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domingo, 5 de enero de 2014

GRACIELA MARIA CASARTELLI, POETA Y ARTISTA PLASTICA CORDOBESA Y UNIVERSAL FUE PREMIADA EN EL CONCURSO DE PINTORES ORGANIZADO POR LA MUNICIPALIDAD DE PASCANAS (PROVINCIA DE CORDOBA-REPUBLICA ARGENTINA).




















Comparto con mis amigos... He tenido el honor de recibir el 2º premio, en el Concurso de pintores organizado por la Municipalidad de Pascanas (Provincia de Córdoba) en el marco de 110 Aniversario de esa localidad, por decisión del Tribunal que fue designado por la Escuela de Arte de la Universidad Nacional de Córdoba...Esto me alienta a continuar el camino emprendido, así como siempre me alientan ustedes de la misma forma... Aprovecho para saludarlos por el "Día de la madre". Ese ser que tenemos ya con nosotros o vívida en el recuerdo... Un abrazo grande para todos...




Reseña biográfica de 

Graciela María Casartelli


 Graciela María, nació en Córdoba, Capital 
(Argentina), donde reside actualmente. 

 Es Licenciada en Psicología y Magíster en 
 Ciencias Sociales (Universidad Nacional de 
 Córdoba) y su vida profesional la ha 
 desempeñado en los ámbitos estatal y 
 privado, dedicándose fundamentalmente a 
 la Gerontología e Investigación Social. 

Es la creadora de la Web “Vida Reflexion” 
http://vida-reflexion.webcindario.com/index.
html dedicada a la literatura en todos sus 
géneros. Un breviario de publicaciones, 
puede apreciarse en el REMES 
(Red mundial de escritores), 

http://www.redescritoresespa.com/G/gracielacasartelli.htm


  Contacto:

 graciela_maria_vida_reflexion@yahoo.com.ar

 gracielacasartelli946@hotmail.com 


domingo, 18 de abril de 2010

Pintura hiperrealista: Los 'Cuadros vivientes' de Alexa Meade

RANDA AND ALEXA


Meade comenzó a dedicarse profesionalmente a la
pintura el pasado 2009
En octubre de 2010 expondrá sus diseños en la

Galería Saatchi de Londres


por Marta Medina - Madrid

¿Qué es real y qué es ficticio? La artista norteamericana Alexa Meade juega al despiste con el espectador en cada uno de sus trabajos de la serie 'Living Paintings', en la que replantea su arte no como una representación, sino como una integración de la realidad en la obra. ¿Qué elementos respiran y tienen vida y cuáles son simples brochazos de color? Sus "experimentos", como ella misma los califica, tienen difícil etiquetado, pues se encuentran a caballo entre la instalación, el 'body painting' y la pintura hiperrealista.

Los propios objetos y los personajes son el lienzo que baña con pinceladas de pintura acrílica hasta hacer desaparecer la tercera dimensión; rediseña la piel, la ropa y los materiales para que formen parte de sus 'Cuadros vivientes'. El último rastro de humanidad se esconde en el pelo y los ojos; todo lo demás -las manos, los labios, la nariz- se convierte en dibujo.

A primera vista, el espectador puede creer que se halla ante un simple retrato, pero a medida que examina la obra, comprende que se encuentra frente a una persona real, a una ilusión óptica que confunde su visión espacial. Incluso, de vez en cuando, los personajes estáticos cobran vida y se mezclan entre los visitantes, en una materialidad desconcertante.

Lo más sorprendente es que, hasta el año pasado, Meade tan sólo había cultivado su inclinación hacia el mundo de la política: al grado en Ciencias Políticas por la Universidad de Vasaar hay que añadirle los cuatro veranos que trabajó en el Capitolio y la participación en 2008 en el gabinete de prensa del entonces candidato a la Presidencia Barak Obama. En ese momento, el arte era tan sólo un entretenimiento, hasta que en mayo de 2009 se graduó y decidió dar el gran salto a la pintura profesional.

En este tiempo y gracias a Internet, la joven de 23 años ha visto como su técnica llamaba la atención de expertos y entusiastas de todo el mundo y le abría las puertas de la Postmasters Gallery de Nueva York -en la que actualmente expone hasta el 8 de mayo- o la Saatchi de Londres -donde su obra se podrá ver a partir del próximo octubre-. De momento, su trayectoria es corta, pero tanto los responsables de Postmasters como los de Saatchi están convencidos de que Meade dejará huella en la historia del retrato.



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Visite la galería multimedial de Alexa Meade en su web







BERNIE










NATURE MORTE








portrait of a self portrait====>>>>








<=========TIMMY ON THE METRO





ANN ==========================>>>>>>





To view her latest work, check Alexa's Flickr page.

http://www.alexameade.com/portfolio.html
fuente:

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/04/15/cultura/1271354135.html










sábado, 13 de marzo de 2010

En Beer- Sheba, Israel: Muestra en homenaje al artista plástico argentino-israelí Cacho Monastirsky (Tuvia Osher Mon) fallecido en noviembre 2009


MUESTRA HOMENAJE AL PINTOR
ARGENTINO ISRAELI
CACHO MONASTIRSKY

(TUVIA OSHER MON)



EN EL MUZEON HANEGEV -

CALLE HA-ATZMAUT 60 -
ciudad BEER SHEBA- ISRAEL

FECHA: 16 de marzo del 2010 -
HORA:18,30

La entrada es libre y gratuita



ESTAN TODOS INVITADOS!!!







RETRATO DE ELENA

CANIEVSKY DE MONASTIRSKY
MADRE DEL ARTISTA















Retrato de Salomon Monastirsky
padre del artista




















EL SIEMPRE COMENTA "ME SIENTO RARO". YO PIENSO ,
PERO COMO NO SE VA A SENTIR RARO, SI SOLO VUELVE
A LA REALIDAD EN SU OBRA. UNA OBRA TAN DIFICIL DE
DEFENDER EN ESTOS DIAS DE CONFUSION. EN EL, LA
ABSTRACCION LLEGA A UN PUNTO TAL ALTO Y ES TAN
POTENTE QUE SE VUELVE REALISTA, UN REALISMO LO
MAS OBJETIVO POSIBLE.

ES UN OBSERVADOR TENAZ DE SU COTIDIANEIDAD, DE

LO QUE MAS CONOCE, DE LO QUE LE DEVUELVE, HASTA
DE SUS PADRES, EN UN ACTO DE HOMENAJE "CREAR A
SUS CREADORES."

LLEGA A LA OBRA FINAL SIN DUDAS BASICAS Y CON

MARGEN PARA LA SUTILEZA, ESTO SIGNIFICA MUCHO
TRABAJO Y MUCHO ACIERTO .

UN PINTOR TAN REALISTA DEBE SER INVISIBLE.





Comentario-Critica de VIVI TELLAS.

(Directora de Teatro-Argentina)


El artista que vivió el desierto

Cacho Monastirsky: el artista que vivió el desierto
A Tuti, Florinda, Esmeralda y Alma Monastirsky


por Ana Camusso y David Wapner

Cuando se escribe esto, 14 de noviembre de 2009, se está cumpliendo un mes desde que el pintor argentino Oscar "Cacho" Monastirsky dejó de estar entre nosotros, luego de padecer, como dice el eufemismo, una enfermedad incurable. El desenlace sucedió en una ciudad que, a priori, en plenitud, en Buenos Aires, Cacho nunca hubiera imaginado para hecho tan trascendental: Beer-Sheva, capital del Néguev, la región sur de Israel. "Beer-Sheva, por supuesto, no es Buenos Aires", afirmaba Cacho, pero, "ni siquiera Tel-Aviv, que es importante, aunque pequeña, no se puede comparar." Aunque, cuando hablaba de Buenos Aires, no pensaba en sus barrios (se había criado en Devoto, "no tenía nada que hacer ahí"), sino del Centro, "ahí está lo que importa". Podía hablar horas de los pintores de su generación, de sus maestros, de sus amigos, De edificios, galerías, talleres, calles, bares, plazas, parques. De los museos, del Centro Cultural Recoleta. Imposible reconstruir ese mundo en lugar tan extraño, suburbio del Medio Oriente, al que fue a dar en cuerpo y alma con Tuti, su esposa y tres hijas, y él lo sabía. Aún así, como era un seductor, logró reunir , casi en los márgenes de un desierto, que a él le fascinaba, un séquito variopinto, con menos glamour, tal vez, que aquel ambiente del arte porteño que ya pertenecía al mito, pero que le fue fiel y lo quiso hasta el final: señoras soviéticas, alumnas de sus talleres, maestras y directoras de escuelas, aficionados al arte, argentinos "veteranos" y nuevos inmigrantes, funcionarios de centros culturales barriales. Dice Tuti, "agreguen también que el desierto de Beer-Sheva que lo recibió logró comprenderlo y aún se comunican, en profundo silencio".

Lo que sigue, es un pequeño tributo a Cacho Tuvia, que había nacido en 1953, un 25 de enero, en Buenos Aires, en donde se formó, creó y trabajó, hasta el año 2002, en que decidió emigrar a Israel.

Te digo, sin que nada me preguntes

que este que ves aquí es un cuerpo humano

y por eso impide la luz del sol

Esto no te maraville, cree más bien

que si se trata de vencer esa alta cumbre

es por virtud que el cielo le comunica

Purgatorio III, 94-99 (Dante, Divina Comedia )

Se presenta

La primera vez que lo vimos, fue poco antes de su llegada, cuando en un breve email, nos lo presentó Hebe Solves, “está por emigrar, yo le hablé de ustedes, que viven en la misma ciudad a la que él viaja”, y nos sugería, para conocerlo y saber algo sobre su trabajo, visitar su página web. Fuimos, y ahí estaba: un hombre joven de anteojos, barba recortada y calvicie incipiente, posando a cámara desde la altura de un andamio, serio. Por sobre su cabeza, cantidad de querubines asoman por detrás de columnas que sostienen la cúpula abierta que acaba de pintar. Soy Cacho, pintor argentino, viajo con mi familia a Israel, hago trompe-l`oeil, puedo transformar una simple pared en la entrada al paraíso, ya voy, espérenme…


Llega y llama

Dos semanas más tarde, suena el teléfono: Cacho está en Beer-Sheva. Entre los conocidos se corre la voz, llegó el pintor que decora con sus cuadros las telenovelas argentinas. En casa, nos preguntamos por donde empezar El trabajo de pintor escasea. Un pintor que emigra, más que inmigrante es un exiliado. Pero aquí, en especial, en la ciudad de Beer Sheva, si poco es lo que se entiende sobre pintura, muchísimo menos se entenderá qué significa ser pintor. Ningún artista inmigrante ha logrado aquí vivir de su profesión. Siempre hay un impulso inicial, una búsqueda afiebrada del que recién llegó, ayudado por la adrenalina del comienzo, pero, más pronto o más tarde, las adversidades, pequeñas y grandes, comienzan, y el espíritu decae, y vienen las preguntas, las responsabilidades, las exigencias, las autoexigencias infinitas.

Cuenta

Cacho se cita con David, y no se reconocen cuando se encuentran. Uno frente al otro, difieren de como se muestran en Internet: más gastados, menos prolijos, con rasgos de emoción que los distorsionan con respecto a la foto . Enfilan para a un café, que llamamos "del francés", porque sus dueños son, o fueron, franceses. Ese rincón crea la ilusión de que se está en una ciudad "de veras": ruido de cafeteras, perfume de tortas, bastante gente ocupando las mesas. Cacho cuenta su historia, trabajó para gente poderosa, pintó cantidad de murales, decoró casas, bancos, restaurantes, hoteles: todo eso se acaba con la crisis del 2001 entonces…, aquí estamos, una noche del año 2002, en Beer-Sheva, en la primera charla, donde Cacho nos revela quién es él.

Se mueve

Siete años de distancia nos separan de aquella conversación. La distancia es tiempo y las circunstancias vividas por alguien en ese lapso, incluida su muerte. El pintor, en todos estos años, se desenvuelve de a tramos. Entra y sale de diferentes espacios, físicos, mentales, virtuales. Camina hacia un lado, crea, se turba y vuelve a intentarlo. Apunta hacia un rumbo, se aflige, cae, y se levanta. Regresa, desaparece, ya no lo vemos, no está más, viajó, se fue, tenemos noticias de él, le va bien, o más o menos, de tanto en tanto viajamos a su sitio web y atisbamos algo del camino transcurrido. Allí, posando en una foto con amigos pintores. Luego, en un centro cultural, con sus alumnos en un pequeño acto de fin de curso, el pintor inaugura la muestra de rigor, sonríe, estrecha su mano a alguien, y luego, serio, espera, no está. Ahora, en una exposición colectiva, copa en mano, feliz, hablando, antes de que el pintor, junto a su cuadro, pose, ahora grave. Después, vuelve a sonreír, se vistió de blanco, como tantas veces, con gran barba, pañuelo sujeto al cuello, gorro y anteojos de sol, mira hacia arriba. Enseguida, una foto antigua, joven, muy joven, con un grupo de actores, elenco de ópera, todos felices, ríen, miran a la cámara, él a la izquierda ríe también, y mira, una vez más y luego desaparece. No está. Vuelve, se lo ve en el margen izquierdo de la foto de su taller, que instaló en un refugio antiaéreo que le fue cedido por el municipio de Beer-Sheva, en un lugar de la ciudad vieja: canchero, anfitrión total, y a sus espaldas, decenas de pinturas, pinturas inmigrantes como él, de épocas diferentes y distantes, allí el obelisco, más allá la espalda desnuda de un muchacho, la madre del artista y su sombra, una palmera de Plaza San Martín.

Descansa

I
-Me encanta hablar

Nos dice el primer día que lo visitamos después de enterarnos de que está grave, y no hay ya nada que hacer. Cacho, día a día, espera el desenlace. , Escribe emails, les cuenta a todos que va a morir: Una performance para el final. Pero sobrevive al anuncio, su nombre es, ahora, Osher (Alegría)Tuvia Mon, según pidió, y así se hizo inscribir. Borda, pinta, dibuja, hasta que decide no hacerlo más. Después retoma, pero esta vez con pincel virtual, me canso menos y me gusta, nos confiesa desde su trono, el sofá del living de su casa. Desde ese lugar puede observar un objeto que le gusta, dice que sería capaz de deshacerse de todo lo que tiene, menos de ese, aquel objeto hermoso.

II
--Me encanta hablar

Lo escuchamos, nosotros también intentamos hablar, para que no se canse. Pero arremete, habla, pausado, pero habla, evoca, piensa, recuerda, opina, bromea. Nos cuenta historias con conocidos en común, o con conocidos suyos que oímos nombrar pero nunca vimos, o desconocidos en absoluto. Cuenta y cuenta. Hablamos de la pintura, de la no pintura, del mundo, de la época, y del vacío. La pintura no existe, no existe más. Se fue, la pintura se fue, calla, vuelve a hablar, ofrece té, café, masitas, lo que quieran. El pintor aparece, posición de loto, vestimenta clara, liviana, cómoda, y pregunta, más preguntas, muchas preguntas cuyas respuestas no sabemos , o no podemos responder. Turbación, silencio, siempre más.

III
--Me encanta hablar

Su perfil más acentuado, sus ojos más profundos, la mirada despejada, sus rasgos manifiestos. Nos cuenta, se revela, nos afirma: el salto al vacío, el despojo total, la liviandad del ser, la renuncia, el amor, y lo eterno. Arremete, aparece, el vacío, el despojo total, la liviandad del ser, la renuncia, el amor y lo eterno. Y de nuevo, todo de nuevo, desde cero, es él.

Luego ríe, nos ofrece más té, más café, tomen, coman, descansen y pueden irse cuando quieran.

www.mon--art.com/

fuente:http://www.ramona.org.ar/node/29499








martes, 19 de enero de 2010

Se abre la Primera Escuela de Proyectos para Artistas en la ciudad de Buenos Aires

En abril de 2010, comienzan las clases de la primera Escuela de Proyectos para artistas visuales en el marco las acciones pedagógicas de la Galería Isidro Miranda.

La institución está dirigida a aquellos creadores interesados en el diálogo y la reflexión sobre el arte contemporáneo que quieran desarrollar o profundizar un proyecto propio a partir de la construcción de un pensamiento visual.

La escuela contará con un cuerpo docente de reconocidos artistas y experimentados profesores como Manuel Amestoy, Sergio Bazan , Andrea Juan y Augusto Zanela con la coordinación general de Laura Messing.

No es un taller, no es una clínica. Es un espacio de acción e investigación. Es una nueva modalidad en donde una misma problemática artística es abordada por muchas miradas diferentes. El proyecto de cada artista recibirá la tutoría de cuatro docentes que dictarán clases durante un cuatrimestre cada uno.

La carrera dura dos años y se cursará una vez por semana en 2 grupos de no más de 20 personas cada uno.



¿Que particularidades tiene este proyecto?

El trabajo estará destinado a la construcción de una imagen y una poética personal. El análisis de las particularidades individuales de los distintos centros de intereses y de las problemáticas generales del arte contemporáneo, nacional e internacional y del rol del artista en la sociedad hoy.

La escuela propone un espacio de taller de interacción con los pares y otro espacio de teoría e investigación desde donde darle cuerpo a los proyectos de cada artista. Tomamos el modelo de Scrum, proceso en el que se aplican un conjunto de mejores prácticas para trabajar en equipo, avanzando por bloques temporales cortos, con objetivos claros y fijos y donde se introducen iteraciones regulares hasta llegar al resultado final del proyecto.


La Escuela de Proyectos, asociación civil en formación no tendrá fines de lucro, por lo que se proponen aranceles reducidos.


“Queremos formar a los mejores y para ello, aunque la selección será rigurosa, alentamos a quienes deseen comprometerse con su trabajo, para abordar en profundidad un cuerpo de obra coherente, interrogante y consustanciado con el rol que las artes visuales tienen hoy en nuestra sociedad”.


Ente el 2 y 12 de marzo se recibirán las carpetas para la selección de los artistas. Serán aceptados hasta 20 artistas por cada grupo.



Las bases pueden consultarse en la web de la galería Isidro Miranda: www.isidromiranda.com.ar

Para más información: info@isidromiranda.com.ar

martes, 5 de enero de 2010

Francisco Hernández, artista plástico y poeta





HOJAS SUELTAS.
n·1

SUICIDIO COTIDIANO
BUENOS AIRES JUNIO DEL 2000 LAS FAUCES DEL METRO
VOMITA HOMBRES DE MIRADA HUECA
SERES LEVEMENTE AHORCADOS
CON SEDOSAS CORBATAS DECOLORIDAS.
LA DESDENTADA BOCA DEL SUBTE
LOS ARROJA, LOS DERRAMA
A LA INMENSA CIUDAD
AL PEQUEÑO SUICIDIO COTIDANEO

n· 2 [DOS]

REVELACION
DIOS ES UN PEZ
DE PROFUNDA MIRADA AZUL
PERDIDO EN UN CIELO
SIN SOMBRAS
DE SILENCIOS HABITADOS
CON ANGELES NEGROS
ENTRE
EL MURMULLO DE LAS HOJAS.

n-3 [TRES]

CUANDO ME AUSENTE DE SOMBRA
HIJO
ME TREPARE A TUS OJOS
A TUS OJOS NUEVOS
DE MIRADA CLARA
Y SUBIRE DESPACIO,SIN PRISA,
SIN PREMURA ALGUNA.
S I L E N C I O S A M E N T E
ME INSTALARE EN TUS OJOS,
EN TUS OJOS CLAROS
DE LUMBRE INMACULADA.
PARA VER LA VIDA RENOVADA,
DE COLORES INVENTADA
DICHOS CON CERTERA
Y CALLADA PINCELADA.

biografia:
Francisco Hernández
Naci en Navarra España en 1947, en 1949 me radique con mis padres en Argentina Buenos AIRES.Mis padres vivieron la Guerra Civil,ellos vieron la guerra como un verdadero fracaso humano.
Mi vida, formacion y educacion transcurrio en ARGENTINA.NO ME CONSIDERO UN ESCRITOR NI MUCHO MENOS.SI UN PINTOR, QUE SE ACERCA A LA POESIA POR INTERMEDIO DEL COLOR,LA LINEA O LA MANCHA.
PERO VIVO EN ESTADO DE POESIA
EN MI ACTIVIDAD DE ARTISTA TUVE RECONOCIMIENTOS A TRAVES DE LOS AÑOS. COMO-
BECAS SUBSIDIOS
FUNDACION ARCOR Y ANTORCHAS
PODER CIUDADANO C.FULBRIGHT
PREMIO PRESIDENCIAL
PREMIOS MUNICIPALES VARIOS
PREMIO COLEGIO WARD DE BS.AS.
ROTARY DE LOMAS DEL MIRADOR
SALAS NACIONALES DE EXPOSICION PALAIS DE GLACE
SAATCHI GALLERY OF LONDON
GALERIA ORION DE VALLADOLID
CANDIDATO A LA GUGGENHEIM N.Y
BELLAS ARTES DE RAMOS MEJIA
PREMIO COLEGIO WARD 1982-93
Y MUCHOS OTROS MAS.
LLEVO ADELANTE PROYECTO CREARTE.ARTES. un recurso para la comunidad educativa rural. DONDE LLEVAMOS EL ARTE INFANTIL A LA PAMPA EN LAS ESCUELAS RURALES DE ARGENTINA. ESTE PROYECTO A SIDO MULTIPREMIADO EN ARGENTIAN Y EN EL EXTRANJERO. HOY SE QUIERE DIFUNDIR PARA QUE MAS NIÑOS Y JOVENES DEL MUNDO TENGAN EL INSOSLAYABLE DERECHO DE SOÑAR, DE HACER Y DE CREAR.
ATTE. FRANCISCO HERNANDEZ
creartefh@hotmail.com
AMPLIAR SITIOS WEB.
WWW.grupo-crearte.com
www.saatchi-gallery.co.uk/yourgallery/
www.artesaap.com.ar

ver FRANCISCO HERNANDEZ
LES SALUDO A TODOS USTEDES CON MI MAYOR RESPETO Y AFECTO .FRANCISCO.

creartefh@hotmail.com

fuente: http://www.poetasdelmundo.com/verInfo_america.asp?ID=4792

lunes, 23 de noviembre de 2009

España: La Fundación Cajamurcia y el Ayuntamiento conmemorarán en 2010 el centenario del nacimiento de Gaya

Con exposiciones en Roma, Madrid, Valencia, Burgos, Murcia y Caravaca

La Fundación Cajamurcia y el Ayuntamiento de Murcia conmemorarán en 2010 el centenario del nacimiento de Ramón Gaya con una intensa programación cultural, que comenzará en el mes de enero y que incluye exposiciones en Roma, Valencia, Madrid y Murcia –todas ellas ciudades estrechamente ligadas a la vida del pintor-, Burgos y Caravaca de la Cruz, coincidiendo con la celebración del Año Santo, además de la celebración de unas jornadas internacionales en las que destacados expertos analizarán la figura del artista.

Premio Nacional de Artes Plásticas en 1997, primer Premio Velázquez de las Artes en 2002, pintor de la Generación del 27 y uno de los mayores representantes del exilio artístico español, Ramón Gaya nació en el Huerto del Conde (Murcia) el 10 de octubre de 1910 y murió en Valencia el 15 de octubre de 2005. Su obra forma parte de colecciones privadas y públicas de Europa y América.

Dentro esta programación cultural organizada por la Fundación Cajamurcia y el Ayuntamiento para conmemorar este centenario, Murcia(Museo de la Ciudad. Enero-Marzo), Roma (Lugar por determinar. Abril-Junio), y Madrid (Lugar por determinar. Noviembre-Diciembre) acogerán en 2010 la exposición “Vida y Creación”, una recopilación de cuadros, escritos, documentos y objetos que buscan contar la vida de un hombre como Ramón Gaya “con una despreocupación real, sincera y humilde hacia la historia y los datos históricos, hacia las biografías, hacia todo aquello que forman la una y las otras, y por extensión hacia los historiadores y los biógrafos” según escribió Andrés G. Trapiello.

Para Gaya, en palabras de Trapiello, “las cosas no sucedieron como para los demás de una manera lineal, progresiva, escalonada, fruto o consecuencia de unas causas y causa de otras mil consecuencias, sino que entendió que todo lo que lleva el hombre de vida aparece en un presente único, revalidado a cada instante, y menos cuando hablamos de arte, que es, cuando es arte natural y no arte artístico, historiable y estudiable, como tantas veces nos insistió en sus escritos, algo que siempre viene sucediendo en el momento único, presente, pleno de realidad y duradero”.

Por ello, la exposición “Vida y creación” no será una cronología ni una biografía, sino una vida, la de Ramón Gaya, dedicada a la creación. La muestra será el reflejo de una obra concebida en un tiempo, para cualquier tiempo, que ha tenido que apoyarse en el tiempo, para convertirse en vida, en Vida y Creación.

Los ‘Homenajes’ de Gaya

En Valencia, Gaya pasó la Guerra Civil, volvió para descansar en los veranos y fue en esta ciudad donde falleció en 2005. En mayo 2000 el IVAM organizó su primera gran exposición en España que se tituló 'Ramón Gaya. El pintor en las ciudades' y reunió más de 186 obras. Entre julio y septiembre de 2010, Ramón Gaya regresará al IVAM con la exposición “Homenaje a la pintura”, un recorrido por su obra a través de su mirada sobre la pintura y los pintores considerados por él como referencias ineludibles. Bajo el comisariado de Pascual Masiá, la muestra busca exhibir el resultado de la síntesis de Gaya inspirada y estimulada por otros creadores, que le precedieron en épocas y culturas diversas, que él plasmó en los cuadros llamados “Homenajes” y en su manera de entender la pintura.

Ramón Gaya tiene también una obra de envergadura como escritor. Por ello, el catálogo de esta exposición contará con poemas, entre otros, de Gallego, Carlos Marzal, José Rubio Fresneda, Eloy Sánchez Rosillo, Alex Sussana y Andrés G. Trapiello, que se acercarán a la obra de Gaya no tanto como estudiosos sino como individuos que sienten la pulsión creadora.



Por otra parte, la Iglesia de La Compañía de Caravaca de la Cruz (Enero-Marzo), la Catedral de Burgos (Marzo-Mayo) y el Aula de Cultura de Cajamurcia en Valencia (Octubre-Diciembre) serán las sedes de “El silencio del Arte. Pinturas de tema religioso en la obra de Ramón Gaya”, una exposición que mostrará la obra de temática religiosa de Ramón Gaya centrada en los mismos temas en los que se inspiraron los grandes pintores como Noli me tangere, Bautismo de Jesús, Holofernes, La Anunciación, Camino de Emaús, etc. También se podrá contemplar, entre otras obras, los Homenajes que Gaya rindió a Salzillo (Verónica y El durmiente), Tiziano (Coronación de espinas y El bautismo de Jesús) y Murillo (La durmiente). Y es que como dijo el artista “sólo me interesan aquellos temas que ya hayan sido tratados por otros antes, y así, al pintar, también hago mi homenaje al pasado”.

En esta muestra se exhibirá además documentación, fotografías y libros que ayudarán a mostrar el desarrollo de las diferentes etapas artísticas de Ramón Gaya y su trayectoria como creador.

‘Al volver’, su vuelta del exilio mexicano

En 1939 Ramón Gaya llega a México. A la pérdida de la guerra se une la muerte de su mujer pero, con el apoyo de sus amigos, comienza de nuevo a pintar. El 21 de junio de 1952, Gaya llega a París, su primera salida tras trece años en México. El 18 de junio de 1953 regresa a temporalmente a México, con el firme propósito de volver y establecerse en Europa, cerca de los museos, cerca de la pintura. En marzo de 1956 se instala provisionalmente en Roma, donde vive su gran amiga, la filósofa María Zambrano. En 1960, tras veintiún años de exilio, regresa a España.

Entre marzo y junio de 2010, el Palacio Almudí de Murcia será la sede de la exposición “Al volver”, un recorrido por las obras pintadas por Ramón Gaya tras su vuelta del exilio mexicano y su reencuentro con la pintura; unas obras que conforman el cenit de su creación y el colofón de su vida. El título de esta exposición se ha tomado del libro “Al volver”, escrito por José Bergamín, amigo de Ramón Gaya, publicado años después del primer regreso de éste a España.



La mirada de Gaya hacia los grandes maestros, en Las Claras

Contemplar un cuadro de Gaya es sumergirse en un continuo juego de colores y luminosidades en el que la forma es sólo insinuación, la captación de la esencia íntima de los pequeños objetos. Como dijo él mismo en uno de sus versos: “Pintura no es hacer: es sacrificio, es quitar, desnudar, y trazo a trazo, el alma irá acudiendo sin trabajo."

Gaya siempre aseguraba encontrar su inspiración en 'Las Meninas', sobre todo, y en Tiziano, Rembrandt y Rubens. El Centro Cultural Las Claras Cajamurcia acogerá, entre octubre y diciembre de 2010, la muestra “Deja en mis ojos su mirada”, una oportunidad para mostrar la visión de un artista sobre el pasado y la actitud personal de quien dirigió su mirada hacia los grandes maestros de la historia del Arte, de los que dejó importantes juicios críticos, valorando el caudal estético de cada uno de ellos.

Esta exposición, que toma su nombre de un poema de Francisco Brines, mostrará qué vio y cómo vio el arte del pasado Ramón Gaya, qué le llamó la atención de estos grandes maestros y cómo lo plasmó en sus obras. En definitiva será un recorrido en el que se conocerán los diferentes homenajes de Ramón Gaya hacia los grandes pintores del pasado que le influyeron a lo largo de su vida.

La muestra, que exhibirá obras de estos grandes maestros junto con los cuadros de Gaya, descubrirá además de qué manera el artista supo aunar la naturalidad de la pintura y la historia de la pintura con un toque personal al acompañar esas láminas o postales que hace de la obra del pintor al que rinde homenaje, con la presencia de objetos de su vida cotidiana como copas y vasijas de cristal.

Fotografiados treinta años con Gaya

Dentro del certamen Fotoencuentros, organizado por la Fundación Cajamurcia durante los meses de enero y febrero y que en esta nueva edición estará dedicado a las diferentes maneras de vivir, se celebrará, en el Archivo Regional de Murcia, la exposición “Treinta años con Gaya”, con fotografías de Juan Ballester. Ballester, amigo personal de pintor, fotografió a Gaya durante más de treinta años y las fotos que mostrará en Fotoencuentros retratan toda una vida dedicada a la pintura y el arte.



Fotocuentros acogerá también, en el Museo Ramón Gaya (Enero-Marzo) la exposición “Ramón Gaya de cerca” con fotografías realizadas por la mujer del artista, Isabel Verdejo.

Por otra parte, el Museo Ramón Gaya será la sede de otras tres exposiciones. El primer Ramón Gaya (Octubre-Diciembre) recogerá obras pertenecientes a la primera etapa pictórica del artista quien fue becado por el Ayuntamiento de Murcia para ir a París en 1927 con apenas 17 años. “Retratos” (Abril-Junio) reunirá una extensa colección de retratos realizados por Gaya a lo largo de su vida, mientras que “Paisajes en la obra de Ramón Gaya” exhibirá los paisajes realizados por el pintor –y poco conocidos- en Murcia, la huerta, la Albufera, Venencia, Francia, Arlés, Cuenca, Madrid, Roma y otros muchos más rincones que el pintor visitó y que plasmó en sus obras.

Durante el mes de abril, el Aula de Cultura de Cajamurcia en Murcia acogerá un Jornadas sobre Ramón Gaya en el que reconocidos expertos, como el crítico de arte Juan Manuel Bonet, los escritores Tomás Segovia, Enrique Andrés Ruiz, Andrés Trapiello, el editor de Pre-Textos, Manuel Borrás y Miguel Zugaza, director del Museo del Prado, entre otros, analizarán la obra del artista, su trayectoria, su bagaje figurativo, sus aportaciones a la educación artística, sus años de exilio, al igual que su admiración sentida por los maestros del pasado. Posteriormente, todas las conferencias serán publicadas en un libro.



RAMÓN GAYA (1910-2005)

Infancia y adolescencia (1910-1931)

Ramón Gaya nace en Murcia, en el Huerto del Conde, el 10 de octubre de 1910, hijo de Salvador Gaya, litógrafo de profesión, y de Josefa Pomés. Sus padres, catalanes, se han trasladado a Murcia porque Salvador va a participar en la instalación de un taller de litografía.



Sus inicios en la pintura van de la mano de los pintores Pedro Flores y Luis Garay, amigos de su padre; abandona la escuela siendo casi un niño para dedicarse a la pintura, completando su formación en la pequeña biblioteca de su padre, un obrero catalán culto, anarquizante y wagneriano. Tolstoi, Nietzsche, Galdós estarán entre sus primeras lecturas y serán autores que lo acompañarán a lo largo de su vida.



Con la llegada a Murcia en los primeros años veinte de algunos pintores ingleses, convalecientes de la Primera Guerra Mundial (Wyndam Tryon, Darsye Japp, Christopher Hall...), los pintores murcianos tienen noticia de las novedades que se están produciendo en París; la pintura del jovencísimo (casi niño) Gaya sufre varias influencias, entre las cuales el Cubismo y la pintura de Cézanne serán las más notables.

En 1926, José Ballester, Juan Guerrero Ruiz y Jorge Guillén, que acaba de incorporarse a la Universidad de Murcia, fundan la revistaVerso y Prosa, “Boletín de la nueva literatura”, en la que se reproducen por primera vez algunas pinturas suyas y se publican sus primeros escritos. Gracias a una beca de estudios que le concede el Ayuntamiento de Murcia, a los diecisiete años va a Madrid, visita el Museo del Prado, que según sus propias palabras constituirá para siempre su “Roca española”; conoce a Juan Ramón Jiménez, figura esencial para el desarrollo intelectual del joven Gaya, y a casi todos los miembros de la Generación del 27, muchos de los cuales serán en adelante sus amigos.

Tras unas semanas en Madrid marcha a París junto a los pintores Pedro Flores y Luis Garay, visita los museos, conoce a Picasso y a Bores y hace una exposición en la galería Aux Quatre Chemins. A pesar del éxito de la exposición y de lo atractivo de la vida de París, pasados unos meses decide regresar. Ramón Gaya describe sus impresiones de esa estancia y su decepción ante las vanguardias en una carta dirigida a su amigo Juan Guerrero publicada en el último número de Verso y Prosa.

A finales de agosto de 1928 muere su madre en Murcia. En octubre marcha a Altea, donde pasa varios meses pintando y cristaliza su rechazo a la vanguardia. En 1929, viaja por Andalucía en compañía de Christopher Hall. La proclamación de la Segunda República lo sorprende en Barcelona, donde pasará casi un año con su padre que ha regresado allí junto a sus hermanas.

República y guerra (1932-1939)

En enero de 1932 se halla en Madrid. Por mediación del poeta Pedro Salinas, Bartolomé Cossío, presidente del Patronato, lo invita a colaborar en las Misiones Pedagógicas, un proyecto cultural pedagógico y renovador de la República, destinado a acercar la cultura al mundo rural.

Los pintores Eduardo Vicente, Juan Bonafé y Ramón Gaya ganan el concurso para realizar las copias de los cuadros del Prado que compondrán el museo ambulante, tarea a la que dedicó varios meses y que, según sus propias palabras, supuso para él un magnífico aprendizaje; después aceptará viajar con dicho museo por los pueblos de España, como también harán, entre otros, Luis Cernuda, Antonio Sánchez Barbudo, Arturo Serrano Plaja... Publica en Luz varios artículos sobre arte. El 24 de junio de 1936 se casa en Madrid con Fe Sanz.

Declarada la guerra, se incorpora a la Alianza de Intelectuales Antifascistas. En las primeras semanas su casa de Madrid es bombardeada y pierde casi todas las pinturas realizadas hasta ese momento. Ramón Gaya y su mujer se trasladan a Valencia donde, en abril de 1937, nace Alicia, su única hija. En ese mismo año un grupo de jóvenes intelectuales (entre los que se hallan Rafael Dieste, María Zambrano, Luis Cernuda, Juan Gil-Albert, Arturo Serrano Plaja, Manuel Altolaguirre y el propio Gaya), fundan la revista Hora de España, con la que se pretende dar cauce a las obras de creación realizadas en esos trágicos momentos. Ramón Gaya formará parte de su consejo de redacción, colaborará con poemas y artículos y será su único viñetista.



Participa en el Congreso Internacional de Escritores Antifascistas, siendo uno de los redactores de la ponencia colectiva. Dos cuadros suyos, Espanto. Bombardeo de Almería (que obtendrá el primer premio de pintura en los Concursos Nacionales) y Palabras a los muertos. Retrato de Juan Gil-Albert, serán expuestos en el pabellón de la República Española de la Exposición de París de 1937. Estos cuadros se hallan hoy en el Museo Ramón Gaya de Murcia.

En 1939, tras la derrota republicana, su mujer, que intenta pasar a Francia con la población civil, muere en el bombardeo de Figueras, al que su hija sobrevive. Ramón Gaya y el grupo de Hora de España cruzan los Pirineos con el ejército republicano y son internados en el campo de concentración de Saint-Cyprien (Pirineos orientales). A la salida del campo pasa unas semanas en Cardesse en casa de su amigo el pintor inglés Christopher Hall, que se hará cargo de su pequeña hija, puesto que Gaya debe abandonar Francia y partir al exilio. Junto al grupo de Hora de España embarca en el Sinaia camino de México.

Muere su padre en Barcelona.



Exilio en México (1939-1952)

Ramón Gaya llega a México; a la pérdida de la guerra se ha unido la muerte de su mujer. Dan cuenta de ello los Seis sonetos de un diario, escritos en 1939, y recogidos hoy en Algunos poemas (Pre-Textos, 2002).

Con al apoyo de sus amigos comienza de nuevo a pintar. De 1940 es La cinta, primer cuadro pintado en México y perteneciente en la actualidad a la colección del Museo Ramón Gaya de Murcia. Son años de gran soledad y de intenso trabajo. La falta de museos de pintura clásica hace que llene su estudio de libros y de reproducciones de los grandes maestros, y es de ahí, de la comunicación constante con esos pintores, de donde nacen sus homenajes a Velázquez, a Murillo, a Rembrandt, a Tiziano, a Constable, a Picasso, al Cubismo, y a los pintores chinos y japoneses. “Me pareció sentir”, nos dirá Gaya, “que tenía que hacer unos homenajes a esas grandes figuras [...]. Quería señalar que hay que acordarse de ellos, y no sólo eso, sino que hay que contar con ellos”. Homenajes que, de manera diferente, no dejará de abordar a lo largo de su vida.

Son de esos años también los hermosos, personalísimos y casi orientales paisajes de Cuernavaca, Chapultepec, Acapulco, Veracruz. Colabora también con sus escritos en algunas revistas mexicanas como Taller, El Hijo Pródigo, Romance, Las Españas...

Se reencuentra con Octavio Paz, al que había conocido en Valencia, durante el Congreso de Intelectuales Antifascistas. A la compañía de sus amigos españoles Juan Gil-Albert, Concha de Albornoz, Luis Cernuda, José Bergamín, Soledad Martínez se suma la de algunos mexicanos como el poeta Xavier Villaurrutia, el músico Salvador Moreno y la arqueóloga francesa Laurette Séjourné (viuda de Víctor Serge).

En 1947 conoce al poeta Tomás Segovia, nacido en Valencia en 1927, al que le unirá una profunda amistad hasta el final de sus días, y del que, en 1949, pintará un retrato que se puede contemplar en el Museo Ramón Gaya de Murcia.

A través de sus escritos y de su pintura no cesará de manifestar a lo largo de todos estos años su total independencia respecto a las consignas artísticas de la época.

El regreso a Europa (1952-1971)

El 21 de junio de 1952, Ramón Gaya llega a París. Es su primera salida, tras trece años en México. París y sus museos serán su primer destino. Este primer viaje durará un año. Con Concha de Albornoz, Clara James y Juan Gil-Albert visitará Venecia, Padua, Vicenza, Verona, Florencia, Roma y de nuevo París. Viaja también a Portugal para reencontrarse con su hija y regresa a Venecia, donde pasará varios meses pintando. Se conservan de ese periodo algunas acuarelas, pasteles y dibujos que dan testimonio de la importancia que tiene para su obra el contacto con los museos. (En 1984, Pre-Textos publica su Diario de un pintor, 1952-1953 en el que se recogen las impresiones y reflexiones de ese viaje.).



El 18 de junio de 1953 regresa temporalmente a México, con el firme propósito de volver y establecerse en Europa, cerca de los museos, cerca de la pintura. Durante los años de México hará dos exposiciones, la primera en 1943, en el estudio de Marco y Rodríguez, Juan Gil-Albert escribe el texto del catálogo; la segunda en 1950, en el Ateneo Español.



En marzo de 1956 ve cumplido su deseo y provisionalmente se instala en Roma, donde vive su gran amiga la filósofa María Zambrano; gracias a ella conocerá a la escritora Elena Croce (hija del filósofo Benedetto Croce) y a Tomaso Carini, amistad que cultivará hasta el final de sus vidas. Con ellos frecuenta a Italo Calvino, Nicola Chiaromonte, Pietro Citati, Ellemire Zolla, Cristina Campo. María Zambrano lo pondrá en contacto también con el escultor Carmelo Pastor, becario de la Academia de Roma, muerto prematuramente. Conocerá también al escultor Giacomo Manzú.

En Italia y ante la pintura de los grandes maestros, Gaya se propone abordar el cuadro de tema (los grandes temas de la literatura, de la mitología), “como una proposición, como una tentativa”, nos dirá, dedicándole varios años a ese proyecto, como lo demuestran algunos de los cuadros de esa época: Bautismo, Entierro de Cristo, Holofernes, Noli me tangere. También son de esa época esenciales y poéticos gouaches y pasteles de Roma y del Tíber; de la atmósfera de Venecia, de la laguna; de los puentes de Florencia, del Arno; de París. Muchos de estos cuadros forman parte de la colección permanente del Museo Ramón Gaya de Murcia. En De Luca Editore, Roma 1960 publica su libro de ensayos Il sentimento della pittura, traducido al italiano por Leonardo Cammarano.

En marzo de 1960, tras veintiún años de exilio, regresa a España a donde volverá en muchas ocasiones a lo largo de esa década. En mayo, sus amigos españoles le han organizado una exposición en Madrid, en la Galería Mayer, en la que José Bergamín leerá unas palabras de bienvenida; visita el Museo del Prado y publica en español su libro de ensayos El Sentimiento de la Pintura en la editorial Arión.

Viaja por Andalucia y pasa varias semanas en Murcia pintando con Juan Bonafé en su estudio de la Alberca.

Gaya pinta en Roma un retrato a Victoria de los Ángeles, retrato que se puede contemplar en el Museo Ramón Gaya. En 1961 es invitado a participar en el congreso que se celebró en Málaga con motivo del Tercer Centenario de Velázquez; por discrepancias con los organizadores no llegará a leer su ponencia Otras anotaciones sobre Velázquez. En ese mismo año pintará un retrato a José Bergamín, conservado hoy en Valladolid, en el Museo Patio Herreriano.

En 1963, su Velázquez pájaro solitario, obtiene en Italia el premio “Inedito”. Durante una estancia en Valencia en 1966 conoce a Isabel Verdejo (Cuca), con la que se casará más tarde, y de la que realizará un gran número de pinturas y dibujos. La editorial RM de Barcelona publica en 1969 su obra esencial: Velázquez, pájaro solitario. Publica algunos artículos en Il Mondo. En Madrid, a través de José Bergamín conoce al filósofo italiano Giorgio Agamben.

En 1971, en Conoscenza Religiosa, la revista que dirige Ellemire Zolla, se publica su Velázquez, pájaro solitario, traducido al italiano por Leonardo Cammarano.

Gaya conservará hasta el final su estudio de Roma en el vicolo del Giglio, en el que pasará junto a su mujer largas temporadas trabajando.

Barcelona, Valencia, Madrid

A partir de los años setenta Ramón Gaya se instala en Barcelona, en un estudio frente a Santa María del Mar; después lo hará en Valencia, la ciudad de Isabel Verdejo. Son años de plenitud en la vida y en la obra del pintor, años de una gran riqueza creativa. En 1974 y 1975 expone su obra en Murcia y en Valencia. Pero es en 1978, en la retrospectiva de la galería Multitud de Madrid, donde se produce el encuentro de Gaya con el público español. En la muestra se pueden ver cuadros suyos de distintas épocas, y en el catálogo publicará su texto Carta a un Andrés (una reflexión sobre el arte moderno).

A partir de ese momento la nómina de admiradores es cada vez más amplia: pintores, historiadores, poetas, críticos de arte, coleccionistas. En Roma, en Prospettive Settanta, se publica Omaggio a Ramón Gaya con varias prosas suyas traducidas por Laura González, un ensayo de Nigel Dennis, y la traducción y presentación de tres sonetos de Gaya por Giorgio Agamben.

En octubre de 1980, por su septuagésimo cumpleaños, sus amigos murcianos le ofrecen un homenaje. Se organizan dos exposiciones comisariadas por Manuel Fernández-Delgado y se publica el libro Homenaje a Ramón Gaya en el que colaboran entre otros Giorgio Agamben, José Bergamín, Rosa Chacel, Nigel Dennis, Enrique de Rivas, Tomás Segovia, María Zambrano y los murcianos Pedro García Montalvo, Soren Peñalver, José Rubio Fresneda... y Eloy Sánchez Rosillo que también será el coordinador del libro. En él aparece su texto Huerto y vida. En 1981 y acompañado por Cuca, su mujer, pasará varias semanas en México y volverá a ver a algunos de sus viejos amigos.

En 1983, participa en la exposición El exilio español en México, celebrada en Madrid y organizada por el Ministerio de Cultura. La revista Fin de Siglo publica su texto Juan Guerrero.

En el Museo San Pío V de Valencia, en febrero de 1984, se inaugura una exposición retrospectiva en la que se pueden ver más de cien obras suyas, organizada por la Conselleria de Cultura de la Generalitat Valenciana, y al cuidado de Pascual Masiá. La editorial Trieste, que dirige Andrés Trapiello, publica la segunda edición de su Velázquez, pájaro solitario. Su pintura se hace más esencial, más luminosa.



Ramón Gaya y su mujer, sin dejar su casa de Valencia, abren un estudio en Madrid. En 1985, el Ministerio de Cultura le concede la Medalla de Oro a las Bellas Artes. En Fin de Siglo publica su texto Carta a un músico amigo (sobre Victoria de los Ángeles.) Gaya pintará un segundo retrato a Victoria de los Ángeles que se conserva hoy, como el de Bergamín, en el Museo Patio Herreriano de Valladolid.



Con motivo del cincuenta aniversario del Congreso Internacional de Intelectuales y Artistas, y organizada por la Generalitat Valenciana, se presenta una exposición de su pintura comisariada por Pascual Masiá. En ese mismo año toma parte en la exposición El Pabellón Español en la Exposición Internacional de París de 1937 (cincuenta años después), celebrada en el Museo Nacional Reina Sofía de Madrid.

En el Museo Español de Arte Contemporáneo de Madrid, y patrocinada por el Ministerio de Cultura, en febrero-marzo de 1989 se presenta una exposición antológica de Ramón Gaya al cuidado de María José Salazar; dicha exposición se mostrará a continuación (marzo-abril) en la iglesia de San Esteban de Murcia, patrocinada por la Consejería de Cultura de su Comunidad Autónoma. En ellas se pueden ver por primera vez en España pinturas suyas realizadas en México. Junto al catálogo se incluye el tomo Sentimiento y sustancia de la pintura (recopilación de escritos de Gaya), ambos al cuidado de Andrés Trapiello. Participa en el ciclo de conferencias El Museo del Prado visto por doce artistas contemporáneos.



En la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Barcelona, en abril de 1990, tiene lugar una exposición y un ciclo de conferencias dedicado a su obra coordinado por el pintor y catedrático de dibujo de dicha institución Manuel Ruiz Ortega; y como cierre a dichos actos Gaya mantendrá un diálogo sobre Sentimiento y sustancia de la pintura con los poetas José María Valverde y Rafael Santos.

Participa en el ciclo de conferencias sobre Velázquez en el Museo del Prado.

El 10 de octubre de 1990, en Murcia, se inaugura un Museo dedicado a su obra, dirigido por Manuel Fernández-Delgado y en el que se recogen más de quinientas obras donadas a la ciudad por el pintor. Pre-Textos presenta el primero de los tomos de su obra completa. En Murcia, en el Aula de Cultura de “La Verdad”, Gaya dará una conferencia sobre Van Gogh y Cézanne, los dos pintores considerados por él más decisivos para el desarrollo del arte en el último siglo.

Con motivo de la Exposición Universal de Sevilla de 1992, en el Pabellón de Murcia se presenta una exposición individual de su obra.

El Instituto Cervantes de París, organiza en 1995, una exposición de su pintura, la primera que tiene lugar en esa ciudad desde 1928. En ese mismo año, la Academia de España en Roma, presentará una exposición de su obra, la única de Ramón Gaya en Italia hasta nuestros días. En 1996, en Pre-Textos aparece su personalísimo ensayo Naturalidad del arte y artificialidad de la crítica.

El Ministerio de Cultura le concede en 1997 el Premio Nacional de Artes Plásticas. En la Biblioteca Nacional de Madrid, se inaugura la exposición Ramón Gaya y los libros. En 1999, es investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Murcia. En el Instituto Valenciano de Arte Moderno que dirige Juan Manuel Bonet, y patrocinada por la Generalitat Valenciana, se realiza en 2000 una exposición de su pintura; Andrés Trapiello será el comisario de la muestra y Gaya colaborará activamente con él, en la selección de la obra. En 2002, el Ministerio de Cultura le concede el Premio Velázquez a las Artes Plásticas, en su primera edición; con ese motivo en el MNCARS de Madrid dirigido por J. M. Bonet se organiza en 2003 una exposición retrospectiva de su obra comisariada por Enrique Andrés Ruiz.

Ramón Gaya seguirá pintando prácticamente hasta el final de sus días.




Valgan como resumen de su vida las palabras del pintor en una entrevista concedida a Andrés Trapiello en 1988: “Mi vida ha sido principalmente trabajo. El trabajo de una vocación, claro, no de un simple trabajo penoso y difícil, sino de una vocación irremediable, y que yo he sentido siempre, no como algo que hacía sino como algo que era, nada más. Pero ese trabajo de tantos años, en realidad lo he visto siempre como preparación, preparación para algo que no sé si estoy ya en ello. Lo que pinto ahora me sigue pareciendo preparación para otro día, para el día siguiente, y lo del día siguiente para el otro día que viene. Es decir, me parece que esto no tiene término. Para el creador no hay término conocido ni lo habrá nunca. Se trata de terminar esta vida y esta vocación en algo vivo, es decir, en algo completamente original, naciente. Es decir, en vez de llegar a una maestría, donde hay que llegar es a un principio”.

Ramón Gaya muere en su casa de Valencia el 15 de octubre de 2005.





CENTENARIO DE RAMÓN GAYA 2010


Exposiciones

El silencio del Arte

Enero-Marzo. Iglesia de la Compañía. Caravaca de la Cruz

Marzo-Mayo. Catedral de Burgos

Octubre-Diciembre. Aula de Cultura de Cajamurcia en Valencia

Al volver

Marzo-Junio. Palacio Almudí. Murcia

Vida y Creación

Enero-Marzo. Museo de la Ciudad. Murcia

Abril-Junio. Lugar por determinar. Roma

Noviembre-Diciembre. Lugar por determinar. Madrid

Homenaje a la pintura

Julio-Septiembre. IVAM. Valencia

Deja en mis ojos su mirada

Octubre-Diciembre. Centro Cultural Las Claras Cajamurcia. Murcia

Fotoencuentros

Enero-Marzo. Ramón Gaya de cerca. Museo Gaya. Murcia

Enero-Febrero. Treinta años con Gaya. Archivo Regional. Murcia

Retratos de Ramón Gaya

Abril-Junio. Museo Ramón Gaya. Murcia

Paisajes de Ramón Gaya

Julio-Septiembre. Museo Ramón Gaya. Murcia

El primer Ramón Gaya

Octubre-Diciembre. Museo Ramón Gaya. Murcia

Jornadas

Ramón Gaya

Abril. Aula de Cultura de Cajamurcia. Murcia


fuente: Ayuntamiento de Murcia

Jacobo Fijman- Un artista alucinado

Por Francisco Hernández*

ARGENTINA: Camino por el barrio de Barracas hacia la Boca, y es posible que la proximidad del Hospital Borda, me acerque el recuerdo de Jacobo Fijman. Cruzo el puente viejo, herrumbroso, y debajo sus aguas negras y quietas. Jacobo Fijaman, nacio en 1898 en Besarabia [hoy Rumania] bajo el imperio Ruso. De familia Judia, con la que llegò al puerto de Buenos Aires en 1902. La familia se instala unos años en Lobos, Provincia de Buenos Aires, donde Jacobo hace sus estudios primarios. En el año de 1917, el joven se traslada a la Capital, donde realiza estudios de Francès. Termina incluso su profesorado, y da clases en un Liceo del barrio de Belgrano.

Jacobo Fijaman padecio profundas crisis mentales que lo han de sesgar por vida. Hacedor de una poesia mistica, se asomo al abismo, y alli acampo alucinado e incomprendido. Estas crisis y su ser solitario hicieron de èl un autor que siempre transito los margenes. Tambien por este motivo permanecio incontaminado y tan puro artisticamente.

En vida se publicaròn tres obras de su autoria, los tres de poesia, 'Molino Rojo', 'Hecho de estampas' y 'Estrella de la mañana'. Jacobo Fijaman, fue un Judio errante, Cristiano converso y un artista mistico e iluminado, que tantas veces habito las penumbras de una vida hostil.

Fue un Poeta y Pintor de voces y colores esenciales, toda su obra porta su huella. Trajo a este mundo una rosa roja y bella, que èl supo llevar con dolorosa unciòn, y el mundo tan solo le señalo sus espinas.

'Demencia el camino màs alto y màs desierto,
oficios de las màscaras absurdas, pero tan humanas.......

El artista llegò a exponer una serie de tintas y pinturas en la conocida Galeria Rubbers, fue ademas un poeta de la generaciòn del 22 y el escritor Leopoldo Marechal lo acerca al grupo Martin Fierro.

Los dibujos de Fijman son despojados, expresivos y certeros. Tiene la extraña habilidad de con una gran economia de medios, hacer visible el sentido plàstico, de todos modos no es facil ver obra del autor.

Transito el mundo solo y sin familia. Al costado de grupos literarios establecidos. A lo largo de los años fue atesorando con esmero su unica, mas tan valiosa fortuna: Sus poemas y dibujos, dueños estos, de un color y candor genuino. Su obra nos da cuenta de un espiritu sensible-mistico y por momentos desgarrador.

Màs inmerso en una sociedad tan material, que no supo valorar una obra tan intensa y fecunda.

Obra que por su calidad, tiene un destino insoslayable; ver la luz.

Hace unos dias intente esbozar una nota de Jacobo Fijman, y me interne en un insondable universo, esta nota es una pequeña sintesis, un esbozo acorde al amigable espacio que me brinda La Barra.

Jacobo Fijman- los espiritus distraidos y pedestres, no captaron tu altura ni tu profundidad, tu voz invicta, nos revelo una riqueza impar. Si el estar vivo, es estar lucidamente conciente, cuanta vida desperdicia el embotamiento humano.
Jacobo tù que has realizado viajes por oceanos tempestuosos, caminando por el imperceptible limite que
navega entre la locura y el genio.

En el año de 1942, luego de una aciaga crisis psicotica, le internan en el Hospicio de las Mercedes, hoy el descascarillado Hospital Borda, alli escribe y dibuja, busca plasmar en el papel, lo que el mundo le niega, y asi lo sigue haciendo cotidianamente, hasta su ultimo viaje, que fue a buscar no se que cosa ,en 1970.

Murio quien dijo: 'El Arte tiene que volver a ser un acto de sinceridad'.

A nosotros queda la tarea de desempañar espejos nebulosos, para poder percibir a Jacobo Fijman en todo su esplendor, encontrarlo en sus poemas y en sus tintas, verdaderas obras de Arte.

Francisco Hernàndez*, Artista Plàstico, POETA del MUNDO:
http://www.poetasdelmundo.com/verInfo_america.asp?ID=4792
creartefh@hotmail.com

Publicación: 18-11-2009

jueves, 22 de octubre de 2009

Joseph Bau: El pintor salvado por Oscar Schindler

por GONZALO UGIDOS



Era judío en la Polonia invadida por los nazis en la II Guerra Mundial. Se libró de morir por su habilidad para rotular caracteres góticos en el campo de concentración donde estaba confinado. Allí se casó a escondidas con su prometida. Ella le procuró un lugar en la lista de Oskar Schindler, el salvador inmortalizado por Spielberg. Joseph Bau escapó del horror y se convirtió en el dibujante del genocidio, en el "Walt Disney" israelí.

Joseph Bau (Cracovia, Polonia, 13-VI-1920) era el enamorado en el campo de concentración de Plaszow que en la película La lista de Schindler se casa a escondidas con Rebecca Tennenbaum. Lo estadísticamente lógico es que ambos hubieran muerto en el Holocausto, como los padres y el hermano pequeño de Bau y otros seis millones de judíos. Si con apenas 30 kilos de peso seguía vivo cuando lo liberaron, fue gracias a Oskar Schindler y a que sabía dibujar y caligrafiar la letra gótica que tanto gustaba a sus verdugos. Su memoria del infierno se publica ahora en español con el título El pintor de Cracovia.

Cuando en 1993 celebraron sus bodas de oro, los periódicos y la televisión israelíes los describieron como la pareja más romántica del mundo. Fue una casualidad que se casaran el día de San Valentín porque en el campo de concentración no podían saber que era el día del amor. Joseph Bau tenía 22 años y trabajaba en el campo de Plaszow, un suburbio de Cracovia, como esclavo-delineante. Un supervisor nazi le pidió con urgencia una heliografía. No había máquinas y sólo podía hacerse con rayos de sol para hacer señales telegráficas a través de un espejo móvil. Cuando Bau alegó que el día estaba nublado, el oficial, experto en torturas pero ignorante en heliografías, le replicó: "O la heliografía o una bala en la cabeza". Bau esperó a que los débiles rayos ultravioletas dejaran su huella en el papel sensible. Una joven llamada Rebecca salió de un barracón y pensó que estaba haciendo señales a los aviones americanos. "Estoy esperando que salga el sol remolón, quizá tu puedas ocupar su puesto", le dijo Bau.

Boda secreta. A partir de ese día, jugándose la vida, empezó a visitarla en el barrancón antes del toque de diana. Le llevaba agua caliente y le lustraba los zapatos con la manga humedecida con saliva. Cambió cuatro barras de pan por una cuchara de plata y, por cuatro más, un joyero le hizo dos anillos. No hubo rabino, música ni invitados en la boda clandestina, pero el novio pronunció el tradicional Harei At (la invocación a los cinco libros sagrados de la Torá) y su madre les dio la bendición. Fue un milagro que no los sorprendieran en el barracón de las mujeres. Sus dos hijas, Hadassah y Tzlila, dicen que su padre creía en los milagros. No le faltaban motivos. Tuvo que producirse una sucesión de venturosos azares para que acabara disfrutando de la vida, de la felicidad y del éxito artístico en Israel años después.

La tragedia de Joseph Bau, como la de otros tres millones de judíos polacos, comenzó a finales del verano de 1939. Lo cuenta él mismo con humor judío. Su madre pidió precio por unas manzanas, "veinte groszy [aproximadamente cinco céntimos de euro] el kilo", contestó la verdulera antisemita; por regatear, la madre ofreció 15 y la vendedora alzó sus rollizas manos hacia el cielo y exclamó: "¡Oh, Dios que estás en los cielos, haz caer una lluvia de fuego sobre esta gentuza!". Una semana después las bombas empezaron a caer sobre Cracovia y Joseph Bau preguntó a su madre: "Bueno, mamá, ¿merecía la pena causar esta catástrofe por cinco groszy?".

Marcados. Los nazis prohibieron a los judíos viajar en tranvía, les impusieron un brazalete con la estrella de David, expulsaron a los niños de las escuelas y decretaron que cada uno tenía que llevar un kennkarte, la tarjeta de identidad amarilla expedida por la policía. Como ni a Joseph ni a su hermano Marcel les dieron la tarjeta, tuvieron que buscar refugio en un pueblo. Pero el casero, a cambio de un alquiler abusivo, sólo se comprometía a acogerlos de noche, de manera que pasaron el invierno escondiéndose entre témpanos, calados hasta los huesos y esperando la noche con avidez. Lo peor estaba por llegar.

Desvalijada, toda la familia fue confinada al gueto. Según la sagrada Biblia nazi, el Mein Kampf de Hitler, publicado en 1925, los judíos eran criaturas infrahumanas y los Bau tuvieron que hacinarse en una habitación pequeña y lúgubre, sin electricidad, agua corriente ni aseo, dentro de un muro fortificado. Era el prólogo del lager, el campo de trabajos forzados de Plaszow, estación de paso hacia el exterminio en Auschwitz y Treblinka. Cuando, en el verano de 1942, el Reich ejecutó la última etapa de la Solución Final, exigió a los judíos el último pago: sus vidas.

Ante la mirada estremecida de Joseph Bau, un oficial de las SS llamado Gruen mató a su padre. En el gueto de Cracovia había quedado su hermano de 13 años y allí lo asesinaron el mismo año. Su madre murió de empacho tras su liberación de Bergen-Belsen. Los soldados estadounidenses, sobrecogidos ante aquellos esqueletos vivos, los alimentaron con enormes cantidades de comida; pero los estómagos de los cautivos no fueron capaces de digerir aquellos manjares y 10.000 de ellos murieron de indigestión en un solo día.

Bau no podía creer que los alemanes, conocidos en el mundo ilustrado como estandartes de la alta cultura, fueran capaces de planear y ejecutar a sangre fría la destrucción masiva de seres humanos con métodos industriales, como si fueran chinches. No podía imaginar los hornos para la combustión de seres humanos. Que se hiciera a diario, que sin descanso llegaran nuevos cargamentos para hacer jabón con la grasa humana, rellenar colchones de cabello y extraer el oro de los dientes, superaba la capacidad de comprensión de una mente normal.



Un humo denso, que olía a carne quemada, flotaba sobre los barracones. Los cautivos acuñaron un amargo eslogan: "Aquí entras por la puerta y sales por la chimenea". El humor negro arraigaba en el lager; a los piojos los llamaban la infantería; a las pulgas, la artillería; a los mosquitos, la aviación; a las chinches, los paracaidistas, y a las ladillas, los zapadores. Ese ejército causaba estragos diagnosticados como tifus, escarlatina, difteria, varicela, sarampión o erisipela.

A Joseph Bau, el prisionero n0 69084, no lo redujeron a humo porque era útil: trazaba mapas, rótulos y señales para la oficina de construcciones. El comandante del campo era Amon Goeth, un energúmeno que pesaba más de 140 kilos y medía un metro y 92 cm. Lo llamaban el "verdugo de Plaszow" por su afición a disparar con un rifle contra los prisioneros, sin importarle si eran niños o mujeres. Acusó a un judío de ser demasiado alto y le disparó, luego orinó sobre su cuerpo, que aún se movía. Volviéndose ante un amigo conmocionado, le gritó: "No te gusta, ¿verdad?". Lo mató y también le orinó. Y repitió con un niño que sufría diarrea, después de obligarle a comerse sus excrementos. Cada mañana el monstruo rondaba por los barracones con dos bulldog adiestrados para destrozar personas. Tras las visitas, los prisioneros contaban el resultado: 15 a cero, 20 a cero, 30 a cero… Pensaron matar al engendro, pero entonces hubieran liquidado a los 24.000 presos.

Trapicheos. Goeth realizó trapicheos comerciales con el industrial Oskar Schindler para abastecer una fábrica de utensilios de cocina con mano de obra esclava. Para entonces Bau había conocido en Plaszow a Rebecca y fue ella quien le consiguió un puesto en la lista de Schindler. Rebecca sabía hacer la manicura y Amon Goeth la llamó, le puso una pistola en el codo y le dijo que si le pinchaba o arañaba, la mataría allí mismo. Poco después, la mujer vio a un guardia nazi que estaba a punto de disparar a la madre de Muetik Pemper, el secretario judío de Goeth, y advirtió al guardia de que si Goeth se enteraba de a quién había matado, lo ejecutaría. Cuando se confeccionaba la lista de judíos que Schindler iba a llevarse a su fábrica, Rebecca fue a ver a Pemper y le recordó que le debía un favor. En lugar de incluir su nombre, dictó el de su marido. Joseph no llegó a saber lo que su mujer había hecho por él hasta que en 1993 lo descubrió al ver el filme de Spielberg La lista de Schindler.

A ella la llevaron a Auschwitz, donde gracias a sus recursos pudo engañar tres veces al siniestro doctor Mengele, "el Ángel de la Muerte", y tres veces se salvó de la cámara de gas. Él fue a la Emaillewaren, la fábrica en la que Schindler protegió de los campos de exterminio a 1.200 judíos polacos. Dos semanas después de la llegada de Bau, Schindler lo llamó y le entregó las posesiones que había dejado en el campo de concentración. Entre ellas había un diario y poemas que había escrito entre los años 1943 y 1944 en hojas del tamaño de un paquete de tabaco. Muchos de los dibujos y poemas de esa bitácora se reproducen en las memorias de El pintor de Cracovia.

En enero de 1945, Amon Goeth fue capturado por las tropas de III Ejército americano del general Patton y juzgado en Polonia. Se le imputó la muerte directa de 10.000 judíos polacos, vanamente solicitó misericordia y fue condenado a la horca. Su hija Monika Goeth escribió un libro titulado Yo adoro a mi padre, ¿debo adorarle1 Estaba basado en las opiniones de su madre, quien al conocer las aberraciones de su marido, se suicidó.

En 1950, Bau se instaló con su familia en Israel y se convirtió en grafista de la mayoría de las películas israelíes de los años 50, 60 y 70, en dibujante de cómic, poeta y escritor. También trabajó para el servicio de inteligencia del Gobierno, pero nunca quiso hablar de esas actividades. En su nueva patria fue conocido como el "Walt Disney israelí" por sus películas de dibujos animados. El estudio en el que trabajó durante 40 años es ahora un museo situado en el n0 9 de la calle Berdichevski de Tel Aviv.

Su hija Tzlila dice que "cada vez que veía un bicho en casa se las apañaba para cogerlos con un papel y cuidadosamente lo sacaba al aire libre". Rebecca murió en 1997. Sus hijas dicen que fue una mujer afortunada, "nuestro padre sólo se concebía como la mitad de una pareja en la que ella era más importante que él. Era romántico y feminista. Nunca dejó que su mujer fregara los platos o limpiara el suelo, decía que ése era un trabajo de hombres". Aunque expuso sus obras en Nueva York, Chicago o Baltimore, no le gustaba salir de Israel. Tuvo que hacerlo en febrero de 1971 cuando los jueces austriacos reclamaron su testimonio en el juicio contra el agente de las SS Gruen, que había asesinado a su padre. Volvió asqueado de Austria. No se es el mismo cuando se vuelve del infierno. Seguía creyendo en los milagros cuando murió de una neumonía en Tel Aviv hace seis años.

'El pintor de Cracovia' (Ediciones B), de Joseph Bau, ya está a la venta.



http://www.elmundo.es/suplementos/magazine/2008/454/1212510306.html

viernes, 22 de mayo de 2009

En Ciudad de Buenos Aires: once artistas grabadores-una muestra simultanea en dos Galerias Asociadas


MUESTRA DE GRANDES GRABADORES
PREMIOS DE HONOR DEL SALON NACIONAL

DEL 27 DE MAYO AL 14 DE JUNIO

INAUGURACION DE 19 A 22 HORAS
"ENCONTRE ARTE" - COCHABAMBA 580
"LAGUANACAAZUL" - DEFENSA 677
LOS ESPERAMOS