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jueves, 10 de enero de 2013

CONFLICTO EN MEDIO ORIENTE: un mapa falaz desmontando el mito de territorios palestinos

















Articulo escrito por Irving Gatell quien 
aceptó que fuera publicado en el  blog http://bajurtov.wordpress.com/2012/10/28/
un-mapa-falaz-desmontando-el-mito-de-
territorios-palestinos/
Link: https://www.facebook.com/notes/irving-gatell/un-mapa-falaz/10151219415233044


A propósito de un usuario en facebook 
pro-”palestino” que clama a Irving que le
explique “el porque de la reducción diaria 
Palestina que existe desde mucho antes 
que llegaran los judíos a adjudicarse sus 
tierras” (Ver imagen adjunta).  

A continuación la respuesta:


Interesante el mapa cuádruple que posteaste, 
donde se registra la “pérdida” de territorios 
palestinos a manos de Israel. Es un mapa 
falaz, y paso a demostrarte por qué.

El primer mapa señala la división de 
“tierras judías” y “tierras palestinas”. En 
realidad, se trata de un concepto totalmente 
inexacto. Entre 1917 y 1946, la zona no 
estaba dividida en “territorio judío” y “territorio 
palestino”. La zona, simplemente, era el 
Protectorado Británico de Palestina, y tenía 
habitantes judíos y habitantes árabes.

Entonces, pretender que existía algo así 
como un “territorio palestino” es falaz en el 
sentido jurídico. Además, no era una 
situación nueva. Antes del Protectorado 
Inglés, esa zona fue parte de la provincia 
Siria, controlada por poderes imperialistas 
desde el año 63 AEC. Primero la controló 
Roma, luego el Imperio Bizantino, luego 
diversos califatos árabes, y finalmente el 
Imperio Otomano (turco), antes de su 
conquista por Inglaterra.

La realidad es que NUNCA existió un 
territorio independiente llamado “Palestina”, 
sino una provincia controlada por un 
imperio exterior, en la que había pobladores 
judíos y árabes.
 
En consecuencia, el primer mapa sólo tendría 
cierta lógica si en vez de hablar de “territorios 
judíos” y “territorios palestinos”, habláramos 
de “zonas donde había asentamientos judíos” 
y “zonas donde había asentamientos árabes”.

Pero allí viene la segunda falacia del primer
mapa: suponer que TODO el territorio donde 
no hay asentamientos judíos es, 
automáticamente, territorio palestino. Para 
demostrar eso, tendrías que ofrecer un mapa
 de esa época donde constara que todo el 
territorio señalado en verde estaba lleno 
de poblaciones palestinas.

Pero no lo vas a poder hacer, porque ese 
mapa no existe, porque eso no fue real. La 
realidad en 1947 (cuando se hizo el llamado 
Plan de Partición, señalado en tu segundo 
mapa) es que el territorio estaba, 
básicamente, vacío.


Es evidente que hay un uso manipulado 
de la información en este primer mapa, al 
dar por sentado que toda la zona donde 
no había asentamientos judíos era “territorio 
palestino”. Falso. Era parte del Protectorado 
Británico de Palestina, y EN ALGUNAS 
partes había asentamientos árabes (ni 
siquiera eran llamados “palestinos”, y 
más adelante te explico por qué).

Mi punto es fácil de demostrar. Curiosamente, 
basta con revisar tu segundo mapa, donde 
se señalan las fronteras propuestas (y recalco: FRONTERAS PROPUESTAS) por el Plan 
de Partición de la ONU. Si pones atención, 
verás que las zonas definidas como “territorios 
judíos” en el primer mapa es la misma que, 
en el segundo mapa, queda como parte de 
lo que se proponía fuera el Estado de Israel. 
Es decir: los funcionarios de la ONU que 
analizaron la demografía del lugar, 
simplemente distribuyeron el territorio de 
manera lógica: las partes donde abundaban 
los poblados judíos serían el nuevo Estado 
Judío, y las partes donde abundaban los 
poblados árabes serían un nuevo Estado 
Árabe.
 
Al Estado Judío se le concedió, además, el 
triángulo del sur que se conoce como 
Desierto del Negev, una zona totalmente 
inhóspita y deshabitada (de hecho, sigue 
deshabitada en más del 90%).

Allí aparece otra vez un manejo manipulado 
de la información, porque la contrastación de 
los mapas 1 y 2 pretende crear la idea de 
que todo ese territorio se lo quitaron a los 
palestinos. En primer lugar, ese triángulo 
al sur estaba vacío. En segundo, no existía 
un “territorio palestino”.

Luego, el tercer mapa sugiere que algo 
pasó y que Israel, simplemente, se anexó 
más territorio del que se le había anexado. 
Es una verdad a medias, y el mapa NO 
TE DICE QUÉ FUE LO QUE SUCEDIÓ.

Lo primero que hay que entender es que 
NUNCA han existido fronteras definidas 
entre Israel y Palestina.
En 1947, la ONU PROPUSO UNAS 
FRONTERAS (las del segundo mapa), 
pero NO FUERON ACEPTADAS POR 
LOS PAÍSES ÁRABES. Cuando terminó 
el período del Mandato Británico en la 
zona (13 de mayo de 1948), Israel declaró 
su independencia EN LA ZONA ASIGNADA 
POR LA ONU, y los países árabes 
circundantes (Egipto, Líbano, Siria y 
Jordania) le declararon la guerra, que se 
extendió por dos años, y concluyó con la 
victoria israelí.

Durante esa guerra, las tropas israelíes 
ocuparon una amplia zona territorial que 
originalmente no se les había asignado 
(señalada en el tercer mapa). Al firmarse 
el armisticio en 1949, Israel propuso una 
negociación para que todo el territorio que 
tenía ocupado se devolviera a los árabes, 
a cambio de un tratado de paz.

Los árabes se negaron otra vez. Ante la 
total indisposición diplomática árabe, 
dicha LÍNEA DE ARMISTICIO (y no “frontera”) 
siguió vigente hasta 1967.

Hoy en día, es muy frecuente oír hablar 
de “las fronteras de 1967″. Muchos palestinos 
exigen que “se regrese a esas fronteras”. 
Pero es, otra vez, información manipulada. 
“Frontera”, en este caso, es un término 
jurídico que marca el límite entre dos 
países que se reconocen como entidades 
jurídicas similares y, en consecuencia, 
pueden acordar mutuamente donde termina 
uno y comienza el otro.

Esa condición jurídica JAMÁS existió en 
relación al tercer mapa. De las fronteras 
originalmente propuestas por la ONU en 
1947, la única que casi no sufrió cambios 
fue la que hay entre Israel y Líbano. En 
consecuencia, hasta la fecha se considera 
una “frontera de facto”, porque en la 
realidad jurídica, Líbano no ha reconocido 
el derecho de Israel a existir. Por lo tanto, 
no ha reconocido una frontera en términos 
legales. Sin embargo, después de más de 
60 años ambos países se han acostumbrado 
a los límites de facto, y cuando el conflicto 
concluya es obvio que sólo se oficializará 
ese límite como una frontera en todos los 
términos legales.

Las única fronteras legalmente aceptadas 
en Israel se derivan de los tratados de paz 
firmados con Egipto (1979) y Jordania 
(1993). La frontera con Siria sigue en litigio, 
lo mismo que la frontera con lo que será 
Palestina.

Entonces, debido a que NUNCA han 
existido fronteras REALES en el plano 
jurídico entre Israel y Palestina, ES UNA 
FALACIA HABLAR DE “TERRITORIO 
PALESTINO”. Podemos hablar de 
territorios donde se concentra la población 
palestina, pero NO EXISTE como realidad 
jurídica.

 Por lo tanto, en términos jurídicos estrictos, 
lo que existen son TERRITORIOS EN LITIGIO.
Desde el armisticio de 1967, la ONU señaló 
que las líneas de dicho armisticio deberían s
er la base para negociar las fronteras definitivas. 
Nótese: NEGOCIAR, porque dichas líneas de
 armisticio NUNCA fueron definidas por nadie 
como “fronteras”.

Israel ofreció lo de siempre: la devolución 
del territorio capturado a cambio de un tratado 
de paz. Los árabes volvieron a decir que no, 
e incluso exigieron que Israel se retirara 
unilateralmente de los territorios, advirtiendo 
que no habría negociación después.

El canciller Israelí de entonces, Abba Eban, 
lo definió de un modo cómico pero correcto: 
“Esta es la primera guerra en la que el 
vencedor ofrece un tratado de paz, y los 
vencidos exigen la rendición incondicional 
del vencedor”.
Vamos con el tema pendiente: ¿existen los 
“territorios palestinos”?

Ya se hizo costumbre llamarlos así, y la 
propaganda -muy evidente en tus cuatro 
mapas- insiste en que ese territorio ha sido, 
históricamente, “palestino”, y que Israel 
llegó a despojarlo.

Falso.

Te puedo invitar a que busques UNA SOLA 
mención del “pueblo palestino” anterior a 
1967. Pero te anticipo: NO LA VAS A 
ENCONTRAR, porque NO EXISTE.

El Plan de Partición de la ONU jamás 
habló de un Estado Palestino. Habló de 
dividir el Protectorado Británico de Palestina 
en dos: un Estado Judío y un Estado Árabe, 
pero NUNCA mencionó a un pueblo 
“palestino”. ¿Por qué? Porque NADIE les 
llamaba así, y NADIE les había llamado así 
NUNCA en la historia, por una razón muy 
simple: los “palestinos” no son un pueblo 
en particular. Son árabes y nada más (y los 
árabes vienen de Arabia, por cierto).

La prueba contundente y definitiva de que 
la identidad palestina era inexistente es que 
entre 1949 y 1967, Jordania ocupó el 
territorio al que hoy llaman “territorio palestino” 
o “Cisjordani”, y Egipto ocupó Gaza. ¿Acaso 
alguien,durante esos años, exigió la 
independencia de Palestina y el fin de la 
“ocupación jordana”? No. ¿Acaso algún 
“palestino” exigió su libertad y que se les 
permitiera construir su país? No. En absoluto.

Tanto los países árabes como los propios 
“palestinos” asumían como natural su 
pertenencia a Jordania o a Egipto. No se 
entendían como un pueblo, no pretendían 
ser un país, no se les ocurría la idea de 
ser independientes. Simplemente, eran 
árabes que querían que todo ese territorio 
estuviera bajo control árabe y no bajo 
control judío.

¿Cuánto tiempo llevaban viviendo allí esos 
árabes? La propaganda dice que siempre, 
milenios. Incluso, a veces llegan al extremo 
de decir que los actuales palestinos 
descienden de los antiguos filisteos o de los 
jebuseos. Falso por completo. Está 
sobradamente demostrado que los palestinos 
son árabes y nada más árabes. Un porcentaje 
minoritario es, curiosamente, de origen 
judío (hecho demostrado científicamente), 
y eso sucede porque deben ser los 
descendientes de pobladores judíos 
obligados a convertirse al Islam en algún 
momento de la historia.

La zona entera, a mediados del siglo XIX, 
estaba vacía casi por completo. Apenas a 
mediados del siglo XIX empezó a repoblarse. 
En los siglos previos, habían convivido 
pobladores árabes y judíos, gobernados 
por los diversos Imperios que mencioné 
anteriormente. A ninguno de estos imperios 
le interesó la zona, por la simple razón de 
que era totalmente inhóspita e infértil. Por 
eso, administrativamente, siempre fue una 
extensión de Siria.

La escasa población estuvo dividida entre 
judíos y árabes más o menos en proporciones 
similares, pero a partir del siglo XIX la política 
del Imperio Otomano empezó a alterar el 
balance demográfico. Fue apenas en esa 
época que la zona se vio poblada por una 
mayoría árabe. Sin embargo, la realidad 
histórica fácilmente demostrable es que allí 
siempre vivieron judíos y árabes.

Inglaterra y Francia invadieron la zona en 1917 
como parte del conflicto con Turquía en el 
marco de la I Guerra Mundial, y se repartieron 
los territorios bajo moldes típicamente 
coloniales. Líbano, por ejemplo, se lo quedó 
Francia; Palestina se lo quedó Inglaterra. 
Cuando ambos países empezaron a 
colapsarse por la II Guerra Mundial, sus 
colonias se independizaron.

Como consecuencia de ello, todo el Medio Oriente fue reorganizado de un modo bastante arbitrario y sujeto a intereses políticos, más que a realidades demográficas. Por ejemplo, se crearon Irán e Irak, pero no se le concedió una zona autónoma a los kurdos ni a los armenios, repartidos hasta la fecha entre Turquía, Siria, Irán e Irak. Otro ejemplo: se inventó, literalmente, el “reino Hachemita de Jordania”. En realidad, ese territorio siempre había sido uno de los varios emiratos árabes, no un país independiente.

Como parte de esta reorganización política, se propuso en 1947 la creación de dos estados más en lo que había sido el Protectorado Británico de Palestina: un estado para los judíos y otro para los árabes.

Los árabes no aceptaron y declararon la guerra, misma que perdieron. Israel tenía que haber surgido como resultado de una negociación, pero la intransigencia árabe hizo que surgiera como resultado de una guerra.

Durante los siguientes 18 años, los árabes exigieron que Israel “regresara” a las fronteras propuestas originalmente por la ONU. Israel manifestó al principio su disposición, siempre y cuando hubiera una negociación para firmar un tratado de paz. Los árabes dijeron que no. Ninguna negociación, porque nunca iban a reconocer el derecho de Israel a existir (imagínate: te exijo que me devuelvas lo que me quitaste cuando quise matarte, y además te advierto que después voy a volver a intentar matarte).

El nuevo intento fue en 1967, cuando Israel se “anexó” más territorio en la llamada Guerra de los Seis Días. Así lo reflejan tus mapas, pero no te dicen que esa guerra inició por una abierta agresión árabe, que empezó con la distribución de tropas libanesas, sirias, egipcias, iraquíes, libias y jordanas en las fronteras de facto con Israel, y durante varios días estuvieron anunciando en la prensa internacional, con bombo y platillo, que iban a exterminar a todos los judíos y a destruir a Israel.

La ONU no intervino.

Israel lanzó un ataque preventivo el 5 de junio, y en los siguientes 6 días había destrozado casi por completo a los ejércitos árabes. Incluso, había ocupado toda la Península de Sinai (que pertenece a Egipto) e incluso el canal de Suez, la zona de Judea y Samaria (que apenas desde 1949 fue empezada a llamar Cisjordania por los jordanos), y las Alturas del Golán (Siria). Sólo en ese momento intervino la ONU, cuando la derrota árabe estaba a punto de convertirse en una catástrofe.

Nuevamente, vino la oferta: la devolución del territorio ocupado a cambio de un tratado de paz. Nuevamente, los árabes se negaron.

Tendrían que pasar más de diez años y otra guerra (la Guerra de Yom Kippur en 1973, que concluyó otra vez con una catástrofe para los ejércitos árabes) para que Egipto negociara y firmara un tratado de paz con Israel. Desde entonces, los dos países tienen relaciones diplomáticas normales y no han vuelto a tener conflictos territoriales. Por el contrario: Israel brinda un fuerte apoyo de servicios de inteligencia para que Egipto pueda controlar a los grupos terroristas vinculados con Al Qaeda que operan en Sinai.

Es curioso: Anwar el Sadat, el presidente egipcio que firmó el tratado de paz con Israel, fue asesinado en 1980 por extremistas… palestinos.

De todo esto, hay que rescatar algunas ideas básicas:

a) Hasta antes de 1948, no existían “territorios judíos” o “territorios palestinos”. Existía una provincia dominada sucesivamente por diversos imperios (en ese momento, por Inglaterra), y estaba habitada por judíos y por árabes. Nada más.

b) El nombre histórico de ese territorio siempre fue Judea, Samaria y Galilea. El nombre “Palestina” fue impuesto por los romanos en el año 135 EC. Sin embargo, tan pronto como el Imperio Romano se colapsó, dicho nombre cayó en desuso hasta 1917, cuando Inglaterra lo volvió a retomar. En el ínter, Bizantinos, árabes y otomanos simplemente consideraron que esa zona era parte de la provincia de Siria. Acaso, los únicos originales fueron los cruzados medievales, que le llamaban Tierra Santa.

c) El nombre de Cisjordania apenas se inventó en 1949.

d) Allí nunca existió un país o una provincia llamada “Palestina”, habitada por un pueblo identificable como “pueblo palestino”. Los habitantes árabes de la zona, hasta 1967, se llamaron a sí mismo “árabes”.

e) Cuando Israel ocupó Cisjordania y Gaza en 1967, empezó a hablarse de los “refugiados palestinos”, es decir, de los árabes que quedaron en el territorio bajo control militar israelí. Sorprende que entre 1949 y 1967 NUNCA se hablara de “refugiados palestinos” mientras el control militar de la zona lo tenía Jordania. Se les llamaba, simplemente, “refugiados árabes”.

f) Dado que los palestinos NUNCA han reconocido el derecho de Israel a existir como Estado Judío, NO EXISTE ningún tratado en donde ambas entidades nacionales hayan definido fronteras. Por lo tanto, jurídicamente hablando, NO EXISTEN LOS “TERRITORIOS PALESTINOS”. Existen los territorios donde habitan los hoy llamados “palestinos” y que, por simple lógica, deben ser la base para la creación del inminente, inevitable y necesario Estado Palestino, pero hasta que no haya una negociación que defina fronteras, el territorio DESHABITADO sigue siendo TERRITORIO EN LITIGIO.

g) Israel ha expresado que el procedimiento a seguir debería ser simple: primero, el reconocimiento mutuo: los palestinos reconocen a Israel como Estado Judío, e Israel reconoce al Estado Palestino; segundo, la definición de fronteras para que entonces sí se pueda determinar qué territorios son efectivamente Palestinos, e Israel se vea obligado a respetar su integridad (y viceversa); tercero, las negociaciones para ir poniendo en orden todo el desmadre político que se ha gestado en los últimos 64 años, misma que sólo puede tener sentido si se hace entre dos entidades jurídicas equivalentes (es decir, entre dos Estados).

h) Los palestinos se niegan sistemáticamente a aceptar, porque se rehúsan a que Israel sea considerado un Estado Judío. En realidad, ellos quieres que el Estado Palestino sea un Estado Palestino, y que Israel sea un estado… palestino.
El problema es que mientras no se haga esta negociación, la realidad demográfica seguirá cambiando. En 1947, la ONU propuso unas fronteras en función de las realidades demográficas de ese momento, pero la intransigencia árabe provocó una guerra que alteró radicalmente la demografía. La petición palestina de que se regrese “a las fronteras de 1967″ (es decir, las previas a la Guerra de los Seis Días, que están señaladas en tu tercer mapa) no funciona porque, debido a que no hubo disposición para negociar nada en esa época, la demografía ha seguido evolucionando, y lo seguirá haciendo si no se llega a un acuerdo. El problema es que, dadas las circunstancias, el balance demográfico evoluciona a favor de Israel.

El cuarto mapa que presentas es totalmente falso. Hipotéticamente hablando, el futuro Estado Palestino debe establecerse en una zona bastante parecida a la del tercer mapa. Eso lo tiene claro Israel. Habrá que negociar algunos trazos de la frontera, porque -como ya expuse- la evolución demográfica ha continuado, y ahora hay zonas urbanizadas por judíos en lo que se supone debió ser territorio palestino (que no lo es). Pero eso no es un gran problema. En primer lugar, estamos hablando de menos del 2% del territorio en litigio. En segundo, Israel ha sido muy preciso al señalar que a cambio de esos territorios, entregará a Palestina otros que, originalmente, están contemplados como “israelíes”.

En última instancia, hay algo un tanto más absurdo en todo esto: ¿cuál es el problema con que haya “colonos” judíos construyendo en “territorios palestinos”? ¿Acaso el futuro Estado Palestino no puede tener poblados con habitantes judíos? Habemos judíos en México, y no somos un “proyecto colonialista” israelí. Simplemente, somos judíos por identidad histórica, y mexicanos.

Pero no: los Palestinos ya dijeron que Palestina debe ser un espacio “libre de judíos” (de hecho, usaron exactamente la misma frase y concepto que usó el nazismo en los años 30′s, y no es de gratis: el constructor de la ideología palestina fue Yasser Arafat, educado por su tío que fue Mufti de Jerusalén, y gran amigo de Hitler), y que todos los judíos deberán evacuar, eventualmente, lo que sea parte de Palestina.

En contraparte, exigen que se permita la instalación de dos millones de Palestinos en Israel. Con ello, los palestinos se han ganado el dudoso honor de ser el primer grupo que quiere un Estado, pero que luego quiere mandar a sus ciudadanos a vivir a otro Estado.

Mientras sigan atorados con esa postura claramente incoherente, el tiempo va a seguir corriendo y ellos son los que van a seguir retrasando su integración como Estado.

Saludos y un abrazo.

domingo, 11 de julio de 2010

Espía iraní de la CIA: Irán atacará Israel, Europa y el Golfo Pérsico

Reza Kahlili (su alias), acusó a la administración
de Obama de actuar ingenuamente






Un ex integrante de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, devenido en espía de los Estados Unidos, dijo que Irán eventualmente atacará a Israel, Europa y los países del Golfo Pérsico.

Durante una conferencia ofrecida el viernes en el Instituto para Política de Oriente Próximo, Reza Kahlili (su alias), llamó a un ataque preventivo sobre Teherán, pero no sobre el pueblo iraní o la infraestructura del país.

Kahlili acusó a la administración de Obama de actuar ingenuamente. De acuerdo a el, las concesiones del presidente estadounidense, son vistas por el régimen iraní como un signo de debilidad, mientras que el pueblo iraní cree que los esfuerzos por entablar el diálogo con la republica islámica, son un acto de traición a su lucha por la libertad.

"Este es un régimen mesiánico. No debería haber ninguna duda al respecto: cometerán el más horrendo ataque suicida de la historia de la humanidad. Atacarán Israel, capitales europeas y la región del Golfo Pérsico, al mismo tiempo", dijo Kahlili, en una de sus primeras apariciones publicas presentando su nuevo libro, "Tiempo de Traición: La increíble Vida de Un Agente de La CIA Dentro de La Guardia Revolucionaria de Irán".

Kahlili dijo que se enlistó en la Guardia Revolucionaria tras la revolución islámica de 1979, pero se voluntarizó a espiar para la CIA cuando se desilusionó con el régimen de Khomeini, tras presenciar actos de violación, tortura y asesinatos.

Kahlili atendió a la conferencia utilizando una mascara quirúrgica, anteojos de sol y una gorra de béisbol, para resguardar su identidad. Para salvaguardar su integridad, así como la de su familia en Irán, su voz también fue disfrazada.

Durante 10 años, bajo el nombre secreto "Wally", reportó las operaciones secretas de la Guardia Revolucionaria de Irán a la inteligencia estadounidense y, eventualmente, se refugió en los Estados Unidos. Tras los atentados del 11 de septiembre, retomó contacto con sus fuentes iraníes y volvió a proveer información a la CIA, informó el Instituto Washington.



FUENTE: EFE-SEMANARIO AURORA, TEL AVIV-ISRAEL 11 JUNIO 2010

viernes, 16 de abril de 2010

Carlos Alberto Vainberg :La guerra de la imagen

POR Carlos Alberto Vainberg

Marca País

La guerra de la imagen

Los profesores Stephen Walt ( Harvard University) y John Mearsheimer (Chicago University) en su nuevo libro “The Israel Lobby and US Foreing Policy” reafirman que no existen verdaderos y convincentes motivos estratégicos para el apoyo de EEUU a Israel, al que califican como una carga estratégica.


Los autores apuntan que la política exterior de los EEUU ha sido copada por simpatizantes de Israel. Afirman que el citado Lobby por Israel condujo a la guerra y ocupación de Irak en el 2003.

Organizaciones judías de EEUU expresaron su preoc
upación por las consecuencias antisemitas que podrían aparecer con estas afirmaciones. >
Formando parte de esta campaña se presentan en el programa “60 minutos” en la red CBS, confirman su posición en el diario “The New York Times”, y por ende el libro ya aparece como best seller.

Es de significancia un punto decisivo, estos académicos en su promoción apuntan contra la actividad del Lobby Pro-Israel AIPAC, pero ellos tienen como sponsor al Lobby Pro-Musulmán
CAIR (Consejo de Relaciones Musulmanas-Norteamericanas), este recibe apoyo económico de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos.



Subrayo este hecho, como un punto de inflexión en la guerra mediática, ya en el corazón mismo del máximo aliado de Israel.
En un punto de giro de la complacencia, me resulta muy aceptable que se vaya tomando conciencia de la magnitud de este problema y por ende de los esfuerzos que hay que aplicar en el terreno correspondiente.


En mis diversos trabajos sobre el tema siempre solicito la particular atención sobre el hecho, de enorme gravitación, de realizar una discriminación positiva entre las actividades anti-israelíes y obviamente antijudías originadas por aficionados e ideólogos de auto sustento y los “intelectuales”, propagandistas, militantes y adherentes promocionados por el mundo islámico.


En una opinión muy acertada de Roni Alini – Sdovnik “En la Segunda Guerra del Líbano nos enteramos que el único campo de batalla en el que perdimos en grande fue en el de los medios, en el que no tenemos arma sino, como máximo un asesor de guerra psicológica por aquí, y una unidad de esclarecimiento por allá, que no tienen que dirigir un sistema operativo ofensivo.”



“El campo de batalla comunicacional se desarrollo delante de nuestras narices como un espacio de combate central, capaz de ganar las guerras por la conciencia. El cambio nos obliga a reconocer la existencia de un nuevo campo de batalla que nos exige una respuesta nueva y desafiante.”

Roni prosigue recomendando la formación de un arma de nuevo cuño, en parte militar y en parte civil para las batallas comunicacionales, dice “Lo especial en este arma es que no participarán en ella los que estén físicamente en Israel, sino también los cyber-reservistas.”
“En el nivel operativo de rutina este arma tiene un rol central en el mantenimiento corriente de los medios de comunicación en el mundo y en Internet, en temas de inteligencia.”



“Tenemos inmigrantes, nuevos y veteranos que hablan casi todos los idiomas del mundo. Hay que formar con ellos unidades bien entrenadas y desplegarlas por cada prensa local en los países en los que se hablan sus idiomas, sin renunciar casi a ningún país.”

A Roni Aloni - Sdovnik le manifesté mi conformidad por su excelente opinión, que comparto, pero lo que no deja de asombrarme es que estos temas recién comiencen a tratarse.
Destaquemos que en esta etapa de la hipermodernidad y la planetización, los valores que tenían cierta firmeza fueron mutando y llevamos un camino de criticismo que arrasa pedestales, no obstante se puede asegurar, y tomando las métricas de estos tiempos, que la imagen de un país, de un pueblo o de una nación son similares a la imagen de una empresa.



Partiendo de esta premisa, la Nación Judía constituida jurídicamente en el Estado Judío denominado Eretz Israel arrastra la imagen negativa- positiva públicamente conocida.

Si continuamos con la idea de que la imagen de un país es similar a la de una empresa, deducimos que representa un valor, que en economía se denomina intangible. Los intangibles de una empresa son por ejemplo: sus marcas, sus patentes, sus productos de Investigación y Desarrollo y representan en muchos casos un valor financiero superior al valor de todos los activos. Por ello la imagen de Israel, en mayor grado que todos los países del mundo, debe ser cuidada científicamente, con un orden sistemático porque representa un intangible que nos permitirá sobrevivir y cumplir los mandatos.

La Marca País debe ser elevada a la mejor imagen en todo el planeta, por todos los medios de comunicación en forma inteligente y oficial.

Bibliografía
Povesham
Dori Gold – Ynet
Roni Aloni – Sdovnik – Ynet
Dr. Alberto Levy – de Levy Marketing

Carlos Alberto Vainberg

Algunos datos sobre el autor:


Talentoso escritor y publicista, nacido en ARGENTINA, reside en Nazareth Illit, desde hace algunos años.

Concurrió en su juvenud a tertulias literarias en casa de la renombrada escritora y mecena de las Letras, Sra. Victoria Ocampo, con la cual entabló amistad.

Ha colaborado en distintas publicaciones argentinas y en Israel, en 'JADASHOT NAZARETH ILLIT' y 'PAGINA 1', como asimismo en varios Blogs en idioma castellano.


Tambien desarrolló amplias tareas de Marketing en la Industria Farmaceútica Argentina.

Lic. Jose Pivín
frente al puerto de Haifa
frente al Mar Mediterreáneo.










miércoles, 17 de febrero de 2010

“Goldstone me humilló”,dijo Dra. Mirela Siderer, una ginecóloga que sufrió severas lesiones por un misil Grad que cayó en su clínica de Ashkelon


La Dra. Mirela Siderer, una ginecóloga que sufrió severas lesiones por un misil Grad que cayó en su clínica situada en Ashkelon, en el 2008; retornará a su trabajo en las próximas semanas, en el exacto mismo lugar en el que resultó herida.

En los dos años enteros en los que sufrió por las lesiones causadas en su cara y parte superior del cuerpo, Siderer tuvo que pasar 9 cirugías plásticas diferentes. Entonces, testificó ante el Comité Goldstone (foto) en Ginebra, pero se sorprendió al leer el reporte, viendo que su testimonio fue totalmente ignorado. "Fui humillada", aclama.

Durante la operación israelí en Gaza, un misil Grad cayó en las inmediaciones de la casa de Siderer, mientras ella y su hijo se refugiaron en el cuarto seguro. Tan solo un rato después, recibió una llamada de Banny Vaknin, alcalde de la ciudad de Ashkelon, pidiéndole que lo acompañara a Ginebra, para declarar ante el juez Richard Goldstone, a cargo del comité que sondeaba el operativo militar en Gaza.

La ginecóloga acepto de inmediato y se apresuro al hospital para conseguir fotografías de sus heridas posteriores al ataque. "Hasta entonces, no había tenido el valor de mirar las fotografías, pero entonces entendí que en este juego, solo las imágenes podían hablar", dijo.

Si bien Siderer reveló que le resultó muy doloroso declarar acerca de su experiencia, pero que "quería hacerlo por la moral israelí"; confesó que le causó aun mas dolor el ver que en el informe final del comité, mientras buscaba en los cientos de paginas en las cuales Goldstone elaboraba los "crímenes de guerra" de Israel, pudo encontrar tan sólo cuatro líneas de su extenso testimonio. "Humillación es la única palabra para describir lo que me hizo", insistió.


fuente: semanario AURORA, de Tel Aviv-Israel, 17 de Febrero 2009

lunes, 26 de octubre de 2009

¿Qué es Palestina?

por JAIME S. DROMI

El otro día leí un comunicado de Abdalá II, el rey de Jordania: ``Estados Unidos se entromete demasiado en Irán; mejor sería si deja a Irán en paz y hace la paz entre judíos y palestinos, dándoles a estos últimos un estado independiente''. Me acordé de un dicho de mi querida madre, q.e.p.d.:
``No menciones la soga en casa del ahorcado''.

Se refería a que no hay que hablar sobre cosas que ofenden o que en realidad no son convenientes ni para el que las dice ni para el que las oye.
Este rey, que vive de lo que le saca a su pueblo y de lo que recibe de EEUU, olvida que su tierra, que hoy se llama Jordania, era hasta hace poco parte integral del Mandato Palestino y que, a pesar de que Gran Bretaña se comprometió a hacer de ese territorio el Hogar Nacional Judío, queriendo tener una colonia permanente en el Medio Oriente, tomó 78% del Mandato Palestino y puso a Abdalá I como emir de Transjordania, aunque él mismo quería llamar a su territorio Palestina.


Inglaterra le dio armas, un presupuesto e incluso le puso a un inglés para que fuera jefe del ejército, la Legión Arabe. En 1946, Abdalá se coronó rey de Transjordania y confirmó a todos los palestinos como súbditos suyos. En la guerra de independencia de Israel en 1948 ocupó parte de Jerusalén y una parte de Israel al oeste del río Jordán.


Cuando un árabe asesinó a Abdalá I en 1950 en Jerusalén, su joven nieto Hussein estaba a su lado. Su padre Talal tomó el reinado, pero como era enfermo mental, a los 19 años Hussein se hizo rey. Antes de morir, Hussein nombró rey a su hijo Abdalá II.

El 75% de la población jordana se identifica como palestina y en realidad Jordania es una falsedad creada por los ingleses para sus propios intereses. Y todos los territorios al este del Jordán deberían ser palestinos y así terminar, de una vez por todas, los problemas entre árabes y judíos. El Estado palestino tendría una frontera natural con Israel: el río Jordán, y estarían lejos de Gaza y del extremismo terrorista islámico.

Los árabes palestinos jordanos odian a la casa real debido a las persecuciones y matanzas que sufrieron durante el ``septiembre negro'' en 1970, cuando mataron por lo menos a 20,000 palestinos. Y ahora es posible solucionar una serie de problemas en la región que tanto ansía la paz y Estados Unidos podría darle a Abdalá II un palacio en el país que quiera y una pensión adecuada.


Entendamos claramente: el Estado judío de Israel es moderno, soberano, bien armado e independiente del resto del mundo, tiene fábricas y talleres de alta categoría en muchos campos de la tecnología, las ciencias, la medicina, altas casas de estudio famosas en el mundo entero, y como les va la vida en ese pequeñísimo país que tienen, van a defenderlo valerosamente y no permitirán que entren los árabes, que sabemos tienen el plan de asesinarlos.


Pero si vivieran en lo que es hoy Jordania, los árabes tendrán su estado libre, sin que Israel los esté vigilando constantemente, y podrán desarrollar todos sus talentos e inclinaciones entre ellos mismos, mientras se mantengan en sus fronteras. Y así también todos serán felices, como también el rey Abdalá II quería, y Estados Unidos, con Obama al frente, podrá intervenir directamente ya que el propio rey lo dijo públicamente y nuestro querido presidente Obama podrá justificar la medalla del premio Nobel de la Paz que ya recibió por adelantado.
¿No sería hermoso ver a los dos pueblos vivir en paz? Por supuesto que el mundo se preguntaría por qué esperaron tanto para encontrar la solución a la paz en el Medio Oriente cuando todo estaba tan claro durante tantos años. ¿Es que esperaban a que este oscuro escritor de El Nuevo Herald se lo recite?

Es una solución ideal que los comentarios del rey Abdalá II de Jordania despertaron al pedir que Estados Unidos deje de preocuparse de que Irán tenga armas atómicas con las que puede atacar a Europa, a los países árabes aliados con América, con esas armas podría tratar de destruir a Israel sin siquiera entender que la nube nuclear que se armaría, cubriría y mataría a centenares de millones de personas, árabes, persas, católicos y musulmanes, que dejarían un territorio enorme sin poder usarse por muchos años, que traería una guerra mundial y millones y millones de refugiados y la vuelta a un período totalmente negro porque, por supuesto, si Irán lanza una bomba nuclear, también Irán sería destruido.


Es por todo eso que siempre termino con una oración, pidiendo al Todopoderoso que ilumine a todos los líderes en este mundo para que busquen paz, vivan en paz y hagan paz para que podamos tenerla todos los seres humanos.

¡Amén!

'EL HERALDO' - U.S.A.
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