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jueves, 14 de enero de 2010

Estación Poetas entrevista a Iñaki Echarte Vidarte coordinador revista literaria alex_lootz)






1. ¿Se vive de la poesía?



Desgraciadamente no puede vivirse de ella, o al menos no veo la manera. La poesía ayuda a vivir, eso es cierto. Quizás sea un refugio en el que nos ocultamos de la vida real, tan esquiva, desagradable, y al mismo tiempo, imposible de evitar. Podemos decir que es el lugar inevitable en el que acaban reunidos creadores y artistas.


2. ¿Quiénes son los culpables de haber vendido la idea mediática de"la poesía como un arte no rentable"?



Si la poesía no es rentable es porque tampoco es accesible. Cierta poesía, con un poco de másica, se comercializa sin problemas. Pero en general es un universo cerrado sobre si mismo. Quizás la razón sea la celeridad con la que nos movemos la que no nos permite centrarnos en algo. Teniendo en cuenta que la poesía necesita cierta concentración mental y un procesamiento posterior que la vida diaria y urbana muchas veces nos impide hacer. La música entra por los oídos mientras hacemos otras cosas. La poesía necesita una tranquilidad y un ritmo pausado que es difícil encontrar. Por otra parte si algo no se demanda y no es rentable es como si no existiera.


3. ¿Hasta dónde se conoce y es viable la Seguridad Social para un artista? Alguien conoce las leyes respectivas en cada país?



Que yo sepa un artista que trabaja por "amor al arte" y evita la

burocracia, no tiene relación con la Seguridad Social. Quizás debido a la concepción bohemia del artista para toda la vida, que genera ingresos hasta su muerte. Concepción equivocada, claro, ya que la mayoría de los artistas apenas reciben ingresos por sus obras.


4. ¿Cuál es la verdadera oferta del mercado editorial de la poesía? ¿Acaso la del bolsillo suicida del que escribe?



Para un poeta novel es difícil acceder al mundo editorial. Es más fácil si logras entrar en el circuito cerrado que habitan. Y aún cuando se consigue es un triunfo simbólico, que te hará más feliz, pero no más rico. Y si hablamos de autoedición la satisfacción crece al mismo tiempo que el agujero del bolsillo.



5. ¿Mueren muchos poetas en la acera de sus poemas, caídos del cielo de sus destinos como tu compañero Alex Lootz?



La vida de muchos artistas es terrible. Existen muchos poetas malditos; y sólo algunos de ellos son lanzados al estrellato del malditismo. Muchos acaban convertidos en iconos mediáticos. Caen en manos ajenas a olvidados. Y muchos necesitan una voz ajena y amiga, para ocupar el lugar que le corresponde. Esa es mi intención con la revista y con la figura de Alex.


6. ¿Cuál es el compromiso de un poeta con su realidad histórica?



Un poeta debe vivir su vida como pueda y como pueda permitírselo. Lo que ocurra a su alrededor sólo debe ayudarle a continuar con su vida y con su arte poético.


7. En varias épocas de la historia se han abiertos senderos de

contracultura contra el status quo deshumanizante, COMO fueron los surrealistas, los hippies, entre otros. ¿Qué contracultura debe proponer el gremio de poetas?



Los poetas son una contracultura en si mismos. Viven a contracorriente, apoyados en la realidad, pero refugiados en las palabras. Si pudieran se separarían completamente de la realidad. Si se pudiera alcanzar esa pureza poética, lograrían un status heroico. Pero las palabras, aunque salgan de la boca, apenas dan para comer.


8. ¿Hasta qué límite - vías de hecho y de discurso- se debe llegar para evitar los abusos de una sociedad desenfrenada y reality sobre los que escriben y hacen arte?



El artista debería vivir alejado de la sociedad actual, al menos

respecto a la sociedad financiera, ya que la vida diaria, cuando es compleja, impide la creación artística. Por desgracia se deben combinar ambas; el anverso y el reverso de la vida. Los poetas no pueden vivir siempre en su refugio, pero tampoco pueden renunciar a él.


9. ¿Es ser escritor una buena referencia ante una entidad bancaria?



Hay cosas que los bancos no pueden entender.


10. ¿Existe libertad de expresión?



Mientras se diga lo que los otros quieran oír, nadie pone problemas. Aunque también tienes que tener claro desde que lugar pronuncias cada discurso.


11. ¿Cuál es el sustento financiero de esta quijotada cultural

ALEXLOOTZ?



El proyecto alexlootz apenas mueve dinero. No tiene beneficios económicos. Y los pocos gastos que genera salen del bolsillo del coordinador del proyecto. Aunque si alguien quiere financiarlo de alguna forma, aceptamos donativos; hay muchas cosas que queremos hacer y que la falta de dinero no nos permite hacer.



fuente
:LA HOJARASCA-
http://www.escritoresyperiodistas.com/NUMERO26/poetas.htm



El pamplonés Iñaki Echarte publica 'Blues y otros cuentos'
editado por baile del sol , es el primer libro de relatos en solitario del escritor
Contiene una veintena de historias de personajes "destinados al fracaso, que están muy solos o que se sienten solos"


paula echeverría



El escritor pamplonés Iñaki Echarte, con su libro 'Blues y otros cuentos'.Foto: iban aguinaga





pamplona. Historias de personajes destinados al fracaso, que viven sus vidas buscando algo que no encuentran, o que quizá no existe -y ese quizá es motivo de angustia-; que caminan salvando las grietas de su existencia, y cuya intimidad se revela en las acciones más cotidianas, aparentemente más triviales.

Con esta atmósfera de fondo ha tejido Iñaki Echarte (Pamplona, 1977) los relatos del que es su primer libro en solitario, Blues y otros cuentos. Publicado por la editorial canaria Baile del Sol, contiene una veintena de historias que respiran universalidad, porque tocan temas atemporales -la soledad, el amor y el sexo, la muerte-, y también contemporaneidad porque esos temas se hacen patentes a través de personajes que encarnan la parte más descarnada del mundo hoy; aquella en la que cuesta hallar el rumbo, pero todavía más cuesta parar y dejar de buscarlo. "Son personajes que están muy solos o que se sienten solos. Están destinados al fracaso personal", cuenta Iñaki Echarte, pamplonés aunque residente en Madrid y lector de Raymond Carver y John Cheever, entre otros maestros del género del relato. Reconoce que su visión general de la vida "no es muy optimista, y eso influye a la hora de escribir. No es un libro muy optimista", dice de Blues y otros cuentos . La angustia, la soledad, son estados naturales en algunos de los personajes que plantea Echarte en sus historias, en las que reconoce que "hay partes autobiográficas, pero muy veladas". Blues y otros cuentos se estructura en 7 partes. Tres de ellas son trilogías: una ambientada en los barrios madrileños de La Latina, Lavapiés y Chueca, que cuenta las historias de tres parejas que se conocen en una noche; otra a la que los lectores llaman El Nadador y que acerca historias de superación, de descubrimiento personal y un monólogo "de un personaje que dice mucho más de lo que se cree que está diciendo", cuenta el autor; y una tercera "en la que un personaje cuenta tres muertes que le han impactado en su infancia: las de su hermano, su abuela y su mejor amigo". Las trilogías se completan con otros relatos sueltos de estructuras muy trabajadas, en unos casos monólogos que se cruzan con acciones cotidianas, en otros sólo diálogos...

Blues es el cuento que da título al libro, sobre "una relación fragmentada de una pareja de chicos". ¿Y por qué blues? "Porque blues es azul, es tristeza...", apunta el autor.

fuente http://www2.noticiasdenavarra.com/ediciones/2009/09/10/mirarte/cultura/d10cul67.1715386.php#

jueves, 27 de agosto de 2009

Hace 95 años Julio Cortázar nació en Belgica

La última entrevista a Julio Cortázar

Este miércoles (26/8) se conmemora una nuevo aniversario del nacimiento del escritor argentino. Poco antes de dejar el mundo de los mortales, Cortazar concedió su última entrevista a la Revista 7 Días que aquí reproducimos.








CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Este miércoles (26/8) se conmemora una nuevo aniversario del nacimiento del escritor argentino Julio Cortázar.

Considerado uno de los autores "más innovadores y originales" de su tiempo, el creador de 'Rayuela' y 'Bestiario', entre otras obras literarias, es comparado con escritores de la talla de Jorge Luis Borges, Anton Chejov o Edgar Allan Poe.

Julio Cortázar nacio el 26 de agosto de 1914 en la embajada argentina en Bélgica, sobre lo que relataría luego "mi nacimiento (en Bruselas) fue un producto del turismo y la diplomacia". Su muerte se produciría también lejos del país, en Paris, el 12 de febrero de 1984.

Poco antes de dejar el mundo de los mortales, Cortázar concedió su última entrevista a Alberto M. Perrone para la Revista 7 Días en ese mismo febrero.

A continuación dejamos el reportaje completo que reproduce el sitio el Historiador.


7 Días-¿Qué es lo primero que deberán conocer los argentinos?

Cortázar-Me parece fundamental que aquí, con la mayor velocidad posible, se normalice la información sobre Nicaragua y en general América Central y la cuenca del Caribe. Todo lo que se sabe esta parcelado, dividido, mutilado, ajustado a las conveniencias.... y a la presentación de los aspectos negativos y el escamoteo de lo positivo. En ese sentido estoy muy contento de haber publicado en España, un librito que ya me publicaron los nicaragüenses, que reúne todos los artículos que yo escribí sobre Nicaragua. Puede dar una idea un poco poética, pero literaria del proceso sandinista. Creo que hay que darles bibliografía a los lectores para que ellos hagan su composición de lugar y elijan, pero elijan con información y no simplemente porque los engañan. Aquí, durante tantos años, las opciones se han tomado sobre la base de mentiras; no hablemos ya de las Malvinas, no nos metamos en eso, pero respecto de Nicaragua… Además, sostengo que toda solidaridad con Nicaragua frente a los Estados Unidos, concretamente en este caso, es también una solidaridad con Argentina: defendemos América latina.

-¿Crees que lo que va a pasar con Nicaragua podrá servir de modelo para América latina?

-Los nicaragüenses, mis amigos de la Junta, porque yo conozco bien a todos los hombres de la Junta, dicen algo que a mí me entristece mucho. Dicen: es posible que Nicaragua tenga que sucumbir y ser totalmente destrozada para que de su experiencia y de su ejemplo salga un nuevo brote revolucionario en otro país de América latina. Es terrible pensar eso y yo no lo quiero pensar. Creo que si las manifestaciones de solidaridad internacional, que en alguna medida le frenan la histeria a Reagan, se intensificaran, se multiplicaran, entonces habrá posibilidades de un arreglo negociado.

-¿Tanto lo afectan a los Estados Unidos la situación de Nicaragua?

-Lo afectan artificialmente, en la medida en que Reagan y su equipo tienen histeria frente a la Unión Soviética. Es decir, todo lo ven en términos Este-Oeste, nunca lo ven en términos Norte-Sur. El pánico, el miedo es lo que ellos llaman la “infiltración soviética en Nicaragua”; como el pánico que han tenido veinte años por la infiltración soviética en Cuba. Infiltración que ellos han desencadenado, que la han provocado con su actitud estúpida, con su bloqueo. ¿Qué pueden hacer estos países frente al hambre? ¿Qué pueden hacer frente a la falta de petróleo? Cuando Estados Unidos bloqueó a Cuba, Cuba se caía en quince días por falta de petróleo; la Unión Soviética les ofreció el petróleo, de la misma manera que Suecia les ofreció lápices y Francia les ofreció aspirinas y aceptaron todo. Acá es exactamente igual ¡Cómo no van a aceptar la ayuda Soviética! No hacen ninguna distinción. Si un país como la Argentina que está en situación muy diferente tiene en este momento un comercio muy importante con la Unión Soviética, frente a eso ya es una buena cosa que los argentinos hagan la comparación. Los cubanos tienen casi veinticinco años de revolución. Es mucho tiempo. Los nicaragüenses estaban todavía en su pleno entusiasmo cuando les ha caído esto encima. Cada vez que voy a Managua siento lo que yo sentía en Cuba las primeras veces que fui y que ahora ya no siento pero que eso esta reemplazado por otras cosas. Cuba se defiende muy bien en el plano interno, desde el punto de vista cultural y esas cosas que nosotros conocemos mejor. El punto de vista editorial es fantástico, porque un país que tenía dos editoras, tiene ahora como veinte y además distribuidas por todo el país.

-¿Es cierto que Lezama Lima de quien vos fuiste un admirador e incluso, hiciste mucho para dárnoslo e conocer está censurado, como dice Cabrera Infante?

-Cabrera Infante es un hijo de mil putas, es un perfecto renegado. La casa de Lezama Lima en la Habana se ha convertido en museo nacional, museo de Lezama Lima y se ha instalado una biblioteca para los estudiantes. Lezama tuvo problemas con el poder. Le tocó esa época de sectarismos que hubo en los años ’60, le tocó muy jorobada, cuando se produjo el famoso caso Padilla que me obligó a mí siete años de silencio, de no ir a Cuba. Durante siete años no fui y Lezama por su parte también sufrió frente al resentimiento de los mediocres. Siempre los mediocres son los más revolucionarios en esas circunstancias. Lezama era un hombre que decía lo que pensaba. Cuando no le gustaba algo lo decía. Y fueron años en que no se podía decir. En que no se podía defender a un escritor homosexual, por ejemplo. Esa era una de las estupideces, ya sabés vos el terna del machismo. Yo hablé en Clarín sobre eso porque me sigue pareciendo uno de los problemas básicos en América latina que manda al suelo muchos proyectos y muchas realidades. Esa etapa pasó. Fue disminuyendo. Actualmente realmente hay un clima en que cualquier escritor cubano se desenvuelve y escribe y los jóvenes tienen editores. Sólo Cabrera Infante puede encontrar que todo está mal y lo va a seguir encontrando, él y toda la banda que lo ayuda.

-¿Cómo es la experiencia de esa nueva escritura?

-Se nota en la poesía sobre todo. Vos sabés que la poesía es una actividad muy caribeña, ¿no? No diré que todo el mundo es poeta pero todo el mundo se siente un poco poeta. Si no es escritor es lector. La poesía allá tiene la vigencia que no tiene en este país que es una expresión de minorías, bien lo saben los editores, ¿no? Allí no. Allí es mucho más y no hablemos ya de un Nicolás Guillén. Hay un muchacho cubano que se llama Nogueras, totalmente desconocido en la Argentina, que escribe una muy linda poesía que no es una poesía patriótica, ni expresamente revolucionaria, con una línea muy abierta. La poesía de Nogueras los cubanos la leen, la leen y la quieren, la aman.

-¿La lectura a nivel popular está generalizada?

-Si, esta unificada porque las tareas de alfabetización se han cumplido bien. Es muy impresionante llegar a cualquier pueblito de Cuba, pueblitos muy chiquitos y encontrar una tienda donde al lado de los cigarrillos y la cerveza hay estantes con las últimas novedades de las ediciones de la Habana o de Santiago de Cuba.

-¿Y qué es la llamada dependencia de los soviéticos?

-En ese periodo que califiqué de sectario, llegó un momento en que los soviéticos con su cerrazón habitual en materia intelectual intentaban exportar el modelo de la revolución soviética a Cuba. Hacerles leer el realismo socialista. Entonces mandaban desde Moscú ediciones ya traducidas al español que los cubanos con muy buena voluntad trataban de leer el primer y segundo libro. Pero no se vendía ni uno. Prácticamente los regalaban y no tuvo el menor éxito. Porque Cuba es un país tropical, es un país africano, afro-español, con otros valores, con otra sensualidad, con otros criterios. A ellos les gusta una literatura que los refleje, les gusta Alejo Carpentier como es natural. Les gusta Lezama Lima y aunque solo una pequeña minoría pueda leerlo lo leen. Entonces aquella literatura cayó y los soviéticos son lo bastante vivos como para no insistir en eso. Me acuerdo que fui el centro de una polémica con un colombiano que se llama Collazo, porque como no se animaban a usar el término realismo socialista, habían inventado el término de “contenidismo”. Decían que todo libro para que sea revolucionario tenía que tener un contenido, y ese contenido tenía que ser la causa del pueblo, etc., etc. De ahí a escribir novelas sobre los héroes de los tractores hay un paso, y a los cubanos no les gusto nada eso, no. Fue una polémica muy linda porque aclaró un montón de cosas. Eso ha quedado totalmente atrás y ahora encontrás la literatura más variada. Nadie le pide explicaciones a un escritor en Cuba si escribe un libro únicamente con poemas de amor. No le van a ir a decir “compañero usted aquí no dice ni una palabra sobre la revolución”; lo que cuenta es la actitud personal de ellos. Después escriben lo que les da la santa gana, pero como dijo Fidel siempre que no sea contrarrevolucionario. Ahora eso es un problema muy difícil porque, ¿qué es contrarrevolucionario? Para los burócratas cualquier crítica que escribas. Para esos soy un gran contrarrevolucionario y muchos me lo han dicho. “Vos venís acá a criticar”; sí, yo vengo a criticar desde dentro de la revolución cuando encuentro algo que no me gusta. Pero esto me gusta y esto me gusta y estoy con ustedes. Una cosa es criticarles de dentro siendo solidario y otra cosa es ser Cabrera Infante que critica desde fuera para destruir la revolución. Yo la quiero ayudar. Eso es como cuando educás un hijo: no hagas esto, le decís porque lo hacés por él y desde él. Esa es la diferencia, mucha gente no lo ve.


-¿Cómo encontraste la Argentina a tu regreso?

-Tiene que haber una crítica, una crítica generosa, que no sea una crítica desgraciada para jabonarle el piso al gobierno. Porque si la oposición al gobierno es una oposición negativa, los milicos van a volver a salir, aunque parezca impensable ahora. Hay que conocerlo como lo conocemos todos. Todo lo que voy a decirte solamente refleja opiniones que tal vez no abarcan la totalidad. De todas formas nadie va a pensar que estoy sentando cátedra, porque si algo no hago es eso. Vos me hacés la pregunta y yo la contesto. La impresión que tengo es positiva y negativa a la vez, en los dos aspectos la parte positiva es esa sensación de distensión, la toma de conciencia de que realmente hay una libertad. Hay una diferencia con respecto a lo que sucedía y que naturalmente eso puede dar muy buenos resultados en la gente que esté dispuesta. La parte negativa del asunto es, y eso se advierte hablando con amigos como con los taxistas. Veo esa cosa típica del argentino que nos ha hecho tanto daño: delegar siempre la responsabilidad en los demás. Los taxistas te hablan con gran franqueza y dicen “esto es una calamidad”, “esto va mal por tal y tal cosa”, “falta esto”, “esto habría que cambiarlo”, pero vos tenés la impresión de que están en un plan de acusación de los demás pero que ellos están al margen. Se ponen un poco al margen. No hay una autocrítica que empiece por decir “yo también formo parte de las equivocaciones y de los defectos del país”. En la medida que el pueblo no se dé cuenta de que él es el protagonista de su democracia, y no los demás, no vamos a salir adelante. A los franceses se les puede reprochar millones de cosas, pero en principio el francés medio es un tipo que actúa y decide después de haber reflexionado. No hay ningún verticalismo en sus decisiones, en general, no acepta consignas ni órdenes, sigue directivas de su partido. Pero cómo las discute, cómo las pelea. Los comunistas en el partido comunista, los socialistas frente al socialismo. En cambio aquí el sentido crítico se ejerce en una sola dirección, de mí contra vos, pero ¿yo?, yo soy perfecto. Simplemente te estoy criticando, pero el hecho de criticar no me da ningún derecho, porque, ¿en qué medida yo soy culpable o partícipe de lo que está sucediendo? En mi viaje anterior a Buenos Aires me pasó una cosa muy significativa. Un taxista me habló durante veinte minutos de la confusión, de cómo todo el mundo robaba y cuando yo me bajé me estafó en el vuelto, me di cuenta después, cuando ya me había dado una lección de moral sobre los demás. Me estafó hace diez años y ese es un buen ejemplo. Los ladrones eran los otros, él no.

-En París tomaste una clara posición en defensa del grave problema de los desaparecidos, participaste de manifestaciones frente a la embajada argentina, estuviste seguramente con muchos argentinos exiliados. Como promedio de todo lo que hiciste, vos como tantos exiliados, seguramente sin la notoriedad tuya, y de mucha gente que en este momento está volviendo al país, ¿qué reflexión queda?

-Es una excelente pregunta, hay mucha tensión, mucha inquietud. Lo más negativo, lo más lamentable sería que los exiliados que vuelven volvieran con una actitud un poco triunfalista. La actitud de los que han sufrido fuera, y vuelven. Un poco como aquel que se presentó en México y me dijo “soy un exiliado argentino”, y yo le cambié la cosa. Le dije, deberías decir “soy un argentino exiliado”, parecía una tontería pero tiene su sentido. Nunca faltará un porcentaje de gente que ni siquiera han sido auténticos exiliados y que vuelvan con esa tarjeta de visita, pensando que eso les da una especie de status moral que no tienen. Personalmente estoy convencido que la enorme mayoría de exiliados van a volver con una actitud profundamente positiva, es decir, todo lo que ellos han podido aprovechar del exilio para el perfeccionamiento de sus disciplinas, lo van a traer aquí. Van a venir con ganas de volcarlo en el país, de ser útiles, de eso estoy profundamente convencido. No porque sea mi caso personal sino porque las circunstancias me han puesto en contacto con enormes núcleos de exiliados, sobre todo en España, Francia y Bélgica. De modo que en ese sentido no tengo ningún temor. Por otro lado, también es bueno que se piense en la actitud que tomarán los argentinos que no fueron al exilio frente a estos que vuelven. Si yo pudiera dar una opinión en ese plano me gustaría que la palabra exiliado desapareciera lo antes posible. Es decir que los argentinos que volvieran aquí se reincorporasen a sus tareas sin la menor etiqueta. Que ellos no se pusieran ninguna etiqueta, ni que aquí le pusieran la etiqueta de exiliados, porque ha habido muchos resentimientos de los cuales, en algunos casos, yo he sido el tema y el objeto. De modo, que conozco ese problema. Mi esperanza es que la noción de exilio y no exilio concluya y lo antes posible. Los exiliados pueden volver, que vuelvan y se incorporen.

-El hecho de volver hace que ya se tenga una actitud positiva. ¿No es así?

-Yo sé que aquí adentro habrá también tensiones y fricciones. Le he oído decir a un médico el otro día, esta frase muy significativa: “ahora van a volver de España con los diplomas que se consiguieron allá, con los trabajos, con el cartel que han estado trabajando en Europa, y nos van a jabonar el piso a nosotros”. Es muy grave que se diga eso porque todavía no ha pasado nada, de manera que no tiene ninguna seguridad que le vayan a jabonar el piso. ¿Y qué expresa eso? Un temor, un resentimiento, un sentimiento de inferioridad, que ojalá no se produzca, y que sea un ejemplo aislado. Verdaderamente, después que esa gente ha sufrido como han sufrido los exiliados allá que al volver aquí tengan que sufrir porque fueron exiliados verdaderamente, ya sería inhumano, no sé quién lo aguantaría. Vos tenés material ya para siete números de tu revista. Para siete números de Siete Días.

-¿Qué áreas suponés que debe privilegiar este gobierno electo?

-Todas, todas empezando por la educación primaria, hay que modificar profundamente las estructuras en las cuales nos han educado a todos nosotros, y que están basadas en un nacionalismo fácil, en un patrioterismo fácil. En esa noción que le meten a los chicos que los argentinos son los mejores, que no hay mejores en el planeta. Todos somos iguales, no hay mejores ni peores. A mí me enseñaron las maestras que los argentinos éramos una maravilla. Cuidado con los chilenos que si pueden nos invaden, cuidado con los uruguayos, cuidado con los brasileños y así. Al mismo tiempo en Brasil y en México a los chicos les están enseñando que los mejicanos son una maravilla y el argentino es un idiota, y así sucesivamente. Entonces una de las responsabilidades capitales, si queremos llegar a una verdadera democracia, es remover totalmente las fases de la educación, desde el comienzo. Crear una conciencia argentina que no excluya la conciencia latinoamericana, para empezar. Porque aquí no hay ninguna conciencia latinoamericana. Un argentino medio se nefrega en Panamá, en Costa Rica, en Nicaragua y te diría que poco menos que los miran con hostilidad, porque no son argentinos.

-Eso cambió algo con las Malvinas...

-¡Ojalá! Pero fijáte, cuando la guerra de las Malvinas, me corregirás si me equivoco porque mi información no es buena desde el momento que estaba del otro lado, lejos, los gobiernos latinoamericanos apoyaron la recuperación -vamos a usar la palabra- de las Malvinas, los argentinos comprendieron tal vez por primera vez que toda América Latina estaba con ellos. Estaba con la justicia de la causa Argentina, por primera vez, nociones como lucha contra el neo colonialismo y lucha contra el imperialismo, aquí no se habían utilizado para las Malvinas en absoluto.

-Es cierto. La televisión perdía hasta el color, creo, cuando se nombraban esas palabras, pero después de terminada la guerra por las Malvinas las directivas fueron “se acaba todo el verso latinoamericano”.

-Este es el momento entonces que los medios de información que son libres pueden publicar abiertamente puntos de vista muy amplios sin el menor inconveniente. Es el momento de integrar eso que se llama el plan de educación general que empieza con la educación primaria y tiene que terminar en lo más alto. Yo sé, yo soy un poco quimérico y utópico porque sé muy bien que modificar un panorama como el de la televisión no es para mañana ni para pasado pero si los argentinos lo intentan lo lograrán. Yo he dicho ya muchas veces que la Revolución Cubana fue una especie de detonador de conciencia en mi caso. La Revolución Cubana me enseñó una cosa que no sabía y es que soy latinoamericano. Era antes muy europeizante.

-Pero Borges dice que hay caraqueños o porteños pero no latinoamericanos…

-Entra muy bien dentro de su óptica y dentro de su esquema pero me parece totalmente absurdo. Creo que América Latina, sobre todo en estos últimos cincuenta años, se ha lanzado con todas las dificultades del caso al descubrimiento de su identidad que no la conocía. América Latina no conocía su identidad, estaba totalmente volcada a modelos extranjeros. Primero fue Europa, después fueron los Estados Unidos, el gran espejismo que lo sigue siendo en una gran mayoría. Pero, por ejemplo, el hecho de que todos los países latinoamericanos en este momento tengan gran admiración por sus escritores, gente que ellos aman, alguien como García Márquez, es muy revelador porque eso no sucedía cuando yo era muchacho. La admiración era hacia los grandes maestros europeos. Borges publicaba pequeñas ediciones de 200 ejemplares y nada más. Eso ha cambiado enormemente y es muy positivo. En el fondo es muy revolucionario.

-¿Tenés pensado vivir acá?

-No, vivir definitivamente no, no me gusta la palabra definitivo. Pero ir y venir, sí, claro. Ir y venir en el contexto latinoamericano. El problema es que es tan enorme y hay tantos países y me siento tan cómodo en todos los países latinoamericanos...

-Te has convertido en un viajero.

-Me han convertido. Lo único que no han hecho los militares es pagarme los aviones pero aparte de eso me han obligado a tomar durante diez años uno atrás de otro para poder combatirlos.

-¿Cuando volvés a Buenos Aires?


-Vuelvo en marzo, pienso quedarme lo mínimo dos meses, además no quiero quedarme mucho tiempo en Buenos Aires. Quiero ver un poco el interior. Soy de los argentinos que antes de ir a Europa, conocieron su país, que no son tantos. Cuántos amigos conocen muy bien Londres, París, y no fueron nunca a Mendoza, no fueron nunca a Salta, yo conocí bien el país, le di bien la vuelta, lo único que no conozco es la Patagonia. Cuando vine en el ’73 mi intención con un amigo era alquilarnos un jeep e irnos a la Patagonia, pero las circunstancias no me dejaron, porque se vino encima lo que sabemos después de las elecciones de Cámpora. Me fui y ya no pude volver, en ese momento me convertí en exiliado, pero a lo mejor puedo hacerlo ahora.

-Tu presencia en la Argentina no es lo mismo que tus declaraciones en el extranjero ni una entrevista. Movilizás mucho y de otra manera. Además, hay mucha juventud. Si en el ’76 ibas por la calle con un libro de Cortázar en la mano, te metían preso. Me acuerdo que a un alumno se lo llevaron porque iba con uno de tus libros. No obstante, se te enseñaba casi secretamente, y hay toda una generación de chicos de quince y dieciséis años que te conocen muy bien.

-Anoche me di cuenta de eso porque yo había ido al cine y al salir me esperaba el corresponsal de Le Monde y vino por la calle Corrientes una manifestación por los desaparecidos, y había también madres de la Plaza de Mayo y una cantidad enorme de chicos pero chicos, realmente muy jovencitos y en el mismo instante que me descubrieron se interrumpió la manifestación. Se pararon y se me vinieron encima de una manera que casi me matan, pero esos pibes además me decían cosas tan conmovedoras. No hablemos ya que pedían que les firmara y donde podían, diciendo cosas como gracias por lo que hacés o gracias por estar aquí. Las chicas me dejaron toda la cara cubierta de besos, durante cinco minutos, yo estuve completamente rebasado por una cosa tan bonita. La casualidad que hizo que me encontraran y me quisieron meter en la manifestación y me hubiera ido con ellos con mucho gusto, pero tenía que darle una entrevista al Le Monde porque es importante que salga en Paris una idea de lo que está pasando aquí visto por un argentino. No fui con ellos y lo comprendieron muy bien, además, pero fueron cinco minutos increíbles y coincide con lo que me acabás de decir vos. Y sería absolutamente imperdonable que eso fuera aplastado una vez más.

-¿Estás escribiendo?

-Mi nuevo libro es lo último que hice y ahora cuando vuelva a París voy a tratar de escribir algunas notas sobre lo que viví esta semana, comunicar un poco mis impresiones.

-García Márquez escribe muchísimo para una agencia que después lo retransmite.

-Él escribe una nota semanal.

-Lo tuyo no se publica tan regularmente. ¿Por qué?

-Es que yo soy mucho más vago que García Márquez. Además estoy más enfermo y soy mucho más viejo que él. Son factores que cuentan, en serio. Yo no puedo escribir como escribe él. Es un tipo mucho más disciplinado. Yo soy más vago para escribir. Por ahí durante una semana trabajo muy bien y después durante dos semanas no hago nada. Tampoco te puedo decir cómo será mi nueva novela, te puedo decir lo que no va a ser; lo que va a ser no, porque nunca sé lo que voy a escribir, nunca lo sé. Será un libro donde la historia este presente, donde la historia latinoamericana esté presente. En qué aspectos o en qué formas no lo sé, no tengo idea, pero sé muy bien que no va a ser un libro exclusivamente literario.

fuente:

http://www.urgente24.com/index.php

lunes, 18 de mayo de 2009

MARIO BENEDETTI, uno de los más grandes poetas y escritores en lengua castellana ya no está con nosotros




"Fallece el escritor uruguayo Mario Benedetti"

El escritor y poeta uruguayo murió tras varios meses de convalecencia por diversos problemas físicos
MONTEVIDEO.- Benedetti, que padecía un delicado estado de salud, estaba en su domicilio de la capital uruguaya al momento de morir.
El escritor estuvo hospitalizado cuatro veces el año pasado en Montevideo debido a diversos problemas físicos.
La primera vez entre enero y febrero de 2008 tras sufrir una enterocolitis que le causó deshidratación; la segunda vez en marzo, con problemas respiratorios, y por tercera vez, en mayo del pasado año a causa de una descompensación general.


La última, desde el pasado 24 de abril hasta el 6 de mayo, cuando el escritor recibió el alta médica y regresó a su domicilio tras doce días de internación al agravarse una enfermedad intestinal crónica.



Benedetti fue autor de más de ochenta libros de poesía, novelas, cuentos y ensayos, así como de guiones de cine, fue galardonado con el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (1999), el Premio Iberoamericano José Martí (2001) y el Premio Internacional Menéndez Pelayo (2005).



Su última obra publicada, el poemario "Testigo de uno mismo", fue presentada en agosto del año pasado.
Antes de su último ingreso, Benedetti estaba trabajando en un nuevo libro de poesía cuyo título provisional es "Biografía para encontrarme".


mvg

fuente" EXELCIOR- MEXICO- 17 DE MAYO 2009- (04:42 p.m.)
NOTA DEL EDITOR:
Mario Benedetti, un GRAN poeta uruguayo- universal, y ademas ESCRITOR de gran talento nos dejó físicamente.
Y digo físicamente porque sus hermosas poesías, sus cuentos,
sus novelas y sus escritos seguirán teniendo vigencia por siempre.
"LA TREGUA", fue la primera novela suya que leí, allí
en mi lejana juventud santafesina(en Argentina). Y bastó para enamorme de sus textos.
Le siguieron "Gracias por el fuego" y muchos más, poesías, artículos periodísticos en MARCHA, sus cuentos, su poesías cantadas por Daniel Viglietti y Nacha Guevara, etc.
HOY ESTOY DE DUELO POR MARIO BENEDETTI.
SE HA MUERTO UN SER QUERIDO Y ADMIRADO
Y ME SIENTO MAS HUERFANO QUE ANTES !!!
Lic. Jose Pivín
frente al puerto de Haifa
frente al Mar Mediterráneo

sábado, 19 de abril de 2008

JORDI BONELLS ENTREVISTADO POR NATALY VILLENA VEGA


JORDI BONELLS
"Siempre voy de frente, sin tapujos ni medias tintas"

NATALY VILLENA VEGA




La segunda desaparición de Majorana es una constante confrontación con el pasado. El narrador hace un recorrido de la vida política argentina desde los años de la inmigración europea, hasta la emigración masiva debido a la pobreza y la corrupción generalizadas. Su autor, Jordi Bonells, es un personaje casi literario en sí mismo: finalista del Herralde y del Planeta, harto del mundo literario español decide en 2000 comenzar a publicar en francés convirtiéndose en un autor de culto en ese país. A su modo, Jordi Bonells es un autentico desaparecido de nuestras letras.

• ¿Es un exilio literario voluntario, una desaparición buscada, lo que le ha llevado a publicar esta novela en francés?

Yo he escrito este libro, como mis demás libros, “en una lengua extranjera”, como decía Proust, porque una lengua extranjera te permite distanciarte del objeto. Te da una perspectiva que la cercanía no tolera. Pero lengua extranjera no quiere decir “francés”. Es una noción más, ¿como diría?, metafísica. El francés me ha permitido alcanzar esa “extranjeidad”, que no se puede asimilar sin más ni más, en mi caso, a escribir en una lengua que no sea el castellano. Es decir que incluso cuando escribo en castellano, escribo en una lengua extranjera, salvo que por el hecho de escribir en castellano me puede costar más encontrar el tono, el punto de inflexión justo.

• Usted inscribe esta novela en la tradición literaria de Capote, Mailer, Tabucchi, y Bolaño. ¿Por qué parte de la autobiografía ficcionalizada para contar la historia de Ettore Majorana?

No es una cuestión de tradición. Es una cuestión de aires de familia. Del Giudice y Walsh forman parte también de esa familia. Que es muy amplia. En cuanto a lo de la autobiografía ficcionalizada me parece un tema muy de moda, pero que como todas las modas es o bien absurda o bien trivial. El libro del buen amor también es una autobiografía ficcionalizada. Así que mi novela entronca con él antes de entroncar con otros textos. Lo que, como comprenderás, no quiere decir nada al decirlo todo. Pero los críticos, como no tienen mucha idea de lo que hablan, se sacan palabras de la manga que pretenden que sean conceptos y no son más que churros.

• La desaparición es el tema central de la novela . Ausente por voluntad o por fuerza, el desaparecido es una realidad cotidiana que se borra sólo momentáneamente. ¿Es la búsqueda un imperativo para vencer el conflicto entre el Yo y el mundo?
Estas preguntas son muy sesudas. Voy a ir por partes. El tema de la desaparición forma parte de los temata fundamentales y fundadores de la literatura: desaparecer para ir en busca de algo (quizá de uno mismo, del amor, del otro, de la fortuna, de la felicidad, de no sé qué, pero de algo, aunque quizá de nada, lo que también es algo...) o desaparecer para que alguien te busque. La segunda parte de la pregunta da por hecho que hay un conflicto entre yo y el mundo lo que no es evidente: ¿por qué tendría que haber un conflicto, por qué la relación entre yo y el mundo se tendría que plantear en términos de conflicto?. ¿Y qué quiere decir vencer un conflicto? A lo sumo se resuelve, hay un desenlace, se perpetúa, etc., pero un conflicto no veo cómo se puede vencer, sobre todo que si vencer quiere decir hacerlo desaparecer, con la desaparición del conflicto desaparecería el mundo y yo... y la desaparición. Así que vale más dejarlo como está.

• Múltiples referencias llevan al lector, de la tradición literaria europea a la argentina. Éste se encuentra en la novela con Pessoa, Kundera, Gombrowicz por un lado, y con Mempo Giardinelli, Piglia, Puig o Lamborghini por el otro. ¿Los une una reflexión literaria sobre la identidad?

Gombrowicz está a caballo de ambos lados, puesto que vivió en Argentina la tira de años. Y Lamborghini estuvo viviendo en BARCELONA DONDE MURIÓ. ¿En qué escritor no hay una reflexión sobre la identidad? Hasta en Marcial Lafuente Estefanía la hay. Pero con la identidad pasan cosas muy raras y complejas. Es la historia del barco de Teseo contada por Plurarco en Vida de hombres ilustres: a medida que los maderos del barco se van pudriendo, los marinos los van cambiando. Cuando Teseo llega al puerto de destino todos los maderos del barco son distintos de los que tenía el barco al zarpar. ¿Es el mismo barco o es un barco distinto? Si me das una respuesta convincente te invito a cenar al Bulli y después ya veríamos cómo acabaríamos la velada (Si no me la das también podríamos ir a cenar, no te creas que soy dogmático...) En todo caso, decir que dos cosas son idénticas es absurdo, y decir que una cosa o un ser es idéntico a sí mismo es trivial.

• ¿Puede la búsqueda del protagonista ausente, de Majorana, interpretarse como una metáfora de la oposición entre la ciencia y el arte, entre lo real y lo literario?
Tú ves el mundo con oposiciones por todos lados. ¿Por qué tienen que oponerse ciencia y arte?. ¿Por qué su relación tiene que verse a través del prisma de la oposición?. ¿Por qué tendrían que oponerse realidad y literatura? La literatura también es real, también forma parte de la realidad. Lo que pasa con la literatura es lo que pasa, o algo parecido con la moneda: una moneda es un producto que tiene un valor de producción determinado, lo que cuesta en ser producida, y además tiene un valor arbitrario que le sirve para que intercambiemos otros productos.

• La geografía juega un papel importante en esta novela. Los protagonistas oscilan entre Italia y Argentina. La Argentina de los años cuarenta aparece como un país de brassage , de acogida, pero también como el lugar donde la huida es imposible para los protagonistas. ¿Por qué dibuja una Argentina, a la vez, refugio y trampa?

Es importante porque todos tenemos una relación personal con lo extenso. Eso lo vio muy bien Spinoza que construye todo su sistema sobre la dualidad pensamiento/extensión como atributos de la sustancia. Todos tenemos una geografía oscilante. En cierto modo, siempre deseamos estar donde no estamos. Por otro lado, Argentina es como un desierto. Esto lo vio muy bien Borges en uno de sus cuentos. En un desierto, la huída es imposible porque todo es huída. Y en Argentina todo es huída, es decir refugio y trampa.

• Sobre una Argentina generosa, hogar de judíos y de antisemitas, parece planear el fascismo, el fantasma de la sociedad civilizada. Una vez más, este país presenta dos caras: la de la tierra prometida y la de la culpa. ¿Es esto una metáfora de los conflictos de la sociedad moderna?

Toda tierra prometida conduce a la culpa. Si no mira lo que pasa con el Israel actual. Lo que es lamentable es que Argentina haya sido generosa con los antisemitas. En todo caso yo no funciono con metáforas. Siempre voy de frente, sin tapujos ni medias tintas. Al pan pan y al vino vino. Mis novelas no son metafóricas.

• La presencia de la religión se percibe con claridad en el retrato de un país que se debate entre la física y el psicoanálisis, en el conflicto entre cuerpo y alma. ¿Es ésta una novela sobre la búsqueda de la redención?


Puede ser concebida así. En todo caso sobre la necesidad de redimirse y de cómo a veces dicha redención llega como un regalo. El regalo de la vida.
NATALLY VILLENA VEGA:
Nataly Villena Vega es escritora y máster en Literatura Comparada por La Sorbona. Ha publicado cuentos en antologías y revistas. Su novela Azul (Inst. Nacional de Cultura, Perú) obtuvo el segundo Premio Regional de Novela. Es miembro del equipo de redacción de las revistas literarias "Literaturas.com" y "Angeles y Demonios".