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domingo, 12 de mayo de 2013

EN BUENOS AIRES: PRESENTACION DEL LIBRO "LO JUDIO DEL JUDIO" de IEOSHUA FAIGON- LUNES 13 DE MAYO, 19 HRS.-Ieoshúa Faigón: notable intelectual judeoargentino y uno de los fundadores del periódico Nueva Sión

www.nuevasion.com.ar

 

18/09/2011- Israel

 Los tiempos de Ieoshua Faigón 

Por: Moshé Rozén 

Hace unas horas nos despedimos de Yeoshua. Falleció Faigón, maestro de generaciones. Nació en 1924 en Colonia Clara, Entre Ríos. Estudió Derecho en la Universidad de La Plata y luego se radicó en Israel en el kibutz Ramat Hashofet donde hoy fueron velados sus restos.

 Desde 1969 residía en Jerusalem. 

Faigón alcanzó pública notoriedad en el ámbito comunitario judeoargentino, cuando fue enviado por el Partido MAPAM de Israel y el Movimiento Juvenil Hashomer Hatzair para desarrollar proyectos culturales y educativos en Buenos Aires: el periódico NUEVA SION fue el eje de su accionar. 

De 1961 a 1965, años cruciales para la Argentina, Faigón, conductor político de la Juventud Anilevich, marcó el rumbo del sionismo progresista en la calle judía: en momentos de crisis y desesperanza –por el azote del antisemitismo criollo- Faigón, emisario de Israel y de la idea kibutziana, levantó la bandera de la soberanía judía como alternativa a la intolerancia y la discriminación. Decía: los judíos somo un pueblo de frontera, entre la patria y el exilio. 

 En los años setenta colaboró en Israel con las revistas Encuentro y Dispersión y Unidad.

 Imposible resumir sus múltipes recorridos. Protagonizó muchas épocas pero tenía su propio y peculiar ritmo. 

El tiempo de Faigón tenía el sello del debate y la reflexión, cuando la palabra era todavía arado y espada. 

 Su novela "Los Tiempos de Avot" fue publicada por la Editorial Pardes en 1984.''

fuente: NUEVA SION - WWW.NUEVASION.COM.AR 

Recordado a Iehoshúa Faigón:
por Jose Pivín.

Lo conocí personalmente en 1985, en Tel Aviv, el día de la creación de 'AIELC'-Asociación Israelí de Escritores en Lengua Castellana.  
Pero su nombre  y su accionar me era conocido desde muchos  años atrás, a traves de queridos amigos en común.

Ya lo admiraba sin haberlo conocido ni tratado. 
Pero tuve la suerte de compartir su amistad, charlas e intercambio de mensajes esporádicos(gracias al correo postal de Israel y despues al correo electrónico) pero afectuosos durante 25 años...

En Argentina se había recibido de abogado, pero prefirió realizar su 'ascenso' (aliá) a Israel, y formó parte durante varios años del Kibutz Ramat Hashofet, donde prefirió ser pastor, además de ser una de las mentes más brillantes del Hashomer Hatzair.

Tambien se dedicó a la escultura como hobby y escribió su novela 'LOS TIEMPOS DE AVOT' . Excelente.

Cuando dejó la vida del kibutz, fue un funcionario serio
y responsable en la Sojnut Ha-ieudit.   



Iehoshua era un ser sensible, inteligente, carismático y humilde. Yo lo quería como si fuera un Tío mayor con el que podía conversar sobre distintos temas. El sabía escuchar. Y sabía dar su opinión sin molestar.

Su fallecimiento me tomó desprevenido, ya que en esos
días  estabamos visitando a nuestra hija que trabajaba a la sazón en Amberes y en Holanda.

Solo despues de varios meses de nuestro retorno a casa, 
me entere , de casualidad, del fallecimiento de quien había sido una de las personalidades ejemplares del movimiento sionista, y un amigo mayor.

Su fallecimiento nos dejó más huerfanos a quienes lo habíamos tratado en distintas epocas de nuestras vidas.  

Lic. Jose Pivín
Editor de este Blog 
 

martes, 16 de abril de 2013

HATIKVA, 'LA ESPERANZA', EL HIMNO DEL ESTADO DE ISRAEL, EN EL 65 ANIVERSARIO DE SU INPENDENCIA- AUTOR DE LA LETRA: NAFTALI HERZ IMBERG

HATIKVA- LA ESPERANZA



 


SUBIDO POR LAPALM 2009- EL 8 DE MARZO 2011

 HIMNO DE ISRAEL- 'HA-TIKVA' ('LA ESPERANZA") 

LETRA DE NAFTALI HERTZ IMBERG 
 שירת התקוה , מילים: נפתלי הרץ אימבר

 Naftalí Herz Imber nació en 1856 en Galicia, se trasladó a Palestina en 1882 y posteriormente a la India en 1888 donde, algunos dicen, se convirtió al cristianismo. El poeta falleció en Nueva York, en Simjat Torá, el viernes 8 de octubre de 1909, y fue enterrado en el cementerio Mount Zion en Maspeth, Long Island, Nueva York.

  Diez mil personas acudieron a su inhumación, rindiéndole honores y escoltando a su féretro desde la sede de la Educational Alliance, en East Broadway. 

 Imber escribió su inmortal poema sionista Tikvatenu (Nuestra Esperanza) probablemente en Iassy, Rumania, en 1878. Nissan Belzer, o Samuel Cohen, compuso su primera versión musical, inspirándose en la canción folclórica rumana 'Moldau' de Smetana, la cual a su vez es un arreglo de una canción folclórica de Europa del Este. 

 Todo el que canta el Hatikva desde el fondo de su alma es un hijo espiritual de Naftali Herz Imber. 

Su himno inspiró profundamente a los sionistas: En el Quinto y el Sexto Congreso Sionista (Basilea, 1901 y 1903) se cantó el Tikvatenu; en el Séptimo Congreso (Basilea, 1905), ya con el nombre de Hatikva, fue coreado por todos los participantes; el Décimo Octavo Congreso Sionista (Praga, 1933) efectuó su proclamación formal como himno oficial del Movimiento Sionista. 

 Hatikva fue cantado al inaugurarse en Tel Aviv, el 14 de mayo de 1948, la ceremonia de proclamación de la Independencia del Estado de Israel, y es considerado el himno nacional del Estado Judío.

 Hatikva: La Esperanza 

El himno nacional de Israel fue adoptado en 1948. Hatikva nos habla acerca de la "esperanza", la profunda esperanza del pueblo judío, a través de los muchos años de exilio, de que algún día pudieran regresar y ser libres en su tierra.

 En el año 70 de la Era Común, Tito encabezó a los soldados romanos durante la destrucción de Jerusalem.

La mayoría de los judíos fueron llevados cautivos y esparcidos en todos los pueblos del mundo. Durante los casi dos mil años de exilio, el pueblo judío siempre oraba sinceramente en su corazón por el retorno a Israel. 

Ellos pronunciaban diariamente oraciones especiales por el regreso y celebraban sus festividades de acuerdo a las estaciones y calendario de Israel. 

Este es el mensaje de la primera estrofa de Hatikva. Sión es otro nombre para Israel y Jerusalem. 

Cuando el pueblo judío ora, sus ojos, corazón y oraciones están dirigidos hacia Israel y Jerusalem. Durante muchos dolorosos años, la tierra de Israel estuvo en manos de extranjeros. 

Los judíos que vivían en Eretz Israel (la tierra de Israel) no eran libres. Pero su esperanza de libertad e independencia nunca murió. 

La segunda estrofa de Hatikva recuerda la profunda esperanza de los judíos a través de las generaciones, los judíos que vivían en otros países y los judíos que han permanecido en Eretz Yisrael. 

Himno de Israel - Hatikva Fonética 

Kol od balevav penimah 
Nefesh Yehudi homiyá 
Ulfa'atey mizraj kadimá 
Ayin leTzion tzofiyá
 Od lo avdah tikvatenu 
Hatikvah bat shnot alpayim 
L'hiyot am jofshi beartzenu - 
Eretz Tzion v'Yerushalayim. 

 Letra en castellano 

Mientras en lo profundo del corazón, 
El alma de un judío anhele, 
Y un ojo mire hacia el Este,
 hacia Sión 
Nuestra esperanza no estará perdida 
La esperanza de dos mil años 
De ser una nación libre en nuestra tierra 
 La tierra de Sión y de Jerusalem.

 Por Leila Aisen, Redacción Radio Jai Fuentes consultadas: Iglesiadedios-israelita; Congreso Judío Latinoamericano; FACCMA

sábado, 6 de marzo de 2010

‘Lo que te sea odioso a tí, no lo hagas
a tu vecino. Esa es toda la Torá, el
resto es comentario’

Rabí Hillel





(NO HAGAS A OTROS LO QUE NO
QUIERAS QUE TE HAGAN A TI)

sábado, 6 de febrero de 2010

En cuántas lenguas se puede hablar el hebreo?





Autor: Tzvi Kito Hasson*

El 7 de enero de l858 nació Eliezer Ben Iehuda (hace ya l52 años) y esta fecha se proclama en el Estado de Israel, a su memoria, como el “Día del Idioma Hebreo”.

Esta antiquísima lengua hebrea porta ya sobre sus angustiadas espaldas más de 3.500 años de veteranía idiomática.
Este vetusto idioma nuestro es parte de la babélica familia de más de 5.000 lenguas, idiomas y dialectos, que pululan en las bocas y los escritos de nuestra humanidad.

Mas, todos ellos, incluido nuestro semítico y nunca suficientemente respetado hebreo, se ven hoy en día amenazados por el inglés (¿el neo esperanto de la globalización?), que se impone casi inconteniblemente, conquistando término a término, apertrechando sus arsenales vocabularios.

El milagro de la resurrección del hebreo, que de una situación de entierro-destierro, entre plegarias y polvareda de miles de años, aparece hoy rebozante y madrugador, con impropias energías de tan ancestral figura, este hebreo está umbilicalmente unido a la revolución sionista.

El retorno y la concentración del pueblo judío en su Tierra histórica es un retorno a las raíces bíblicas, a la historia pretérita, a los Profetas, los Jueces y los Reyes; es un retorno a la moral básica del Judaísmo, a su concepción cultural, civilizadora y filosófica. Es un retorno, con todas las inmensas dificultades de escalar 2.000 años de abismos y rupturas, y construir un puente que una y por el cual pueda deambular un pueblo entero. Ello era dado a hacerse con aquel hebreo arcaico, anquilosado, polvoriento y en un estado de coma. Revivirlo, actualizarlo y lograr (qué empresa titánica e inconcebible) ponerlo en las bocas, la mente y el corazón de un pueblo que se expresaba en cientos de idiomas diferentes ¡y... vivos!

Era preciso aprenderlo, estudiarlo, actualizarlo, vitalizarlo, darle fuentes de energía y valor para entrar en el mundo de la globalización idiomática... y luego hacerle el marketing necesario.

Todo ello, si no era una aventura, romántica, peligrosa, destinada a desaparecer a la próxima madrugada. Sólo podría ser otro de los milagros sionistas, que en tantos terrenos y situaciones demostró ser la herramienta fundamental, la más concreta y real de las herramientas (¡el milagro!) para un pueblo racional, pero muy terco
.
Y, entonces, tal vez por todo ello, la figura enjuta y humilde, con sus pesados y austeros anteojos, de Eliezer Ben Iehuda, debería ser reubicada, justicieramente, en el triángulo que formarían Herzl, Ben Gurión y el propio Ben Iehuda.

Nacido en Lituania, a mediados del siglo XIX, había heredado la terquedad judía que era típica del judaísmo lituano, como también la tenacidad y la acerada voluntad y el empuje sin igual de ellos. Frágil de salud y de endeble y dubitativa figura, Eliezer Ben Iehuda era un motor de impulsos, tenacidad y creatividad.
El, su familia, su casa, su barrio, su ciudad, todo su entorno, sintieron que estaban frente a un titán incontenible, un luchador que no se doblegaría ante las dificultades, la sorna, la indiferencia, la incredulidad o la realidad y la razón misma, que no parecían estar de su lado en su lucha por el idioma hebreo.
El haría renacer el idioma, ni más ni menos. El, delgado, corto de vista, ajeno a todos los visos de alguna dosis de carisma, sería el hombre que impondría al ishuv judío de Palestina y a todo el pueblo y el futuro Estado, que debíamos volver a ser hebreos, idiomáticamente también. La ardua y titánica misión de revivir un muerto; de hablar un idioma que sólo poseía términos bíblicos empapados de pasado, sin presente ni futuro alguno; un idioma de enigmáticas plegarias, que habían pasado de generación en generación empapadas de misterio y enhebradas las unas a las otras, como fantasmas que existen, sin existir, como sombras huérfanas de los cuerpos que las crearon.
¿Podrían los judíos de Palestina en el siglo XIX, comprar pan en ese idioma? ¿Podrían los comerciantes en los mercados, vender sus especies en hebreo? ¿Podrían los clientes expresar sus necesidades, usando tal idioma, no idioma? ¿Se podría editar diarios, libros, escribir novelas y poemas, cantar canciones y denominar toda la tecnología, que no existía en las épocas del Templo, y sin ellas, hoy en dia, estamos mudos e inermes? Ben iehuda no tenía la menor duda que ello era posible, y no sólo posible, sino urgentemente necesario y no sólo necesario, sino ultimativo. Sencillamente, en su opinión, no podía ser de otro modo.

Entonces, él, su hijo Itamar, toda su casa, toda su familia, y posteriormente su barrio, sus amigos y los primeros aventureros que lo acompañaron en la cruzada,, crearon la Primera Academia de la Lengua Hebrea.

Así empezó la revolución idiomática, cultural y conceptual que habría de ser la cuna del hebreo moderno, idioma nacional del Estado de Israel.
Podía, entonces, el pueblo judío, enrolarse a la revolución sionista en ciernes, en un idioma suyo, histórico, enraizado en las bases mismas del judaísmo sionista. Con ese idioma, podría el sionismo prepararse para su amalgama espiritual, idiomática, literal, poética; sólo con ese idioma, enquistado en el pasado, podrían delinear el futuro Estado judío.

“Fuimos un pueblo sin tierra y sin idioma. Sin la base en la vida temporal y sin fudamento en la vida eterna. Esa es la situación del pueblo en la diáspora”. Asi definía Birenfeld la situación del pueblo judío en su destierro, como una anomalía telúrica, y su anomalía idiomática, como una lisiadura espiritual.
Así lo pensaron y lo impulsaron los Jovevei Sión, que daban una primacía increible a la “resurrección” del hebreo.

Biniamín Zeev Herzl dudaba un poco más, al respecto. En su monumental opúsculo “El Estado Judío” detalla Herzl, en un mini capítulo dedicado al idioma: “Tal vez alguien podría ver una seria dificultad en el hecho que somos un pueblo sin un idioma común; por supuesto que nosotros no podemos comunicarnos entre nosotros en hebreo. Nadie sabe lo suficiente, nadie podría imaginarse que es dable comprar un boleto de tren en hebreo”.
Hoy, me parece a mí, modestamente, casi risueño que alguien pueda comprar un boleto de tren en otro idioma que no sea el hebreo. En esto, Herzl se equivocó, diametralmente.
Nuestro país habla, compra, vende, escribe poemas, sueña, insulta, piropea, se enoja y ama en hebreo. Rezonga, elogia, estudia matemáticas y geografía, química y física, bendice y maldice, declama, declara, miente y deforma, explica y discute (¡cómo discute!) y compra boletos en los autobuses, los trenes, los cines, los teatros y la ópera... hasta subimos a los aviones, cargando nuestro idioma junto a nuestras maletas.

Sin muchos esfuerzos, en forma muy sencilla y normal, cada cosa se hace en hebreo en nuestro país. Ese es el idioma en las calles, en las escuelas, en las universidades, en el ejército, en las fabricas, en los pubs (asi se llaman todavía, pronto los hebraizaremos también), en los jardines de niños y en el Parlamento. En todo lugar. Bueno, casi en cada lugar.
No olvidemos que somos un país de olim, de inmigrantes, donde uno de cada dos ciudadanos nació fuera del país y aprendió aquí el hebreo. Por ello, el hebreo se ha ductilizado y va, a cada instante, escuchando y captando términos, figuras literarias, insultos, maldiciones, cantos; enriqueciendo su despensa de expresiones y ampliando sus limitadas fronteras arcaicas, captando de otras culturas y otros idiomas y mezclando, revolviendo y amasando la blanca harina del pan idiomático diario, para hacer, como el pan: el hebreo nuestro de cada día.

Por ello, seguramente, se relata la babélica situación lingüística que dice que ¡un israelí insulta por lo general en ruso, maldice solamente en árabe y hace sus cuentas (para estar seguro de no equivocarse) en idish! Finalmente, cuando un israelí quiere simplemente hablar, lo hace con sus manos, en una versión idiomática mímica, llena de modismos figurativos muy convincentes. Finalmente, si se pretende acallar a un israelí... ¡amárrenle las manos; entonces, enmudecera totalmente!

Hertzberg solía relatar que, a su criterio, había dos grandes escándalos en la vida del pueblo judío y de los israelíes: uno era que los nativos sabras, nacidos en Israel, saben muy poco sobre la vida, la historia y los sucesos que acontecen con sus hermanos, los judíos de la diáspora. Por ello, va en desmedro la fraternidad entre el judío de la diáspora y los de Israel.

El segundo gran escándalo, a opinión de Hertzberg, es el hecho que los judíos del mundo no saben ni utilizan el hebreo.

Los extranjeros no entienden

Por ello, van perdiendo la posibilidad de una relación normal, fraterna, con sus hermanos israelíes. Incluso cuando llegan de visita a Israel son, concretamente, turistas, sin posibilidades de comunicarse directamente, entender, escuchar, opinar, captar, palpar el sentir del pueblo, de la prensa, del teatro hebreo, del taxista, del niño israelí, de los diputados en el Parlamento, de los ministros, de los olim procedentes de tantos puntos del globo que se concentran en una sola calle jerosolimitana, como ejemplo.

Nuestros hermanos judíos del extranjero no pueden gozar de un poeta israelí, ni emocionarse con un escritor en forma directa; no podrán palpar el sentir del israelí en forma directa, íntima, diaria. Todo ello, en opinión de Hertzberg es un escándalo que exige esfuerzos por ambos, para manetener y desarrollar el contacto, la comprensión y la fraternidad judía.

En síntesis; el hebreo en su vetusta ancianidad y en su rejuvenecida longevidad, es un idioma palpitante, atractivo, desafiante, un puente irremplazable como factor de concatenacián entre las distantes y diversas capas del pueblo judío.
El hebreo está hoy en boca de millones que lo hablan y de otros millones que, en otros idiomas, hablan de él. Está en las plumas de una pléyade de poetas, dramaturgos y escritores que lo alimentan y lo proliferan, lo enriquecen y lo expanden. Estos son, sin duda, momentos muy buenos para un idioma, que hace sólo menos de 70 80 años estaba enterrado y desterrado.
Hoy en día goza de buena salud. Decenas de nuevos términos, neologismos hebraizados, que emanan de las raíces bíblicas ancestrales y de las oraciones de miles de años atrás, que hoy se escuchan; también en los mercados, en los jardines infantiles, en las escuelas, en las universidades, en las calles, en los campamentos militares, en los teatros y la ópera.

Una deslumbrante despensa de nuevas palabras va danzando en nuestras bocas en hebreo y van embelleciendo la cultura hebrea, la antigua y la nueva, que emerge de los campos de la Galilea, de las calles de Haifa, de los mercados de Jerusalén, de los cines y teatros de Tel Aviv, del desértico Néguev y de las playas de Eilat.
Hoy, a 152 años del nacimiento deEliezer Ben Iehuda, el hebreo lo saluda y lo recuerda.


* Directivo sionista de reconocida trayectoria
Tzvi Kito Hasson,
nació en Chile y se radicó en Israel hace más de cinco décadas. Vive en el kibutz Tel Itzjak y cuenta con una amplia trayectoria en diversas instituciones. Es miembro del Ejecutivo Sionista Mundial (WZO) y de algunas Comisiones del mismo (Contralor, Movimientos Realizadores Mundiales, Federaciones Sionistas Mundiales, Relaciones con las Corrientes Reformistas y Conservadoras Mundiales).
Asimismo fue elegido para integrar la Junta de Gobernadores de la Agencia Judía y la Directiva del Brit Sionista Mundial Kadima Hanoar Hatzioni.
Está casado, tiene cuatro hijos y 14 nietos.
fuente: SEMANARIO 'AURORA' - TEL AVIV, 4 Febrero 2010

martes, 2 de febrero de 2010

Periodista árabe- musulmán en Israel


POR QUÉ KHALED ABU TOAMEH ESCRIBE PARA UN DIARIO JUDÍO

"WHY KHALED ABU TOAMEH WRITES FOR A JEWISH NEWSPAPER"

Por ROBERT FULFORD


Las nubes que normalmente oscurecen los sucesos en Medio Oriente comienzan a retirarse cuando Khaled Abu Toameh comienza a hablar del futuro de palestinos e israelíes. Esta relación, la clave de su futura vida como un árabe-israelí, ha sido el tema de su periodismo durante más de dos décadas. Lo que él ha aprendido contradice las creencias sostenidas por la mayor parte del mundo, y difiere totalmente de lo que esperamos de alguien con sus antecedentes.

Él estuvo en Toronto esta semana, charlando con algunos periodistas. Es árabe-musulmán, hijo de un padre árabe-israelí y una madre árabe-palestina. Cuando estudiaba en la Universidad Hebrea de Jerusalén se fue a trabajar para Al-Fajr ("El amanecer"), el periódico de la Organización de Liberación de Palestina. Pero se marchó cuando se dio cuenta que el diario nunca imprimiría nada que no fuera propaganda.

"Soy árabe-musulmán y el único lugar donde puedo escribir con franqueza es en un periódico judío."

Con la esperanza de ser un verdadero periodista, comenzó a trabajar con reporteros extranjeros que cubrían Israel . Finalmente, produjo documentales de TV y escribió para el "Britain´s Sunday Times" y otros diarios. Durante los últimos ocho años, ha sido el especialista en asuntos árabes del " Jerusalem Post". "Soy un árabe musulmán y el único lugar donde puedo escribir francamente es en un periódico judío," dice. Otros periodistas árabes envidian su libertad.

Él cree que el tal llamado "proceso de paz", que comenzó con los Acuerdos de Oslo de 1993, ha sido un fracaso trágico que tiene muy pocas probabilidades de éxito. Por más de 16 años el proceso de paz ha traído guerra y en abundancia. Esto ha desilusionado tanto a árabes como a judíos; a los árabes porque ellos no han conseguido la independencia y el gobierno propio honesto que ellos deseaban; a los judíos porque la seguridad se ha vuelto más esquiva de lo que era hace dos décadas. Aún así, Estados Unidos y otros creen que la virtud del proceso de paz es manifiesta.

Los palestinos están ahora divididos entre dos sectas sanguinarias, Fatah, que mantiene un frágil poder en Cisjordania, y Hamás, que controla la Franja de Gaza. Su conflicto ha costado casi 2,000 vidas palestinas y no hay ninguna señal de que disminuya. En este momento, Fatah tiene 900 presuntos agentes secretos de Hamás encarcelados en Cisjordania, sin cargos. Algunos de ellos bien pueden ser simpatizantes de Hamás, dice Abu Toameh, pero otros no lo son. En cualquier caso, Fatah los ha detenido principalmente para mostrar a los gobiernos extranjeros que son severos.

Fatah, por supuesto, es considerada la fuerza "moderada" palestina, a diferencia del radical Hamás. Abu Toameh piensa que ninguno de lo dos podría ser llamado moderado por ningún árabe sensato. Fatah hace sonidos moderados en inglés, pero en árabe suena tan antisemita y antiamericano como Hamás. Abu Toameh no ve moderados en ninguna de las partes. Ambas facciones suprimen la opinión moderada en cualquier lugar donde ella levante la cabeza, lo que aparentemente no ocurre con frecuencia.

"Esto no es una lucha por el poder entre buenos y malos," dijo en un discurso reciente. "Esto es una lucha entre malos y malos." Él desea que ellos lucharan por lo que fuera mejor para los palestinos. "Pero ellos sólo luchan por el dinero y el poder."

Occidente gasta una fortuna para sostenerlo, a cambio de una retórica relativamente benigna. Pero Fatah permanece impopular. Los árabes de Cisjordania dan por sentada su corrupción y ahora sospechan que está controlada y también apoyada por los americanos. Cualquiera que escuche a Abu Toameh tiene que considerar que el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, es ahora parte del problema.

Grandes fortunas robadas por funcionarios de Fatah sólo ocasionalmente se reportan en Occidente. En cuanto Abu Toameh sugirió a los periodistas extranjeros que contaran esta historia, algunos le preguntaron si a él le pagaba el lobby judío. Otros reporteros explicaron que la información sobre la corrupción palestina simplemente no encajaba en las historias que sus editores querían sobre palestinos oprimidos por israelíes.

"El verdadero obstáculo para la paz no es que un judío construya un asentamiento, sino el fracaso de los palestinos para tener un gobierno."

La mayor parte del mundo cree, a menudo con apasionada intensidad, que los asentamientos judíos sobre la tierra reclamada por los árabes limitan las posibilidades de paz. Abu Toameh discrepa. "Desearía que los asentamientos fueran el problema", dice, "porque eso puede ser solucionado por los israelíes." "Si los asentamientos fueran el problema", argumenta, "la Franja de Gaza estaría ahora en paz. Después de todo los israelíes se retiraron en el 2005." "Pero el resultado ha sido la guerra, guerra entre palestinos, guerra con Israel ." "El verdadero obstáculo para la paz no es que un judío construya un asentamiento, sino el fracaso de los palestinos para tener un gobierno. ¿Hay un socio del lado palestino para negociaciones de paz? No."

¿Qué debería hacerse? Él piensa que Israel simplemente debería esperar hasta que los palestinos dejen de matarse entre ellos y creen una entidad política confiable que pueda hacer un trato. La paz entonces será posible.

FUENTE:
ME&T-ROBERT FULFORD-19/07/09

COMENTARIO:

Alguna vez leí algún artículo de este periodista y me pregunté cómo se podía ser árabe palestino, escribir en un diario israelí y sobrevivir. Con gente de esta valía se pueden esperar resultados positivos. Pero hay que ser muy lúcido, además de valiente para enfrentarse a un peligro tan real.

Es inexplicable que con testimonios como éste occidente todavía espera resultados tan inalcanzables como una paz ahora. Este hombre lo sabe y es uno de su pueblo, conoce el terreno y sabe de qué habla. Y lo que uno debe plantearse es si la nacionalidad y la identidad nos hace ciegos ante gobiernos corruptos y criminales.

Haciendo un parangón que sirve para este caso, Marlene Dietrich se nacionalizó americana y entretuvo a las tropas estadounidenses durante la SGM, pero dejó expresamente indicado en su testamento que quería descansar para siempre en su patria, Alemania. Muchos alemanes se opusieron a la locura de un dictador, sin dejar de ser alemanes.

Este hombre se declara árabe y musulmán, lo que no sólo no le impide evaluar la realidad con lucidez, sino que por el contrario, está mucho más capacitado para verla desde una visión mucho más profunda que el que lo mira desde afuera. Claro está, él ganaría mucho más si denostara a Israel y defendiera a estos gobiernos palestinos, además de no arriesgar su vida, sin embargo, ha elegido defender a su gente y al futuro del estado palestino posible. Ojalá fuera escuchado por occidente y por todos quienes no saben pero opinan...

traducción libre de ANA.
25 de enero de 2010
http://ana-ana2008.blogspot.com/
REFLEXIONES SOBRE MEDIO ORIENTE Y EL MUNDO

Occidente heredó los códigos morales del pueblo judío: honrarás a tu padre y a tu madre..... ¨Es más fácil destruir un átomo que un prejuicio¨: EINSTEIN

"No soy judía... pero me preocupa la situación de Medio Oriente. "


Nota del Editor,
Recibi el texto en un e-mail. No se quien es el que escribió el
"Comentario". muy posiblemente 'ANA', que figura como
traductora.
Expresa el pensamiento de muchas personas,especialmente
de israelíes moderados y amantes de la Paz y de 'gentiles',
como 'ANA', PILAR RAHOLA, MARTHA COLMENARES,
y otras/os., que tambien AMAN LA PAZ Y ODIAN LAS
GUERRAS.
Me pareció que tanto el texto de Robert Mulford sobre
este singular periodista palestino árabe musulmán,
como el "comentario" que le sigue , son interesantes
sobre todo porque muestran un aspecto poco conocido
sobre el Conflicto Palestino-Israelí para los lectores de
Occidente, que generalmente solo leen noticias
malintencionadas Pro Palestinas en la Prensa
Occidental en español.
Cordiales saludos
Lic. Jose Pivín
frente al puerto de Haifa
frente al mar Mediterráneo