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miércoles, 2 de marzo de 2016

SALUD / ALIMENTACION : ¿Es malo comer fruta antes de irse a dormir?



Comer demasiado antes de acostarte puede interferir con tu sueño, incluso si eliges una fruta sana.
Cuando el hambre ataca antes de acostarte, puede ser difícil olvidarte y quedarte dormido sin picar algo. Comer una fruta nutritiva es una mejor opción que comerse una barra de helado o una hamburguesa con queso, pero lo mejor es mantener los tamaños de las porciones pequeñas para evitar una subida de azúcar durante la noche y una sobrecarga de calorías.

Beneficios

Las frutas pueden ser un aperitivo saludable antes de acostarte, si no te excedes. Están llenas de vitaminas esenciales, minerales y nutrientes que tu cuerpo necesita para funcionar al máximo, y de hecho pueden hacerte más saludable. Según el sitio web del Departamento de Agricultura de EE.UU. MyPyramid.gov, comer porciones regulares de frutas puede reducir el riesgo de problemas de salud graves, como cálculos renales, accidentes cerebrovasculares, enfermedades del corazón, pérdida de masa ósea, diabetes y cáncer. Cuando comes frutas en lugar de alimentos con alto contenido calórico, también facilitas el mantenimiento de un peso saludable.
Desventajas

Si vas a comer una fruta, debes saber lo que estás comiendo. La mayoría de las frutas son ricas en azúcar y van a aumentar tu nivel de azúcar en la sangre, lo cual puede ser un problema si tienes diabetes o pre-diabetes. En una nota para el sitio web de CNN, la Dra. Melina Jampolis también señala que el consumo de más de tres porciones de fruta al día puede interferir con los esfuerzos de pérdida de peso saludable, sobre todo si estás comiendo demasiada fruta y no las suficientes verduras. Para sacarte el hambre, trata de limitar la fruta que comes después de la cena a 1/2 taza o menos, y elige una fruta especialmente baja en calorías si estás tratando de perder peso. O sáltate la fruta por completo y come una pequeña ración de verduras frescas.
Información Nutricional

Saber cuántas calorías y la cantidad de azúcar que hay en un determinado tipo de fruta puede ayudar a tomar decisiones inteligentes cuando tienes hambre antes de acostarte. El USDA informa que una manzana mediana tiene alrededor de 95 calorías y 19 g de azúcar, y una banana mediana tiene 105 calorías y 14.5 gramos de azúcar. Otras frutas ofrecen menos calorías y un poco menos de azúcar por porción. Una taza de fresas tiene sólo alrededor de 55 calorías y 8 gramos de azúcar y una taza de sandía tiene 45 calorías y 9,5 g de azúcar.
Consideraciones

Además de pensar en las calorías y el azúcar de la fruta que comes en la noche, ten en cuenta cuando comes un aperitivo. El especialista en sueño de la Mayo Clinic, el Dr. Timothy Morganthaler recomienda comer algo pequeño un par de horas antes de ir a la cama, para no despertarte con hambre, y para que evitar que no puedas dormir por que el estómago gruñe que está trabajando en la digestión. Si estás experimentando insomnio u otros problemas de sueño y sientes que podrían ser exacerbados por el consumo de fruta antes de dormir, habla con tu médico.
Referencias



martes, 6 de mayo de 2014

SALUD Y BIENESTAR: Una Revisión Científica Revela la Lista de Riesgos de Salud Relacionados con el Consumo de Splenda


Por el Dr. Mercola
La sucralosa, comercializada bajo la marca Splenda, es el endulzante artificial de mayor venta en todo el mundo. (En la Unión Europea, la sucralosa también es conocida bajo el código E955.)
Ya han pasado casi ocho años desde que publiqué mis preocupaciones sobre Splenda en mi libro llamado, Sweet Deception. Desde entonces, cada vez más evidencia respalda lo que me ha venido preocupando aquel entonces.
Splenda se encuentra en decenas de miles de productos de alimentos procesados vendidos en 90 países diferentes, muchos de los cuales están dirigidos específicamente para la pérdida de peso o para el control de la diabetes.
Sin embargo, cada vez más investigaciones demuestran que este producto no sólo tiende a empeorar estos dos problemas, sino que también está relacionado con otra gran variedad de efectos secundarios molestos.
El sitio web www.truthaboutsplenda.com enlista una variedad de quejas por parte de los consumidores de Splenda, muchas de las cuales son muy parecidas a otros problemas de salud. Algunos de los efectos secundarios más comunes reportados incluyen:
  • Problemas gastrointestinales
  • Convulsiones, mareos y migrañas
  • Visión borrosa
  • Reacciones alérgicas
  • Aumento de azúcar en la sangre y peso corporal
Pero esto no es todo. Actualmente, una revisión científica1, 2 a detalle sobre la sucralosa, publicada en el Journal of Toxicology and Environmental Health3revela una extensa lista de preocupaciones sobre su seguridad, incluyendo la toxicidad, daño al ADN y su alto potencial carcinogénicocuando se utiliza para cocinar.
También pone en duda el argumento de que Splenda es una buena opción para los diabéticos y/o las personas que quieren bajar de peso.

Sucralosa - NO Es Segura para Cocinar Después de Todo

El reporte presentado llegó a varias conclusiones importantes- todas las cuales desafían al estado "generalmente reconocido como seguro" (GRAS) de la sucralosa. Una de las preocupaciones principales es que la sucralosa no es una sustancia inerte.
Cuando se calienta, libera cloropropanoles, que pertenecen a la clase de toxinas conocida como dioxinas. Uno de los puntos de venta de Splenda es que se mantiene estable cuando se calienta, haciéndola ideal para cocinar y hornear, pero esta revisión refuta estas afirmaciones. (Muchos otros endulzantes artificiales, como el aspartame, no son recomendados para propósitos de cocinar ya que son conocidas por descomponerse a altas temperaturas.)
Como lo reportó Sayer Ji en GreenMedInfo.com,4 la investigación actual demuestra que la sucralosa comienza a descomponerse a 119 grados Celsius, 180 grados Celsius hacen que se degrade por completo.
La dioxina es un producto de desecho de la incineración, fundición, blanqueo con cloro y fabricación de pesticidas y sus efectos de salud bien documentados incluyen cáncer y alteraciones endocrinas. De hecho, la dioxina, que era un componente tóxico del Agente Naranja utilizado para defoliar selvas durante la Guerra de Vietnam, fácilmente es una de las sustancias químicas más peligrosas conocida por el hombre.
Otro estudio5 publicado en octubre también expresó preocupación por las reacciones de cloración que se producen cuando la sucralosa se cocina en utensilios de acero inoxidable, generando compuestos altamente tóxicos, incluyendo dioxinas6 y dibenzofuranos policlorados (PCDF).
Una reciente investigación en animales también sugiere un vínculo entre el consumo de Splenda y un aumento en el riesgo de leucemia.7 En base a esa investigación, es propicio que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos reconsidere el estatus GRAS de la sucralosa…

La Sucralosa También Destruye Su Salud Intestinal

La revisión presentada también concluyó que la sucralosa destruye la bacteria intestinal. (De hecho, la investigación8 en animales publicada en el 2008 encontró que podría matar hasta un 50 por ciento de su microbioma.)
Esto es muy importante, ya que cada vez que destruye su bacteria intestinal, usted deja la puerta abierta a microorganismos desagradables que pueden causar problemas de salud. Su sistema inmunológico, que es imperativo para su salud en general, es dependiente de una flora intestinal sana, por lo que la idea de que este endulzante artificial podría destruir hasta la mitad de sus bacterias saludables es desconcertante por decir lo menos.
Peor aún, la sucralosa parece atacar a las bacterias benéficas a un mayor grado que a los patógenos y otras bacterias dañinas. Y notablemente, de acuerdo con un estudio, estos efectos adversos en la microbiota intestinal se mantienen aún después de un periodo de recuperación de tres meses…
Otros estudios, en los que se basó su aprobación, afirman que la sucralosa simplemente pasa sin cambio alguno por el tracto gastrointestinal, pero investigaciones más recientes demuestran que se metaboliza en su intestino. Y como lo reportó la revisión presentada, "la identidad y perfil de seguridad de estos metabolitos putativos de sucralosa no se conocen en este momento."

Diabéticos Tengan Cuidado…

El tercer problema es de particular importancia para los diabéticos, que tienden a utilizar endulzantes artificiales para controlar su enfermedad.9 Por desgracia, tanto los estudios en animales como en seres humanos han demostrado que la sucralosa altera los niveles de glucosa, insulina y péptido-1 parecido al glucagón (GLP-1). Un estudio relacionado, publicado en la revista Diabetes Care10 en septiembre llegó a una conclusión prácticamente idéntica. En comparación con el grupo de control, los pacientes obesos que consumían sucralosa experimentaron un mayor aumento de concentraciones de plasma, un aumento de insulina y tasa de secreción de insulina, junto con una disminución en el aclaramiento de la insulina. De acuerdo con los autores:
"Estos datos demuestran que la sucralosa afecta las respuestas glucémicas y de insulina a una carga oral de glucosa en personas obesas que normalmente no consumen endulzantes no nutritivos."

Aún Es Necesario Abordar los Problemas Toxicológicos

De acuerdo con la revisión presentada, existen "numerosos problemas toxicológicos relacionados con la exposición a la sucralosa a largo plazo" que se mantienen "sin resolver". Estos incluyen:
  1. Genotoxicidad (daño al ADN) y efectos epigenéticos potencialmente dañinos
  2. Generación de compuestos tóxicos cuando se calienta
  3. Bioacumulación (un estudio realizado en el 2009 encontró evidencia de que el producto Splenda es absorbido por la grasa corporal, contrario a las afirmaciones anteriores)
  4. Potencial para interactuar con los medicamentos
El artículo también señala que la ingesta diaria aceptada (ADI) para la sucralosa podría ser cientos de veces más alta de la cantidad segura. De acuerdo con una investigación más reciente, el nivel sin efecto observable (NOEL) en la bacteria intestinal de ratas en realidad es 454 veces menor a lo que demostraban los estudios anteriores. Si los efectos biológicos de la sucralosa son similares tanto en ratas como en humanos, entonces usted podría experimentar efectos de salud similares si consume sucralosa a niveles por debajo del ADI. También considere esto:
"La sucralosa es clasificada por la FDA como segura para el consumo humano como aditivo alimentario. La FDA señaló que su decisión se basó en los resultados de 110 estudios en animales y seres humanos de los efectos de la sucralosa. De los 110 estudios, dos fueron en seres humanos, con una prueba de cuatro días realizada por el fabricante," informa The Examiner. [El énfasis en mío]
También añadiría que estos dos estudios consistieron en un total de 36 personas, de las cuales únicamente 23 consumieron sucralosa y la prueba de cuatro días relaciono la sucralosa con la caries dental, no tolerante en seres humanos. Lamentablemente, si usted es consumidor de Splenda a largo plazo, en realidad es un conejillo de indias, ya que aún se desconoce lo que sucede cuando los seres humanos consumen esta sustancia a largo plazo.
Si le echa un vistazo a la literatura, encontrará que tan sólo un 10 por ciento de los estudios que involucran a la sucralosa tienen algo que ver con la seguridad. De hecho, desde hace ocho años, cuando escribí mi libro llamado Sweet Deception, en el que expongo mis preocupaciones relacionadas con el consumo de los endulzantes artificiales, había tan sólo 15 estudios relacionados con la seguridad de la sucralosa y 13 de ellos fueron financiados por la compañía que fabrica Splenda, lo que deja un enorme espacio para los conflictos de intereses.

Los Estudios Financiados por la Industria Son MÁS Propensos a Pasar por Alto las Preocupaciones de Seguridad

Si usted cree que puede confiar en que una compañía realizará estudios independientes de seguridad en sus propios productos, considere el siguiente ejemplo. En 1996, el Dr. Ralph G. Walton revisó 165 estudios sobre el endulzante artificial altamente utilizado conocido como aspartame, descubriendo una notable discrepancia entre los resultados de los estudios y sus fuentes de financiamiento. De estos:
  • El 100 por ciento de los estudios financiados por la industria respaldaron la seguridad de aspartame, mientras que
  • El 92 por ciento de los estudios independientes identificaron al menos un problema de salud
El Dr. Walton también señaló que de los otros siete estudios que no fueron financiados por la industria y que respaldaron la seguridad del aspartame, seis fueron realizados por la FDA y el séptimo era una revisión de la literatura en su mayoría patrocinada por la industria.11 Considerando la relación entre la industria y la FDA, es cuestionable que los estudios de la FDA sean considerados como "independientes". Si le da merito a este problema, entonces esencialmente estaríamos viendo que el 100 por ciento de los estudios realizados por la industria afirma que el aspartame es seguro y el 100 por ciento de los estudios independientes marcan algún tipo de problema de salud.
Esta es una documentación realmente poderosa sobre la influencia de las pruebas patrocinadas por las corporaciones sobre la seguridad o cualquier otra complicación que puede ocurrir. Este tipo de sesgo de financiamiento es un gran defecto en el sistema, porque con el fin de recibir la aprobación de la FDA, el producto no es sometido bajo ningún tipo de estudio independiente.
Si usted vive en los Estados Unidos y quiere hacer algo al respecto, puede seguir la sugerencia de The Examiner12 de contactar a los senadores Sherrod Brown13 y Rob Portman14 y pedirles que financien estudios independientes sobre la seguridad de endulzantes artificiales como la sucralosa y el aspartame. También recomiendan ponerse en contacto con el presidente de la cámara, John Boehner15 y los congresistas Pat Tiberi16 y Steve Stivers17 para que apoyen este tipo de investigaciones.

Prevalencia y Diagnóstico de la Sensibilidad a la Sucralosa

Desafortunadamente, los efectos adversos de la sucralosa muchas veces son mal diagnosticados o pasados por alto, ya que los efectos secundarios varían mucho o son muy similares a los de otros problemas de salud comunes. Los siguientes son síntomas comunes, que normalmente se notan en un periodo de 24 horas después del consumo de Splenda:
Piel – Enrojecimiento, picazón, hinchazón, ampollas, secreción, costras, erupciones o urticaria (ronchas o comezón)Pulmones – sibilancia, opresión, tos o dificultad para respirarCabeza – Hinchazón de la cara, parpados, labios, lengua o garganta, dolores de cabeza y migrañas (dolor de cabeza severo)
Nariz – Congestión nasal, rinorrea (secreción transparente y delgada), estornudosOjos – Rojos (derrame) o lagrimeoEstómago – Hinchazón, gases, nauseas, vómito, diarrea, diarrea con sangre
Corazón – Palpitaciones, taquicardiaArticulaciones – Dolor en las articulacionesNeurológicos – Ansiedad, mareo
Una de las mejores cosas que puede hacer si sospecha que está sufriendo de sensibilidad es eliminar el problema. Simplemente elimine las fuentes de sucralosa de su alimentación y vea si sus síntomas mejoran en los siguientes días. Si los síntomas se disipan, entonces probablemente tenga su respuesta. Para comprobarlo, reintroduzca una pequeña cantidad de sucralosa y vea cómo reacciona en las siguientes 24 horas.
Tome en cuenta que si ha estado consumiendo Splenda durante algún tiempo, los problemas gastrointestinales y los problemas de salud relacionados podrían tomar de tres meses o más para mejorar, como lo mencioné anteriormente. Le sugiero que vuelva a sembrar su intestino con bacterias buenas para acelerar el proceso de curación. Lo mejor para lograrlo es consumiendo alimentos fermentados de forma tradicional como los vegetales fermentados. Como alternativa utilice un suplemento de probióticos de alta calidad.
Si sufre los efectos secundarios de los endulzantes artificiales como la sucralosa (Splenda), entonces evitarlo es su último recurso. Necesita tener mucho cuidado al leer las etiquetas para evitar comprar por accidente los alimentos que lo contienen. Tome en cuenta que los alimentos de dieta o light no son los únicos productos que contienen sucralosa. Una amplia variedad de productos "regulares" también pueden contenerla y algunas veces en combinación con otros endulzantes artificiales.

Splenda No Es una Alternativa Segura del Azúcar

Splenda está hecha de azúcar, pero químicamente es más parecida al DDT. Cada vez más investigaciones demuestran que existe una amplia lista de problemas de salud relacionados con este producto, que van desde la destrucción de su salud intestinal hasta el aumento del riesgo de diabetes y cáncer. La verdad es que, la está consumiendo bajo su propio riesgo, ya que la aprobación de la FDA NO garantiza su seguridad… Como lo señala Sayer Ji:18
"Los compuestos clorados como las dioxinas y el DDT son conocidos por ser altamente tóxicos y resistentes a la descomposición una vez que son liberados en el medio ambiente, que es la razón por la que son clasificados como contaminantes orgánicos persistentes."
Splenda fue lanzada en el 2000 con el slogan "Hecho de azúcar, Sabe a azúcar", hasta que lo retiraron en el 2007 después de que su rival Merisan Co., el fabricante de Equal, acusara a los fabricantes de Splenda de confundir intencionalmente a los consumidores haciéndolos pensar que su producto era más natural y saludable que los demás endulzantes artificiales. Atrás quedaron los días en los que los endulzantes artificiales era promovidos como naturales, seguros y como una alternativa saludable al azúcar."
Mi sugerencia es: evite TODOS los endulzantes artificiales como si fueran una plaga. Aunque el mecanismo de daño puede diferir, todos son realmente dañinos de una forma u otra. Esto incluye al aspartame (NutraSweet, Equal), sucralosa (Splenda), sacarina (Sweet´N Low), acesulfamo de potasio, neotame y otros. Para conocer más sobre las alternativas del azúcar, incluyendo las mejores y las peores, por favor échele un vistazo a mi artículo, "Sustitutos del Azúcar- Lo Que Es Seguro y Lo Que No."

FUENTE: http://articulos.mercola.com/sitios/articulos/archivo/2014/05/05/efectos-secundarios-de-la-sucralosa.aspx?e 

sábado, 12 de octubre de 2013

SALUD Y BIENESTAR: El fraude del colesterol y otros consejos médicos perjudiciales para la salud -

Referencia:
Muscleblog.es, marzo 2012

 El colesterol es uno de los grandes pilares de la propaganda médica y alimentaria. Existe una preocupante disociación entre lo que se está contando en la facultad de medicina y lo que dicen los propios estudios científicos. Aunque a través de los medios de comunicación sistemáticamente se induce a la gente a mantener bajos sus niveles de colesterol, existen varios estudios que alertan de exactamente lo contrario.

En la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, Petursson 2012 publicó un seguimiento a 57087 noruegos de entre 20 y 74 años de edad durante 10 años. Encontró que el colesterol bajo aumenta la mortalidad y que de ningún modo existe una asociación lineal entre los niveles plasmáticos de colesterol y las enfermedades cardiovasculares.

Entre mujeres la asociación lineal no solo es inexistente, sino que el colesterol moderadamente alto es cardioprotector y además se asocia con una disminución de la mortalidad por cualquier causa (1). Fonarow publicó en American Heart Journal 2007 un seguimiento de las hospitalizaciones por enfermedad cardiovascular en 541 hospitales entre 2000 y 2006, con lo que registró 231.986 ingresos.

La mitad de los pacientes hospitalizados por enfermedad cardiovascular tenían el colesterol bajo, con lo que resulta inverosímil realizar una atribución causal entre el colesterol alto y el riesgo cardiovascular (2). Horwich en UCLA investigó la relación entre los niveles de colesterol plasmático y el riesgo de fallo cardíaco. Los niveles de colesterol alto se asociaron con los mayores índices de supervivencia y mejor pronóstico, mientras que los niveles más bajos fueron los que peor pronóstico y peor tasa de superviviencia mostraron (3). Lo mismo halló Rauchhaus en el Imperial College School of Medicine de Londres en pacientes con fallo cardíaco crónico (4).


A medida que aumenta la edad, aumenta el riesgo cardiovascular, por lo que los estudios en personas mayores arrojan mucha luz. Bernard Forette en París documentó que las mujeres mayores de 60 años con el colesterol bajo tenían la mayor mortalidad de todas las mujeres analizadas, y las más longevas eran aquellas con los niveles de colesterol más altos (5). Otro estudio longitudinal en la Universidad de Hawaai realizado por Schatz 2001 en personas mayores muestra que los niveles bajos de colesterol de nuevo se asocian con mayor mortalidad por cualquier causa (6). Esto mismo encontraron investigadores italianos del Laboratorio de Epidemiología y Bioestadística del Instituto Superior de Sanidad en Roma. En su estudio realizado en personas a partir de 65 años, son los niveles de colesterol total por debajo de 189mg/dL los que tienen mayor riesgo de mortalidad de todos los niveles registrados (7), y lo mismo advierte el Dr Kronmal en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Washington. Este investigador a partir de los datos del estudio Framingham en 5209 personas seguidas entre 1948 y 1980 encontró mayor riesgo cardiovascular con el colesterol elevado en aquellas personas que lo tenían elevado a los 40 años de edad, pero dicho riesgo no existía entre los 50-70 años, y a partir de los 65 años, la disminución en los niveles de colesterol se correlaciona con un aumento del riesgo cardiovascular (8).


A nivel fisiológico, se ha tratado de relacionar el nivel de colesterol plasmático y la aterosclerosis, de nuevo con poca fortuna. Nicholls en Journal of the American College of Cardiology publicó un estudio sobre factores de riesgo cardiovasculares y el nivel de placa aterosclerótica en imágenes por ultrasonido intravascular. Halló que entre los factores de riesgo, el colesterol LDL no es predictor de la aterosclerosis coronaria (9). El colesterol además es un producto esencial para la integridad del sistema nervioso y de la membrana celular. Se han asociado niveles bajos de colesterol con mayor incidencia de depresión clínica y conducta suicida (10),(11). También algunos autores han encontrado mayor incidencia de cáncer con niveles bajos de colesterol (12),(13). Todo esto no supone ninguna novedad. Desde hace muchos años muchos autores han puesto en duda la validez de los hallazgos de los niveles de colesterol plasmático, aunque fueron convenientemente desoídos. Ya en 1961 se expusieron serias dudas en la correlación entre el colesterol y la ateroesclerosis (14).



Estatinas y ensayos clínicos


Aunque probablemente las estatinas tengan algún lugar dentro de algún grupo de riesgo concreto, contextualicemos todo lo que rodea a estos fármacos. En primer lugar, existe un problema documental y metodológico de los ensayos clínicos, financiados y teledirigidos por la industria farmacéutica y también por la industria alimentaria que arrojan conclusiones a gusto del patrocinador. Por un lado, existe un sesgo intrínseco en la literatura científica: los ensayos que no arrojan los resultados esperados no interesan y por lo tanto a menudo no se publican. Esto crea un sesgo de base, ya que los investigadores o médicos que entran a leer estudios, solo se encuentran con los estudios positivos. Bero 2007 en la Universidad de California analizó 192 ensayos clínicos aleatorios sobre estatinas, revisados y publicados en revistas médicas. Para empezar encontró que solo el 37% eran ensayos que declaraban públicamente no haber sido financiados por farmacéuticas. Y lo más interesante, aquellos estudios financiados por farmacéuticas eran 20 veces más favorables en términos de probabilidad que los no financiados, y tenían 35 veces más probabilidades de darle a las conclusiones una “literatura” favorable. Encontró cegamientos inadecuados, seguimientos inadecuados, y toda clase de chapuzas y despropósitos (15). Cochrane, la base de datos científica más respetada y metodológicamente sólida del mundo, concluye en la misma línea: los resultados de las revisiones financiadas por la industria farmacéutica son el doble de favorables que las que no reciben financiación (16). Pitkin 1999 encontró que hasta un 68% de los resúmenes (abstract) de artículos científicos de las revistas médicas más prestigiosas (BMJ, Lancet, etc) son inconsistentes con el análisis de datos del artículo científico (17). Ward 2004 clasificó al 60.5% de los resúmenes científicos como deficientes, el 25% presentaban omisiones y el 33% eran imprecisos (18). Varios son los autores han mostrado su preocupación por los estudios llevados a cabo en los últimos años con las estatinas, y por las conclusiones de los cardiólogos teledirigidas por la industria farmacéutica (19).


A pesar de la presión corporativa, se han documentado serios problemas con los fármacos para disminuir el colesterol. Hecht 2003 estudió el efecto de disminuir el colesterol LDL a base de estatinas en la progresión de la placa aterosclerótica de 182 pacientes durante más de un año. A pesar de disminuir los niveles de colesterol LDL de forma notable, no halló disminución alguna en la progresión de aterosclerosis (20). Kame C en la Universidad de Kyushu en Japón encontró que la disminución farmacológica del colesterol desde 240-259 mg/dl hasta 160-199 mg/dl condujo a un incremento de la mortalidad total en población japonesa (21). En la Clínica Mayo en Minnesota, Culver y Ockene encontraron que las estatinas incrementan el riesgo de diabetes (22). La diabetes, al contrario que el colesterol, no ofrece ninguna duda de que aumenta el riesgo de padecer una cardiopatía, y aumenta el riesgo de múltiples enfermedades asociadas, entre ellas el cáncer. Así que al riesgo intrínseco de disminuir el colesterol en diversas poblaciones, hay que sumar el riesgo diabetogénico de las estatinas para computar el riesgo coronario total.


Pero además, hay una variedad notable de riesgos asociados. Westover 2011 en la Escuela de Medicina de Harvard ha documentado que en pacientes con riesgo de hemorragia cerebral ven aumentado el riesgo de hemorragia con el uso de estatinas (23). Investigadores de la Universidad de Nottingham encontraron que las estatinas incrementaban el riesgo de disfunción hepática, fallo renal, miopatía y cataratas (24). El colesterol regula la comunicación neuronal y las estatinas inhiben la función cerebral regulando a la baja la síntesis de colesterol en el cerebro, y disminuyendo la regulación protéica que induce la neurotransmisión (25). Además se ha encontrado desde pérdida de memoria, hasta disfunción eréctil en un 12% de los que recibieron un tratamiento con estatinas (26). Cochrane, la base de datos científica más respetada del mundo concluye que no existe evidencia científica para recomendar estatinas en personas sin historia previa de patología cardíaca, y que los estudios están potencialmente alterados: “Unclear, selective and potentially biased reporting. All but one of the trials reviewed were industry-sponsored. There is not enough evidence to recommend the widespread use of statins in people with no previous history of heart disease” (27). El secreto de todo esto es que para cuando se evalue adecuadamente todo esto, habrán pasado décadas de ventas masivas de estatinas y sesgos financiados en la investigación.

 “Los huevos son malos porque tienen colesterol”

Ya hemos dicho que el colesterol alimentario no se relaciona en la mayoría de las personas con los niveles de colesterol plasmático (Fernandez 2010 y otros), porque este último conlleva un proceso de autorregulación endógena que precisamente, se regula al alza en ausencia de colesterol alimentario. Una alta ingesta de colesterol en los alimentos conduce a una disminución neta de la producción endógena y viceversa, por lo que la recomendación de restringir el colesterol dietético no se sustenta tan fácilmente. Los huevos son bastante más que colesterol, y disponen de numerosas moléculas, entre ellas, las suficientes como para evitar por ejemplo la peroxidación lipídica. Pero dejemos las teorías a nivel metabólico y veamos lo que ocurrió cuando se hicieron ensayos clínicos controlados. En un estudio de la Universidad de Connecticut, durante 12 semanas se les dió a pacientes obesos 3 huevos al día junto con una dieta baja en carbohidratos. El resultado es que la ingesta de 3 huevos diarios redujo el colesterol LDL -supuestamente malo- y aumentó los niveles de HDL, supuestamente bueno (28). Otro estudio publicado en International Journal of Cardiology mostró que dos huevos diarios durante 6 semanas no alteraron los valores de colesterol plasmático, ni la función endotelial de la arteria braquial (29). En otro estudio transversal en la Universidad Estatal de Michigan se comparó gente que ingirió 4 o más huevos por semana con aquellos que ingirieron menos de 1. Aquellos que ingirieron 4 o más huevos tenían niveles más bajos de colesterol plasmático (30). Una revisión de McNamara de 167 estudios nutricionales administrando colesterol dietético en más de 3500 sujetos muestra que los cambios plasmáticos son de aproximadamente 2.2mg/dL por cada 100 mg con poco cambio en el ratio HDL/LDL y la epidemiología no muestra por ningún lado que el colesterol dietético sea responsable de incidencia de cardiopatías o mortalidad incrementada (McNamara DJ 2000). Lo mismo ocurre con los índices de aterogenicidad (Fernandez ML 2006). De dónde salieron las recomendaciones en masa de restringir el consumo de huevos?


“El colesterol Hdl es el colesterol bueno, y el Ldl el malo”

Está ampliamente difundido que existe un colesterol “malo” (LDL) y un colesterol “bueno” (HDL). Ancelin en el Centro Hospitalario de Montpellier en Francia encontró en su estudio que son precisamente los niveles bajos de colesterol “malo” (LDL) los que se correlacionan con un riesgo doble de padecer depresión en el hombre, y lo contrario en la mujer (31). Corsetti en la Universidad de Rochester encontró que el colesterol HDL alto se asocia positivamente como predictor de riesgo cardiovascular en ciertos subgrupos de pacientes (32). Lo mismo ha hallado Säemann en Viena. En pacientes sometidos a diálisis renal se halló que el HDL amplificó las reacciones inflamatorias y que podría explicar la inflamación crónica asociada con el riesgo cardiovascular (33). Varios estudios han demostrado que bajo ciertas circunstancias asociadas a estrés oxidativo e inflamación (nexo común de la mayoría de enfermedades crónicas, desde las cardiopatías, a la diabetes o al cancer), el colesterol HDL es un factor proinflamatorio y prooxidante, por lo que niveles altos podrían aumentar la severidad de ciertas patologías. Algunos autores lo han llamado HDL disfuncional (Guo ZG 2012). Debido a la creencia de que el HDL es el “colesterol bueno”, varias farmacéuticas se lanzaron a introducir fármacos que aumenten los niveles de estas lipoproteinas. Torcetrapib de Pfizer logró su propósito de incrementar el colesterol HDL, y lo que sucedió es que aumentó el riesgo cardiovascular. Lo mismo ha sucedido con fármacos de otras marcas, lo que añade mayor contundencia a la interpretación desafortunada del colesterol (34)


“Siga una dieta estricta baja en sal”

Otra recomendación ampliamente extendida en la consulta del médico. Veamos qué sucede cuando la gente lleva una dieta baja en sal. En la Universidad de McMaster usando datos de 30.000 personas seguidas durante 5 años, los investigadores mostraron que el menor perfil de riesgo cardiovascular entre personas diabéticas y en prevención cardiovascular secundaria lo forman sujetos con ingestas de sodio estimadas entre 4 y 6 gramos diarios. La excreción de sodio medida en orina en ayunas menor de 3 gr/día se correlaciona con una mortalidad cardiovascular aumentada, y con mayor incidencia de hospitalizaciones. Contrariamente, se encontró cardioprotector una mayor excreción de potasio en orina (ODonell 2011). Así que resulta que precisamente aquellas personas con alguna enfermedad cardiovascular o con diabetes no deben tener un consumo bajo de sodio. Sin embargo esto no se arregla con el salero. Normalmente la gente restringe alimentos ricos en sal, por lo que es posible que se creen dietas deficientes o poco equilibradas de nutrientes que acompañan a los alimentos ricos en sal, además del sodio en sí. Por lo tanto, más que comprar un salero: quizás debas introducir parte de los alimentos que te prohibió el médico o aquel libro tan “sano” de dietas bajas en sal.

Discrepancia entre los consejos médicos
y la evidencia científica


En un estudio publicado en British Medical Journal, encontraron que sólo el 6% de las afirmaciones que realiza la industria farmacéutica sobre sus productos en campañas publicitarias, son afirmaciones con base científica, econtrando que el 94% no tienen evidencia científica que lo sustente (Tuffs 2004, BMJ). Journal of the American medical Association publicó que las farmacéuticas gastaban de media unos 10.000 euros al año en cada médico para convencerles de que vendieran sus fármacos, que es más dinero que el que dedican a investigación. En Estados Unidos, entre 1992 y 2003, el abuso de fármacos prescritos por médicos creció 5 veces más de lo que lo hizo el abuso de cocaína (Califano, National Center on Addiction and Substance Abuse, Columbia University). Estamos hablando de ciencias aplicadas, por tanto financiables y teledirigibles a los intereses empresariales, que en el caso de la industria de la salud son multimillonarios.

Conclusión

Llegada cierta edad hay que cuidar el colesterol… pero parece que hay que cuidar que no esté bajo! Esta es la historia de un engaño masivo, bombardeado a diario en televisión. Cualquier problema de salud trata de “solucionarse” medicalizándolo a menudo con pastillas cuyo efecto global sobre la salud es desconocido. Como se hace a gran escala, y lo realizan señores de clase noble con traje y corbata que cuentan con estrechos lazos con la política en nombre de la salud, no computa como fraude. Algún lector estará pensando que, a pesar de todo, los avances en salud son incontestables. No es así, a pesar de la ciencia ficción del laboratorio de Craig Venter que no se traduce a la medicina común tan fácilmente. Según la propia OMS, en los próximos 20 años, a pesar de más pastillas, análisis diagnósticos y más médicos por habitante que nunca, la diabetes se va a DUPLICAR hasta los 700 millones de personas. Las tasas de cancer siguen igualmente aumentando, al igual que la mayoría de enfermedades crónicas. Es lo que sucede cuando deliberadamente se educa a la gente a que su salud tiene algo que ver con la medicina y con comprar pastillas. El famoso economista Kenneth Galbraith decía que en la facultad de economía se aprende lo que se hace con el dinero, pero jamás se cuenta lo que es el dinero en sí, de donde sale y quien lo crea, y la historia objetiva, pasada y presente, turbia, mafiosa y sonrojante que lo rodea. El siglo XXI trae un reto y una responsabilidad: decidir bien donde informarse, porque el 90% de la información circulante es propaganda. Especialmente la que parece más formal y habitualmente difundida por canales clásicos. Desde el sistema educativo a la televisión. Respecto a las empresas de alimentación que están tratando de manipularte con propaganda basada en el miedo para que compres sus productos, tan fácil como no volver a comprarlas en la vida. -

Nota final del autor: Este artículo de ningún modo constituye consejo médico a nivel personal.

Si crees que este artículo es importante, por favor, difúndelo! -

Citas anotadas entre paréntesis:

  (1) http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/j.1365-2753.2011.01767.x/abstract.
(2) http://www.ahjonline.com/article/S0002-8703%2808%2900717-5/abstract.
(3) http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12397569 .
(4) http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/14662255 .
(5) http://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736%2889%2992865-1/abstract , (6) http://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736%2801%2905553-2/fulltext 
(7) http://archinte.ama-assn.org/cgi/content/abstract/153/9/1065 .
(8)http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1046/j.13652389.2003.51313.x/abstract;jsessionid=B4EBA273422D79A5006B2D1B30E60FBA.d01t04 .
(9) http://content.onlinejacc.org/cgi/content/full/47/10/1967 .
(10) http://www.jad-journal.com/article/S0165-0327%2803%2900166-6/abstract .
(11) http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/8848510 .
 (12) http://www.cmaj.ca/content/179/5/427.full .
 (13) http://aje.oxfordjournals.org/content/137/9/966.abstract?ijkey=4309eec0ef0be11981105665871ec9b7d1fe342f&keytype2=tf_ipsecsha .
 (14) http://circ.ahajournals.org/content/23/6/847.long .
(15) http://www.plosmedicine.org/article/info:doi/10.1371/journal.pmed.0040184
(16) http://www.plosmedicine.org/article/info:doi/10.1371/journal.pmed.0040184.
(17) http://jama.ama-assn.org/content/281/12/1110.abstract .
(18) http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15150375 .
(19) http://www.jstage.jst.go.jp/article/jln/19/1/65/_pdf .
(20) http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12888149 .
(21) http://www.jstage.jst.go.jp/article/jjh/62/1/62_39/_article .
(22) http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22231607 .
(23) http://archneur.ama-assn.org/cgi/content/abstract/68/5/573 .
(24) http://www.bmj.com/content/340/bmj.c2197 .
(25) http://www.ibc7.org/article/journal_v.php?sid=31 .
(26) http://www.dailymail.co.uk/health/article-1226238/Side-effects-alert-statin-users-drug-linked-depression-memory-loss.html .
(27) http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21249663 .
(28) http://jn.nutrition.org/content/138/2/272.abstract .
(29) http://citeseerx.ist.psu.edu/viewdoc/download?doi=10.1.1.126.2076&rep=rep1&type=pdf .
(30) http://www.jacn.org/content/19/suppl_5/556S.long .
(31) http://www.biologicalpsychiatryjournal.com/article/S0006-3223%2810%2900393-8/abstract. (32) http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16242700 .
(33) http://news.doccheck.com/uploads/assets/articles/207735/Weichhart%20et%20al_JASN%5B1%5D.pdf .
(34) http://www.nih.gov/news/health/may2011/nhlbi-26.htm .

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viernes, 27 de septiembre de 2013

SALUD Y BIENESTAR: CONFUSIÓN MENTAL EN LA TERCERA EDAD....

 












Principal causa de la confusión mental en LA TERCERA EDAD.


Por Arnaldo Lichtenstein, médico*
  
 
Siempre que doy clases  de clínica médica a estudiantes del cuarto año de Medicina, hago la siguiente pregunta:
       
- Cuáles las causas que más hacen el abuelo o la abuela tengan confusión mental?
   
Algunos arriesgan: "Tumor en la cabeza".
Yo digo: "No".     
    
Otros apuestan: "Síntomas iniciales de Alzheimer"
Respondo, nuevamente: "No".
   
A cada negativa la concurrencia se espanta... Y queda aún más boquiabierta cuando enumero las tres causas responsables más comunes:
   
- diabetes descontrolado;
- infección urinaria;    
- la familia pasó un día entero en el centro comercial, mientras a los ancianos los dejaron en casa.      
    
Parece broma, pero no es. Constantemente el abuelo o la abuela, dejan de sentir sed y dejan de tomar líquidos. 
   
Cuando no hay nadie en casa para recordarles tomar líquidos, se deshidratan con rapidez. La deshidratación es grave y afecta a todo el organismo. Puede causar confusión mental abrupta, caída de presión arterial, aumento de las palpitaciones cardíacas, angina (dolor en el pecho), coma y hasta muerte.       
Insisto: no es broma.
En el mejor de los casos éste olvido de tomar líquidos comienza a los 60 años de edad, cuando  tenemos poco más del 50% de agua que deberíamos tener en el cuerpo. Esto forma parte del proceso natural de envejecimiento. Por lo tanto, los ancianos tienen una menor  reserva hídrica.    
    
Pero hay más complicaciones: aún deshidratados, ellos no sienten ganas de tomar  agua, pues sus mecanismos de equilibrio interno no funcionan muy bien.     
    
 Conclusión: Los ancianos se deshidratan fácilmente no sólo porque poseen una reserva hídrica más pequeña, sino también porque no sienten la falta  de agua en su cuerpo. Aunque el anciano se vea saludable, queda perjudicado el desempeño de las reacciones químicas y funciones de todo su organismo. 

     
Por eso, aquí van dos alertas:
    
1 - El primero es para los abuelos y abuelas: hagan voluntario el hábito de beber líquidos. Por líquido entiéndase el agua, jugos, tés, agua de coco, leche, sopas, gelatina y frutas ricas en agua, como sandía, melón, melocotones, piña, la naranja y mandarina, también funcionan. Lo importante es, cada dos horas, tomar algún líquido. Acuérdense de  eso.
    
2 - Mi segunda alerta es para los familiares: ofrezcan constantemente líquidos a los ancianos. A la vez, sean atentos con ellos. Al percibir que están rechazando líquidos y, de un día para el otro, están confusos, irritados, les faltara el aire, muestran falta de atención. Es casi seguro que sean síntomas recurrentes de deshidratación.
   
(*)Arnaldo Lichtenstein (46), médico, es clínico-general del Hospital de las Clínicas y profesor colaborador del Departamento de Clínica Médica de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo (USP).
FUENTE : http://www.obraluzdelmundo.org/index.php?option=com_k2&view=item&id=2800:confusi%C3%B3n-mental-en-la-tercera-edad&Itemid=98