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miércoles, 2 de marzo de 2016

Gustavo Tisocco, notable poeta y medico neonatólogo argentino nos regala su poesía BATIR DE ALAS















Poema de Gustavo Tisocco

Batir de alas 


Andaba muerto de mí
lejos de mí
distraído de mí
hasta que desde el corazón
un batir de alas me anunció tu llegada
entonces no crucé las fronteras
y quedé pequeño y mudo
disfrutando la jaula.



Gustavo Tisocco
Del Libro QUEDARME EN TI

Gustavo Tisocco nació en Mocoretá –Corrientes-Argentina.

Tiene publicado  los poemarios “Sutil”, “Entre soles y sombras”, “Paisaje de adentro”, “Pintapoemas”; “Cicatriz”, “Rostro ajeno”; Desde todos los costados” , “Terrestre” y “Quedarme en ti”,  así como los Cd “Huellas”, “Intersecciones”, “Corazón de níspero” y “Terrestre”.

Participó en diversas antologías  tanto en Argentina como en diversas partes del mundo. Asistió a Festivales Nacionales e Internacionales como invitado.

Creador y Director del Sitio MISPOETASCONTEMPORANEOS donde difunde a otros poetas desde el 2006, por este sitio recibió el Premio Puma de Plata otorgado por La Fundación Argentina Para la Poesía, entre otros reconocimientos.

Algunas de sus poesías fueron traducidas al italiano, portugués, catalán, inglés y francés.


Twitter @gustavotisocco 

jueves, 23 de diciembre de 2010

Germain Droogenbroodt, poeta, escritor y editor de POINT



Atardecer

El murmullo del agua
dice lo que pienso
Chiang Tzu

El sol
que prende el fuego del alba
declina en su propia sangre

entre el ramaje de los árboles
el viento lanza un último suspiro

audible queda el murmullo del río

pero el ojo que busca sosiego
se embriaga con el vino
que tan generoso vierte
el atardecer.

Feliz Navidad
&
y un Prospero Año Nuevo


Germain Droogenbroodt



FUENTE: recibido del autor, con quien compartí el XIII Congreso Internacional de Poetas en la ciudad de Haifa en Septiembre 1992

Lic. Jose Pivín


domingo, 31 de octubre de 2010

Manuel Quiroga Clerigo, un notable poeta español nos trae la magia de su palabra poetica.




Manuel Quiroga Clérigo.

(Madrid, 1945).
Licenciado en Psicología Social, Estudios de Derecho ( U.C. de Madrid).
Doctor en Ciencias Políticas y Sociología (Universidad Complutense de Madrid).
Tesis Doctoral: LA CRITICA LITERARIA COMO FENÓMENO SOCIOLÓGICO).
Crítico literario y de cine, narrador, autor dramático. Poeta.

Ha participado en Congresos, Simposios y Encuentros en todo el mundo.
Conferenciante, prologuista e invitado en seminarios, cursos de poesía, literatura y de ciencias sociales.
Fundador del Grupo Poético “Enero” (Madrid, 1969).
Consejero de la ASOCIACIÓN COLEGIAL ESCRITORES.



Miembro de:

C.E.D.R.O.,
ASOCIACIÓN ANDALUZA DE CRITICOS LITERARIOS (CRÍTICOS DEL SUR),
COLEGIO NACIONAL DE DOCTORES Y LICENCIADOS EN CC.PP Y SOCIOLOGIA, ASOCIACIÓN CASTELLANO-MANCHEGA DE SOCIOLOGÍA,
ACADEMIA CERVANTINA DE GUANAJUATO (MÉXICO),
S.G.A.E.,
PEN CLUB DE ESPAÑA.


P O E S I A S


I


Hay una sensación de sauces disonantes,

de elegantes campanas resucitando asfaltos,

de emergentes audacias capturando la tarde.

Jardines despechados organizan distancias,

amenizan afectos y algún dolor secreto.

Vuelve la expectación de relojes cansados,

de olorosos espejos que descubren otoños,

del espacio de flores ocultando sus pétalos.

Es preciso romper los cauces del silencio,

el ímpetu de trenes avanzando incesantes,

un horario de lluvias para rasgar el mármol.

Si de pronto aparecen mariposas intensas

en un marco de olivos, insistencias, milagros

o si sílabas blancas recorren los metales

víctimas de la angustia y ventanas cerradas,

¿dónde escrutar a ciegas el olvido quebrado,

inaugurar las plazas de alfombra y confetis,

sanear las historias de versos y paisajes?

Del libro: Páginas de un diario






Descenso a la memoria


Desciendo a la memoria

lugar en que los años

iniciaron la infancia

Surgen calles tranquilas

que antes fueron paisaje

y hoy son huellas mojadas

Llamando a nuestra puerta

el tiempo fue un futuro

que inventaba palabras

Del libro: Páginas de un diario Escasez


Vuelve del cielo, leve, a la tierra que espera

con la aridez intacta de la sed y la tarde.

A veces se disfraza de rocío o de lágrima

y resbala sutil de las campanas quietas.

Por lo ríos discurre infantil o con vértigo

dando aliento vital y apacible reposo

a los secos paisajes del verano.

Escasa como es siempre, en otras ocasiones

retorna innumerable a los prados y trenes,

al olvido y los sueños, a la triste hojarasca

que vive en los parterres con su nostalgia antigua.

Entonces avasalla las casas de los pobres,

caminos, carreteras, luciérnagas, palomas.

Si los campos rezuman su humedad incesante

es que las nubes pródigas volvieron donde antes.

Entonces van los cauces repletos de alegría

como un enamorado en busca de su amada.

Después de la tormenta es limpia torrentera

igual que fuentes limpias exhalando milagros.

Cuando la blanca nieve decide transformarse

conduce a los arroyos la vida más hermosa

renovándolo todo, dando a los pajarillos

el sosiego infantil que siempre merecieron

y llegando a las rosas con su rumor de ola

o regando los álamos que veían su ocaso.

Beben los corzos ágiles en los lagos distantes

con las lágrimas dulces que de pronto llegaron..

Ya las aves divisan su ternura de escarcha

y el perfume del tiempo llena los horizontes

como música dulce tiñendo los tejados.

Bosques, acantilados, los pequeños parterres

amanecen gozosos con la fiesta anunciada,

porque son deslumbrados por un espejo diáfano.

Nada es igual que entonces, todo vive

en una fiesta antigua de ventanas y auroras.

Ha llegado la vida a los presentes quietos.

Es el agua.

Del libro: Páginas de un diario

Compañera



Si alguien rasga la piel que está cercana

no habrá compasión para sus actos.

Además del amor y de los pactos

la mujer es la historia más humana.

En un mundo lleno de oscuridades

es madre y compañera, es hermana

de los débiles; como fuente mana

sobredosis de amor y de bondades.

En el dolor tenemos siempre cerca

una sonrisa amable o el perfume

de la fémina, esposa, ángel quieto.

Agredir su existencia nos resume

la infinita violencia o esa terca

sinrazón que siempre fue un secreto.


Del libro: Páginas de un diario Grupo

Editorial Pérez-Ayala
© 2010 Manuel Quiroga Clérigo

Bibliografia


Libros de poesía publicados:

HOMENAJE A NERUDA. Comunicación Literaria de Autores, Bilbao, 1973.

FUIMOS PAJAROS ROTOS. Ámbito Literario. Barcelona, 1980.

VIGÍA. Ediciones Papuras. Querétaro, México, 1997.

DE MORELIA CALLADA. Ediciones Rialp (Colección Adonáis) Madrid, 1997.

LOS JARDINES LATINOS. Ediciones Endimión, Madrid, 1998.

VERSOS DE AMANECER Y ACABAMIENTO. Ulises, Toledo, 1998.

INTIMA FRONTERA. Ediciones Torremozas (Los Cuadernos de Olalla),Madrid, 1999.

DESOLACIONES TARDIAS. Aristas de Cobre (Colección Off), Córdoba, 2000.

LAS BATALLAS DE OCTUBRE. Plaza & Janés (Debolsillo), Barcelona . 2002.

MUNDO MUDO (LA AVENTURA DE MANILA), Revista Hérmes, Toledo, 2004.

LEVE HISTORIA SIN TRENES. Ediciones del 3 de Agosto, Logroño, 2006.

CRÓNICA DE AVES (EL VIAJE A CHILE).Biblioteca CyH. Barcelona 2007.

LOS AFECTOS METÓDICOS. Visión, Madrid, 2008

CARTA DELA CAMPAN(i)A. Aebius, Madrid 2010.

Antologias y Libros Colectivos

DE VARIA ESPAÑA. (Antología). Ediciones La Rana, Gobierno de Guanajuato, México, 1998.



Figura en SEGUNDA ANTOLOGIA DEL RESURGIMIENTO, Victor Pozanco. Ámbito Literario, Barcelona, 1980; CUATRO POETAS CONTEMPORANEOS DE ESPAÑA EN YASNAYA POLIANA (Ricardo Bellveser, Pedro J. de la Peña, Antonio Porpetta y M. Q. C.), IV Encuentro Internacional de Escritores de Yásnaya Poliana, Tula, Rusia, 1999, MUESTRA DE POESIA DEL SIGLO XXI, (Prometeo, Madrid, 2005) y libros colectivos .

Coautor del ensayo EL CURSO LITERARIO ESPAÑOL (Manuel Benavides, César Antonio

Molina y M, Q .C.). Ámbito Literario, Barcelona, 1978.



fuente: Manuel Quiroga en Club de Poesía-Poemas

lunes, 2 de agosto de 2010

Luis Bárcena Giménez, poeta Peruano exiliado en Japón




Desaparecidos

CÓMO SE ZAFA UN TIRANO


El tirano mansedumbre
en todos quiere mirar
como también escuchar
¡vivas! de la muchedumbre.
Y al que de su podredumbre
moral haga un comentario
le tildará de adversario
y mandará sus “sabuesos”
para que ése con sus huesos
vaya a parar al osario.


¿Cómo hace este gobernante
si en un momento crucial
la prensa internacional
le inquiere sobre el marchante?
Oída la interrogante
y recobrado el aliento
aparcará el aspaviento
y del desaparecido
dirá en tono compungido
que se lo llevó un mal viento.


© 2009 Luis Bárcena Giménez

http://luisbarcenagimenez.blogspot.com/2010/08/desaparecidos.html#comment-form


Edita: Luis Bárcena Giménez

Luis Bárcena Giménez (1958)
Ciudad de nacimiento: Lima – Perú

Estudios en la Facultad de Educación y Humanidades de la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana.

En 1988 publiqué el poemario “Canto Peruano” con poesías alusivas a cada una de las fechas del Calendario Cívico Escolar.

Mi formación poética es autodidacta y especializada en la Décima Espinela, estrofa que une a los pueblos iberoamericanos y que particularmente me sirve de catarsis. Algunas de mis obras fueron galardonadas o incluidas en Festivales y Revistas de poesía.
Festival de la Canción Latinoamericana de California - Categoría Poemas y letras de canción:

“Tu semblanza” – trofeo literario – 2001
“Inmigrante” – pluma de oro – 2002
“Canto a Latinoamérica” – diploma de excelencia – 2010
“El Rey que me ha cautivado” – pluma de plata – 2010
Festival Internacional de la Canción de Tenerife – Islas Canarias:
“Amor sin fronteras” – mención de honor – 2002
“Vida Mía” – incluida en la Antología poética contemporánea “Las caras del amor”, EE. UU. – 1999
“Quiero” – incluida en la Revista Poética “Azahar”, España – 2005



Nota del Editor: navegando por Internet llegue al Blog del excelente poeta peruano Luis Bárcena Giménez, y el primer poema suyo que leí, es este que incluí en este Blog, como homenaje a Luis, a su espíritu de lucha, a su talento y su capacidad.

Por supuesto, que primero le solicite su autorización para hacerlo, y tambien incluirlo en mi publicación digital 'PAGINA 1, revista de cultura, literatura, arte, actualidad, novedades y tantas cosas

bellas de la vida'(se envia por correo electronico a quien lo solicite
escribiendo a : pagina1@gmail.com
cc: pivin11@yahoo.com.mx


Agradezco al autor su autorización y le deseo todo lo mejor en su vida y le pido que continue con su obra poetica/literaria y su excelente Blog.

Lic. Jose Pivín
frente al puerto de Haifa

frente al mar Mediterráneo



jueves, 15 de julio de 2010

Roberto Malatesta, excelente poeta santafesino(argentino)

ESTÉTICA

Trepado al techo de la casa de mi abuela
se podía observar un desparejo
paisaje de techos de oxidado zinc,
algún que otro tejado y árboles surgiendo
del centro de los patios que parecian huir
a los remotos países del cielo.
Pero eran los techos de zinc al atardecer
los que atrapaban el centro de mi atención,
realmente era hermoso observarlos
y cuando un aire fresco golpeaba mi cara
tocaban en mí cuerdas para la música,
o los ruidos, en donde nacerían las palabras.
Eran mi concepción de la belleza,
un cuadro que podía delatarme.
Hoy sin levantar los codos de mi mesa
observo ese paisaje de mi infancia,
lo que está detrás, aquello que
se corresponde con el óxido
no espera respuestas sino del arte
de una escritura áspera de zinc oxidado.

INCONCLUSO

Conozco (entro y salgo de)
un viejo poema
inconcluso,

dice algo así:

“pequeñas
flores naranjas
visitadas
por
abejorro negro.”

No soy su autor
Puesto que,
Como lo he advertido,
Aún no está terminado,
Por lo tanto
Tampoco se ha concluido
su autor,
(aunque en este caso
exista la ventaja
de saber
quien ha de ser).

Entonces
sobresale la idea
de que el autor
también
se edifica en el poema.

Cuando lo termine
se los mostraré
diré:

-he aquí mi poema concluso-

No sé si para entonces
seré más feliz.

No está del todo mal
saberse custodio
de un poema inconcluso.

Pero prosiguiendo
con el cómo
de su resolución
puedo precisar
que
básicamente
ésta se reduce
a un problema
(a todo esto,
acepto ayudas,
la poesía de un autor
también es
la poesía de sus amigos,
entonces:
el poeta es
uno que es plural)
El problema,
en eso estábamos:
¿cómo decir lo que se oye
en aquello que se ve?

La solución propuesta sería:

«Zumbido negro sobre naranja»

Pero no me tiene del todo
satisfecho,
me quita,
me induce
al sueño:

sueño naranja y negro

que se va y viene
como el abejorro.

Otra sección,
agregada a posteriori,
no menos fundamental,
se preguntaría:

¿La poesía –toda-
se compone
de obras inconclusas?

y luego

¿a fuerza de fracasar
qué es el fracaso?

¿Pero por qué esta sección,
qué importancia
tendría
en un poema ya
concluso?

¿O es que acaso
ha desistido
de arribar
a su punto final?

¿Acaso el proyecto
sea
la construcción
de un poema
que permanezca inconcluso?

Quién sabe.

Quién habría de saberlo...

***
Poemas de Por encima de los techos


Y el río crece

Advierto que no tengo tinta ni papel
y el río crece. Para mí y para mi perro
lo único seguro es el techo de la casa.
Quiero gritar, pero mi grito es tinta
y no tengo papel en dónde derramarlo.
Miro al cielo: Llovizna. Detrás de la llovizna
veo la cara húmeda de Dios.
Brilla su oscuridad, su penumbra luminosa.
Me digo: –aún tengo Dios– y me doy bríos.
Descubro que después del papel,
aunque mucho más alto, está Dios,
y sinceramente agradezco.

Dije una plegaria que no recuerdo.
La hubiera escrito, no importa,
todos los hombres la saben,
llegado el momento.

Ver

Desde la ventana del primer piso de mi vecino
veíamos aparecer marcas, señales, en la vereda de enfrente.
Una nueva hilera de ladrillos, asomar un tapial,
la puertezuela del medidor de luz y de ella
el tornillo donde la pinza abre, más abajo
la aparición del cristal, luego, su final
y así todos estos elementos que durante años
estuvieron a nuestra disposición, y no vimos,
ahora sobredimensionados por su efecto esplendoroso:
el río comenzaba a bajar, el río se retiraba de la ciudad.
Al final de aquel día mi vecino dijo: mirá,

la ranura para las cartas de aquella puerta
está a la altura del picaporte de aquel portón.

Cuánto significado encontrábamos a estas cosas,
¡Y eso era mirar!
Todo un día y la mitad de otro estuvimos Viendo.
Los vecinos de enfrente, tres familias en una casa de alto,
hacían lo mismo con nuestra vereda
e intercambiábamos saludos y bromas increíbles, y más, risas.
Quién sabe quién sufriría aquel día, en aquel mismo instante
por una mancha de humedad o por la copa
que se derrama sobre el mantel.

Caverna submarina

Era una particular caverna submarina.
Yo avanzaba y el ruido del agua era algo nunca oído.
Yo que me eché a oír
el agua de los ríos de llanura
y de los ríos de montaña,
a esta agua no la reconocía.
Esta que mis pies movían dentro de la casa
sonaba como de otro mundo,
como proveniente de otra realidad.
Y era una suerte que ya hubiese bajado, mucho.
Esperé todo un día luego de que comenzó a descender,
seguí los consejos de mi vecino: “con el agua en las rodillas sí,
con el agua al culo no”, por lo demás, había que conservar la ropa,
lo más seca posible, y, al fin,
bajé a constatar la presencia del intruso: el río en mi casa,
pero a él, más antiguo que yo, más viejo que una ciudad
de más de cuatrocientos años, todo le era indiferente.
Ahora yo visitaba esa extraña caverna poblada por objetos flotantes
y moles de madera que amenazaban caerse.
Yo era un hombre de cientos de miles de años de antigüedad.
El progreso, ciertamente, nos había llevado muy lejos,
había tomado una gran curva,
se había enrollado
como la serpiente que se muerde la cola.
Yo avanzaba en medio de la confusión,
pero de todo aquel extrañamiento:
el ruido del agua que desplazaban mis pies,
un ruido que nunca había oído
era la nota mayor,
el ruido, un ruido que dudo
jamás pueda olvidar.

**

PUBLICADO POR IRENE GRUSS EN SU BLOG, a la que felicito por el mismo.