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domingo, 30 de noviembre de 2014

CARTA ABIERTA EN RESPUESTA A EDUARDO GALEANO




CARTA ABIERTA EN RESPUESTA A EDUARDO GALEANO


Recibimos y publicamos por considerar que es un interesante aporte al tema:

Señor ex-compañero Eduardo Galeano:
Y digo ex-compañero porque yo jamás me desvié de la línea política y de conducta de quienes luchamos para lograr la existencia del Frente Amplio.

Lamentablemente llegó a mis manos un artículo escrito y firmado por Ud., que me obliga a perder tiempo pero quiero manifestar mi opinión (a veces concordando y a veces discrepando), de cada palabrita que figura en dicho artículo.

Comienzo con el título: “Ya poca Palestina queda”. Totalmente de acuerdo. La Palestina, hogar indiscutido del pueblo hebreo, judío o el nombre que Ud. le quiera dar, después de grandes invasiones de imperialismos diversos (griegos, romanos, otomanos), quedó en manos del imperialismo británico, que lo partió al medio y le regaló la mitad oriental al monarca hashemita, que actualmente lleva el nombre de Jordania, país inexistente en toda la historia hasta ese acto británico a principios del siglo XX.

La segunda tajada la logró las Naciones Unidas cuando en 1947 la partió en dos y le adjudicó una de las partes a la futura patria palestina, que hasta ese momento no existía ni patria ni pueblo palestino; eran árabes al igual que los que poblaban todas las zonas de alrededor. Los que a partir de ese momento pasaron de ser judíos a ser israelíes, aceptaron todo; quienes no aceptaron fueron los árabes musulmanes de sus alrededores, TODOS 
ELLOS DICTADURAS ASESINAS, e invadieron al naciente Estado de Israel.

Ese pequeño trozo denominado Gaza, quedó bajo el dominio involuntario de Israel, que cuando el muy inteligente gobernante egipcio Anuar El Sadat hizo las paces, Israel se lo quiso dar envuelto en papel celofán y con moñitas celestes y rosadas. Fué Sadat quien rotundamente dijo que no lo quería (para sus adentros agregó: “ni loco”).

Muchos años después, el “ultra-derechista” Ariel Sharon, desalojó a golpes de culata a todos los judíos que vivían en Gaza, unos 8.000, lo que prácticamente le costó el cargo y la vida. Israel nunca quiso a Gaza como parte de su “imperio” casi del tamaño de Tacuarembó.

Pero sí lo quisieron estos fanáticos extremistas del Hamas, que en primer término expulsaron y asesinaron a todos los que apoyaban a Mahmud Abbas, árabes musulmanes ellos, “INOCENTES VICTIMAS CIVILES” todos ellos.

Sigo con el título. Después de todo esto, es Israel la que está borrando del mapa a Palestina ??????. Acoto aquí que 1.200.000 árabes palestinos, musulmanes todos, además de árabes cristianos y drusos (derivados del Islam), viven en el “imperio sionista” o sea el nombre en boga del Estado de Israel. Esos ciudadanos viven con la libertad y tranquilidad que no gozan en NINGUNO de los países con gobierno musulmán. Me encuentro con enorme cantidad de estudiantes musulmanes (sobre todo musulmanas, que se distinguen más por el pañuelo sobre su cabeza), cada vez que voy a la Universidad de Tel Aviv. No me encuentro con los árabes diputados de la Knesset israelí, donde los árabes musulmanes (palestinos diría usted), tienen iguales derechos (y sueldo) que los diputados de otros partidos (judíos).

Dejo el título, es suficiente por hoy.

Comienza usted el texto diciendo “Desde 1948, los palestinos viven condenados a humillación perpetua”. ABSOLUTAMENTE DE ACUERDO SR. GALEANO. 

Condenados a humillación desde que los ejércitos (sus amigos) de los países musulmanes que rodean a Israel les exigieron que se vayan corriendo de sus lugares de vida, ya que 5 ejércitos comenzarían a ELIMINAR DEL MAPA a la reciencita declarada Israel, cosa que no lograron TODAVIA. Pero hete aquí Sr. Galeano, que quienes se fueron de allí viven como ratas en campamentos de refugiados en países de sus hermanos, donde ni siquiera les permiten ejercer la mayoría de sus oficios, y comen gracias a que las Naciones Unidas les tiran mendrugos. Ni siquiera les permiten estudiar, ni los aceptan como ciudadanos, porque de esta forma los usan como bandera en su propaganda contra el “imperialismo sionista”.

Qué diferencia con sus hermanos que viven en el Estado de Israel !!!!!!

También están en campamentos de refugiados en Gaza, donde se les permite ejercer el “derecho” a ser escudos humanos protectores del valiente Hamas, cuya cabeza vive muy bien en los Emiratos, no en Gaza.

La UNWRA, que como Ud. sabrá (sabrá ??) es el organismo de la UN para ayudar a estos palestinos, acaba de descubrir cantidad de misiles y otras armas escondidos (para que?????), en locales de la UN, escuelas y hospitales, no respetando los reglamentos internacionales.

El organismo internacional, supuestamente neutral, no tuvo mejor idea que devolver a los terroristas todo ese armamento. Ni por asomo destruir o confiscar !!!!!

Sigue Ud.: “no pueden ni respirar sin permiso”. Muy cierto, pero quién les debe dar permiso??: sin la más mínima duda: quienes fomentan y solventan el terrorismo, hoy Qatar, Irán con su celestial criatura Hezbollah.

El ex-mandatario israelí Sharon les dejó cantidad de instalaciones, maquinaria y otros enseres en plena producción, donde diariamente trabajaban miles de palestinos de Gaza, y de allí surgían riquezas para ese territorio. Qué hizo Hamas con eso ?. Simplemente destrozó todo y utilizó los lugares para establecer puntos de lanzamiento de misiles contra Israel.

Siempre hablamos de esos misiles que ustedes, los iluminados, llaman artesanales, casi inofensivos fuegos de artificio. Lo de artesanales será por los dibujitos que los adornan, donde en idioma árabe escriben pidiendo a Alá que mate la mayor cantidad de judíos posible. Y lo de inofensivos será porque llegaron (hasta ahora) solamente a 150 kilómetros de distancia dentro de Israel. Puede ser también que sean “inofensivos” porque el Satanás israelí tuvo la suficiente inteligencia para derribarlos antes de su destino, aunque los trozos que caen ya mataron a varios, incluyendo beduínos (musulmanes nómadas que viven en Israel), e hirieron a muchos más, como al comandante druso (rama árabe salida de las conocidas ramas islámicas chií y suní) que en la gran democracia israelí, ejerce actualmente la comandancia del grupo de elite más famoso del ejército.

Sigue Ud.: “Han perdido su patria, sus tierras, su agua, su libertad, su todo”. MUY CIERTAS SUS PALABRAS, SR. GALEANO !!!!!

Han perdido una patria que jamás existió en toda la historia, y que cuando las Naciones Unidas se las quiso dar, ellos se negaron a aceptarla.

Han perdido sus tierras; como le escribí antes, perdieron quienes hicieron caso a los gobiernos de Egipto, Jordania, Siria, Líbano, y se escaparon. Quienes se quedaron en sus casas progresaron mucho gracias a la fuerte democracia y libertad que les da el “enemigo sionista”.

Han perdido su agua !!. No entiendo de qué agua me habla usted, cuando en plena guerra, o sea hoy mismo, es Israel quienes les da toda el agua potable y la electricidad que ellos consumen sin pagar un céntimo, siendo realidad que si se les cortara el consumo eléctrico el Hamas no podría seguir tirando misiles; Israel no lo hace para no perjudicar a la desgraciada población civil, víctima de estos sanguinarios.

Perdieron su libertad. Por favor mencione usted UN SOLO PAIS MUSULMAN donde la libertad existe y es un derecho. Dígame Ud. si en el Corán, así como lo interpretan los fanáticos, la Sharía es una ley que acepta la libertad, la igualdad y otros derechos “inventados” por la “decadente civilización occidental”.

Perdieron su “todo”. Muy cierto, Sr. Galeano; perdieron el amor a la vida, el derecho a vivir, el derecho a ser tratados como seres humanos. Pero lo perdieron en manos del terrorismo islámico, del fanatismo que manda bombas humanas con la promesa de un paraíso inexistente, y muchos de nuestros valores occidentales (y cristianos según algunos), ya los habían perdido hace más de 1.000 años, cuando Mahoma con el Coran bajo el brazo comenzó a imponer sus ideas.

Termino esta carta con la conocida y repetida frase de la Sra. Golda Meir, fallecida Primer Ministro de Israel: nuestras guerras terminarán cuando las madres palestinas quieran más a sus propios hijos que lo que odian a los nuestros.

Si Ud. Sr. Galeano tiene el coraje y los argumentos valederos para refutarme mis dichos, seguiré analizando ese largo artículo que Ud. escribió, tal vez en un momento de delirium tremens, como le llaman en Medicina.

Mauricio Aliskevicius
Rehovot – Israel
Uruguayo, Judío laico, Israelí – todo con igual orgullo
Posted on 21 Julio 2014 by Raul
 FUENTE: http://www.bppcolor.info/?p=9547

jueves, 21 de agosto de 2014

GUERRA EN MEDIO ORIENTE: Obispo de Gaza: “Hamas usó mi iglesia para lanzar cohetes”





El arzobispo Alexios reconoció en una entrevista televisiva en la CBN, que Hamás usa la iglesia para disparar misiles contra Israel.


 "Todo lo que dice Hamás lo tenemos que obedecer, o sufriremos las consecuencias", aseguró el líder católico.



FUENTE: http://www.unidosxisrael.org/obispo-de-gaza-hamas-uso-mi-iglesia-para-lanzar-cohetes-video/




El Presidente de la SIP acusó a José Mujica de ser un "ignorante" sobre lo que ocurre en Israel

 

Claudio Paolillo, periodista uruguayo y director del semanario Búsqueda, redactó una fuerte columna de opinión sobre el sanguinario accionar de Hamas y "la imbecilidad" de la izquierda latinoamericana

El periodista Claudio Paolillo, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, compartió sus ideas sobre el conflicto en la Franja de Gaza y cuestionó los polémicos comentarios del presidente José Mujica y de otros gobiernos de la región contra la operación militar de Israel.


"La imbecilidad, la hipocresía, la ignorancia y, también, la complicidad, se potencian como un combo siniestro en la mayoría de las críticas que Israel está recibiendo por su intento de poner coto al asedio permanente a que lo tienen sometido los jefes de Hamás, sanguinarios carceleros de dos millones de desgraciados palestinos en Gaza.

La crueldad de la perversión en este escenario es tan inconcebible que puede confundir al mejor intencionado: los militares de Hamás lanzan permanentemente ataques mortales contra la población israelí desde Gaza (18.000 cohetes y misiles en los últimos años); Israel se defiende con tecnología, interceptando casi todas las bombas de sus agresores en el aire, y así evita que haya miles de muertos en su territorio; cuando Israel identifica los lugares desde donde se lanzan los misiles de Hamás y quiere defenderse destruyendo esos sitios, los conductores de Hamás dejan allí a civiles indefensos (cuantos más niños y mujeres, mejor), ellos huyen y se ponen a cubierto; luego, exhiben los cuerpos inertes de sus "mártires" sangrantes ante el mundo, para poner en evidencia la "frialdad asesina" y la "vesania" del ejército israelí, y la "desproporción" de la "guerra imperialista".

 De ese modo, consiguen ante los ojos de miles de millones de personas que el evidente agresor se transforme en evidente agredido y que el evidente agredido sea visto como el evidente agresor.

Ante semejante perturbación de la realidad, es muy difícil para Israel defenderse y, al mismo tiempo, ganar la batalla de la opinión pública. Pero, ¿por qué el inocente pueblo palestino que malvive en Gaza bajo la dictadura de Hamás desde el año 2007 no se rebela cuando sus hijos son enviados directamente a la muerte por estos fanáticos religiosos?

 Hay que ir a las fuentes. Hay que leer la "Carta Fundacional de Hamás". Allí están casi todas las explicaciones.

Veamos algunas de ellas:

• Hamás, acrónimo de Harakat al-Muqawama al-Islamiya (Movimiento de Resistencia Islámico), no reconoce la legitimidad del Estado de Israel ni acepta la resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas que el 29 de noviembre de 1947 propuso la partición de Palestina en dos estados: uno árabe y otro judío. Por eso, sólo busca expulsar a los judíos de su país, matándolos a todos si es necesario, mediante la lucha armada y ataques suicidas contra civiles.

• En la "Carta Fundacional" de Hamás, se lee: "Israel existirá y seguirá existiendo hasta que el islam lo aniquile, como antes aniquiló a otros".

También: "Nuestra lucha contra los judíos es muy grande y muy seria. (...) El Movimiento no es más que un escuadrón que debe ser apoyado por más y más escuadrones de este vasto mundo árabe e islámico, hasta que el enemigo sea vencido y se realice la victoria de Alá".

Y sigue: Hamas está integrado por musulmanes que "temen a Alá y alzan el estandarte de la Yihad ('guerra santa') frente a los opresores, a fin de liberar a la tierra y al pueblo de su impureza, su vileza y sus males". Hamás"lucha por alzar el estandarte de Alá sobre cada pulgada de Palestina".

"El Profeta ha dicho: 'El Día del Juicio no llegará hasta que los musulmanes combatan contra los judíos (matando a los judíos), cuando el judío se esconderá detrás de piedras y árboles. Las piedras y los árboles dirán: Oh musulmanes, oh Abdulla, hay un judío detrás de mí, ven a matarlo. Sólo el árbol gharkad no lo hará, porque es uno de los árboles de los judíos'".

El lema de Hamás, según su propia definición, es el 
siguiente: "Alá es su meta, el Profeta es su modelo, el Corán su constitución, la Yihad es su senda y la muerte por Alá es su más alto anhelo".

"El Movimiento de Resistencia Islámica considera que la tierra de Palestina es un waqf islámico (el waqf es una 'donación religiosa' inalienable, inembargable y a perpetuidad en el islam) consagrado a las futuras generaciones musulmanas hasta el Día del Juicio. Ni ella, ni ninguna parte de ella, se puede dilapidar; ni a ella, ni a ninguna parte de ella, se puede renunciar. Ni un solo país árabe ni todos los países árabes, ni ningún rey o presidente, ni todos los reyes y presidentes, ni ninguna organización ni todas ellas, sean palestinas o árabes, tienen derecho a hacerlo. Palestina es un territorio waqf islámico consagrado a las generaciones musulmanas hasta el Día del Juicio. (...) Este waqf perdura mientras perduren la tierra y el cielo. Todo procedimiento que contradiga la sharia islámica, en lo que concierne a Palestina, es nulo y sin valor".

"Resistir al enemigo y eliminarlo pasa a ser el deber individual de todo musulmán, hombre o mujer".

"Las iniciativas y las llamadas soluciones pacíficas y conferencias internacionales están en contradicción con los principios del Movimiento de Resistencia Islámica. (...) Esas conferencias solo son maneras de instalar a los infieles en la tierra de los musulmanes en calidad de árbitros. ¿Desde cuándo han hecho justicia los infieles a los creyentes? (...) No hay solución para la cuestión palestina si no es a través de la Yihad. Las iniciativas, las propuestas y las conferencias internacionales son todas una pérdida de tiempo y empresas vanas".

"La liberación de Palestina es un deber individual para todo musulmán, dondequiera que esté. (...) Frente a la usurpación judía de Palestina es obligatorio alzar el estandarte de la Yihad. (...) Es imperativo instilar en las mentes de las generaciones musulmanas que el problema palestino es un problema religioso, y que hay que acometerlo sobre esa base".

"La mujer musulmana tiene un cometido no menos importante que el del hombre musulmán en la batalla de liberación. Es la hacedora de hombres. Su cometido en la guía y la educación de las nuevas generaciones es grande. Los enemigos han comprendido la importancia de su cometido. Consideran que si pueden dirigirla y educarla como ellos quieren, lejos del islam, habrán ganado la batalla. Por eso se les ve atender constantemente a esos intentos a través de campañas de información, películas y programas escolares, utilizando con ese fin a sus lacayos infiltrados a través de organizaciones sionistas bajo distintos nombres y figuras, tales como Masonería, clubes de Rotarios y Leones, grupos de espionaje y otros, que no son sino células de subversión y saboteadores. (...) El día en que el islam controle la dirección de los asuntos de la vida, estas organizaciones, hostiles a la humanidad y al islam, serán aniquiladas".

La mujer en el hogar de la familia combatiente, sea madre o hermana,desempeña el cometido importantísimo de cuidar de la familia, criar a los niños e imbuirles de valores morales y pensamientos derivados del islam. Ella tiene que enseñarles a cumplir los deberes religiosos en preparación para el cometido de combate que les espera. Por eso es necesario prestar gran atención a las escuelas y los planes de estudios aplicados a la educación de las niñas musulmanas, para que cuando crezcan sean buenas madres, conscientes de su papel en la batalla de liberación. La mujer ha de tener conocimiento y comprensión suficientes en lo que se refiere a la realización de las tareas domésticas".

"Los enemigos (los judíos) tomaron el control de los medios de comunicación del mundo, las agencias de noticias, la prensa, las empresas editoriales, las emisoras de radio y otros. Con su dinero atizaron revoluciones en distintas partes del mundo para alcanzar sus fines y cosechar sus frutos. Estuvieron detrás de la Revolución Francesa, de la revolución comunista y de la mayoría de las revoluciones de las que hemos sabido y sabemos, aquí y allá. (...) Ellos estuvieron detrás de la Primera Guerra Mundial, cuando lograron destruir el Califato islámico, obtener ganancias financieras y controlar recursos. Ellos consiguieron la Declaración Balfour, formaron la Sociedad de Naciones para dominar el mundo a través de ella. Ellos estuvieron detrás de la Segunda Guerra Mundial, mediante la cual obtuvieron enormes ganancias financieras con el comercio de armamentos y prepararon el terreno para el establecimiento de su Estado. Fueron ellos los que instigaron la sustitución de la Sociedad de Naciones por las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad, para poder dominar el mundo a través de ellos. No hay guerra que se libre en ninguna parte en la que ellos no hayan puesto el dedo. (...) Abandonar el círculo de la lucha con el sionismo es alta traición, y maldito sea el que lo haga".

Contra esta cosa tenebrosa combate Israel.
Pero como Israel es la única democracia de Medio Oriente, el único pedazo de tierra de toda esa zona —llena de petróleo, con jeques-dictadores y ayatolas-dictadores millonarios y corruptos— donde se promueven las garantías individuales, la libertad y los derechos humanos, es lógico que la parte del mundo parecida a Israel (esto es, Occidente) le reclame estándares de respeto por la vida, de los cuales carecen completamente sus enemigos jurados. Israel no debería enojarse cuando se le recrimina por matar niños, mujeres y civiles en sus acciones defensivas porque, precisamente, cuidar la vida es la diferencia que lo legitima ante la barbarie de sus vecinos. Y no debe olvidar que dentro de Israel hay, también, fanáticos religiosos y extremistas de signo opuesto que inciden negativamente en el gobierno, que tampoco tienen el más mínimo deseo por la convivencia en paz con los palestinos y que son un pesado lastre para un país civilizado llamado a ser un faro de libertad en un mar de opresión.

Sin embargo, cualquier expresión de "repudio", como la de la Cancillería uruguaya de la semana pasada, que deliberadamente omite hacer al menos una mínima mención a Hamás y a la causa que origina este horrendo derramamiento de sangre, exuda hipocresía por todos los costados. Ni hablar del presidente Mujica, que calificó como "genocidio" lo que está haciendo Israel en Gaza. Si de verdad piensa eso —que los israelíes son "genocidas"—, ¿qué está esperando su gobierno para romper relaciones diplomáticas con un Estado "genocida"? ¿O es que el gobierno de Uruguay es capaz de mantener relaciones amables y fluidas con un Estado "genocida"?.

Pero a no asombrarse mucho: gran parte de la "izquierda" uruguaya (y latinoamericana) siempre estuvo en contra de Israel y a favor de "movimientos de liberación" como Hamás y Hezbolah, cultores de la muerte, del odio religioso, de la segregación de la mujer y del más puro atraso.

En Uruguay y en América Latina, buena parte de la izquierda sigue cumpliendo las órdenes que en enero de 1966 impartió en La Habana el jefe, Fidel Castro, cuando en la "Conferencia Tricontinental" promovió y apuntaló la línea que se mantiene hasta el día de hoy. La "Tricontinental" dijo que "el sionismo es un movimiento imperialista por su naturaleza, con propósitos agresivos y expansionistas" y con "una estructura racista y fascista", que "Israel constituye una amenaza al desarrollo del progreso en esta región", y condenó "la existencia de Israel en el territorio ocupado de Palestina".

De manera que Mujica "está en la línea". No se le mueve un pelo al llamar "genocida" a Israel porque eso viene siendo dicho por una enorme porción de la "izquierda" latinoamericana desde hace medio siglo.

Yo solo le trasladaría al presidente dos preguntas que Amoz Oz —un renombrado escritor, periodista y profesor de literatura israelí, izquierdista y defensor de una solución biestatal para el conflicto palestino-judío— hizo a un periodista de la Deutsche Welle durante una entrevista la semana pasada: "¿Qué harían ustedes si su vecino de enfrente se sienta en el balcón, pone a su niño sobre sus piernas y comienza a disparar una ametralladora contra la habitación de sus hijos? ¿Qué harían ustedes si su vecino de enfrente cava un túnel desde su casa a la habitación de sus hijos con el objetivo de volar su hogar por los aires o secuestrar a su familia?".¿Qué haría, presidente Mujica?"

FUENTE:INFOBAE http://www.infobae.com/2014/08/07/1586171

lunes, 11 de agosto de 2014

CARLOS ALBERTO MONTANER: Israel o la lucha contra la infamia





“Hamás, Hamás, judíos a la cámara de gas”. Esa fue la consigna en varias ciudades de Europa. Todo se ha visto y oído durante el enfrentamiento entre la banda terrorista Hamás e Israel. Desde esvásticas pintadas en las sinagogas y cementerios judíos en diversas partes del mundo, hasta grupos que coreaban esa infame consigna.

La mayor parte de los judíos (y los demócratas verdaderamente responsables) están tristemente asombrados por la intensidad del antiisraelismo mostrado por el grueso de los medios de comunicación en Occidente, por las reacciones de algunos gobiernos europeos y latinoamericanos —Brasil entre ellos—, y por los numerosos incidentes callejeros antisemitas.

El origen del pleito lo resume magistralmente el escritor Amos Oz con un par de preguntas formuladas a la cadena alemana Deutsche Welle: “¿Qué haría si su vecino, con un niño sentado en el regazo, le dispara a la guardería infantil a cargo de usted?” “¿Qué haría si su vecino cava un túnel desde su guardería infantil hasta la suya con el ánimo de agredir a quienes usted está obligado a cuidar?”.

Es obvio que los judíos contraatacaron. ¿Es tan difícil de entender la posición israelí? Luego de comenzado el conflicto se supo que por los casi cuarenta túneles descubiertos (probablemente hay otros), los comandos suicidas de Hamás iban a desatar una carnicería atroz el 24 de septiembre, fecha en que los judíos celebran su año nuevo o Rosh Hashaná.

¿Por qué el antisemitismo ha resurgido con tanta virulencia? Por varias razones.

Los seres humanos formulan sus juicios basados en estereotipos y en categorías. Es nuestra manera de asomarnos a la compleja realidad. Creemos tener una idea de cómo son los alemanes, los ingleses, los norteamericanos, los catalanes, los negros, los blancos, los chinos. Esas visiones esquemáticas, con frecuencia están cargadas de connotaciones negativas, como les sucede a los gitanos y a los negros.

Lamentablemente, la idea del judío fue acuñada por sus enemigos cristianos. Un pleito en la sinagoga —unos pocos judíos se convencieron de que ya había llegado el Mesías y se llamaba Jesús— se convirtió en una persecución cruel e interminable tan pronto el cristianismo, esa rama hereje del judaísmo, se convirtió en la religión del imperio romano por obra y gracia del Edicto de Tesalónica (año 380), promulgado por Teodosio I el Grande, un resuelto emperador que declaró “loco y malvado” a todo aquel que desconociera la autoridad del Patriarca de Antioquía.

A partir de ese punto, y por los próximos mil seiscientos años, los judíos fueron caracterizados como demoniacos, perversos, avaros, traidores, desleales y sucios. Los persiguieron, masacraron, expulsaron, difamaron y encerraron en guetos. Los marcaron como infames y los condenaron a llevar distintivos visibles, los obligaron a abjurar de sus creencias, so pena de muerte, y crearon instituciones represivas, como la Santa Inquisición, que tenía entre sus objetivos destruirlos o “purificarlos” en las hogueras.

Este acoso permanente acuñó un estereotipo muy negativo, perpetrando de manera continuada el “asesinato de la reputación” de todo un pueblo. La gran literatura se encargó luego de recoger y esparcir esa bazofia: Shakespeare, Lope de Vega, Quevedo, Voltaire, Dickens, T.S. Eliot, Pío Baroja, Dostoievski y otros cien magníficos autores incurrieron en diversas manifestaciones de antisemitismo que mantuvieron viva la llama del odio.

Fue Napoleón quien comenzó la liberación de los judíos, derribando las murallas de los guetos a principios del siglo XIX, pero el cambio de las leyes no impidió que la tradición del antisemitismo se mantuviera hasta llegar al paroxismo nazi: unos tipos convencidos de que la erradicación total de este pueblo solucionaría casi todos los problemas de la humanidad. La felicidad, sostenían, llegaría de la mano de un monstruoso genocidio.

Hoy el viejo antisemitismo de la Inquisición, de los cosacos, de los nazis, es una de las señas de identidad de los grupos llamados “progresistas”. Si en nuestros angustiosos días alguien quiere asumir instantáneamente un rol revolucionario, la manera más eficiente de lograrlo es mostrar su rechazo a los judíos y su condena a Israel. Es el equivalente de colgar un poster del Che o ponerse una camiseta con su efigie.

Afortunadamente, la terrible etiqueta colgada al pueblo judío es reversible. El hecho de que Israel, rodeado de enemigos, sea una sociedad tercamente democrática, próspera, creativa, generadora de ciencia y tecnología, donde viven los únicos árabes libres de toda aquella torturada zona, incluidas las mujeres árabes, desmiente el maligno estereotipo. Poco a poco se irá abriendo paso la verdad: Israel es la más exitosa y digna experiencia política de la segunda mitad del siglo XX. Pero hay que decirlo en voz alta y sin miedo.
©FIRMAS PRESS

Periodista y escritor. Su último libro es la novela “Tiempo de canallas’’.
http://www.elnuevoherald.com/2014/08/10/1816582/carlos-alberto-montaner-israel.html#

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jueves, 7 de agosto de 2014

GUERRA HAMAS/ISRAEL: SEÑOR PRESIDENTE, USTED ESTÁ MAL INFORMADO, explicación al Presidente de Uruguay...y a todo el mundo democrático.


Así lo veo yo

Columna de Ana Jerozolimski










No sólo con dolor sino con verdadero estupor leí las declaraciones que el Presidente de la República José Mujica formuló este lunes tras una actividad en la Suprema Corte de Justicia, al ser consultado por periodistas sobre la guerra en Gaza. Al preguntársele si cree que lo que está ocurriendo en la Franja de Gaza es un genocidio, el Presidente respondió "Sí, cuando se bombardean hospitales, niños y viejos, me parece que sí".

Señor Presidente, pregunte a nuestros compatriotas judíos y armenios qué es un genocidio. Usted ha ido en más de una oportunidad a sus actos de recuerdo , ha oído los relatos y ha visto los rostros marcados por el dolor de la memoria. Usted debería saber la diferencia entre un genocidio y una guerra que un Estado democrático se ve obligado a librar contra una organización terrorista, inclusive si en ella mueren niños y viejos.


Me cuesta creer que no lo sepa y que use con tanta facilidad un término con una carga tan pesada para la humanidad.
Como no quisiera ni pensar que usted sabe que dijo una barbaridad sin fundamento-ya que eso sería atribuirle una mala intención que no desearía pensar que tiene- opto por razonar que simplemente, no tiene la información suficiente. Por ende, aunque sé que por su investidura no le debe sobrar tiempo libre, me permito tratar de aportar.


Me imagino que si lo que Israel hace en Gaza fuera un genocidio, no habría palestinos internados en los hospitales israelíes. ¿Y sabe qué? No son inventos de propaganda israelíes, porque yo los he visto con mis propios ojos..Y cuando suenan las alarmas, corren todos a refugiarse, juntos, pacientes judíos y árabes, médicos y enfermeros, también judíos y árabes...Ah, es que primero tendría que haber aclarado que eso es muy común en los hospitales de todo el país.


Le digo más. Sin ir más lejos, este domingo conocí a uno de esos médicos, un joven palestino que está haciendo su especialidad en el hospital Barzilai de Ashkelon. Es de Cisjordania. Está contra la guerra.Estoy segura que siente gran pesar por lo que ocurre con sus connacionales en Gaza...pero él puede dar fe de lo que hace Israel para ayudar a la gente, porque él mismo los atiende en el hospital israelí que lo recibió a él mismo con los brazos abiertos.


El problema es que no puedo darle pruebas de ello porque le prometí a este joven que no pondré en peligro su vida.."Es peligroso, Hamas no perdona una", me dijo..Y yo prefiero que alguien piense que invento, a arriesgarlo a él.

Un genocidio, a menos que sea muy mal manejado-y generalmente los genocidas se arreglan bien para cometer sus atrocidades- mata a tantos en forma indiscriminada, que la víctima realmente queda reducida..Se lo habrán contado cada mes de abril cuando usted honra con su presencia el acto en la Plaza Armenia..los armenios lo saben. Y lo sé yo también por mis hermanos judíos asesinados por los nazis..un tercio del pueblo judío de entonces, seis millones, fue aniquilado.

Pero los palestinos no cesan de crecer y multiplicarse, tanto en Cisjordania como en Gaza. Según cifras de la ONU, en 1948, al fundarse Israel, había aproximadamente 700.000 palestinos en Cisjordania y Gaza.Hoy, sólo en Gaza hay 1.800.000.Extraño este genocidio...


Israel lanzó su operativo militar contra Hamas-no contra Gaza ni contra el pueblo palestino, sino contra la organización terrorista Hamas- tras reiterados intentos de lograr que cese el disparo de misiles desde allí hacia la población civil israelí. Esa población israelí en la que también hay muchos niños y viejos.
Cohetes disparados indiscriminadamente desde Gaza hacia numerosas comunidades colectivas (kibutzim), disparos hacia los agricultores en los campos, cohetes que hicieron impacto en casas particulares, jardines de infantes y escuelas, donde la gente se salvó por las alarmas que alertaron de refugiarse a tiempo, porque el cohete pegó sobre el techo blindado que el Estado construyó para proteger a sus niños, porque los niños justo entraron segundos antes de que el proyectil impacte en el patio, porque la Cúpula de Hierro desarrolla con mucho esfuerzo por Israel para proteger a su gente, funciona bien.

Puede preguntarle al Canciller Almagro cómo es la gente de esa zona ..yo hasta compartí un rico asado con él cuando visitó el kibutz Ein Hashlosha. Luego nos reunimos varios uruguayos en una sala del kibutz, Almagro estaba rodeado de varios uruguayos que por más que lleven ya décadas viviendo en la tierra de sus antepasados, siguen llevando siempre a Uruguay consigo. Si mal no recuerdo, le mostraron también al Canciller el establo del kibutz, que desde entonces y antes de eso, había sufrido varias veces por los cohetes disparados desde la vecina Gaza.


Tuvo suerte el Canciller que cuando fue a Ein Hashlosha, le tocó un día tranquilo, sin alarmas ni cohetes..Menos suerte le tocó a Carlos Cachon, sindicalista de Conaprole a quien tuve el gustazo de entrevistar en Israel, que sí estuvo bajo el peligro de los cohetes justo cuando fue a ese kibutz.


¿Y sabe qué Sr. Presidente? A pesar de ese continuo hostigamiento desde el territorio vecino, la gente de la zona no pierde la cordura, la visión humana del conflicto, la noción de que del otro lado hay gente que ellos no quisieran que sufra. Claro que siempre habrá algún energúmeno que salga a decir (y yo misma los he oído) que al fin Gaza sufre . Después de los 14 años que los niños crecen en el sur de Israel sin conocer otra realidad que la necesidad de estar constantemente alerta a las alarmas, hay también quienes reaccionan mal. No me gustan, discutí con quienes hablan así, pero no tengo ninguna duda de que son una pequeñísima minoría.


La población de Israel, en su enorme mayoría, no quiere que el otro lado sufra...simplemente quiere que le dejen vivir en paz.
El serio problema es cuando del otro lado, el pueblo mismo está preso de una organización terrorista que no repara en usar a sus propios civiles para atacar a los civiles israelíes.

Señor Presidente , ya que habla de los bombardeos a hospitales...¿usted sabe que Hamas dispara desde hospitales, que los usa para almacenar cohetes, los convierte en bastiones armados y comete así un crimen de guerra? ¿Sabe que almacena cohetes en escuelas de la ONU (yo vi las fotos)?


Le cuento algo con nombre y apellido. Entre los muchos israelíes hoy de duelo, está también el Profesor Bernardo Vidne, destacado cirujano cardiovascular nacido en Entre Ríos, Argentina. Hace una semana perdió a uno de sus nietos, de 20 años, en Gaza. El y sus compañeros entraron a un dispensario médico de la UNRWA, la Agencia de las Naciones Unidas para el bienestar de los Refugiados , para constatar si era cierta una información de Inteligencia según la cual Hamas había cavado un túnel subterráneo desde allí, uno de esos túneles que conducen a territorio israelí para cometer atentados...

(Imagínese usted que en su chacra, en 18 y Río Negro o en medio de la rambla, se abre la tierra e irrumpe a la superficie una célula armada y empieza a disparar...Claro, parece locura imaginar algo así en Montevideo ¿no? Bueno, en Israel es parte de la realidad con la que hay que lidiar, de los planes de Hamas que Israel tenía que frenar, antes de que fuera demasiado tarde).

Volvamos al nieto del cirujano argentino-israelí...y a la información de Inteligencia sobre el túnel..Pues apenas entró el batallón a esa clínica de la ONU-a pie, sin disparar, para inspeccionar- hubo una enorme explosión. Hamas había colocado ocho barriles con una tonelada de explosivos debajo del piso de la clínica de la ONU.

¿Usted se atrevería a decirle al argentino-israelí que perdió allí a su nieto que Israel no debería defenderse de estos terroristas? Es que usted dijo que "todos tienen derecho a defenderse, pero hay defensas que no se pueden hacer...todo tiene un límite".
¿Cuál es el límite Sr. Presidente? ¿Israel tendría que haber esperado a tener cientos de muertos para después decidir que no va más?

Le cuento que este domingo entrevisté a un pibe de 21 años, paracaidista, que resultó herido en un enfrentamiento con terroristas en la zona sur de Gaza. Estuvo en casas palestinas en la zona, donde requisaron cantidades enormes de armas y municiones...guardadas en las piezas de los niños, en el armario de una jovencita...Casas vacías, porque Israel advirtió de antemano a la gente que se vaya, para poder combatir a los terroristas y los bastiones armados allí instalados.

Es terrible que eso causó destrucción...pero la responsabilidad es de Hamas que convirtió a no pocas partes de Gaza simplemente en una base terrorista. Israel no tiene derecho a no proteger a su población..Creo que su pecado fue contenerse tanto tiempo. Por el afán de no verse arrastrado a una nueva guerra, se aguantó, se aguantó..hasta que no se pudo más.
Lo que está sucediendo en Gaza, no es un genocidio Sr. Presidente. 

Es una guerra contra el terrorismo, en la que sufren también inocentes, no hay duda de ello-lo cual ocurre en absolutamente todas las guerras-, en la que un país que apuesta por la vida tiene que combatir a una organización que apuesta por la muerte...y que ni siquiera tiene reparos en decirlo con orgullo, abiertamente.

Sobre la autora:

Uruguaya, radicada en Jerusalem desde 1979. Redactora Responsable de "Semanario Hebreo"

fuente: http://columnistas.montevideo.com.uy/categoria_17877_1_1.html 

04.Ago.2014

Israel: Ya no una «isla»

Por DAVID BROOKS





















Es asombroso cuánto de la discusión de la guerra de Gaza se fundamenta en el supuesto de que aún es 1979. Se fundamenta en el supuesto de que el conflicto israelí-palestino es una lucha contenida en sí misma, dirigida por las dos partes involucradas más directamente. Se basa en la suposición de que el horror podría ser detenido, si tan sólo diestros negociadores pudieran alcanzar un «avance» y una senda hacia un acuerdo de dos Estados. 

Pero, no es 1979. Las categorías mentales de la gente pudieran estar atascadas en el pasado, pero la realidad ha seguido adelante. La violencia entre Israel y Hamás, que controla Gaza, pudiera parecerse superficialmente a campañas pasadas, pero el contexto a su alrededor se ha transformado.

Lo que ha ocurrido, por supuesto, es que Oriente Medio ha empezado lo que Richard Haas, del Consejo de Relaciones Exteriores, ha llamado su Guerra de los 30 años: una serie de choques y guerras por representación que se superpone y que pudiera continuar por décadas y transformar identidades, mapas y los contornos políticos de la región.

La rivalidad entre sunitas y chiítas está a todo lo que da. Desgarrada por violencia sectaria, Irak ya no existe en su vieja forma.

La rivalidad entre autoritarios árabes e islamistas quema. Más de 170.000 sirios han muerto en una horrenda guerra civil, incluidos 700 en tan sólo dos días, hace dos semanas, mientras el mundo estaba atento a Gaza.

La rivalidad entre sunita y sunita también está que arde. Arabia Saudita, Qatar, Turquía y otras naciones atraviesan por una guerra fría, enviando a representantes que distorsionan casi cualquier tensión en la región.

La rivalidad saudita-iraní también bulle con fuerza, a medida que estas dos potencias maniobran por la hegemonía regional y contemplan una carrera armamentista de tipo nuclear.

En 1979, la situación israelí-palestina era fluida, pero el mundo árabe a su alrededor estaba relativamente estancado. Actualmente la región circundante es un caldero de cambio convulsivo, al tiempo que el conflicto israelí-palestino es un repetitivo más de lo mismo.

Aquí está el resultado: Las grandes convulsiones regionales son sucesos que guían, incluido el conflicto en Gaza. El conflicto israelí-palestino se ha convertido sólo en un escenario sobre el cual se están expresando los choques regionales en el mundo árabe. Cuando las potencias de Oriente Medio chocan, atacan a Israel para ganar ventaja sobre cada cual.

Miren cómo fue atizada la lucha actual en Gaza. Autoritarios e islamistas han estado librando una lucha por el control de Egipto. Después de la «primavera árabe», los islamistas ganaron brevemente la ventaja. Pero, cuando cayó el Gobierno de los Hermanos Musulmanes, los líderes militares aplicaron una represión. Condenaron a muerte a cientos de integrantes de la clase dirigente de la Hermandad. Aunado a esto, cerraron casi 95% de los túneles que conectaban a Egipto con Gaza, donde Hamás tiene el poder.

Como era su propósito, el movimiento egipcio fue devastador en términos económicos para Hamás. Este grupo derivaba 40% de sus ingresos fiscales de aranceles sobre bienes que fluían a través de esos túneles. Un economista estimó que las pérdidas económicas ascendían a 460 millones de dólares anuales, casi un quinto del PIB de Gaza.

Hamás tenía que ponerle fin a ese bloqueo, pero no podía atacar a Egipto, así que atacó a Israel. Si Hamás pudiera surgir como el heroico combatiente en un duelo a muerte en contra del Estado judío, si las pantallas de televisión árabes estuvieran llenas de civiles palestinos muertos, entonces la indignación popular obligaría a Egipto a levantar el bloqueo. Parte del punto eran las bajas civiles.

Cuando Mousa Abu Marzouk, el subjefe de la oficina política de Hamás en El Cairo, descartó una petición para un cese el fuego, formuló una pregunta retórica: «¿Qué son 200 mártires comparado con levantar el asedio?».

El eminente periodista israelí, Avi Issacharoff, resumió la estrategia en el «Times de Israel»: «No se confundan, Hamás sigue comprometido con la destrucción de Israel. Sin embargo, está disparando cohetes a Tel Aviv y enviando terroristas a través de túneles al sur del país mientras apunta, esencialmente, hacia El Cairo».

Todo este conflicto tiene la sensación de una guerra por representación. Turquía y Qatar están apoyando a Hamás con la esperanza de obtener la ventaja en su rivalidad regional con Egipto y Arabia Saudita. En secreto, los egipcios e incluso los sauditas están apoyando o impulsando a los israelíes, abrigando la esperanza de que la fuerza israelí debilite a Hamás.

No tiene sentido ya ver el conflicto israelí-palestino como una lucha independiente. Este, como todo conflicto en la región, tiene que verse como un pedazo de la mayor Guerra de 30 años. Sería agradable que Israel pudiera retirarse de Gaza y Cisjordania y se amurallara fuera de esta guerra, pero eso no es posible. Ningún forastero puede dirigir o entender este complejo proceso histórico, pero Israel dejó de ser una «isla» en la región y, como Estados Unidos, será llamado a cuando menos debilitar a algunos de los actores más radicales, como el Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS) y Hamás.

En 1979, la disputa árabe-israelí parecía un choque de civilizaciones, entre una democracia occidental y una autocracia de Oriente Medio. Ahora, el conflicto árabe-israelí parece un pedazo de un choque dentro de la civilización árabe, sobre su futuro.

Fuente: The New York Times
Traducción: www.israelenlinea.com