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jueves, 12 de febrero de 2015

EN MADRID: PRESENTACION DE LA NOVELA "LA VORAGINE" DE JOSE EUSTASIO RIVERA, LUNES 16 DE FEBRERO, 19:00 HRS.-PLAZA DE CIBELES, 2.


INVITACION:

















PRESENTACION DE LA NOVELA
" LA VORAGINE"
EN "CASA  DE AMERICA",

PLAZA DE CIBELES 2
MADRID.

PRESENTACION  Y LECTURA DRAMATIZADA DE PARTE DE 
LA NOVELA:  JAVIER KRAHE

ACOMPAÑADO POR LOS MUSICOS
DANIEL SALORIO, YAGO SALORIO, 
Y SHANGO DELY.


PARTICIPARAN: 


- FERNADO CARRILLO FLOREZ, 

  EMBAJADOR DE COLOMBIA 
  EN ESPAÑA

- DIEGO HIDALGO,

  EDITOR DE DRACENA



FUENTE:

Gastón Segura
Editorial Drácena
www.editorialdracena.com
e-mail: gaseva@telefonica.net

martes, 16 de noviembre de 2010

Arturo Pérez-Reverte - Esa gentuza





Paso a menudo por la carrera de San Jerónimo, caminando por la acera opuesta a las Cortes, y a veces coincido con la salida de los diputados del Congreso. Hay coches oficiales con sus conductores y escoltas, periodistas dando los últimos canutazos junto a la verja, y un tropel de individuos de ambos sexos, encorbatados ellos y peripuestas ellas, saliendo del recinto con los aires que pueden ustedes imaginar. No identifico a casi ninguno, y apenas veo los telediarios; pero al pájaro se le conoce por la cagada. Van pavoneándose graves, importantes, seguros de su papel en los destinos de España, camino del coche o del restaurante donde seguirán trazando líneas maestras de la política nacional y periférica. No pocos salen arrogantes y sobrados como estrellas de la tele, con trajes a medida, zapatos caros y maneras afectadas de nuevos ricos. Oportunistas advenedizos que cada mañana se miran al espejo para comprobar que están despiertos y celebrar su buena suerte. Diputados, nada menos. Sin tener, algunos, el bachillerato. Ni haber trabajado en su vida. Desconociendo lo que es madrugar para fichar a las nueve de la mañana, o buscar curro fuera de la protección del partido político al que se afiliaron sabiamente desde jovencitos. Sin miedo a la cola del paro. Sin escrúpulos y sin vergüenza. Y en cada ocasión, cuando me cruzo con ese desfile insultante, con ese espectáculo de prepotencia absurda, experimento un intenso desagrado; un malestar íntimo, hecho de indignación y desprecio. No es un acto reflexivo, como digo. Sólo visceral. Desprovisto de razón. Un estallido de cólera interior. Las ganas de acercarme a cualquiera de ellos y ciscarme en su puta madre.

Sé que esto es excesivo. Que siempre hay justos en Sodoma. Gente honrada. Políticos decentes cuya existencia es necesaria. No digo que no. Pero hablo hoy de sentimientos, no de razones. De impulsos. Yo no elijo cómo me siento. Cómo me salta el automático. Algo debe de ocurrir, sin embargo, cuando a un ciudadano de 57 años y en uso correcto de sus facultades mentales, con la vida resuelta, cultura adecuada, inteligencia media y conocimiento amplio y razonable del mundo, se le sube la pólvora al campanario mientras asiste al desfile de los diputados españoles saliendo de las Cortes. Cuando la náusea y la cólera son tan intensas. Eso me preocupa, por supuesto. Sigo caminando carrera de San Jerónimo abajo, y me pregunto qué está pasando. Hasta qué punto los años, la vida que llevé en otro tiempo, los libros que he leído, el panorama actual, me hacen ver las cosas de modo tan siniestro. Tan agresivo y pesimista. Por qué creo ver sólo gentuza cuando los miro, pese a saber que entre ellos hay gente perfectamente honorable. Por qué, de admirar y respetar a quienes ocuparon esos mismos escaños hace veinte o treinta años, he pasado a despreciar de este modo a sus mediocres reyezuelos sucesores. Por qué unas cuantas docenas de analfabetos irresponsables y pagados de sí mismos, sin distinción de partido ni ideología, pueden amargarme en un instante, de este modo, la tarde, el día, el país y la vida.

Quizá porque los conozco, concluyo. No uno por uno, claro, sino a la tropa. La casta general. Los he visto durante años, aquí y afuera. Estuve en los bosques de cruces de madera, en los callejones sin salida a donde llevan sus irresponsabilidades, sus corruptelas, sus ambiciones. Su incultura atroz y su falta de escrúpulos. Conozco las consecuencias. Y sé cómo lo hacen ahora, adaptándose a su tiempo y su momento. Lo sabe cualquiera que se fije. Que lea y mire. Algún día, si tengo la cabeza lo bastante fría, les detallaré a ustedes cómo se lo montan. Cómo y dónde comen y a costa de quién. Cómo se reparten las dietas, los privilegios y los coches oficiales. Cómo organizan entre ellos, en comisiones y visitas institucionales que a nadie importan una mierda, descarados e inútiles viajes turísticos que pagan los contribuyentes. Cómo se han trajinado –ahí no hay discrepancias ideológicas– el privilegio de cobrar la máxima pensión pública de jubilación tras sólo 7 años en el escaño, frente a los 35 de trabajo honrado que necesita un ciudadano común. Cómo quienes llegan a ministros tendrán, al jubilarse, sólidas pensiones compatibles con cualquier trabajo público o privado, pensiones vitalicias cuando lleguen a la edad de jubilación forzosa, e indemnizaciones mensuales del 100% de su salario al cesar en el cargo, cobradas completas y sin hacer cola en ventanillas, desde el primer día.

De cualquier modo, por hoy es suficiente. Y se acaba la página. Tenía ganas de echar la pota, eso es todo. De desahogarme dándole a la tecla, y es lo que he hecho. Otro día seré más coherente. Más razonable y objetivo. Quizás. Ahora, por lo menos, mientras camino por la carrera de San Jerónimo, algunos sabrán lo que tengo en la cabeza cuando me cruzo con ellos.



Arturo Pérez-Reverte nació en Cartagena en noviembre de 1951 y se dedica desde hace algunos años en exclusiva a la literatura, tras vivir durante más de 20 años (1973-1994) como reportero de prensa, radio y televisión, cubriendo informativamente los conflictos internacionales de ese periodo. Licenciado en Ciencias Políticas y Periodismo, trabajó 12 años como reportero del diario Pueblo y nueve en los servicios informativos de Televisión Española, como especialista en temas de terrorismo, tráficos ilegales y conflictos armados. Fue premio Asturias de Periodismo por su cobertura para TVE de la guerra de la ex Yugoslavia, premio Ondas 1993 por el programa La ley de la calle en Radio Nacional de España (un programa sobre el mundo marginal que se mantuvo en antena cinco años). Como reportero y enviado especial ha cubierto las guerras y conflictos de Chipre, Eritrea, Sáhara, Malvinas, El Salvador, Nicaragua, Chad, Mozambique, Angola, Croacia, Bosnia y la Guerra del Golfo; diversas fases de la guerra del Líbano, la campaña de 1975 en el Sahara, la crisis de Libia, las guerrillas del Sudán y golpes de estado y revoluciones como en Túnez y Rumania. En mayo de 1994 abandonó Televisión Española para dedicarse a la literatura por entero. Con el artículo Doña Julia y el asesino, aparecido en El Semanal del 6 de junio de 1993, comenzó su colaboración con esta revista dominical en la que mantiene un diálogo cómplice y muy personal con los lectores, no exento en ocasiones de polémicas y que a nadie deja indiferente. Arturo Pérez-Reverte ingresó en la Real Academia Española el 12 de junio de 2003, leyendo un discurso titulado El habla de un bravo del siglo XVII.

SUS LIBROS:

El húsar 1986
El maestro de esgrima 1988
La tabla de Flandes 1990
El club Dumas 1993
La sombra del águila 1993
Territorio comanche 1994
Cachito (Un asunto de honor) 1995
Obra Breve 1995
La piel del tambor 1995
Patente de corso 1998
La carta esférica 2000
Con ánimo de ofender 2001
La Reina del Sur 2002
Las aventuras del capitán Alatriste
El capitán Alatriste 1996
Limpieza de sangre 1997
El sol de Breda 1998
El oro del rey 2000
El caballero del jubón amarillo 2003
Cabo Trafalgar (2004)
No me cogeréis vivo (2005)
El pintor de batallas (2006)
Corsarios de Levante (2006)
Un día de cólera (2007)
Cuando éramos honrados mercenarios (2009)
El asedio (2010)





fuente:http://xlsemanal.finanzas.com/web/firma.php?id_firma=9091&id_edicion=4307







martes, 16 de marzo de 2010

Presentación en Madrid de "La Rosa del Nilo", de RAFAEL POTTI, el miercoles 17 de Marzo

Os invitamos a la presentación del libro
LA ROSA DEL NILO DE Rafael Potti

Intervendrán:

ANTONIO BERNABEU
ANTONIO PORPETTA


El acto tendrá lugar el próximo miércoles 17 de marzo

a las 19:00 horas en la Sala de Ámbito Cultural de
El Corte Inglés (C/ Serrano 52, 7º. Madrid)

Te esperamos

Presentación en Madrid de 'El sueño de Whitman', de José Luis Ferris, Premio Málaga de Novela 2009

La Fundación José Manuel Lara presenta

‘EL SUEÑO DE WHITMAN,

de José Luis Ferris
Premio Málaga de Novela 2009



La Fundación José Manuel Lara presenta la obra ganadora del último Premio Málaga de Novela, considerado uno de los más prestigiosos de todos los que se convocan en Andalucía. El sueño de Whitman, de José Luis Ferris, es la historia de una búsqueda, la que emprende una mujer que necesita reconstruir su propia vida, desenterrar y enterrar a los muertos de su pasado. Pero es también la búsqueda de la memoria colectiva, la de una parte de la historia de España que se mantuvo oculta durante más de medio siglo.

Desayuno-rueda de prensa con el autor en la sede del Grupo Planeta,
el próximo 24 de Marzo, a partir de las 11,30 horas
(Paseo de Recoletos, 4. 5ª planta. Madrid).

Se ruega confirmación
Fundación José Manuel Lara. Carmen Carballo.

Tfno: 954 50 11 40
Gracias

======================
Carmen Carballo Aguilar
Directora de Comunicación y Actividades Culturales
Fundación José Manuel Lara
Avenida de Jerez s/n. Edificio Indotorre
41012 Sevilla

Telf.: 00 34 954 50 11 40
http://www.fundacionjmlara.es/





sábado, 13 de marzo de 2010

Muere Miguel Delibes a los 89 años-Los políticos ensalzan a un novelista para siempre que huyó de los homenajes

Miguel Delibes falleció este viernes dejando atrás una extensa obra merecedora de numerosos reconocimientos y que encandiló al público. Independiente y de "humanidad profunda", en palabras de Amorós, ha habido quien ha intentado llevarle a su terreno, como la ministra Sinde.




AGENCIAS/LD

El escritor falleció este viernes a las 7 de la mañana y desde esa hora las reacciones se han sucedido en la clase política y cultural. Desde las lágrimas de Soraya Sáenz de Santamaría al telegrama de Zapatero, los más destacados políticos han querido dar su opinión de un autor que, en palabras de su hijo Adolfo Delibes, era "humilde de verdad".

En Valladolid se instaló esta tarde la capilla ardiente, donde numerosas personalidades y autoridades han mostrado su condolencia por el fallecimiento del novelista, también a través de los abundantes ramos y coronas de flores, entre ellos uno con la firma de "Pacífico Pérez", personaje central de la novela "Las guerras de nuestros antepasados" y que, en diferentes épocas, llevaron a la escena los actores José Sacristán y Manuel Galiana. Por ella han pasado, además, más de 12000 personas, prueba de la cercanía que logró el escritor con su público.

"Es el testimonio del reconocimiento que el ciudadano de a pie tenía por un personaje que era serio pero que en la distancia corta era tierno y cercano", ha explicado a los periodistas el alcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva después de que se anunciara que se mantendría abierta unas horas más.

El administrador de la Archidiócesis de Valladolid, Félix López Zarzuelo, celebrará el funeral este sábado, al que asistirá en representación del Gobierno María Teresa Fernández de la Vega, y la incineración de los restos mortales tendrá lugar después en la más estricta intimidad familiar, según fuentes municipales.

En un día de duelo para las letras españolas, irrumpió en escena la ministra de Cultura. A pesar de que fue siempre un escritor independiente, Ángeles González-Sinde trató de llevarse a su terreno al novelista. De él, destacó que era uno de los "autores de referencia, de cabecera" de José Luis Rodríguez Zapatero, “mucho más tratándose de un castellano-leonés. Tiene la misma comunidad autónoma de origen del presidente”. También afirmó que todos los ministros le habían leído.

El aludido, el presidente no hizo ninguna declaración y se limitó a enviar un telegrama de condolencias a su familia. Más afectada se mostró Soraya Saéz de Santamaría que, entre lágrimas, dijo: "Hoy a los vallisoletanos se nos ha muerto un poco el alma". Mientras, el presidente del PP, Mariano Rajoy, apuntó que "es el gran escritor de lengua castellana, del campo y de la gente, creador de una gran cantera de periodistas".

Los Reyes también han enviado un telegrama a su familia en el que señalan que siempre recordarán a Miguel Delibes por la "amistad invariable" y el "afecto sincero" con que les distinguió, cuya "incansable tarea" le granjeó "la admiración y el cariño de todos".

"En estos momentos de dolor, nos sentimos muy cercanos a toda la familia, a la que trasladamos todo nuestro cariño y estima", concluye el mensaje de condolencias enviado por Don Juan Carlos y Doña Sofía. También los Príncipes de Asturias han remitido un telegrama de pésame.

Las cenizas de Miguel Delibes serán depositadas en el Panteón de Vallisoletanos Ilustres del Cementerio del Carmen de Valladolid, una vez que su cuerpo sea incinerado.

Para conjugar los deseos del escritor de descansar junto a su esposa, Ángeles de Castro, con los del Ayuntamiento de Valladolid de que esté en el Panteón de Vallisoletanos Ilustres, el cuerpo de Delibes será incinerado y los restos de su esposa serán trasladados a este emplazamiento, donde reposan figuras como los escritores José Zorrilla y Rosa Chacel o el bailarín Vicente Escudero.

La Comunidad de Castilla y León permanecerá hasta el próximo domingo de luto oficial por la muerte del escritor y académico. Así lo ha confirmado este viernes por la mañana el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera. Herrera ha confirmado también que entre los actos de homenaje que se sucederán en los próximos días figura la colocación en el parlamento autonómico de un retrato del literato, obra del pintor Álvaro Delgado, que ha sido adquirido por las Cortes de Castilla y León y que ha llegado a Valladolid esta misma semana.

Mientras, el Ayuntamiento de Valladolid ha afirmado en una Declaración Institucional que el fallecimiento del escritor y vecino Miguel Delibes ha producido en la ciudad un sentimiento de "orfandad" y de "desamparo". La Declaración ha sido aprobada en un Pleno Extraordinario de la Corporación Local al que han estado presentes seis de los siete hijos de Delibes -sólo falta Juan que viaja desde Panamá- y varios nietos del escritor.


"Viví hasta el año dos mil..." su propio obituario

A continuación publicamos de manera íntegra el texto de Miguel Delibes que encabezaba el volumen I de las Obras completas, en el que se despedía de la literatura.

Libertad Digital

Aunque viví hasta el 2000..., el escritor Miguel Delibes murió en Madrid el 21 de mayo de 1998, en la mesa de operaciones de la clínica La Luz. Esto es, los últimos años literariamente no le sirvieron de nada.

El balance de la intervención quirúrgica fue desfavorable. Perdí todo: perdí hematíes, memoria, dioptrías, capacidad de concentración... En el quirófano entró un hombre inteligente y salió un lerdo. Imposible volver a escribir. Lo noté enseguida. No era capaz de ordenar mi cerebro. La memoria fallaba y me faltaba capacidad para concentrarme. ¿Cómo abordar una novela y mantener vivos en mi imaginación, durante dos o tres años, personajes con su vida propia y sus propias características? ¿Cómo profundizar en las ideas exigidas por un encargo de mediana entidad? Estaba acabado. El cazador que escribe se termina al tiempo que el escritor que caza. Me faltaban facultades físicas e intelectuales. Y los que no me creyeron y vaticinaron que escribiría más novelas después de El hereje, se equivocaron de medio a medio. Terminé como siempre había imaginado: incapaz de abatir una perdiz roja ni de escribir una cuartilla con profesionalidad.

No me quejaba. Otros tuvieron menos tiempo. Al fin y al cabo, setenta y ocho años son bastantes para realizar una obra. Le di gracias a Dios, que me permitió terminar El hereje, y me dediqué a la vida contemplativa. Las cosas que intenté no eran serias. Con mi hijo Miguel hicimos un libro sobre el cambio climático, en el que no intervine más que para hacer preguntas propias de un ciudadano preocupado, pero no aporté una sola idea. En Muerte y resurrección de la novela di a la estampa algo que tenía hecho para dar la sensación de que trabajaba, de que aún disponía de una vida activa.

Los optimistas que sobreviven a un cáncer suelen decir que lo vencieron. Yo no me atrevo a tanto. Los cirujanos impidieron que el cáncer me matara, pero no pudieron evitar que me afectara gravemente. No me mató pero me inutilizó para trabajar el resto de mi vida. ¿Quién fue el vencedor?

Y bien: cuando mi obra, dicho lo dicho, está concluida, y por tal la doy, veo con satisfacción que los prestigiosos editores de Círculo de Lectores y Ediciones Destino se ocupan ahora de recopilarla y reunirla en los siete volúmenes que van a configurar esta serie. Cada volumen, además, irá prologado por un destacado estudioso de mi obra. ¿Qué hacer sino sentirme halagado y agradecido? Si mi primera novela apareció en 1948 —hace ahora sesenta años— y la última en 1998, ha sido media centuria, la segunda del siglo XX, la que me he ocupado escribiendo y publicando libros. Y siempre con el beneplácito de mis lectores. También a ellos, y a cuantos ahora se asomen a las páginas de estas Obras completas, quiero agradecer sinceramente su benevolencia y fidelidad.

MAYO DE 2007



Una obra fecunda y universal


El escritor Miguel Delibes, fallecido este viernes en Valladolid a los 89 años, deja tras de sí una obra fecunda, ética y universal en más de medio centenar de libros donde conjugó su afán estético con una profunda preocupación por la naturaleza y los seres oprimidos.




Roberto Jiménez/EFE
Acérrimo defensor de la libertad de expresión, que trató de ensanchar tanto en su condición de informador como en su faceta narrativa, Miguel Delibes (Valladolid, 1920 - 2010) fue un escritor de vocación tardía que como tal se curtió en el periodismo y maduró con la literatura.

Más de cincuenta títulos -principalmente novelas y en menor medida relatos breves, ensayos, diarios, memorias y libros viajeros- median entre "La sombra del ciprés es alargada" (1948), su laureado estreno en las letras con el Premio Nadal, y "La tierra herida" (2005), redactada al alimón con su primogénito Miguel.

Ambos jalonan una obra que ha colocado a Delibes en la cima de la narrativa española de la segunda mitad del siglo XX, y que universalizó desde la local, desde la Castilla que siempre habitó, que recorrió palmo a palmo como escritor y cazador, y que convirtió en el principal escenario de sus relatos.

Numerosos títulos, entre los que destacan "El camino" (1950), "Las ratas" (1962) y "El disputado voto del señor Cayo" (1978), remiten a una Castilla cuya idílica visión noventayochista contribuyó a desmitificar al presentar su realidad, en una constante elegía narrativa, como un territorio habitado por seres desamparados, oprimidos y sin futuro.

A todos ellos y a través de personajes como "El Nini", "El Tío Ratero" o "Daniel El Mochuelo", les dio su voz, prestó cobijo y aireó su drama a través de una prosa certera, fluida y transparente, sin artificios, ayuna de retórica y conservando el lenguaje del pueblo.

Les dignificó a través de la palabra, les cargó de humanidad y les hizo depositarios de un gran tesoro en peligro de extinción que Miguel Delibes ha transmitido a sus lectores: el habla rural, campesino y terruñero, además del descubrimiento de la naturaleza, del medio ambiente como uno de los principales valores del hombre.

En sus narraciones, el escritor se transformó en un personaje más, habló por boca de ellos y en ocasiones se convirtió en una especie de novelista-ensayista, hasta el punto de volcar en literatura lo que la censura franquista del momento le impidió denunciar a través de las páginas del diario "El Norte de Castilla".

Encontró así en la literatura un medio de expresión que inicialmente buscó en el dibujo y en el periodismo, principalmente gracias a su mujer, Ángeles Delibes de Castro, madre de sus siete hijos, fallecida en 1974 y a quien dedicó en forma de ficción su emotiva "Señora de rojo sobre fondo gris" (1991).

Ella le puso al alcance libros de Virginia Wolf y de Marcel Proust que despertaron una curiosidad por las letras de las que hizo su principal quehacer a través de la literatura y el periodismo, actividades que compatibilizó durante más de una veintena de años.

La actualidad informativa le enseñó el lado humano de la realidad y a medir el caudal de la palabra, mientras que a la literatura aportó la riqueza léxica y sintáctica del lenguaje popular.

Vivió toda su vida en la ciudad de Valladolid, a la que dedicó uno de sus libros postreros y más densos -"El hereje" (1998)-, pero pasó largas temporadas en su refugio de Sedano (Burgos), donde alumbró buena parte de su obra.

Gran aficionado a la caza y a la pesca, Delibes ha recibido los premios más importantes de las letras hispanas incluido el Cervantes -concedido en 1993-, ha sido uno de los autores españoles más adaptados al cine y al teatro, y uno de los precursores de las graves consecuencias que, como el cambio climático, devienen de la persistente agresión humana a la naturaleza.

Así lo auguró el 25 de mayo de 1975 cuando leyó su discurso de ingreso en la Real Academia de la Lengua, posteriormente editado con el título de "Un mundo que agoniza. El sentido del progreso desde mi obra" (1979).

La versión definitiva de las obras completas de Delibes comenzó a publicarse en octubre de 2007, cuando el autor daba ya por "concluida" su producción porque desde hace nueve años le resultaba "imposible" volver a escribir causa de su debilitada salud.



fuente: DIARIO LIBERTAD DIGITAL, 12 marzo 2010