Mostrando entradas con la etiqueta LITERATURA VENEZOLANA Y LATINOAMERICANA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta LITERATURA VENEZOLANA Y LATINOAMERICANA. Mostrar todas las entradas

domingo, 12 de enero de 2014

VENEZUELA: Américo Gollo Chávez , escritor, poeta, docente e intelectual venezolano nos entrega su reflexión."No mentirás ni harás falsos testimonios"


 

 
Américo Gollo Chávez
       De todos los grandes mandatos  de la humanidad conocidos, sin duda los  Mandamientos  que  la cristiandad toma, pero adecua, del Éxodo 20,…  mucho más pleno  de poesía en La Torá   que la reducción cristiana, constituye por su claridad y belleza, por su fuerza expresiva, la más acabada e insuperable normativa para que el hombre viva en sociedad en armonía con  ella y también como  individuo consigo mismo y con cada otro y con todos, es, pues,  el mas transparente y mas preciso  de todos los textos desde la antigüedad muy lejana a nuestros días y el tiempo que vendrá.  Pues bien, dentro de  todos esos  mandamientos hay en casi todos ellos un fundamento  ético que constituye su columna vertebral,  tal es la  prohibición de mentir.  Dentro del mentir,  levantar falsos testimonios contra el prójimo,  la infidelidad…  Ello porque el mentir siempre tiene el propósito de engañar, de hacer daño,  de apropiarse de la voluntad del otro  para su sumisión  y el mentiroso  tiene plena conciencia de sus intereses, de sus propósitos y carece de escrúpulos para su éxito.   Para Dios el mentir, desde la crisis del Paraíso, generó   su ira en superlativo grado  muy dura e inflexible, en tales proporciones que impuso el castigo  más severo salido de sus manos, que ni Satán alcanza. La soberbia de Satán la castiga Dios con hacerlo per se el dios del mal.   Adán mintió al culpar a Eva de su propia responsabilidad,  Eva culpó a la serpiente…y Dios los penó con la muerte,  la pena máxima.   Ruego al lector consulte el Génesis y  confronte en la Torá  Parashat Itró,  Sección Itró, la Biblia Latinoamérica,  y la hermosa LutherBibel. Hay detalles hermosos, pero en el  caso de Luther, por el manejo de las sentencias en presente de indicativo con el modal sollen, (deber en lugar de tener que) lo cual implica la consciencia  para la toma de decisiones.
       He tomado estas lecciones de tan bella fuente, porque  la mayor característica de este gobierno, desde Chávez hasta no se dónde ni cuando ni como,  es su inmenso, convulsivo, constante descaro para mentir. Por una parte,  se mienten   así mismos para  la autojustificación de su fracaso, atribuyéndolo a  causas y factores externos lo que es de su exclusiva incapacidad irresponsable y, por la otra, como forma única para la manipulación y  control de toda la sociedad, impidiendo toda posibilidad critica, de disidencia.  A  sus secuaces, seguidores y acólitos, para imponerles la mentira constante del socialismo del siglo XXI,   de modo que todo cuanto salga de sus bocas, la  del supremo líder,  que muerto vive en la TV, escuelas, propagandas, etc.  y la de sus herederos,  Maduro,   PSUV,   todo  es verdadero, lo único verdadero,  descalificando, excomulgando a todo cuanto disienta, discrepe, critique ese pseudo credo.  El resto de la sociedad queda bajo el terrorismo de estado  para que, mediante todos los medios y modos posibles,  desaparezca la voluntad y la capacidad de  lucha, de respuesta.  
       Las causas del asesinato de  la joven actriz y su esposo, la herida de su hija  las esconde el régimen en una mentira monstruosa. Ese asesinato, abominable,   afirma Maduro,  es herencia criminal del capitalismo, porque  el crimen es inherente  al capitalismo  y concluye, aun de modo más tramposo,  que siguen  las pistas de los criminales para probar que es  sicariato.  Aquí cabe una exclamación inmensa, si yo fuera español bien la dijera que la digo porque no soy y si la digo,  no se. No jodas Maduro.  Semejante imbecilidad si fuese  ignorancia pura sería audible, pero esto es de un paranoico bien manipulado.  Su condición de presidente, de poseer poder, tiene el peso del gendarme,   lo dice Chávez, el supremo, el ídolo, el comandante eterno y repite  Maduro hoy,  ello está dirigido fundamentalmente a su  gente,  lo creerán  y lo repetirán luego.   Esto es manipulación sin fronteras. Maduro sabe que Caín mató asnalmente a Abel,  sabe  de los asesinatos a los inocentes, por los miedos de perder el poder del señor Herodes, sabe  y tiene que saber   de los asesinatos de los Unos,  de  la inquisición,  de Boves, Funes,  etc. aquí en Venezuela…la lista es larga, y,   Maduro sabe y tiene que saber que no existía el capitalismo.   Bajo esta imbecilidad armada deliberadamente para engañar, Maduro  miente  no solo para  esconder el fracaso “socialista”  también en esa álgido campo, la seguridad,  y a mi me  gustaría que fuese solo eso, sino también,  pero  mas grave, la mentira  esconde la verdad de un proyecto político que  tiene en el terror su medio para mantenerse y afirmarse en el poder.
       Este gobierno ha hecho de la impunidad el más alto premio  al crimen. Chávez reiteró su solidaridad con los criminales,  el diálogo con los Pranes  (Capos de Mafias) lo institucionalizó entre pares a niveles del habla  y Maduro en una obra sin precedentes, convoca a los asesinos  para que entreguen sus armas, (que el mismo gobierno directa o indirectamente  facilita) y se conviertan en unos émulos de San Francisco de Asís. Tiende su mano generosa para asistirlos en su conversión, mientras se recrea en sus acusaciones difamantes contra el presiente  de Fedecámaras,  etc.  a quienes acusa de la ser los jefes de la guerra económica, otra de las mentiras peor armadas y mejor publicitadas, entre tanto   las fuerzas revolucionarias armadas, llámense tupamaros, la piedrita, y muchos más   son  fortalecidos en sus espacios, donde su violencia impone sus reglas.  
       Me guisaría, Maduro,  repetir con casi todos,  que los 14, 15 o más planes de  seguridad que ha  anunciado el proceso, la revolución bonita, su régimen, su gobierno, fueron un fracaso, tan grande que, por eso a raíz del eco mundial trágico de los asesinatos de la actriz y su esposo,  ha convocado usted a alcaldes y a gobernadores para que juntos resuelvan lo que ustedes no pueden. Pero no, nunca fueron un fracaso,  son todo un éxito.  Son uno de los medios de imponer el terror, para abonar la muerte, y así   reinar  sobre  cadáveres. Vea usted,  su padre putativo, así dice usted, introdujo el dilema, socialismo, patria  O muerte.  Se acuerda?  Así arrancaron los planes de afirmarse en el poder  por la fuerza y como su socialismo fue y es un fracaso, la muerte es lo único que garantiza el éxito de eso que se llamaba eufemísticamente  socialismo, pero  que  es autoritarismo.   No pudiendo imponer el socialismo, el dilema no es,  queda  su única opción, la muerte.
       Tomemos otros detalles.  En esta promoción y apoyo a la violencia, el presidente hoy difunto, pidió al mundo se reconociera  a las FARC, se les diera beligerancia  por su naturaleza revolucionaria, humanística, bolivariana. La muerte de uno de sus comandantes en Ecuador, Reyes,  conmovió el alma del presidente y del chavismo todo. Fue esto casual, como casual la identidad con Gadafi, con el gobierno Sirio,  el gobierno Iraní,  la idolatría al Che Guevara?.   Es casual la presencia cubana en áreas capitales de la seguridad, etc. y la abierta idolatría a ese régimen?. Pues No.   Es parte de la integración revolucionaria,  es, para decirlo de modo sencillo, asinus asinum fricat.  Dime con quien andas y te digo quien eres.
       Detenerse en el estudio del discurso violento,  hasta el extremo de Chávez y  el que se esfuerza a  reiterar Maduro,  grita Diosdado,  sin mayores detalles evidencia que son estímulos para la violencia y  formas del habla para que sirva de ideología a los militantes del proceso…
       Pues bien, detrás de esas conquistas de los planes del régimen, está  uno de sus  fundamentos más macabros, la “teoría giordani”  cuya mayor aporte al humanismo revolucionario del chavismo, es su afirmación de que para la construcción del socialismo hay que crear un hombre nuevo y ello pasa por la destrucción del existente. Ah, Dios, este personaje como ha tenido éxito.  Sin duda que el régimen ha tenido desmido éxito, la  destrucción del aparato productivo,  de la infraestructura física del país, de las empresas  del Estado, corporaciones, PDVSA,  electricidad, aseo, salud…, eso lo vemos, sentimos, pero se ha llegado a tal punto  que una sola expresión  retrata la evidencia del perverso éxito.   Cuando alguien sobrevive a un asalto, a  balazos o heridas, etc., así haya perdido un brazo, una pierna, quede paralítico, etc.… la gente lo consuela y se consuela diciendo, gracias a Dios que no fue nada.  Esta afirmación requiere estudio aparte dada sus denotaciones y connotaciones psicologías,  pero  hoy quede en sus manos  adelantarla. Preguntarnos si esto ha sido casual, se les fue de las manos el culto a la violencia y su ejecución para la “construcción del hombre nuevo, del camarada?
       Pero si  en esta dirección para imponer el socialismo  el régimen  ha alcanzado  éxito,  donde alcanza la mentira  su  perfección perversa es el  desconocimiento  total de la Constitución.  El carácter federal, democrático social de derecho, etc., tal como define la constitución, ha sido sustituido totalmente por la arbitrariedad  del ejecutivo, concentrada en el presidente. La división de poderes es sumisión al poder ya omnímodo del gendarme.  La constitución que es el compendio de nuestros mandamientos ya no tiene mas artículos para ser desconocidos, violados,  con el cinismo de “dentro de la constitución todo, fuera de ello nada”.  Solo que la constitución es el presidente y los jefes del PSUV. Con ellos todo, sin ellos nada.
       Otra de formas de esta tragedia  está en la guerra económica.  Ésta es exclusiva del gobierno. Ha destruido el aparato productivo fundamental del país, persigue a empresarios,  difama y calumnia, los somete al escarnio público y obviamente ganaría indulgencias quien los mate.  Todos los derechos económicos  consagrados en la constitución son ignorados, la propiedad privada desconocida…Es esto casual?
       La libertad de expresión se sustituye por el monopolio de los medios del gobierno, son su  propiedad exclusiva  para mentir el régimen. La programación toda dirigida a la siembra del odio, al desconocimiento del otro, a la promoción idólatra   a Chávez, a su deificación y no satisfechos con ello acusa a los medios,  aun no asaltados,  de fascistas, de ser responsables de la violencia, en fin, de mentir para  desestabilizar  etc..  este maniobra para  silenciar  a como dé lugar a quienes no sean su eco o estén fuera del coro,  no solo asalta, cierra, censura los medios, sino que se recurre a las tecnologías comunicacionales para dejarlos fuera  del aire o a reducirlos a espacios muy cerrados. Casual?
       Pero la violencia  tiene otras caras de una inmensa crueldad, anote entre ella, las  cadenas de radio, TV, que no solo conculcan la libertad elemental y fundamental  de cerrar los ojos y taparse los oídos, sino por la divulgación de la postura del gobierno ante cada caso, en donde la verdad es sistemáticamente sustituida por la mentira y sin posibilidad alguna de zafar de ella.
       El gobierno ha logrado  éxito en su proceso de destrucción.  Así como la empresa  socializada es empresa quebrada, el terrorismo de estado ha tenido éxito,  la libertad se opaca y nos acostumbramos a vivir  su obscuridad. El miedo es parte de la vida diaria y la falta de fe, de confianza de las relaciones mas elementales  de la sociedad  se hace normal.. . El presidente bien puede decir, Venezuela es mía,  yo soy el jefe de estado y de gobierno, todos lo demás si quieren patria, si desean vivir, vengan a mi.
       Pero este éxito empieza a convertirse en fracaso. Nada  sustentado por la mentira es perene.   Tal vez lleve por dentro su propia destrucción. Y quizá está en que los principales actores de la  violencia  reclaman mayor poder, más participación protagónica. La violencia en su concreción, los asesinos, las mafias, los bachaqueros… se han convertido en una maquinaria que si bien aupada por el régimen, ahora  quieren más cuotas de poder e independencia.  Y más pedirán  en la medida en que así cobran al régimen su preservación, su sustento.   Pero la verdad se abre caminos,   la sociedad ya  empieza a abrir los ojos, la consciencia  empieza a abrirse paso. La conducta de los venezolanos ante el asesinato de esta pareja y la herida de su niña hija, ha  hecho brotar la justa ira.  Todos culpan al  régimen.  Y ahora el miedo de perder el poder, porque los devore la miseria de cuanto han aupado, estimulado, e incluso creado,   no solo llama a sus puertas sino que se ha instalado en sus casas y  a su siniestra, les impone pedir ayuda. 
       Pluga al cielo que este miedo  que hace temblar al régimen no sea convertido en una nueva mentira y le sirva al gobierno  para otro show como el  de la guerra económica y el  de la democracia porque se vota  y demás cosas de esas.  Y quizá la única manera  para que ello no ocurra es descubrir la verdad que se oculta tras el miedo y la maldad que vive tras la bondad del régimen.  No es el Mesías nuestra necesidad, son los Mandamientos,  quizá en esta hora, más a varios Moisés que  a  mesías.
 
fuente: recibido directamente del autor, al que agradezco


 Americo Gollo Chavez, escritor,poeta, 
profesor, intelectual venezolano.
 
Ingreso a LUZ (UNIVERSIDAD DEL ZULIA)
01.02.69. Dirección de Cultura.
09.07.93. Profesor. Facultad Experimental de Ciencias
Titular
Jubilado


Estudios Realizados

Doctor en Filosofía. Universidad Eotvas Lorand
Budapest. Hungría. 03.05.79

Investigación Post doctoral, Estética
Instituto Schiller, Alemania Federal. 1991

Licenciado en Letras Hispánicas. LUZ. 69

Primer Nivel de Maestría en Educación
Superior. LUZ l973.

Sociología Literatura. 1 al 24 de nov. 1974.
FHE.LUZ

Semiología del Objeto. LUZ 84 Hs. FEC.LUZ. 
 1976

Lengua Alemana. Un año Instituto Goethe.
Prien. 1977.

Tercer año de Economía. LUZ. 61.62.63.

Idiomas: Latín, Español, Francés, Alemán.

Cargos Desempeñados en LUZ: 
 
 Decano Fundador(I) de la Facultad Experimental de Arte, desde el 06 02 00 Prof. De Comunicación y Lenguaje. FEC. LUZ. Desde l973. Primer Lugar en el ingreso según la metodología empleada. Coordinador del Eje del Pensamiento Simbólico: Matemática, Lógica, Lenguaje, FEC. Años 73 74 75. Profesor de Epistemología: Matemática y Sociedad; Ciencia y Sociedad. Departamentos de Matemática, Física. FEC. LUZ . Profesor de Estética. Postgrado de Letras Facultad de Humanidades Profesor de Metodología de la investigación. Fac. De Ciencias Jurídicas y Políticas de LUZ. Postgrado en Ciencias Políticas. Coordinador de la Comisión Central del año Jubilar de LUZ, en El 50 aniversario de su reapertura. Proponente y Coordinador de la Comisión para la creación de La Facultad Experimental de Arte. Representante de LUZ ante la Comisión Bicameral y la AVERU para el análisis del PLES. 98 –99. Coordinador Primer Encuentro de Educación Musical para América Latina, UNESCO, CONAC; UCV, LUZ...Caracas Sep 1996 Moderador del II Encuentro Musical de Expertos de A.Latina. UNESCO, UCV, LUZ; .....Caracas 1997. 

fuente: http://www.analitica.com/colaboradores/6307970.asp 



 

martes, 24 de septiembre de 2013

VENEZUELA: Américo Gollo Chávez , escritor, poeta e intelectual venezolano nos entrega su SINFONÍA DE VIAJE OPUS 2. INCONCLUSA

Américo Gollo Chávez

Sinfonía de viaje Opius 2. Inconclusa





   Foto: Google
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
A Mari, a Luis Morales, a Simón preludios biográficos
 
Convoque a los maestros, hemos de ir mañana a la ejecución del mejor concierto que hemos hecho. En el trayecto iremos construyendo los recuerdos del futuro. No quiero nada que huela a pasado, quiero salir del retroceso y echar a andar, libre, libre, como los vientos que surgen de la mar y vuelven a su encuentro con la música de todo lo no hecho. En lugar de la batuta, un champán ha de estar en mis labios que reciba de las olas sus caricias y recojan de lo insondable de la mar todos sus cuentos. Dedicaremos la primera parte del día a zafarnos de ayeres de penas, lágrimas, tristezas y nostalgias cubiertos.
 
Tal decisión fue intempestiva, toda las semana anterior había establecido que el día 12 de octubre y el 13 y el 14 serían para a ir al encuentro de su soledad, a dialogar con ella sobre los grandes temas que ocupaban su alma desde siempre, desde siempre, decía, porque desde niña se supo sola, la adolescencia no fue menos rica de vacios, las veces que fue a los jardines con alguien compañero a alcanzar los luceros o beber del rocío sus caricias, como cáliz de amores y de sueños, de pronto y sin palabras se había ido, nunca supo mas de él y menos explicarse pudo si por miedo a estar a su lado o por miedo así mismo, larga dudas de sombras permanentes. Nunca más lo vio. Solo sombras quedaron. Una vez, transcurridos muchos años y repetidas las historias con los mismos acontecimientos esenciales vestidos de otras formas, vio al ser con quien se frustraron sus primeros encuentros. Lo vio y sin saber cómo ni para qué tampoco, le increpó su distancia, de éste y los señaló, estuve enamorada con la inmensa pasión de la ingenuidad y de las mas sublimes de todas las fantasías y ficciones de las vírgenes que se construyen con lo no descubierto pero que otros transitaron según se hizo en el verbo y testimonios quedan en la memorias que anidan y deambulan en los pasillos del colegio entre tantas experiencias hechas o soñadas de las compañeras jugando con las propias. Y lacónica dijo, de éste estuve profundamente enamorada pero él no sintió los latidos vírgenes que bullían en mis senos. Y ahora, fue ella la que dio la espalda… cualquier cosa que él hiciera no podría recuperar el tiempo sin espera. Ya no tenía sentido si nos vemos mañana tras el tiempo perdido. ¿Para qué? Ya no existía el poema. Y de esas cosas y de todas las cosas que pudieron ser o que bien fueron, solo queda, si buenas fueron bellas, el poema. Así dijo y calló.

 
Lo haré, atinó a decir el atrilero. Y ¿qué instrucciones impartirles debo? ¿Qué partiduras me ordena escoger? Ninguna dijo, con su voz de siempre, límpida, afinada, firmemente tierna. Ninguna, insistió firme. Ni siquiera aquellas que se hicieron sobre el mar el tema o tuvieron a la mar como pretexto. Ni Debussy ni Korsakov, que en esos días han tocado insistentes a mi corazón, venidos a mis puertas, jugado con mis piernas. No, ninguna, siento que ahogaría lo que quiero, lo que realmente siento. De la libertad quiero la música y no se por qué la se en la mar. Ninguna en especial, repetía, para que en el atrilero no asomara la duda. Que vengan ellos tal como ellos son pero con la convicción de tocar como nunca lo hicieron, han de hacerlo del modo más perfecto, que sean las sirenas las que se encanten y al final sonrían ellos y detenerlas puedan a su lado cautivas en la libertad de los sueños. La soledad de las sirenas ha sido eterna, porque se está solo, en la más alta ingrimitud, cuando se concentra la palabra entre iguales repitiendo las historias que nunca se cumplieron o los temas inútiles que no dejan historia ni leyendas, solo lo inocuo, kitsch. Levantó su mano, con el mismo don y la seguridad que empleaba para ordenar matices a la orquesta y así prosiguió. No hay ningún mejor alimento para el hueco, hondo, vacio de la soledad que lo fatuo, lo inocuo de las tales historietas que no dejaron huellas. En la memoria vive y anida la vida y la vida son los hechos de palabras y obras. En las obras viven las palabras pero en la palabra vive todo, sin ellas la memoria del hecho se muere, es la muerte definitiva, la del olvido, solo la música se escapa, ella no es y por no tener ser, nada la aprehende, jamás puede morir, vive en la vida de la cual es su fuente y…

 
Así hablo y guardo su silencio. El atrilero la contemplaba como siempre la hace, pendiente de sus gestos, de sus deseos de música, cuidadoso al extremo para evitarle los ruidos al camino y limpiar su trayecto. Temía que algún vidrio de la maldad cubierto pudiera herir sus pasos o que algún ruido la sacase de su mundo perfecto que la música impone. La música no admite errores, él lo sabía por ella. Mas que una gran maestra, que lo es, consagrada directora de la orquesta, eso lo decían y lo aprobaban todos, ella es como todo los grandes, terapeuta. Cierto que el atrilero no sabía nada de música y se enorgullecía de nada saber, pero solo sabía de ella, de ella sabia todo. Y sabía que era así en cada músico, en cada solista y hasta había visto, quien sebe cómo, que los grandes creadores se sonreían con ella, cuando él ponía su Obra, para que de ella fuera, sobre el atril que quedaría bajo el éxtasis de su batuta. El sabía que era así sin saber como, y sin interrogarse, solo que era así. Y tan seguro estaba de que verdad era, que tantas veces ante un director invitado nunca vivió lo mismo. Una vez, en la iglesia, ella había ido a dar acción de gracias por la perfección de que a su juico se había logrado en el Réquiem de Mozart, ejecutado in memoriam de un ser que a ella por el tiempo se entregó dándolo todo en sacro homenaje por su amor, todo fue perfecto, decía ella. Y fue hasta la Basílica a dar gracias a Dios. Y con precisión de todos los detalles, el atrilero cuenta haber visto el milagro, arriba, muy arriba como si se asomara por la ventana de los cielos, en la bóveda de la catedral vio que Dios sonreía con ella y ella iluminó la escena con sus lágrimas, y se quedó dormida por instantes… al despertar, se tropezó con el atrilero, siempre estás, siempre estás, así le habló y lo dejó sin mas. Siempre estás, repitió, como para oírse también a sí misma, en alegro muy quedo, como que no era bueno que alguien lo supiera, como que no era bueno que alguien lo viera contemplándola a ella fuera de los espacios naturales de la escena, el teatro, el auditorio… quien supiera, se dijo el atrilero, no tengo derecho ni a la palabra ni al sonido fuera de la orquesta y aun allí tenia que reducirse a los espacios del silencio, pero el comprendía que era necesario que así fuera, era una manera de alejarle los riesgos, esos del qué dirán, que tan solo mal hace, empero, se consolaba, yo hablo con los atriles, les converso, los maestros no saben de los cantares y contares de los atriles. Ellos son más que el soportar papeles de signos, señales, llenos…pero se quejan, les duele cuando se desafina, sufren cuando el músico le cuenta sus tristezas y se sonríen cuando sobre sí se recuesta una mirada de memorias de bellezas llena o de amores colmados de leyendas.

 
Cubiertos los mandatos para hacer el viaje, el atrilero soñó toda la noche sin pegar ni una vez los ojos. Cada pocos minutos miraba su reloj como si con ello apresura el tiempo de la aurora. El había hecho del viaje su propio viaje. Consciente siempre estaba que a sus ojos le era vedado contemplarla. Sabía por siempre que su destino era permanecer callado al escucharla, cuando a voces celestes ella hablaba desde el podio de la dirección. Sabía que era su rol vivir en el silencio que estrangula el alma, al mirar lo sublime de su cuerpo sin poder decir nada. El atrilero siempre consciente estaba que para alcanzar al cielo, más que la escalera grande y otra chiquita, se necesitaba mucho más, si se sacara el loto, cada semana ahorraba para comprar el kino y la lotería americana, solo así, rompería su propio miedo a la palabra y alcanzaría para hacer los peldaños a las escaleras. Estaba seguro que era su necesidad, no la de ella. Ella, se recordaba, por no faltarle nada tiene todo. Pero allá, en la playa, se decía, la podré ver. Con los ojos abiertos y no de reojos a escondidas para que nadie notara sus miradas. Se calmaba con su propio flagelo, las miradas de los miserables hacen daño, se decía y, entonces, volvía al ejercicio de la espera de lo que nunca viene. Cómo decirle nada. Lo único que poseía su voz era pedir a Dios misericordia, sin que nadie observara. Constante en la esperanza de que dios lo escuchara.

 
Ah! Pero la mar, la mar Se imagina verla en un traje de baño de esos que más que ver despiertan los anhelos reprimidos de su imaginación. Si fuera de dos piezas podría verla mejor, si fuera mas audaz, pedía a los dioses, como esos que se esconden para no perturbar la libertad de las nalgas para dejarlas libres retozar con las aguas y al viajero auscultar lo infinito posible que allí anida, la mar, la mar, se decía, me permitirá estar cerca de ella, no me verá, lo se, pero yo sabré contemplarla. Acariciaré las aguas cerca de ella, se decía, porque seguro estaba que era su forma de poder acariciarla. Ella no sabría que estaba allí, pero quizá, por un instante pudiese distinguir en las aguas un temblor íntimo y un candor que solo ella tocara, sería él, habría alcanzado lo que siempre ha anhelado de ella, poder tocarla y hacerlo en cada espacio de su cuerpo donde el agua llegara. Después, después seria después, y uno bien morir puede cuando ha coronado la montaña más alta.

 
Tenga dijo ella, en tono suave persuasivo, sacándolo de sus ficciones mágicas, de sus fantasías, esas que siempre quiere poseer alguien que nunca alcanza realizarlas, que nunca tiene nada. Y recibió de ella en una sola página, cuidadosamente diseñada un texto escrito a mano. Lo sustraje, eso hice, me gustaría decir que la robé, agregó, pero la belleza del arte no pueden ser plagiada, son y están en el alma, y las almas tienen como su única propiedad la libertad, donde anidan la fe, al verdad, y el amor, y si tan solo uno de los tres, uno tan solo, faltase o mal fallara, ya no se seria mas alma. Lo sustraje, repitió, anoche, de las obras completas de Borges, precisó, es el poema al Mar…es la única partitura que tendremos todos. Maestra, sorprendido, se atrevió a musitar el atrilero, aquí no hay notas, no veo la partidura. Ella sonrió con labios de sublime misericordia. Y señaló, sin más, en el camino podrá verlas en mi voz y mientras usted calla yo podré bien contarle que un poema es música, la música es la esencia del poema y fuente de su vida, y nos toca en la mar a todos encontrarla. Usted también estará en el concierto. Le asigno su papel desde el comienzo, toca a usted, interpretar, ejecutar el silencio. Ese es su rol, guarde en él cuanto vea, escuche, toque, imagine, siente, ame, sueñe…todo guárdelo ahí…mañana podrá contar la historia de cuanto con celo dispuso que allí fuera y si nadie asiste a su concierto, ha de ser bello llevarse todo ello a los cielos para, allí sí, poder romperlo, superar su silencio, ese silencio suyo que es silencio porque ¿a quien como usted oír se puede? Solo Dios podrá hacerlo o, siempre es binaria la existencia, de no premiarlo Dios, estará con usted en el infierno, y eso es el infierno, el silencio absoluto que tiene del miedo, del pánico, del pavor, su alimento. Sabe, el infierno no es más que vivir en silencio, ese, macabro, que impide a uno oírse y saber de sí mismo, porque oye a los demás, por eso. Eso que en expresión sencilla bien logrado está, el silencio es vivir del miedo a la palabra de los demás, de vivir escondiéndose del qué dirán, pero sobre todo huyendo de sí mismo. Y no olvide, solo cuanto se hace del modo mas abierto se escapa al que dirán. Por eso es bello el mar. Allí todos nos vemos sin mirarnos, sin detenernos para interrogarnos, cuestionarnos… nuestros cuerpos, nuestros ser, sencillamente se disuelven en la mar y solo sabe el mar lo que somos, espacio es de sueños, de amor, bueno, que más, sencillamente la mar es la casa de la libertad. Y allí quiero nadar hacia mi encuentro. Mi absoluto encuentro con la libertad, que siempre me es arisca, que siempre tiene miedo de mi o yo de ella. Lo sabré en la mar con mi champaña a cuestas o yo a cuestas de ella. Carece de importancia, lo bueno de la mar es bañarnos más que en ella en nosotros mismos, beber de nuestras aguas, cuyas fuente reprimida cargamos y tantas veces mil y mil y muchas más la ahogamos como en el silencio magno que fin pone al poema.

 
Segundo movimiento.
 
Para ir al encuentro de la mar conmigo o a mi integración con la mar según han sido las aventuras de mis sueños, llevémosle de avío la sinfonía en verde de los bosques bendecidos de las lluvias de estos tiempos, del chuchebe sus versos que llenan de encantos los misterios de los amores tiernos y traviesos, del cardenal su arcoíris con los que viste el tiempo bueno. De la vía, las huellas de los que allí anduvieron por el placer de transitar construyendo caminos como el primer ensayo de una sinfonía donde apenas buscamos el silencio que queda de lo bueno hecho o revisar los pasos según en el murmullo para empezar de nuevo. El destino del ensayo es lo perfecto para que el público pueda, al poner en escena la obra, vivir la perfección de lo imperfecto o los escollos de lo sublime bueno. Un concierto es la suma de placeres del alma y los sentidos. Si su público alcanza esa armonía solo así podrá decir como Iahvé que lo hecho era bueno.

 
Así habló. El atrilero, con su miedo de incompetencias lleno, se bebía las palabras. Nada sabía qué hacer y no podía hacer nada. Solo hacer lo de siempre, contemplarla. Una palabra, que de su boca fuera, podría poner más lejos la distancia. Cerrar sus ojos de tan fuerte manera para verla con sus ojos del alma y alcanzar la dicha de que nada se interpusiera a su mirada. Solo ella, sola ella cubría todos los espacios de su alma y los deseos de su cuerpo como fogaje intenso que abrasa y lento y lento mata por esa carga de no poder mirarla ni tocarla. Esa amarga impotencia que da no ser nada. Ese dolor que da no poder nada y de nadie ser. Ese martirio, ese flagelo de no ser importante. Ser importante, musitó el atrilero, es que a uno lo llamen y le confiesen algo y algo pueda hacer uno para evitar de los males la angustia o la dicha y el placer encontrase. Si me viera mirarla ¿que pensaría de mi?, si me vieran mirarla ¿que pensarían de ella? ¿Que me diría ella, que me dirían sus ojos? ¿Como saberlo? ¿Cual mi destino? Sabía que así, sin que ella le dijera nada tenia la esperanza de que alguna vez podría alcanzarla. Pero ¿y si ella le hablara? Hasta sería posible que pudiera decirme, se puede ir, ya usted aquí no puede hacer mas nada. Y vuelto sobre sí, el atrilero se mantenía aferrado a esa contemplación de no dejarse ver ni verla con los ojos abiertos, sería, se decía el atrilero, como interrumpir la consagración cuando se ofrece el vino o gritar cuando el concierto alcanza la grandeza de su clímax y la razón cede su espacio al corazón y al alma.

 
Siga atento. Ahórrese palabras, sospecho que sus cuentos son los temas de ayer, propios son de los atrileros disueltos en las cosas que se sueltan en rezongos y los chismes de fila según a cada quien corresponde en la orquesta sus funciones y zafarme del ayer quiero por siempre. Mis presentes al mar los tomo del futuro y el verdor, el candor, el canto, el vuelo su grandeza radica en que me trae al hoy cuanto he de hacer mañana. Eso quiero. Del ayer quiero todo cuanto mañana es y por acá, por el tiempo del hoy temprano y sin tristuras pasa. Un suave viento recogía sus palabras y las lanzaba al cielo, el azul de la bóveda sonreía al escucharlas.

 
Aquí deténgase, ordenó como si marcara la entrada de un compás. Había calor húmedo que alimentaba el deseo de la llegada. Es un lugar anónimo porque vive colmado de tanta, tanta gente suele aprovecharse mejor para saber de uno, dijo como si afinara, si detenerse en nadie. Sin observar a nadie. Una vez la escuchó decir que lo mejor del músico es el momento de su afinamiento. Es su mayor momento de equilibrio entre al perfección del instrumento y la obra que ha llegado a sus manos. Si se pasa la prueba entonces logrará hacer llegar el mensaje del creador a su público, es cuando, así, adquiere valor su trabajo, jugar con la belleza ya creada y darla al otro recreada y desnudar su alma. Él la oyó así decir en un difícil ensayo de la séptima de Mahler como si extrajese las verdades de la noche y el despertar del alba.

 
Deténgase, dispuso. Aquí hemos de estar muy poco, precisó con ese gran talante cuando se tiene del mando la flexibilidad de la sabiduría. Se detuvo un instante como la misma pose que siempre asumía al subir al podio de dirección. Las multitudes de esta escala son como si reuniéramos una montaña inmensa de músicos sin manos, sordos y sin memoria. Pero nos sirven mucho para saber cuanto de ellos tenemos, quiero decir, agregó, saber cuanto de ellos nos falta y que nos sobra. Solo así sabemos más quien se es. Qué llevamos de ellos, qué dejamos. Levantó sus manos y extendidas al cielo se la oyó decir a solas consigo sin testigos, por aquí pasé, nada de ayer me queda solo lo que de ayer puede quedarme del amor la alegría que me guía para empezar mañana del amor el camino y escalar la montaña.

 
La mar tejía crepúsculos que orquestaban las olas mientras ella marcaba del tiempo sus compases. El atrilero se comía su silencio mientras mordía con rabia sus anhelos. Por instantes el atrilero robaba al horizonte una mirada y, tímida para que no la vieran, la posaba en ella. La veía radiante, su rostro se complacía al embrujo de la mar que la esperaba. A su lado el tiempo ni el espacio existían solo ella más bella que la mar antes que ella. El atrilero declamaba un poema sin palabras era ella el poema y ante ella no existe la palabra.

 
Tercer movimiento.
 
La mar, exclamó, hela aquí. Siempre abierta donde todas las magias se conjugan donde todos los espacios se realizan. Profundidades sin alcanzables simas. Montañas inmensas que hacen palidecer las más altas de la tierra. La grandeza sin par del tiburón y la humildad prístina de la sardina juntas están en perpetua armonía ajena, incomprensible al valorar del hombre, siempre torpe al intentar respuestas a lo sacro. La inmensidad de la ballena suena inútil al ojo y a la razón esquiva con su cortejo diminuto como si volaran semifusas distendidas tras una gran estrella que al horizonte llega a la mar sumergirse.
 
Guardó silencio, abrió su mano y distendió el poema. Que se lancen al mar que la mar nos espera. El mundo fue construido en fa mayor bien salido de las manos de Dios bien de un Big Bang naciera, mas ese fue su tono, el tono del comienzo, el que hizo posible la creación de las “mitologías y las cosmogonías y mucho antes que el tiempo se acuñara en días”, que verdad fue tal sentencia de Borges, “el mar, el siempre mar ya estaba y era “ poco importa como fue, como naciera, lo importante es la música que lo engendra e hizo su residencia en la mar, la mar su casa. Todo cuanto se diga inexplicable es, la grandeza del mar es inexpugnable, sólo el poema alcanza su belleza y la música es el alma que nutre la sublimidad de su imponencia.
 
Tenga, ordenó al atrilero, y entregó el poema. Léalo intensamente, cada palabra, cada sílaba es de música llena, suéltela al mar para que a la mar vuelva. Con suavidad se quitaba sus ropas. Temblaba el atrilero. Era como si descorriera la cortina del teatro para ver la escena. No pudo ser más bella. La había imaginado cada día, cada instante, todo cuanto sabía que bello era, eran sus inferencias de sus comparaciones con las diversas bellas que la escultura, la pintura, la música hizo perfectas. No abrigaba duda alguna. Más bella que Afrodita, se decía, y cerraba sus ojos y dentro muy dentro de su alma y sus deseos observaba la Maja desnuda de Goya, mucho mejor que su candor era ella. Aquellas eran testimonio de lo bueno y lo bello en silencio. Ella en cambio, lo sabia, era mejor que ellas, era música, en su forma perfecta. Era la perfección de la belleza. Ella estaba allí ante la mar mas bella, mas inmensa, mas de misterios plena. Como una sinfonía en construcción por los propios los dioses, o no, se corregía el atrilero, es ella, es su ser como es la que crea la grandeza de los dioses. El estaba seguro que así era. Sus manos temblaban. Ella lo observo por un instante. Tiembla usted. Exclamó para luego en su magistral sobriedad, con tal cuidado como si acariciara la razón y el poema, sin mucho ver en él, le habló mirando las distancias siempre ajenas de la mar. Es la grandeza de la mar la que hace palidecer a los débiles.
 
El atrilero se trago su silencio. Cómo decirle que su temblor tenía su centro en ella, que era su fuente, que su único miedo surgía del deseo de tocarla, de agarrarla y del pánico, del terror que sentía si ello ocurría y la colmara la justa ira que podría provocar su condena definitiva, que lo aventara muy lejos, muy, muy lejos de ella. Temblaba mas y mas y más temblaba…repetía la escena de la ira de Dios echando a Adán y a Eva del Paraíso, por querer conocer lo que vedado estaba. Solo que él siempre tuvo consciente de que si alguna vez ocasionara su ira y ella de sus espacios lo echara, ella es el único paraíso que el atrilero de él supiera, en lugar de vivir el castigo de la muerte que impuso Dios a los humanos por mentir, sería él quien ofreciera su vida a ella para lavar su crimen, para probarle la verdad, la verdad que es la entrega por amor, y así ella lo perdonaría y le sería luego sencillo olvidarlo y jamás sabría de él, ni siquiera le interesaría el haberse inmolado como simple cordero para ofrendarse y cubrir su ofensa, lavar su pecado. Limpiar su culpa, atinaba a pensar el atrilero, sería lo único bueno que a ella la dejara. Y lo único que sería único para ella que nadie más que él podría hacerlo. En eso, se decía, seré como los dioses, los poetas, los creadores. Son los únicos seres que hacen cosas únicas. Sería su obra maestra y única y hecha únicamente para ella. Ella podría tener su refugio, podría cobijarse en sus sombras. Recostarse a su Encina, posarse en una fuerte piedra como la iglesia se sostiene en Pedro; pero él sabía que nadie como él vivía por ella, ella su vida era y su existencia estaba allí bajos sus sombras a escondidas de ella y sin que ni las sombras lo supieran. Es el amor perfecto, se animaba. Así ama Dios, nos ama y está ahí sin que sepamos si es Él o son sus sombras. Sería, se consolaba, como siempre he sido, atrilero, y de los atrileros nadie sabe nada, solo que están ahí, que sirven para nada porque salvo detalles de obediencia cualquier otro lo puede hacer mejor. El era eso. Atrilero. Recordaba a raudo vuelo que cuando por alguna razón tenia que escribir algo para ella, acatando sus órdenes o sus disposiciones por necesidades de la orquesta, cauto se despedía siempre con dos letras, SA, Su Atrilero. Una vez, solo una, se identificó de otra manera, escribió, impulsado por quien sabe qué, por esas fuerzas del corazón y el alma, lejos de la razón, TA. Recordó que tuvo que mentir. Me equivoqué, debe usted perdonarme, Maestra, dijo. Es la costumbre que priva entre nosotros los de las filas de atrás de la orquesta, nos tuteamos. Un error, se me salió la confianza que los de atrás tenemos al tutearnos, todavía se avergonzaba. Se me escapó, se me salió y la tutee, Tu Atrilero, pero, se vino el lágrimas, cuanto de verdad estaba toda en esas dos letras, quiso jurarle, Te Amo.
 
Llora usted, se inquietó ella. No, replicó muy quedo el atrilero, es la brisa de la mar que nubló mis ojos y son sensibles al viento. Traen memorias de lejos con arenas de tiempos. Un, dos, tres sorbos de buen vino y llegó la calma encubierta en apetitos dionisiacos.
Cuarto movimiento


americod@gmail.com

fuente: Recibido directamente del autor, al
que agradezco.
Esta es la versión que publicó ANALITICA.COM

 Americo Gollo Chavez, escritor, profesor, docente...
Ingreso a LUZ(UNIVERSIDAD DEL ZULIA)
01.02.69. Dirección de Cultura.
09.07.93. Profesor. Facultad Experimental de Ciencias
Titular
Jubilado

Estudios Realizados

Doctor en Filosofía. Universidad Eotvas Lorand
Budapest. Hungría. 03.05.79

Investigación Post doctoral, Estética
Instituto Schiller, Alemania Federal. 1991

Licenciado en Letras Hispánicas. LUZ. 69

Primer Nivel de Maestría en Educación Superior. LUZ l973.

Sociología Literatura. 1 al 24 de nov. 1974. FHE.LUZ

Semiología del Objeto. LUZ 84 Hs. FEC.LUZ. 1976

Lengua Alemana. Un año Instituto Goethe. Prien. 1977.

Tercer año de Economía. LUZ. 61.62.63.

Idiomas: Latín, Español, Francés, Alemán.

Cargos Desempeñados en LUZ: 



Decano Fundador(I) de la Facultad Experimental de Arte, desde el 06 02 00 Prof. De Comunicación y Lenguaje. FEC. LUZ. Desde l973. Primer Lugar en el ingreso según la metodología empleada. Coordinador del Eje del Pensamiento Simbólico: Matemática, Lógica, Lenguaje, FEC. Años 73 74 75. Profesor de Epistemología: Matemática y Sociedad; Ciencia y Sociedad. Departamentos de Matemática, Física. FEC. LUZ . Profesor de Estética. Postgrado de Letras Facultad de Humanidades Profesor de Metodología de la investigación. Fac. De Ciencias Jurídicas y Políticas de LUZ. Postgrado en Ciencias Políticas. Coordinador de la Comisión Central del año Jubilar de LUZ, en El 50 aniversario de su reapertura. Proponente y Coordinador de la Comisión para la creación de La Facultad Experimental de Arte. Representante de LUZ ante la Comisión Bicameral y la AVERU para el análisis del PLES. 98 –99. Coordinador Primer Encuentro de Educación Musical para América Latina, UNESCO, CONAC; UCV, LUZ...Caracas Sep 1996 Moderador del II Encuentro Musical de Expertos de A.Latina. UNESCO, UCV, LUZ; .....Caracas 1997. 


fuente: http://www.analitica.com/colaboradores/6307970.asp