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domingo, 20 de julio de 2014

MEDIO ORIENTE: Siete razones por las que Israel tiene derecho a defenderse de Hamás


ANÁLISIS


¿POR QUÉ ISRAEL PUEDE –E INCLUSO 

DEBE– DEFENDERSE DE LOS ATAQUES 

TERRORISTAS CON EL EJÉRCITO? LES 

OFRECEMOS SIETE RAZONES PARA 

RESPALDAR A ISRAEL.


por Carmelo Jordá- 17 Julio 2014


ISRAEL es, probablemente, el único estado del mundo del que se espera –bien que inútilmente– que renuncie a defenderse cuando es agredido, una pasividad que a casi se le exige. Lo cierto es que Israel se defiende y casi nadie en el país tiene dudas al respecto; si bien, como con cualquier cosa, existe un debate público sobre el límite que debería tener dicha defensa: los hay que defienden la línea que sigue Netanyahu –moderada desde el punto de vista de muchos en la región- y los hay que le piden más dureza.
Sin embargo, desde la confortable seguridad de Europa Occidental, donde por supuesto no caen los cohetes de Hamás se pide a Israel "contención" y se critican sus "crímenes" por los bombardeos en Gaza.
¿Tiene derecho Israel a defenderse? Vamos a tratar de exponer algunas razones que desde el punto de vista israelí justifican una intervención como la que se está viendo en los últimos días.

1. Los miles de cohetes contra Israel

Desde que en 2005 Israel decidiese la retirada y "desconexión" de Gaza, Hamás no ha dejado de bombardear el sur del país. Con rachas de más intensidad y algunos momentos de relativa calma, lo cierto es que más de 8.000 cohetes de distintos tipos ha aterrorizado a zonas cada vez más amplias de Israel.
Sólo en las últimas semanas se han lanzado más de 1.200 cohetes, incluyendo misiles hasta ahora nunca usados que alcanzan las principales ciudades de Israel –entre ellas Jerusalén y Tel Aviv- e incluso puntos más al norte como Haifa.
Afortunadamente, los cohetes provocan muy pocas víctimas, pero no porque sean inocuos o porque no se lancen con la intención de causar muertes. Lo cierto es que la razón está en el costosísimo esquema defensivo que Israel despliega, especialmente en la parte del país que más amenazada está por los cohetes: el sistema de interceptación de misiles Cúpula de Hierro, los refugios distribuidos por las ciudades y los kibutz, y esfuerzos como construir un sobretecho de un metro de hormigón sobre una guardería, tal y como yo mismo he visto en las cercanías de la frontera con Gaza.

2. Hamás es una banda terrorista
Aunque ejerza el poder en Gaza –por cierto de una forma brutal y totalitaria- e incluso aunque ganase unas elecciones en 2006, Hamás es una organización terrorista. Y esto no sólo lo dice Israel, ni siquiera su aliado secular, Estados Unidos, esto lo dice la Unión Europea que incluye al grupo en su listado de organizaciones terroristas, a las que se congelan los fondos por esa razón.
Además, Hamás es una organización terrorista entre cuyos principales objetivos está la destrucción de Israel, tal y como dice bien claro en su carta fundacional: "Israel existirá y continuará existiendo hasta que el islam lo destruya, al igual que otros los han borrado antes."
Por supuesto, no es posible llegar a un acuerdo definitivo de paz con los terroristas de Hamás, ya que consideran que cada centímetro de suelo de Palestina es sagrado y, por tanto, renunciar a cualquier parte de este territorio "significa renunciar a una parte de la religión", explican en su carta fundacional.
El mismo documento en el que aclaran, por si hay alguna duda, que "las iniciativas de paz, las llamadas soluciones pacíficas y las conferencias internacionales son contrarias a las creencias" de la organización.

3. Israel no ocupa Gaza
Pese a que la propaganda antiisraelí defiende habitualmente que las agresiones de Hamas son una respuesta a la "ocupación", Israel se retiró completamente de Gaza en 2005, desmanteló todas las instalaciones militares en incluso varios asentamientos en los que vivían unos 8.000 colonos, que en la mayoría fueron sacados a la fuerza de sus casas, en contra de su voluntad.
No es, por tanto, una potencia ocupante y Gaza no es un territorio ocupado. Sí hay un control de las fronteras, destinado a evitar que los terroristas de Hamás puedan aprovisionarse de armamento que usarían después contra Israel. Numerosos hallazgos e interceptaciones de envíoss por túneles o por mar demuestran que, efectivamente, de estar completamente abierta la frontera, Hamás se armaría -todavía más- hasta los dientes.
La frontera ha estado abierta durante años en la parte egipcia, hasta que el país árabe también la cerró por los problemas de seguridad que le causaba, especialmente en la península del Sinaí. Además,hay pasos abiertos con Israel –incluso durante esta intervención militar- por los que entran cada día toneladas de alimentos, combustibles, medicinas, materiales para la construcción… Además de permitirse el paso de civiles en determinadas circunstancias, especialmente en casos que requieren tratamiento médico, que suele ofrecerse en hospitales israelíes. De hecho, recientemente una de las personas que ha recibido este tratamiento ha sido la suegra del líder de Hamás, Ismail Haniya.

4. Israel no premia a los asesinos
Cuando se demuestra que un terrorista palestino ha logrado asesinar a civiles israelíes –tanto si se ha inmolado en un atentado suicida como si está preso en una cárcel de Israel- su familia recibe una pensión de la Autoridad Nacional Palestina, una remuneración económica que recompensa el terror. Además, los asesinos y sus familias reciben los elogios y el máximo prestigio social por sus crímenes.
Si el asesinato se produce en el lado contrario, algo que por cierto ha ocurrido en escasísimas ocasiones, el terrorista no sólo recibe el repudio de la inmensa mayoría de la sociedad israelí, sino que es perseguido por la policía y cae sobre él todo el peso de la Ley.
El mejor ejemplo de esto han sido las reacciones que han seguido a los brutales asesinatos de tres jóvenes judíos que fueron secuestrados a principios de junio y un adolescente palestino asesinado como venganza, poco después de encontrar los cadáveres de los israelíes. Mientras los asesinos palestinos siguen en paradero desconocido, la policía israelí ya ha detenido y encarcelado a los que asesinaron brutalmente al chico palestino.
Además, toda la sociedad israelí y todos los líderes políticos o religiosos han rechazado con términos inequívocos el crimen; del otro lado se sucedieron las celebraciones callejeras tras el secuestro y prácticamente no se han oído voces de condena.
Incluso cuando hay sospechas de un comportamiento fuera de la ley de miembros del ejército o de las fuerzas de seguridad israelíes se abren investigaciones y, por supuesto, la compleja y exigente opinión pública israelí suele reaccionar con fiereza cuando se descubren estos casos.
5. El derecho internacional respalda a Israel
Todo estado soberano tiene derecho a defenderse de una agresión ilegítima realizada por un enemigo exterior, y este derecho incluye acciones violentas en respuesta al ataque o los ataques sufridos, pero también tomar las medidas necesarias para evitar nuevas agresiones.
De hecho, cuando tras un ataque previo no ha habido una oportuna reparación de los daños, incluso se admite que el estado agredido desarrolle una represalia: un ataque para que el agresor sufra lo que ha causado previamente.
Las operaciones militares de Israel en Gaza se pueden encuadrar perfectamente dentro del derecho de autodefensa, pues están encaminadas tanto a responder a los ataques recibidos –cuando se golpea las baterías desde las que los terroristas han lanzado cohetes a territorio israelí–, como a prevenir los ataques futuros destruyendo infraestructuras de Hamás y depósitos de armas cuyo destino es ser usadas contra Israel.
6. Israel quiere la paz, Hamas no
El dicho "dos no se pelean si uno no quiere" es muy difícil de aplicar a las relaciones internacionales y, menos aún, en un escenario tan complicado como el Medio Oriente y con actores que son bandas terroristas sin escrúpulos como Hamás.
En este misma crisis se ha demostrado quién está más dispuesto a dar pasos hacia la paz: por dos veces Israel ha parado todas sus operaciones militares y en ambas Hamás ha roto el alto al fuego o la tregua.
La primera fue el pasado día 15, en un alto al fuego promovido por una iniciativa egipcia que Israel había aceptado pero Hamás no. Mientras las armas de un lado los terroristas lanzaron hasta 50 cohetes sobre territorio israelí.
 La segunda, este mismo jueves cuando Israel ha respetado la tregua humanitaria solicitada por la ONU y Hamás a vuelto a romperla lanzado más cohetes.

7. Israel es la primera defensa de Occidente
Aunque muy pocos se lo agradecen, lo cierto es que Israel no lucha sólo por su supervivencia, que también, sino que es el primer frente de la batalla que el fanatismo islamista ha emprendido no sólo contra el estado judío, sino contra toda la civilización occidental.
Una batalla que interesa particularmente al país que sería sin duda alguna el siguiente episodio de la yihad: España. No lo decimos nosotros: es algo que han declarado en muchas ocasiones los más destacados terroristas islámicos del mundo, incluyendo el propio Ben Landen.
España, a la que ellos denominan Al Andalus, es considerada por los radicales islámicos tierra musulmana que se ha de reconquistar y es algo que está tan en la agenda como para ser el motivo de una manifestación el El Cairo, o de un vídeo en español del Ejército Islámico de Siria e Irak grabado en Siria y en el que dice literalmente: "España es tierra de nuestros abuelos y vamos a liberarla con el poder de Alá".

fuente: http://www.libertaddigital.com/internacional/oriente-medio/2014-07-17


jueves, 14 de octubre de 2010

El Presidente de Egipto Hosni Mubarak advirtió que un eventual fracaso en las negociaciones de paz entre Israel y los palestinos, conduciría a

“violencia y terrorismo en Oriente Medio y el mundo todo”.


SERIA UN PRETEXTO, NO UNA RAZON.


El Presidente de Egipto Hosni Mubarak advirtió que un eventual fracaso en las negociaciones de paz entre Israel y los palestinos, conduciría a “violencia y terrorismo en Oriente Medio y el mundo todo”. Sus declaraciones al respecto aparecen publicadas en la revista de las Fuerzas Armadas de su país, en el marco de una entrevista especial que concedió con motivo de un nuevo aniversario de lo que los árabes llamaron “la guerra de octubre”, en relación a la guerra de Iom Kipur de 1973.Pero nosotros no tenemos duda alguna: si los terroristas vuelven a golpear, sea en blancos israelíes o en otras partes del mundo, por más que llenen a los medios de comunicados explicando que ello se debe a la “desesperación” de los palestinos, pues que esté claro ya ahora que estarán usando la crisis israelo –palestina de pretexto. Sus razones son otras, pero como excusa , lo que haga o deje de hacer Israel, siempre les vendrá bien.


Por Ana Beris

El elemento de la “desesperación” o la falta absoluta de esperanza siempre fue manipulado eficazmente y a menudo se lo esgrima casi justificando explícitamente todo tipo de barbaridades. Sería relevante preguntar cómo es que ningún judío intentó volar blancos en alguna parte de Alemania después del holocausto.

Recordamos una impactante entrevista en “Al Jazira”, la cadena televisiva de Qatar, con la Dra. Wafa el-Sulftan, una sicóloga sirio-norteamericana, que chocaba en vivo con un fundamentalista islámico egipcio cuya terminología era radical y absoluta, que condenaba a los judíos por todos los males del mundo y no lograba hallar ni una palabra adecuada para condenar a los que mataban inocentes en nombre de Alá.

Así dijo la Dra. Wafa Sultan:

"Los judíos han venido de la tragedia

[del Holocausto], y han obligado al mundo a que
los respeten, con su conocimiento, no con su
terrorismo; con su trabajo, no con sus aullidos
y griterías. La humanidad les debe la mayoría
de los descubrimientos y la ciencia de los siglos
19 y 20 a los científicos judíos. Quince millones
de personas, esparcidos a lo largo del mundo,
unidos y se ganaron sus derechos a través del
trabajo y el conocimiento. No hemos visto a
ningún judío volarse a si mismo en algún
restaurante alemán.
No hemos visto a un solo judío destruir una

iglesia. No hemos visto ni un solo judío
protestando matando a gente.
Los musulmanes convirtieron tres estatuas

de Buda en polvo.
No hemos visto ni un solo budista quemar

una mezquita, matar a un musulmán, o incendiar
una embajada. Sólo los musulmanes defienden
sus creencias incendiando iglesias, matando gente,
y destruyendo embajadas. Este camino no dará
ningún resultado. Los musulmanes se deben
preguntar que pueden ellos hacer por la
humanidad, antes de que exijan que la
humanidad los respete".

Los terroristas atacan porque no aceptan discrepancias, porque desean eternizar , dondequiera que estén , las opciones bélicas, ya que la paz y la vida normal, contradicen su esencia misma. Golpean para imponer su ideario y neutralizar el pensamiento libre de quienes discrepan con su deseo de ser quien determina el rumbo de los acontecimientos.


En el caso de los fundamentalistas islámicos- que han sido los responsables de la enorme mayoría de atentados terroristas en los últimos años- el enfoque absoluto que divide al mundo entre los fieles a Alá y los herejes que deben ser combatidos, es la fuente del profundo problema. Es el deseo de controlar y ser el que rige el destino del mundo, el cual a criterio de los extremistas, tendrá que ser colocado, tarde o temprano, bajo el dominio del Islam.

Por eso los comunicados de Al Qaeda hablan a menudo (aunque eso se publique menos que las declaraciones de Osaba Bin Laden sobre los palestinos) de los infieles “judíos y cristianos”. Por eso hablan de recuperar Al-Andalus y el Califato de Córdoba...no pueden soportar haber sido sacados de España por un régimen católico que derrotó al islámico que allí se había instalado, construyendo mezquitas donde antes había iglesias.

Por todo ésto, tenemos claro que si llega a haber nuevos atentados motivados supuestamente “por la falta de progreso” en el proceso de paz, más allá de la discusión acerca de cuáles son las armas para combatir eficazmente la desesperación, esa explicación será una burda mentira .

¿También en Lockerbie (Escocia), las Torres Gemelas, Bali, Atocha, Londres y Beslan-entre muchos otros sitios- las bombas volaron para ayudar a los palestinos?

En 1988, al estallar un avión de Pan Am sobre Lockerbie, Escocia, mueren 270 personas. Dos libios fueron hallados culpables del atentado.


El 11 de setiembre del 2001, casi 3.000 personas fueron asesinadas en los atentados contra las torres gemelas en Nueva York y otros blancos en Estados Unidos. Miles y miles resultaron heridas.

El 12 de octubre del 2002, un atentado contra una discoteca en Bali, Indonesia, deja 202 muertos y 300 heridos, en su mayoría de nacionalidad australiana. Yemaa Islamiya, la célula de Al Qaeda en el sureste asiático, reivindica los atentados.

El 16 de mayo de 2003, en cinco atentados casi simultáneos contra objetivos judíos y turísticos en Casablanca, Marruecos, hay 45 muertos, entre ellos 12 suicidas.

El 12 de mayo de 2003 mueren 35 personas, incluidos nueve estadounidenses y 12 terroristas suicidas, en un triple atentado en complejos residenciales de Riad. Al Qaeda se atribuye los ataques.

El 15 y 20 de noviembre de 2003, hay 63 muertos en cuatro atentados suicidas en dos sinagogas, el consulado británico y el banco británico HSBC. Uno de los muertos es el cónsul general británico. El Frente islámico de Combatientes del Gran Oriente y Al Qaeda.



El 11 de marzo del 2004, 191 personas mueren al estallar diez cargas explosivas en tres estaciones de tren en Madrid. Al Qaeda se atribuye los ataques. No fue el primer atentado de corte islamista perpetrado en España. Con anterioridad se produjo el Atentado islamista del restaurante "El Descanso" , en 1985 que dejó 18 muertos.


El 24 de agosto del mismo año, 90 personas mueren en Rusia en un doble atentado contra dos aviones comerciales. Un grupo islamista prochecheno se declara responsable.



El 3 de setiembre del 2004, murieron 336 personas, la mitad niños, a raíz del secuestro por parte de un comando pro-checheno (islámico) de los alumnos de una escuela en Beslan, Osetia del norte. En el asalto de fuerzas rusas, murieron 31 secuestradores pero también varios de los civiles atrapados.

El 7 de octubre del 2004, 34 personas murieron al estallar tres coches bomba en sitios turísticos en la península del Sinaí, en Egipto.




El 7 de julio de 2005, cuatro explosiones en el sistema de transporte público de Londres dejan 56 muertos –incluyendo los cuatro terroristas suicidas- y 700 heridos.

Ninguna de estas barbaridades-y claro está que la lista es más que parcial- fue cometida para ayudar a los palestinos. Las motivaciones, siempre son otras. Pero más allá de la intención, cabe analizar el resultado. Los atentados no ayudan a la causa palestina , no convencen más de sus derechos ni agregan legitimidad a la lucha de quienes realmente lo que quieren es sólo independencia y vida en paz.


Tampoco es por el bien de los palestinos que están organizándose ahora en Europa-según todas las informaciones de los últimos días-células terroristas prontas para actuar. Según las últimas noticias de fuentes dedicadas a la lucha anti.-terrorista en Europa, “más de cien islamistas peligrosos” se hallan en el continente, tal cual dijo Konrad Freiberg, jefe del principal sindicato de policías de Alemania, revelando además que al menos 40 de ellos “se han entrenado en explosivos, lo cual es muy peligroso para nosotros”.

Estados Unidos ha exhortado a sus ciudadanos a “tener cuidado” en Europa. De fondo, hay advertencias puntuales sobre sitios sumamente concurridos por turistas, que ya estarían en la mira de los terroristas. La propia Torre Eiffel sería uno de ellos, así como también la Catedral central de París.

Los atentados manchan a todos. Los extremistas ensucian el nombre de los bien intencionados y socavan sus esfuerzos. Los atentados en nombre de Alá convierten a todo musulmán en un sospechoso en el que difícilmente se pueda confiar, siendo la mayor fuerte de injusticia contra el creyente musulmán promedio. El extremismo de los fundamentalistas, es el mayor enemigo del musulmán que ve en Alá un motivo para vivir y creer, no una inspiración para matar.


Lunes 11 de Octubre de 2010 20:54

EDITORIAL SEMANARIO HEBREO



domingo, 21 de febrero de 2010

Los límites de mi lenguaje

por José Carlos García Fajardo



Estaban Saladino y los príncipes Cruzados compartiendo unos deliciosos sorbetes durante una de las muchas treguas. (Esos sorbetes los mandaba hacer Saladino con hielo traído desde las montañas del Líbano con un sistema de relevos muy interesante, los mezclaban con frutas y detenían el asedio para hacérselos llegar al rey de los francos que estaba enfermo). Trataban de la calidad de las armas, de su eficacia y del temple de los aceros. Salió el Alférez de los cristianos, un tipo descomunal, con un mandoble en sus manos y se paró en el centro, cometiendo la indelicadeza de mirar a los ojos de los notables que acompañaban al Gran Saladino.

Los nobles caballeros que acompañaban al jefe musulmán sonreían discretamente. Colocaron una barra de hierro sobre dos poyetes ante el Alférez. Éste inspiró con estruendo y, lanzando un grito descomunal, descargó toda su fuerza sobre la barra de hierro que se rompió ante el jolgorio de los cruzados, que entrechocaban sus copas de metal.

Saladino y sus nobles asintieron con un gesto de reconocimiento de la fuerza mientras el Gran Kurdo hacía una leve seña a uno de sus caballeros, delgado fuerte, fibroso y elegante... sutil como una palmera en el desierto mental de aquellos que atronaban con sus voces, sus gritos y su vino espeso. El paladín musulmán saludó inclinándose antes de pisar el centro del círculo en el que había actuado el cristiano; volvió a saludar de manera elegante mientras se llevaba la diestra al corazón al cruzar el umbral marcado por una gran alfombra. A una indicación de Saladino, retiró una finísima muselina que llevaba al cuello. Los rudos bebedores rugieron y soltaron algunas lindezas... acerca de lo que podrían hacer si les dejaban al mancebo “barnizado con los aires del desierto”. El musulmán lanzó el chal al aire mientras, con un gesto rápido, desenfundó su alfanje...y partió la muselina en dos pedazos que tardaron en llegar al suelo. Existe un libro de Amin Maalouf, delicioso y lleno de sugerencias, Las cruzadas vistas por los árabes.

Los españoles y otros pueblos mediterráneos no podríamos subsistir si nos arrancasen nuestro tercio greco-romano o nuestro tercio judeocristiano, pero nos han arrebatado el otro tercio árabe musulmán y hemos crecido desarraigados. Con la expulsión de musulmanes, judíos y moriscos, nos han llevado parte del alma en la “palabra”, como los bárbaros para Homero; o para Wittgenstein cuando afirma que “los límites de mi lenguaje son los límites de mi propio mundo”. Y nos llevaron parte del buen gusto, la ciencia la estética, la gastronomía, el arte, la poesía, la filosofía y el arte de vivir que llegaron a su cima en Córdoba y en Sevilla, en Granada y en todo Al Andalus. ¡Casi ochocientos años de convivencia fueron desollados por los Católicos Reyes y por la cerrazón inquisitorial de los jerarcas católicos excluyentes y fanáticos! ¿Que la vida fue a veces dura y conflictiva? ¿Y cómo fue durante esos siglos la convivencia entre los reyes cristianos?

He releído hermosas páginas sobre ese mundo de los mozárabes, tan perseguido y olvidado por los intransigentes. El profesor y amigo, Fernando García de Cortázar, trata de ellos en “Los perdedores de la Historia de España”.

¿Cómo hubierais podido comprender estos párrafos si me hubieran mutilado la lengua árabe que he utilizado en más de un 18%? Por supuesto, sin saberlo, como le sucedió a aquél gárrulo que se admiró cuando le dijeron que “hablaba en prosa”.

Es preciso recuperar nuestras raíces y así descubriremos nuestras señas de identidad perdidas. Da pena comprobar el olvido intencionado en nuestras universidades ¡durante cinco siglos! de las instituciones, cultura y riquezas de nuestro pasado árabe musulmán. Por eso no somos capaces de comprender el auténtico Islam y las culturas que de él surgieron. Han ensalzado la muy cuestionable “reconquista”, o el “descubrimiento” de América, "la cristianización y civilización" de los africanos, o el esfuerzo y la carga del hombre blanco" cantados por Kipling, para extender la luz y “la civilización” a India, China, Japón y todo el Oriente... ¡Qué barbaridad! ¡Cuánta ignorancia!

De ahí la importancia de acercarnos a otros pueblos, culturas, tradiciones y creencias a pie descalzo y con “el corazón a la escucha”, como pidiera el joven Salomón, para escuchar, aprender, respetar, compartir, enriquecernos en un fecundo mestizaje y saber mirar juntos ese futuro que tenemos que construir para no tener que lamentarnos al contemplar las personas que pudimos haber sido. Para no “irnos a la tumba con el dolor de una canción inacabada”, como cantó el poeta turco, citado por Guevara.
fuente:
(CCS, desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)