domingo, 3 de julio de 2011

Usted disfruta de las conversaciones molestas por telefonos celulares que efectuan sus compañeras/os del Bus???Campaña por el uso de audífonos


No les ha pasado que van tranquilos en un bus y de repente empiezan a escuchar una serie de canciones con sonido como si fuese de radio viejo? y, no les ha pasado que ese sonido proviene de alguien más en el bus que NO SE PUSO AUDÍFONOS Y TIENE SU CELULAR O EL REPRODUCTOR DE MÚSICA A TODO VOLUMEN!

Pues bien, eso ocurre en los buses de la ciudad de Bogotá y resulta muy incómodo. Para esto realicé un pequeño video como protesta para crear conciencia del fastidio que puede generar ese abuso del espacio público. Es una Campaña por el uso de Audífonos en el Transporte Público. No importa de qué lugar del mundo seas, no importa si eres un/una inconforme como yo, no importa si tu eres el chistoso del celular a todo volumen, lo que importa es cambiar esta conducta tan molesta de algunas personas. Por eso, a los que quieran, los invito y las invito a que compartan este video en sus Redes sociales y a sus amigos, es por un mundo mejor.




Uploaded by on Jun 29, 2011

"Me gusta oir música en el bus.... pero no de tu celular!"

Este es un pequeño mensaje para las personas que se montan en los buses de servicio público y se ponen a escuchar música con sus celulares o mp3 a todo volúmen incomodando el ya incómodo ambiente del transporte público.

Si te gusta pásalo a tus amigos y conocidos, dale en favoritos y etc...



http://blogdesrc.blogspot.com/2011/07/campana-por-el-uso-de-audifonos.html

gracias y felicitaciones al autor del Blog a/m.

viernes, 1 de julio de 2011

CHILE: Pedro Lemebel, escritor rebelde,el colectivo Las Yeguas del APocalipsis, sus crónicas sobre el SIDA, sus libros pirateados, un ícono gay ....



Otros hombres: la insolencia de la emperatriz



En un país aburguesado y conservador, el Chile de Pinochet, Lemebel se atrevió a desafiar el poder del dictador. Pero a diferencia de otros, supo celebrar la democracia y logró construir un universo literario barroco y arrabalero que lo convirtió en un ícono gay para todo el continente.

Servicios de Long Island Al Día
www.Lialdia.com

Por: César Mackenzie

Santiago de Chile, septiembre del 86. Durante un acto político de la izquierda chilena, un grupo de comunistas frunce el seño. De súbito, una figura montada sobre altos tacones hace su entrada: es un profesor de arte y aprendiz de escritor, expulsado por la universidad por ser homosexual y travesti. El auditorio no comprende cómo es que Pedro Lemebel aparece con el pelo largo y un estrambótico vestuario, una loca en coqueteos con los treinta años, a leer un manifiesto: “No soy Passolini pidiendo excusas. No soy Ginsberg expulsado de Cuba. No soy un marica disfrazado de poeta. No necesito disfraz. Aquí está mi cara. Hablo por mi diferencia”. Los asistentes no pueden defenderse de esa bofetada poética. El que lee y proclama los envuelve. Al final no todos lo aplauden.

Se supo entonces que había nacido en el 55, que había vivido su infancia entre conventillos y desalojos hasta que su familia montó su propio cambuche en el Zajón de la Aguada, famoso basural santiaguino, plagado de ratas, piojos y asesinos: uno de los primeros reductos que padeció el abuso del poder de la dictadura, disfrazado de misericordia. Cuando el 11 de septiembre del 73 Pinochet y la Junta Militar ordenan el bombardeo al Palacio de la Moneda, Lemebel es estudiante de Artes Plásticas en la Universidad de Chile: ve las bombas caer, escucha a Allende desde Radio Magallanes pronunciar su último discurso, conjura para la breve utopía socialista y hace del arte una herramienta política para resistir los embates de la represión que acababa con los partidos políticos, y con las libertades individuales.

En el 87 Lemebel no soporta más el grito que lo amordaza. La cínica “dictablanda” de Pinochet se hace cada vez más dura, más evidente. Lemebel, con su maquillaje combativo, funda junto a Francisco Casas el colectivo Las Yeguas del Apocalipsis, que hacen su aparición desnudas sobre un caballo entrando a la Facultad de Artes de la Universidad de Chile. En su primer acto en público, protestan contra la discriminación en un tiempo de horror dictatorial que tras 17 años dejó 2932 casos de violaciones a los derechos humanos, de los cuales 73% fueron víctimas mortales entre los 16 y los 35 años.

Las apariciones de Las Yeguas se repetirán en un tiempo de desapariciones, ejecuciones extrajudiciales, torturas y abusos de la fuerza y el poder: en un recital, con corona de espinas invisten de burla al poeta Raúl Zurita en un homenaje demasiado solemne a Nicanor Parra. En el 89, en los salones de la Comisión de Derechos Humanos, cual faquires bailan cueca sobre un lecho de vidrios rotos tendido sobre el mapa de Sudamérica; ese mismo año, en la instalación Lo que el sida se llevó, sin ser seropositivo, Lemebel posa como un San Sebastián martirizado por jeringas en lugar de lanzas; irrumpen en hospitales públicos, ruinas del sueño socialista; pueblan con estrellas de fuego la prostibularia calle de San Camilo; en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Concepción tras un acto con cal, ladrillos y fuego salieron con “el cuero” chamuscado; en el año noventa Lemebel y Casas representaron a las dos Fridas en la santiaguina Galería Bucci; en un agasajo de alto copete cultural Las Yeguas le plantaron un beso al expresidente Ricardo Lagos; en una marcha a favor del Informe Rettig (hecho por la Comisión Chilena de Verdad y Reparación), recordaron a los NN. No faltaba quienes les gritaban: ¡maricones! Sus míticas apariciones se cuentan por cientos y se evaporan conforme se acerca el fin de la dictadura. Se disuelven Las Yeguas a comienzos de los 90. Para el advenimiento de la democracia, Lemebel es ya reconocido por hacer de cada acto una intervención al cuerpo y un acto político.

Como escritor, Lemebel se inicia en el 82 al ganar un premio literario con su cuento Porque el tiempo está cerca, texto sobre un putico sin madre que va de un lado al otro por una Santiago sórdida, desolada en cada esquina. En el 86, reúne otros cuentos suyos y publica Los incontables, historias sobre marginales que le abrirán paso a su voz barroca y farragosa, tan emparentada con las delicias de un Sarduy, un Piñera o un Arenas. En el 95, cuando ya es toda una celebridad local, publica su primer libro de crónicas, género del cual es maestro irrepetible: La esquina es mi corazón (que vendió 4 mil ejemplares en tres meses). Su voz como ciudadano de un Santiago apenas parido por la democracia resuena en miles de oídos. Su figura se robustece: más travesti que nunca, más loca que siempre, más deslenguado, rotundo, certero y ácido, al año siguiente Lemebel publica un libro imprescindible: Loco afán, crónicas urbanas ya publicadas en revistas independientes y suplementos del diario La Nación, del cual fue columnista. El tema y la escritura son per se un taco de dinamita: el sida, porque Lemebel fue de los primeros en América Latina en poner el tema sobre la mesa, con su descarnada sonrisa, con su perturbadora omnipresencia. En sus crónicas sobre el sida, la escritura es tan pulcra y fastuosa como estremecedora e hiriente, con ese ardor que produce estar ante una forma artística sin precedentes, algo que solo ese autor puede producir. Sus crónicas alcanzaron tanta visibilidad que llegó su nombre a oídos del mítico Roberto Bolaño.

Para el 2001, las recomendaciones de Bolaño, la beca Guggenheim que ganó en el 99, sus crónicas, el libro que publicó en el 98 titulado De perlas y cicatrices, y una indagación sobre la pobreza en el libro Chile en la mira, llevaron a que Jorge Herralde, editor de Anagrama, inscribiera a un segundo autor chileno en su prestigioso catálogo: Lemebel y su primera novela Tengo miedo torero, una fantasía en retorcida y límpida retórica sobre el atentado contra Augusto Pinochet en el 86. La protagonista, una loca anónima, travesti de clase media, se enamora de Carlos, un hosco personaje involucrado en el atentado. Lemebel examina la cultura popular y la realidad chilena de finales de los años ochenta, en un entramado a dos voces que dan desarrollo al relato: por un lado, la loca desaforada, apasionada, enamorada y temerosa, obnubilada por la pasión varonil de su amante; por otro, la perorata de la esposa del dictador, que fluye como agua recién salida del grifo. La novela habla de la violencia política, de la represión a la prensa, se inmiscuye en las acciones de la resistencia, habla de la inmoralidad y la homofobia del dictador, todo ello en un Chile prisionero en su propia mentira, dominado, violado por la barbarie.

El éxito lo alcanza con su novela, pero lo atropella la tristeza con la muerte de su madre, tres días después del lanzamiento. Lemebel es ya un escritor reconocido en los circuitos artísticos de Santiago y en los políticos también, pues simpatiza siempre con el Partido Comunista. Alejándose del mundo del performance, Lemebel se dedica a participar con creciente asiduidad en ferias del libro y otros eventos culturales en donde se queja de que a pesar de la democracia la cultura en su país “es un mojón”. Mientras tanto su nombre y figura se riegan por los circuitos literarios de Sudamérica como espuma de cerveza. En el 2003 es tan popular que cuando la policía chilena desmantela una enorme red de piratería de libros, se encuentra con que Zajón de la Aguada, cuarto libro de Lemebel (con un tono intimista y reflexivo) es el segundo libro más pirateado luego de Harry Potter y la orden del fénix.

Su ingreso a Anagrama es casi una consagración: en Chile, México y Argentina llevan sus obras al teatro y a la danza, los lectores chilenos lo aclaman cual rockstar y se arraciman en cientos para verlo y oírlo, y gana la simpatía de nombres como Monsiváis, Almodóvar y Fernando Vallejo, a quien conoció en Barranquilla y con quien se disputó un jovencito con cara de sicario que le habían llevado al chileno como regalo de bienvenida a la ciudad del carnaval y con el que, según él mismo, perdió la virginidad.

Tras haber correteado por los más miserables andurriales de Santiago, en el 2004 Lemebel es invitado a dictar una conferencia sobre crónica urbana en Harvard. Allí también habla sobre cuestiones de género y de cultura, critica el esnobismo y el arribismo de los chilenos y se refiriere a la “farandulización” de los productos culturales. En pocos años se convierte en un escritor con agente literaria y una agenda muy apretada. En los años siguientes publica sus crónicas autobiográficas de Adiós mariquita linda y Serenata cafiola y firma contrato con una productora italiana para llevar su novela al cine. Además, en la Casa de la Américas le dedican la Semana del Autor y la Universidad de Stanford dicta un simposio en torno a su obra en el campo de la literatura y las artes visuales. Ha protagonizado en el cine el documental Corazón en fuga de la argentina Verónica Qüense, y el cortometraje Blokes, adaptación de un cuento suyo, que entró en la selección oficial de Cannes en el 2010.
Infatigable, Lemebel sigue coloreando el exangüe statu quo de las letras americanas con prolija irreverencia, perverso desenfado, soñadora melancolía. Quizás no haya nadie como él en todo el continente.

En el mercado

Loco afán

Pedro Lemebel

LOM, 1996

172 páginas






Debería enseñarse la verdad acerca de la guerra de[independencia de Israel en ]1948- The truth should be taught about the 1948 war

Debería enseñarse la verdad acerca de la guerra de 1948
Así como nadie, incluso en las escuelas alemanas, soñaría con enseñar la "narrativa" alemana en relación con la Segunda Guerra Mundial, tampoco la guerra de 1948 debería enseñarse como una batalla entre narrativas. En el análisis final, hay una verdad histórica.


Por Shlomo Avineri

Haaretz.com 17/06/11

El 1° de septiembre de 1939, la Alemania nazi invadió Polonia. Eso es verdad, no narrativa. El 7 de diciembre de 1941, aviones japoneses atacaron y destruyeron la Flota del Pacífico de EE.UU. en Pearl Harbor. Eso es verdad, no narrativa.

Por supuesto, también hay narrativas. Por ejemplo, los alemanes tenían unas pocas quejas contra Polonia. Primero, que en el Tratado de Versalles de 1919, las potencias occidentales victoriosas despojaron a Alemania de territorios con una gran población de etnia alemana y las anexaron a Polonia (el "corredor polaco"), al mismo tiempo que declararon a Danzig, que había sido una ciudad alemana por generaciones, una ciudad internacional. Además, la Alemania nazi acusó al gobierno polaco de discriminar a los alemanes étnicos bajo su jurisdicción.

No todas las demandas, en la narrativa alemana, carecían de fundamento, pero la verdad fáctica es clara: El 1° de septiembre de 1939, fue Alemania la que atacó a Polonia, no Polonia que atacó a Alemania.

También hay una narrativa japonesa: Estados Unidos, junto con Gran Bretaña y Holanda, impuso un embargo a la exportación de hierro, acero y petróleo a Japón, después de la invasión japonesa a China. Japón sugirió negociar sobre estos temas, pero EE.UU. se negó y Japón consideró al embargo como un acto de agresión que amenazaba con paralizar su economía.

Estas eran reclamaciones de peso, y es imposible ignorar el hecho que la actitud estadounidense y británica contenía un tufillo de racismo blanco en contra del aumento del poder "amarillo" en Asia Oriental. Pero la verdad es que el 7 de diciembre de 1941, fue Japón el que atacó a EE.UU., no EE.UU. que atacó a Japón.

¿Por qué es importante esto? En recientes debates acerca de la "Nakba" palestina, se ha afirmado que hay dos "narrativas", una israelí y otra palestina, y deberíamos prestar atención a las dos. Eso, por supuesto, es cierto: Junto con las afirmaciones israelí-sionistas respecto a la conexión del pueblo judío con su patria histórica y la miserable situación de los judíos, existen afirmaciones palestinas que se refieren a los judíos como sólo un grupo religioso y al sionismo como un movimiento imperialista.

Pero, por sobre y más allá de estas afirmaciones, está el simple hecho - y es un hecho, no una "narrativa" - que en 1947, el movimiento sionista aceptó el plan de partición de Naciones Unidas, mientras que la parte árabe lo rechazó y fue a la guerra contra el mismo. Una decisión de ir a la guerra tiene consecuencias, tal como las tuvo en 1939 o 1941.

La importancia de esta distinción se hace más clara después de leer detenidamente el artículo de opinión del Presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, publicado recientemente en The New York Times. Abbas mencionó la decisión de partición en su artículo, pero no dijo una sola palabra acerca de los hechos - quién la aceptó y quién la rechazó. Simplemente escribió que "Poco después, las fuerzas sionistas expulsaron a árabes palestinos".

Eso es como aquellos alemanes que hablan acerca de los horrores de la expulsión de 12 millones de alemanes étnicos de Europa Oriental, después de 1945, pero dejan de mencionar el ataque nazi a Polonia, o los japoneses que hablan acerca de Hiroshima, pero no mencionan su ataque a Pearl Harbor. Eso no es una "narrativa", es simplemente no decir la verdad. Los efectos no pueden divorciarse de las causas.

El dolor de los otros debería ser entendido y respetado, y los intentos de impedir que los palestinos mencionen la Nakba es tonto e inmoral: Nadie les impide a los descendientes de los refugiados alemanes de Europa Oriental que comulguen con sus sufrimientos.

Pero así como nadie, ni siquiera en las escuelas alemanas, soñaría con enseñar la "narrativa" alemana en relación con la Segunda Guerra Mundial, la guerra de 1948 tampoco debería ser enseñada como una batalla entre narrativas. En el análisis final, hay una verdad histórica. Y, sin ignorar el sufrimiento de los demás, ésa es la forma en que asuntos tan sensibles deben ser enseñados.

Traducido par porisrael.org por José Blumenfeld

Gentileza: www.porisrael.org

The truth should be taught about the 1948 war

Just as nobody, even in German schools, would dream of teaching the German 'narrative' regarding World War II, the 1948 war should also not be taught as a battle between narratives. In the final analysis, there is a historical truth.



By SHLOMO AVINERI

On September 1, 1939, Nazi Germany invaded Poland. That is truth, not narrative. On December 7, 1941, Japanese planes attacked and destroyed the U.S. Pacific Fleet at Pearl Harbor. That is truth, not narrative.

Of course, there are also narratives. For example, the Germans had quite a few complaints against Poland. First, that in the 1919 Versailles Treaty, the victorious Western powers stripped Germany of territories with a large ethnic German population and annexed them to Poland (the "Polish corridor" ), while declaring Danzig, which had been a German city for generations, an international city. Moreover, Nazi Germany accused the Polish government of discriminating against ethnic Germans under its jurisdiction.

Not every claim in the German narrative was baseless, but the factual truth is clear: On September 1, 1939, it was Germany that attacked Poland, not Poland that attacked Germany.

There is also a Japanese narrative: The United States, together with Britain and Holland, imposed an embargo on the export of iron, steel and oil to Japan after the Japanese invasion of China. Japan suggested negotiating over these issues, but the U.S. refused, and Japan considered the embargo an act of aggression that threatened to paralyze its economy.

These were weighty claims, and it's impossible to ignore the fact that the American and British attitude contained a whiff of white racism against the rising "yellow" power in East Asia. But the truth is that on December 7, 1941, it was Japan that attacked the U.S., not the U.S. that attacked Japan.

Why is this important? In recent debates about the Palestinian "Nakba," the claim has been made that there are two "narratives," an Israeli one and a Palestinian one, and we should pay attention to both of them. That, of course, is true: Alongside the Israeli-Zionist claims regarding the Jewish people's connection to its historic homeland and the Jews' miserable situation, there are Palestinian claims that regard the Jews as a religious group only and Zionism as an imperialist movement.

But above and beyond these claims is the simple fact - and it is a fact, not a "narrative" - that in 1947, the Zionist movement accepted the United Nations partition plan, whereas the Arab side rejected it and went to war against it. A decision to go to war has consequences, just as it did in 1939 or 1941.

The importance of this distinction becomes clear upon perusing the op-ed that Palestinian Authority President Mahmoud Abbas recently published in The New York Times. Abbas mentioned the partition decision in his article, but said not one single word about the facts - who accepted it and who rejected it. He merely wrote that "Shortly thereafter, Zionist forces expelled Palestinian Arabs."

That is like those Germans who talk about the horrors of the expulsion of 12 million ethnic Germans from Eastern Europe after 1945, but fail to mention the Nazi attack on Poland, or the Japanese who talk about Hiroshima, but fail to mention their attack on Pearl Harbor. That is not a "narrative," it is simply not telling the truth. Effects cannot be divorced from causes.

The pain of the other should be understood and respected, and attempts to prevent Palestinians from mentioning the Nakba are foolish and immoral: Nobody prevents the descendants of the German refugees from Eastern Europe from communing with their suffering.

But just as nobody, even in German schools, would dream of teaching the German "narrative" regarding World War II, the 1948 war should also not be taught as a battle between narratives. In the final analysis, there is a historical truth. And without ignoring the suffering of the other, that is how such sensitive issues must be taught.


PUBLISHED: IN newspaper ;HAARETZ.COM- 17 JUNE 2011




Dejad que los ricos se alejen de mí. Curas de izquierdas rechazan que el Papa venga financiado por las empresas

Dejad que los ricos se alejen de mí

-"Pero entonces, ¿no hay misa del Corpus Christi hoy?"

No es la primera feligresa que le plantea la pregunta al párroco de Santa Adela, Rafael Rojo. Él explica, algo irritado, que el Corpus se celebra el domingo [por hoy], y que todo el lío es culpa de que la Comunidad de Madrid trasladó su fiesta, que cayó en domingo, al jueves 23. Rafael, de pelo blanco, burgalés de 70 años, lleva once al frente de este templo del barrio de Canillejas, en el este de Madrid. Un barrio obrero donde la crisis hace estragos. Y la crisis es el telón de fondo del documento que sostiene en la mano, redactado por el Foro de curas de Madrid, al que pertenece. Los Mecenas de Rouco, se titula, y contiene una brutal crítica a las empresas españolas que han creado la Fundación Madrid Vivo, para patrocinar la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) 2011, que se celebrará el mes de agosto en la capital con asistencia del Papa.

"Tenemos una forma de plantearnos los temas de la Iglesia menos seguidista que la mayoría", dice Rojo. Se refiere al Foro de curas de Madrid, que engloba a 120 sacerdotes, críticos con las jornadas de la juventud, con el arzobispo, con la Iglesia "monolítica", y con la fórmula elegida para financiar al menos un 30% de los 50 millones de euros que costará el evento.

"Estas jornadas no le gustan ni al Papa", dice Rojo. "Tendría que llamarse Jornada Mundial de los Jóvenes Católicos Conservadores". No precisamente los que a él le gustan. Menos mal que la erupción del Movimiento 15-M les ha levantado la moral.Ven en los indignados la levadura de una nueva concienciación social. ¿Les inspiró el 15-M el documento? "No, llevábamos mucho tiempo preparándolo", precisa. Otra cosa es que el foro de curas, -surgido en 2007 como respuesta al intento de cierre por parte del arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, de la iglesia de San Carlos Borromeo, en el humilde barrio de Entrevías -, mantenga una sintonía considerable con los indignados. Para comprobarlo, basta abrir la página web del foro, (con un único enlace por cierto, al Foro Gaspar García Laviana, sacerdote asturiano que se incorporó a la guerrilla sandinista muerto en 1978).

Los mecenas de Rouco podría ser obra de los indignados. En él se dicen cosas como ésta: "Las grandes entidades financieras, y el poder político que actúa a sus dictados, están obligando a que los recortes de gastos que llevan a cabo los gobiernos se centren en derechos sociales, en inversión pública productiva, en contracción de salarios, etc., pero no en recortes de lo que les benefician a ellos, como son las ayudas a los bancos o a la gran empresa, los gastos militares". Es poco probable que reciba muchos apoyos entre los eclesiásticos madrileños. "Hay mucho miedo entre los curas", dice Javier Baeza, 43 años, párroco de San Carlos Borromeo, que echa una mano cuando se tercia en la parroquia de la Cañada Real, una de las zonas más pobres y problemáticas de la periferia de Madrid. "Nos parece un dislate organizar esta visita, con estos fastos, en la situación de crisis actual", añade.

Lo que movilizó a estos curas fueron las imágenes de la audiencia que concedió Benedicto XVI, en julio de 2010, a los miembros de Madrid Vivo, acompañados del cardenal Rouco. Ahí estaban los directivos de la fundación, creada por Telefónica, Abengoa, FCC, Sacyr Vallehermoso, Iberdrola, banco Santander y el BBVA, entre otras.

"¿Servirá su escrito para algo? "El programa de la JMJ no se va a modificar en nada, pero la repercusión ha sido grande. Hay mucha gente que asocia Iglesia al poder. El documento muestra que hay una voz crítica dentro de esa Iglesia". Lo dice Evaristo Villar, profesor de Teología, de casi 70 años.

También anima el foro Eubilio Rodríguez, sacerdote de 67 años, semijubilado. "El documento pone de relieve, que la práctica de estas empresas es contradictoria con este patrocinio", dice. Y repite la frase del Evangelio: "No podéis servir a Dios y al dinero". El mundo hace tiempo que eligió.

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Dejad/ricos/alejen/elpepisoc/20110626elpepisoc_6/Tes

26 DE JUNIO 2011




Hallado un gen que podría ser la "llave maestra" de la obesidad



LONDRES (Reuters) - Un grupo de investigadores ha descubierto que un gen relacionado con la diabetes y el colesterol es una "llave maestra" que controla otros genes que se encuentran en la grasa corporal, lo que ayudaría en la búsqueda de terapias para las enfermedades relacionadas con la obesidad.

En un estudio publicado en la revista Nature Genetics, expertos británicos dijeron que dado que la grasa juega un papel importante en la susceptibilidad de las personas a las enfermedades metabólicas como la obesidad, el gen regulador podría ser un blanco de los fármacos que intentan tratar estas dolencias.

"Éste es el primer estudio importante que muestra cómo pequeños cambios en un gen maestro regulador pueden generar una cascada de efectos metabólicos en otros genes", dijo Tim Spector, del King's College de Londres, que dirigió el estudio.

En todo el mundo, más de 500 millones de personas, o uno de cada 10 adultos, son obesos, y la cantidad se ha duplicado desde los años 80, a medida que la epidemia de obesidad se ha extendido de las naciones ricas a las más pobres.

En Estados Unidos, las enfermedades relacionadas con la obesidad ya suponen casi el 10 por ciento del gasto médico, lo que equivale a unos 147.000 millones de dólares anuales.

La diabetes de tipo 2, que suele estar relacionada con una mala alimentación y falta de ejercicio físico, también está alcanzando niveles epidémicos en todo el mundo, a medida que las tasas de obesidad aumentan.

Los científicos ya han identificado un gen llamado KLF14 como ligado a los niveles de colesterol y a la diabetes de tipo 2, pero hasta ahora no sabían qué papel jugaba.

El equipo de Spector analizó más de 20.000 genes en muestras de grasa tomadas bajo de la piel de 800 mellizas británicas voluntarias.

Los expertos hallaron una relación entre el gen KLF14 y los niveles de muchos otros genes distantes hallados en el tejido graso, lo que muestra que el KLF14 actúa como una llave maestra de control de esos genes.

Luego, el equipo confirmó sus hallazgos en 600 muestras de grasa de otro grupo de personas de Islandia.

En un informe sobre el estudio, los científicos explicaron que otros genes que controla el KLF14 están relacionados con una serie de características metabólicas como el índice de masa corporal, la obesidad, el colesterol, la insulina y los niveles de glucosa.

"El KLF14 parece actuar como un proceso de control tipo llave maestra, que conecta los cambios en la conducta de la grasa subcutánea con problemas musculares y hepáticos que contribuyen a la diabetes y otros problemas", dijo Mark McCarthy, de la Oxford University en Reino Unido, que también trabajó en el estudio.

"Estamos trabajando duro (...) para comprender estos procesos y cómo podemos usar esta información para mejorar el tratamiento de estas condiciones", añadió el experto.

Fuente: REUTERS VIA WWW.YAHOO.COM.AR
Reuters – lun, 16 may 2011