónima
pegado a los muros
cual molusco
o como una figura siniestra
escapada de un film de Ingmar Bergman.

Vive arriba en el segundo piso
yo vivo en el primero
y durante cincuenta años Dios mío
he escuchado sus pisadas inquietas
caminando de aquí para allá
de allá para acá
hasta el amanecer.

He divisado su rostro inexpresivo
pálido como una sábana de hospital.
No saluda
no sonríe
bailará?
Soñará?
Tendrá un nombre y un apellido?
O por lo menos
una medallita para este pecador,
padrecito?



LA GRAN INVASIÓN

En los últimos tiempos
del siniestro gobierno
del Ejército de la Dictadura Bancaria
del Norte & Co.
sucesos extraños
comenzaron a ocurrir
en el universo.
Señales misteriosas en los cielos nocturnos
descomunales letreros de neón en las estrellas
voces poderosas provenientes
de las atareadas galaxias
y objetos musicales luminosos y estridentes
no identificados
tocando la novena sinfonía de Beethoven.

Todo esto incitaba al pánico
al vicio y a la descompostura.

Temblaron también los cansados pilares
de las plácidas sociedades de bienestar
y en las otroras sonrientes y amables ciudades
reinaba el caos la violencia
y la traidora indiferencia.

Qué hacer Thor nuestro? Qué hacer?
era la pregunta cotidiana.

Pero hoy Thor ha contestado.

Las Valkirias
fuerte y hermosas guerreras rubias
fieles combatientes bárbaras
hijas de Odín,
secretario de Thor,
han salido alharacas y vehementes
desde sus misteriosos y obscuros bosques
invadiendo todo el territorio escandinavo.

y andan por aquí ahora
entre rascacielos y carreteras
en sus cabalgaduras magníficas
repartiendo Hidromiel a la población.

Traído directamente de Valhalla,
este producto relajante y euforizante
ha logrado tranquilizar hasta a las ratas
y los nórdicos se abrazan y besan nuevamente
así como lo hacían en las navidades.

Los enanos, expertos en metalurgia
han salido de sus cavernas ancestrales
para construir nuevas escuelas y hospitales
y reparar los milenarios puentes y caminos.

Los intrépidos y traviesos Elfos y Gnomos
han trepado desde sus tumbas y cementerios
para deshacerse de las toneladas de basura
acumuladas cual esculturas modernas y hediondas
en las esquinas de las bellas ciudades.

Y los Jotuns, seres gigantescos y monstruosos
pero sumamente sabios y dulces
han salido nadie sabe de donde
a administrar los servicios públicos
y a poner fin al EDB del NORTE &Co.

Ya no se ven ni se escuchan
los temerosos signos en los cielos
y los súbditos entregan mansamente a los Jotuns
sus armas y sus vicios.

Los nórdicos hemos regresado
a nuestras tiernas ocupaciones
tales como encender velas
amar a nuestros amores
y regalonear a los pequeños.

Y las Valquirias desaparecen
en sus oscuros bosques milenarios,
los Enanos vuelven a sus abrigadas cavernas,
los Elfos y Gnomos a sus fríos cementerios
y los Jotuns, dulces y poderosos como la Hidromiel
andan aún por aquí, lachos como gatos en celo,
de la mano de nuestras hijas.


LA VISITA DE FREYA

Con las narices metidas
en nuestros propios asuntos
la vida transcurre y transcurre
como suele hacerlo la vida.

Pero qué tontos podemos ser a veces
nosotros los seres humanos.

La paz y tranquilidad
que reina ahora por estos lares
se ha transformado en fatal aburrimiento
y hemos perdido tantas cosas bellas
tales como la sensualidad, el erotismo
la ternura y la intimidad.

Tenemos sí promiscuidad y fornicación
y orgías y bacanales en las navidades
y semanas santas.

Pero no la cálida
fértil
contagiosa
semilla de La Intimidad..

Debe ser por eso
que Freya anda por aquí.

Entró a nuestros reinos
una madrugada del 1 de mayo
su cumpleaños número mil
en su carruaje de madera de roble
tirado por dos gatos misteriosos
cuyos nombres nadie conoce
e instaló su cuartel general
al lado de la estatua de la Sirenita
en el neblinoso Puerto de Copenhague.

Diosa de la felicidad, la primavera
la fertilidad y el acto sexual
esta mujer dorada y preciosa
y de un genio violento y brutal
cual huracán desenfrenado
llamó de inmediato con su voz de trueno
a la Primera Reunión Nórdica del Amor.

Reyes y reinas y ministros
y ministras
se han apresurado vanidosamente
a acudir al llamado

Pero la diosa los ha increpado duramente
por egoísmo
deslealtad
elitismo
ostracismo
clasismo
narcisismo
amoralismo
cinismo
mentira
hipocresía
flojera
robo
soberbia
y tal vez amoralidad.
Pero sobre todo
por incompetencia y hurto.

Tanta fue su ira
que su collar de ámbar
regalado por Thor
se hizo añicos
y su voz se escuchó no tan sólo
en los reinos nórdicos
sino en todo el sistema solar..

Los ladrones incompetentes
huyeron despavoridos
a esconderse en sus palacios
y Freya se fue por los caminos
contagiando su intimidad
a diestra y siniestra
como si fuera
una benigna epidemia incurable.

Ahora que se ha ido
nosotros los mortales de cada día
nos atrevemos a reír en las iglesias
saludar a los vecinos
cantar a todo pulmón en las calles
y decir "te amo" sin avergonzarnos.



TUS OJOS EN LAS PLAYAS DE HIELO

Extraño sus ojos
jamás vistos de frente.

Por estas playas de hielo
voy tarareando alguna melodía
perdida en el reloj de arena.

Ojala la escuche por allá abajo
tan lejos.

Aquí se siente el canto de la sirena
lejano
como un lamento
lanzado al azar.

La niebla me hace desaparecer
y crea espejismos de ella.

Yo soy ahora el Norte
y ella el fin.

O seré yo el comienzo
y ella el Sur?

A quiénes estaremos engañando?


EL DILEMA

Terminados ya los disturbios,
y los dioses y los humanos
cada cual en su lugar,
camino a casa
por esta ciudad que amo
y saltando de una isla a otra
como un niño jugando al luche
mi almohadillita de lentejas
cae a los pies de la solemne estatua
de Hans Christian Andersen.

Despierto de mi embrujo
y miro alrededor.

El sol de la temprana primavera
las gigantescas vikingas doradas
las banderas rojas con cruces blancas
los cisnes cruzando ordenadamente la calle
el policía azul dirigiendo el tránsito
los inmigrantes multicolores
la reina comprando sin guardaespaldas
los edificios de los siglos XVI y XVII
y las maravillas arquitectónicas de Utzon
me roban el corazón.

Pero de pronto
me siento como un traidor.

Mi otra amada
allá abajo en el fin del mundo
donde los barcos caen a los abismos
los cachalotes vuelan entre las nubes
los cerros y cerras se aman locamente
las banderas son tricolores
su estrella blanca y solitaria
queriendo escapar entre las multitudes
las mujeres morenas cual cochayuyo
se llaman Rosa, Bárbara
Consuelo o Esperanza
y mi madre la cordillera
aún llora por mi ausencia.


EL PRÍNCIPE

Cuando cae la noche
con su niebla inhóspita
y los lobos aúllan
en las ciudades temerosas
aparece la trágica figura
del príncipe solitario
los fines de semana.

Arrastrando su ropaje gris
y su patética figura arcaica
por las calles eléctricas
los bares, cafés y discos,
las juventudes bellas y eufóricas
se apartan de él con horror
porque hiede a larvas y muertes.

Y se va por los cementerios
murmurando incoherencias
preguntándose atormentado
acerca de la existencia
o la no existencia
con el sonriente cráneo amarillo
entre sus manos tan solas.




HANS CHRISTIAN ANDERSEN EN LA OBSCURIDAD

Qué extraño como se viene la primavera
brotando de las nieves eternas
rodando cual carnaval de flores
o como un circo caminante
embrujado y encantado
jamás pintado por Chagall.

Se acuerda de los circos
Don Hans Christian?
Usted con sus siglos ya helados
aquí en su oscuridad?

Piensa aún en los payasos
que lo hacían reír
y sus gritos de alegría
y esperanza?

Sólo se acuerda del invierno
Don Hans
y de noches traidoras
como esta
su amante fiel
en las navidades silenciosas
y cumpleaños vacíos.

Y de las sonrisas de los niños
corriendo invisibles
por los pasillos estériles
de su casa de reposo.



EL FRÁGIL ENCUENTRO

Por ahí
entre mis sueños estrafalarios
mis almohadas de hielo azul
apareces tú
dulce como un hogar
cansada por tu viaje
desde los pies del planeta
hasta mi lecho norteño.

No alcanzo a tocarte
y ya te has ido
con tus maletas
y sonrisas y rosas
de regreso a tu cama sureña
y a tus propios sueños estrafalarios
tus alegres tres marías
y tu misteriosa cruz del sur.

Y me quedo tan solo
entre las locas montañas de hielo
con los lejanos rugidos de Freya
el sabor de los besos de las Valkirias
y una triste copa de Hidromiel
para seguir esperando mi rescate final.


Ian Welden

Copenhague.
ian.welden@mail.dk

FUENTE: recibido directamente del autor, al que agradezco y felicito.
Lic. Jose Pivín






jueves, 18 de marzo de 2010

Ian Welden desde Copenhague, Dinamarca: "Los Hombres tambien lloramos"





Milagro
LOS HOMBRES TAMBIÉN LLORAMOS
"Tiene mi corazón un llanto de princesa
olvidado en el fondo de un castillo desierto".
Tengo miedo


Pablo Neruda


Me llamo Juan Valdés y soy un modesto refugiado que llegó a Dinamarca en la década de los años mil novecientos setenta huyendo de las hordas violentas y prepotentes que de pronto surgieron desde la entrañas más oscuras de mi patria, usurpando nuestro orgullo y encarcelando, asesinando y expulsando al destierro a todos los que nos opusimos a sus pesadillas.Caminé muchos años por las calles de este tranquilo y generoso país buscando algún lugar donde descansar mis huesos apaleados y desempacar las escasas pertenencias y recuerdos que logré rescatar en mi huida.Cuando llegué finalmente al barrio de Valby, ciudad de Copenhague, hace tantos años atrás, ya andaba Brian Svendson por aquí cometiendo crímenes y ofensas. Era un niño sueco de aproximadamente diez años de edad, piel rosada como la de los cerditos, ojos azules muy dañinos y cabellos color naranja. Casi un gigante en comparación con los otros pequeños de este pacífico suburbio de gente silenciosa y trabajadora. Su pasatiempo favorito era aterrorizar a sus compañeros de juegos con golpes, amenazas y extorsiones e insultar escupir y hasta golpear a sus profesores. Cuando un día me robó la bicicleta fuí de inmediato a su casa para hablar con sus padres, encontrándome con la triste sorpresa de que no los tenía. Ambos habían muerto en cárceles suecas, derrotados por el alcohol, la heroína y la prostitución, según me contó el parco verdulero de la esquina de mi calle.Tenia sí una abuela cruel y prepotente. Los rumores decían que azotaba constantemente a su nieto con la hebilla de metal de su cinturón de cuero y lo privaba de amistades y de ir a la iglesia los domingos Ante mi queja del robo se rió en mi cara llamándome "cerdo de mierda" y me cerró la puerta en las narices. Sintiéndome impotente y humillado por el cruel insulto y por mi condición de extranjero pobre e indefenso intenté olvidar el asunto. Pero en el futuro las paradojas de la vida me lo hicieron recordar de manera irónica y brutal. Muchos años después de ese incidente, Brian Svendson aun vivía en Valby. Se había convertido en un delincuente peligroso. Un verdadero gigantesco vikingo monstruoso y temible. Con sus ojos malignos como los de una serpiente siempre a punto de morder y su colorada cabellera afeitada, sus tatuajes azules desteñidos por los años y su boca burlona en ese inmenso rostro cubierto por profundas cicatrices, era un demonio escapado del mismo infierno. Asaltaba pequeños negocios con su ya tristemente célebre navaja automática y se emborrachaba en las tabernas locales provocando tumultos y riñas violentísimas. La policía lo había detenido en muchas ocasiones pero las leyes de este país lo mantenían libre en las calles bajo vigilancia. Aún no había matado a nadie decían. En las madrugadas sus alaridos de bestia enloquecida y herida se escuchaban por todo el barrio. "Soy inmortal! Soy Lucifer el todopoderoso y he venido desde el fuego eterno para hacerlos pagar! Malditos daneses! Soy invencible!" Había que bajar los ojos e intentar pasar desapercibido cuando uno se encontraba con él en los obscuros recovecos y callejones del sector. Brian jamás me había molestado o golpeado como era su costumbre hacerlo con otros vecinos. Incluyendo a mujeres, niños y ancianos.Siempre nos habíamos observado con cautela cuando nos encontrábamos en las obscuras y nevadas callejuelas del barrio. Yo le tenia miedo por supuesto y él lo sabía. Pero también existía algo parecido a la empatía entre nosotros. Supongo que algún instinto, algún dolor lejano de desarraigo nos acercaba. Acostumbraba llevar libros de poesía en una bolsa de plástico que leía sentado en un banco de la placita, hediendo a ira y soledad. Jamás le conocí amigos.Tenía un apodo que usábamos en secreto para referirnos a él entre los habitantes de Valby: El Cerdo Sueco . Supongo que ya lo sabría y se avergonzaría profundamente. Apodar de cerdo a alguien en Dinamarca es una ofensa denigrante y gravísima. Y yo ya lo había experimentado en mi propio ser. Por las noches rondaba con un tarro de pintura y una brocha escribiendo una amenazante consigna roja como la sangre en los blancos muros del barrio: "BRIAN JAMÁS LLORA! ATACA!" Y en las nevadas aceras matutinas un hilo colorado conducía indudablemente hasta la puerta de su inmundo departamento. En esas ocasiones yo creía ver el viejo fantasma de su abuela ya muerta montada en una escoba y graznando como un cuervo sobre los techos del barrio. Una noche fatal el Cerdo se extravió en los laberintos de su propia naturaleza patológica y agresiva. Yo dormía tranquilamente soñando con las ariscas cordilleras de mi país cuando desperté sobresaltado con gritos provenientes del departamento de mi vecina Eva. Eran urgentes rugidos de hombres luchando, entre los cuales reconocí de inmediato los bestiales alaridos de Brian. Me vestí rápidamente y salí al pasillo. Cinco enormes guardias uniformados y armados con lumas intentaban sin mucho éxito pacificar al gigantesco sueco. Afuera en la calle un grupo de paramédicos atendían a mi vecina quien yacía llorando desconsolada y sangrando en una camilla de emergencia al interior de una ambulancia. Brian había amarrado a Eva a una mesa y había intentado violarla luego de haberle propinado una paliza que casi le destrozó la cara. Algún vecino anónimo dió la alarma y la eficaz policía danesa llegó rápidamente impidiendo que la solitaria anciana fuera asesinada.Yo era el único vecino presente durante el arresto. Por primera vez me atreví a dirigirle la palabra al Cerdo."Hijo; se acabó tu libertad para siempre. Usa este largo tiempo que te espera para llorar. Ya no más para atacar y causar sufrimiento...""Brian no llora; ataca!" Respondió con la voz asustada y quebrada de un niño muy pequeño. Me miró unos segundos con pavor y angustia. Su mueca burlona había desaparecido y tenía minúsculas pero auténticas lágrimas en los ojos. Después de algunas semanas Eva regresó ya recuperada del Hospital del Reino. Como no tenía familiares ni amistades el estado danés le puso dos enfermeras a su entera disposición para que la cuidaran y acompañaran. La misma noche de su llegada me invitó a celebrar su retorno con unas viejísimas y polvorientas botellas de vino chileno. Las bebimos en silencio haciéndolas durar hasta el amanecer, como si se tratara de alguna ceremonia religiosa.Y los vecinos de Valby reanudamos nuestras rutinas y quehaceres como siempre en silencio, bajo la nieve y sobre el hielo. No hablábamos del Cerdo pero tristemente sentíamos algo parecido a la nostalgia o a la compasión en nuestros corazones.Y hoy me llegó la carta:

Sr. Juan Valdés, Valby 2500
Copenhague, Dinamarca

Hola señor Juan,

He aprendido
que cuando las mujeres lloran
lo hacen en silencio.
Ocultan sus lágrimas en pañuelitos blancos
junto a otras mujeres en pena.

Cuando los hombres lloramos
lo hacemos solos
y desencadenamos violentos diluvios de agua salada
y alaridos de bestias salvajes perdidas en las noches.

Y sin embargo ese llanto de mujeres
con sus coches y bebés también llorando
cambian al mundo con mayor fuerza
que nuestros gritos y golpes y volcanes en erupción.

Aquí en la cárcel yo lloro en el baño
solo y bajo llave
como las mujeres, en silencio,
para que los otros hombres no me vean.

Por favor no le cuente esto a nadie.

Atentamente
Brian Svendson´
El cerdo sueco
Penitenciario Central
Dinamarca.


Autor: Ian Welden
ian.welden@mail.dk

Ilustración de Maritza Álvarez
maritza_alvarez_vargas@hotmail.com

http://maritza-verbal.blogspot.com

domingo, 21 de febrero de 2010

Ian Welden desde Copenhague, Dinamarca


Milagro
LA VENGANZA DE LA PALTA



Hacía tiempo que la venía contemplando. Estaba ahí en la
vitrina del mercado entre muchas otras frutas y verduras,
verdecita ymadurando tranquila como una adolescente en
celo. Finalmente decidí comprarla. La lleve rápidamente
a mi casa y la ataqué desesperado con mi magnífico cuchillo
de cocina.
Sólo quedaron el cuesco y las tristes cáscaras.
Planté la semilla con sumo cuidado en un macetero y la
puse al sol en mi ventanal junto a mis tres soberbios
rojos.
Al mes brotó un tallo minúsculo e ingenuo. A los dos meses
ya tenía pequeñas hojas.
A los tres meses se había transformado en un bello arbol
de un metro de altura.
Y ahora que ha transcurrido un año me arrepiento
profundamente de haberme enamorado de ella.
La monstruosa criatura no me deja caminar por la casa.
Ha invadido todos mis viejos rincones. Devoró a mis amados
cardenales. Sus raíces se arrastran por mis pisos, mis muebles,
mi cama y mis mantas. Debo dormir a la intemperie de pié en
el balcón.
Y acumula arena polvo y tierra. Mi alfombra está cubierta de
hierba silvestre y han brotado nuevos árboles. Pequeñas
manadas de búfalos, jirafas y leones pastan en mi cocina.
Dos diminutos seres humanos, un macho y una hembra,
deambulan por un jardín exótico y muy hermoso. Están
totalmente desnudos. Él es alto y tiene músculos muy
abultados y visibles.
Su cuerpo está cubierto entero por vello oscuro. Ella es
pálida y frágil y su figura voluptuosa es coronada por una
cabellera larga y dorada como los rayos de su diminuto sol.
Han aparecido nubes de vapor en el techo y de entre ellas se
escucha una muy clara voz masculina que le habla a la
pareja con una vocecita de trueno, muy severa, en un
idioma desconocido para mi.
Extrañamente la pareja se alimenta de frutas y verduras
pero jamás se acercan a un hermosísimomanzano que crece
en el centro del jardín cargadodedeliciosos frutos rojos
como rubíes.
Parecen no conocer el fuego ni tener noción de la muerte.
Son como dos niños candorosos y juguetones.
En el manzano vive una serpiente que se dirije
constantemente a la mujer. Me da la impresión de que
intenta seducirla. El hombreno se ha dado cuenta de esta
situación.
Las fieras y los humanos, las aves y los peces -porque
también ha aparecido un pequeño océano en este singular
mundo en mi departamento- viven en plena armonía. No
son agresivos y curiosamente parece que todos son
omnívoros.
Yo observo esto ahora atrapado en mi buhardilla.
Los humanos se han acercado al manzanito y se ha
establecido un dialogo entre ellos y la serpiente.
La hembra saca una fruta, come de ella y se la entrega
al macho.
Él termina de comérsela.
Oh! El cielito se oscurece y hay minúsculos truenos y
relámpagos y se escucha la voz severa desde las nubes.
Los humanos corren despavoridos y se ocultan tras una
frondosa higuera.
La voz se transforma en un rugido casi animal, como el
de un padre desobedecido y encolerizado.
Otro ser humanoide con pequeñas alas blancas y una
espada de fuego en sus manos persigue a la pareja y los
obliga a marcharse hacia un vasto sector árido y hostil.
Van llorando.
El ser alado se instala en la entrada del jardín y hace
guardia devorando a una hermosa palta.
Y planta con sumo cuidado la semilla en la tierra.

Ian Welden
Copenhague, Dinamarca.

ian.welden@mail.dk

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Ilustración de Maritza Álvarez
Villa Alemana, Chile.

martitza_alvarez_vargas@hotmail.com
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