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miércoles, 27 de febrero de 2013

EL papa Benedicto XVI renunció: claves para una buena redacción




Con motivo de la renuncia del papa Benedicto XVI y la posterior elección de su sucesor al frente de la Iglesia, se ofrecen las siguientes claves para una buena redacción:
  1. Tanto papa como sumo pontífice osanto padre se escriben en minúscula, tal como indican las normas de la Ortografía de la lengua española sobre «sustantivos que designan títulos nobiliarios, dignidades y cargos o empleos de cualquier rango».
  2. El papa renuncia a su papado, no dimite ni abdica de él, de acuerdo con el verbo empleado en el Código de Derecho Canónico (no Código de Derecho Canónigo).
  3. El tipo de bula mediante el cual el papa puede decidir voluntariamente adelantar el cónclave se llama motu proprio, en cursiva y minúsculas.
  4. El término expapa es correcto para referirse a un papa que ha dejado de serlo. Conviene recordar, además, que el prefijo ex se escribe pegado a papa, sin espacio ni guion intermedio: el expapa Benedicto XVI.
  5. El organismo formado por todos los cardenales se conoce como Colegio Cardenalicio, con iniciales mayúsculas, y constituye la autoridad suprema de la Iglesia en espera del nombramiento del nuevo papa.
  6. Se escribe en minúsculas curia pontificia o curia romana , tal como indica el Diccionario académico.
  7. Los sustantivos obispo, arzobispo y cardenal (o purpurado),  por un lado, así como obispado, arzobispado y pontificado, papado o ministerio petrino, por otro, se escriben asimismo en minúscula, de acuerdo con las normas de la Ortografía de la lengua española.
  8. Para hacer referencia al periodo que transcurre entre el momento en que se  produce la vacante en la sede romana y la elección del sucesor, se emplea sede vacante, en minúsculas.
  9. El cardenal camarlengo, en minúsculas, es el encargado de administrar los bienes de la curia romana mientras la Santa Sede permanece vacante.
  10. Santa Sede se escribe con mayúsculas por ser esta la denominación oficial, con personalidad jurídica propia, de la institución que dirige la Iglesia.
  11. El adjetivo papable, que sigue el modelo de alcaldable y presidenciable, puede considerarse válido con el sentido de ‘candidato a papa’ o ‘posible papa’ y así queda recogido en la Nueva gramática de la lengua española.
  12. La junta en la que se elige al nuevo papa se denomina cónclave, no conclave, y se escribe en minúscula. Aunque en el pasado se recomendaba su pronunciación como palabra llana (está formada por la preposición con y el sustantivo clave, esto es, con llave, en alusión a que la junta se celebra a puerta cerrada), el Diccionario panhispánico de dudas recomienda en la actualidad evitar la variante etimológica por haber caído en desuso.
  13. El sustantivo fumata, que aparece en fumata negra y fumata blanca, se escribe en redonda, pues está recogido en el Diccionario académico. La fumata blanca indica que se ha elegido, no nombrado, al nuevo papa.
  14. El cardenal protodiácono, en minúsculas, se encarga de anunciar el nombre del nuevo papa tras haber aceptado este su elección como tal.
  15. Habemus papam (‘tenemos papa’), y no habemus papa, se escribe en cursiva y con papam terminado en eme. El nuevo papa concede una bendiciónurbi et orbi, no urbi et orbe, en cursiva y en minúscula, tal como señala laOrtografía de la lengua española.
  16. El anillo que recibe el nuevo papa se llama anillo del Pescador, con anillo en minúscula y Pescador en mayúscula, o anillo piscatorio, no pescatorio. 
fuente:
http://www.fundeu.es/recomendacion/papa-claves-para-una/

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martes, 26 de febrero de 2013

La Iglesia Católica :Volver a las raíces

Por Osvaldo Bayer
Desde Bonn, Alemania

El Papa. El gran tema de los últimos días. Se siguen discutiendo las causas de su renuncia. La única explicación es: no tenía otra salida. Los problemas de la Iglesia Católica son innumerables. Y para sanear toda esa antigua estructura de siglos, la única forma de seguir adelante era una sola: cambiar todo. Y para el papa Ratzinger, eso era imposible. El es un ultraconservador nato. La crisis del catolicismo en su propio país, Alemania, es tan grande en la actualidad que para buscar una solución debían aplicarse medidas que iban contra su pensamiento y filosofía de siempre. Repetimos, Ratzinger es un ultraconservador y no podía ahora ir contra esos principios de toda la vida. Y, justamente, los cardenales italianos conservadores lo eligieron Papa a él porque creían que, con sus pensamientos teóricos, el alemán iba a vencer todas las ofensivas de la izquierda católica. Más, con la crisis que está viviendo el catolicismo alemán en estos momentos se hacen necesarias ya mismo medidas de cambio fundamentales. Pero no, el camino de Ratzinger era: ante los problemas, rezar, pedir al Señor su benevolencia, pero seguir el mismo camino. Aunque finalmente, no vio salidas. 


Tenía que jugarse. Tenía que tomar verdaderamente el poder y modernizar la Iglesia desde sus bases. Más, a su edad y con el cardenalato conservador que lo rodeaba, era imposible. E hizo lo impensado para un Papa; renunció. Y aquí no se equivocó. Deja el caos que no pudo ni quiso sanear desde la base. Y les deja el cadáver a los que vienen. La realidad lo dice: no hay otro camino para la Iglesia Católica actual que modernizarse. Avanzar, acompañar a los que luchan por un mundo sin violencias, injusticias ni guerras. Empezar, para ello, con su organización interna.



 

Terminar, por ejemplo, con la irracionalidad de la exigencia de la castidad para sus sacerdotes. El amor debe ser el sentimiento fundamental de la vida del ser humano. Acabar con el mito de que sólo los hombres pueden ser los representantes de Dios en la Tierra. Por ejemplo, antes, a las mujeres no se les permitía participar en la vida política. Ahora, sí. Y han demostrado que hasta pueden ser mejores que los hombres. Aquí, en Alemania, ha quedado demostrado que la actual primera ministra, Angela Merkel, es la mejor gobernante que ha tenido Alemania en ese cargo, desde los tiempos de Adenauer. Lástima que sea conservadora, opinan muchos. Y el tercer cambio –entre otros muchos– sería acabar con esas representaciones un tanto fuera de época, con esos disfraces y bonetes cada vez más grandes y esas sotanas que les cubren el cuerpo. Y que sigan el ejemplo de esos curas obreros que vestían como trabajadores comunes, con total sencillez y ninguna pompa. 

Además, acabar con esos rezos y exclamaciones tan teatrales e irracionales como aquella de “Dios, ten piedad de nosotros” o “Dios, en su infinita bondad”. Porque entonces habría que preguntarse: ¿por qué Dios, en su infinita bondad, permite las guerras y la muerte por hambre de miles de niños en el mundo? No, la Iglesia Católica debe alejarse definitivamente del camino actual. El único futuro de progreso y triunfo sería que tome el camino de aquellos obispos como Angelelli y De Nevares (a quienes conocí mucho y conversé largo con ellos) que dedicaron sus vidas a un verdadero apostolado: luchar desde las bases contra las injusticias sociales. Para que todos tengan trabajo y techo dignos y se acaben las injustas diferencias sociales, los conflictos, las guerras. Es decir, las verdaderas diferencias de total injusticia e irracionalismo que vive actualmente y ha vivido siempre el ser humano. Disminuir lo injusto de todos los días. Ir a las verdaderas enseñanzas de Cristo Jesús, que era un hombre cualquiera pero con los ideales justos y no el hijo de algún Dios y menos de una virgen. (Esto, lo de la virginidad de María, es un insulto al acto de procreación, una de las cosas más hermosas y apreciadas de la vida, siempre que se haga por amor y no por violencia.)


Basta a eso de arrodillarse y rezar, no. Hablar en voz alta y denunciar las injusticia de la sociedad. Todo queda demostrado con este hecho cierto e indiscutible: mientras un alemán fue Papa, dejaron de pertenecer a la religión católica miles de alemanes. Y esto se debe precisamente al haberse comprobado los miles de casos de abuso sexual de niños en las escuelas católicas por parte de sacerdotes y “hermanos”.


 No sólo aquí, sino también en Estados Unidos, Canadá y otros países con esa religión. Hechos que fueron reconocidos por las propias iglesias locales. Además, se sumó, en este país, la negativa de dos hospitales católicos de atender a una mujer violada que había solicitado “la píldora del día después” para impedir un posible embarazo. El motivo de la negativa fue “que un hospital católico se niega a apoyar toda clase de abortos”. El escándalo fue tan grande que tuvo que salir al paso el cardenal de Colonia, Meissner, a declarar que “la negativa había sido un error” y que a partir de ahora se iba a atender a toda mujer violada y, en el caso de comprobarse la violación, se le suministraría la citada píldora.

 Pero igual, este paso atrás no alivió en nada la indignación de todos los sectores de la sociedad alemana. El cardenal Meissner y otros obispos alemanes salieron entonces a declarar que en Alemania se había preparado una campaña anticatólica que se igualaba al pogrom de la Alemania nazi contra los judíos. Esto agravó más la situación. La reacción fue peor. No se trata de lo mismo. Se considera un deber para la sociedad terminar con los delitos contra la infancia y dar ayuda a la mujer violada. El mismo papa Ratzinger, durante su mandato, fue observando y censurando esos inexplicables casos de pederastia. Y en algunos de sus últimos sermones, insinuó que era necesario debatir el tema y buscar una solución: asumió que la Iglesia, en su futuro, debía adoptar reformas. Aquí se veía que estaba abandonando su posición ultraconservadora. El, que siendo obispo estuvo contra la Teología de la Liberación. Pero luego, en su pontificado, parece que fue aprendiendo la lección.

La Iglesia Católica necesita una total renovación, así no tiene futuro. Ojalá que el próximo Papa comprenda la nueva época que se abre y haga lo que dejó de hacer o no pudo hacer el papa Benedicto. Pero, claro, siguen estando en el poder inmediato los cardenales ultraconservadores. La masa mundial de católicos que quiera un verdadero cristianismo deberá moverse ya mismo y hacer conocer los cambios necesarios. No dar curso a la elección de un Papa elitista sino a la de uno de los tantos teólogos progresistas que fueron surgiendo en las últimas épocas. Sin ellos, no hay futuro para el catolicismo. Que Ratzinger sea la última experiencia del intento de conservar un sistema que se ha quedado en el tiempo. Acercarse a la Teología de la Liberación significaría un paso adelante, una actitud positiva para esa religión y para el progreso del mundo.

Volver a las raíces. Seguir el ejemplo de tantos mártires que dieron su vida por un sentimiento que proclamaba la solidaridad, la convivencia de los seres humanos y la mano abierta como única fórmula de llevar adelante el pensamiento de Jesús, para un mundo de paz y sin injusticias.


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jueves, 13 de mayo de 2010

Víctimas italianas de abusos quieren que el Papa hable claro

Dario Laiti, una víctima de abusos, es sordo y tiene grandes dificultades para hablar. Pero tiene un mensaje claro para el Papa Benedicto XVI: que exponga a los sacerdotes acosadores, pasados y presentes, vivos y muertos, por el bien de la Iglesia."Creo que el Papa tiene que hacer justicia. Tiene que librarse de todos los sacerdotes que han abusado de niños. Tiene que decir al mundo quienes eran esas personas y cuáles de ellas siguen con vida", dijo Laiti a Reuters desde la ciudad de Verona.


Hasta el momento, el Papa no ha hablado directamente de la nueva ola de acusaciones de abusos sexuales que están acosando a la Iglesia en una serie de países, como Estados Unidos, Italia y su Alemania natal.


Laiti, de 59 años, y otros dos que dijeron que sufrieron abusos cuando eran niños en la escuela Antonio Provolo para sordos, que dirigía la Iglesia, se han unido a una creciente lista de víctimas que están pidiendo al Pontífice que aborde más y más abiertamente la crisis.


La diócesis de Verona ha abierto una investigación sobre las acusaciones. Dice que mientras algunos abusos pudieron suceder en la escuela en los años 50 y 60, no estaban tan extendidos como afirman algunos estudiantes de Provolo.

Han aparecido víctimas en muchos lugares, entre ellos Alemania y Estados Unidos. Pero Laiti y su ex compañeros de clase se han hecho visibles en un país donde la Iglesia Católica aún ejerce un enorme poder.

"Creo que esto es sólo la punta del iceberg", dijo Marco Politi, un analista sobre el Vaticano y biógrafo papal.

"La Iglesia tiene una cultura de secretismo en todos los países, pero aquí en Italia, al contrario que en algunos países anglosajones, aún ejerce un papel importante en política, así que la gente aún teme salir y criticarlo", dijo Politi a Reuters.

CULTURA DEL SILENCIO

El mes pasado, el monseñor Charles Scicluna, alto cargo en el departamento vaticano que investiga los casos de abusos, dijo que estaba preocupado por "una cierta cultura del silencio que siento que está muy extendida en el país (Italia)"

Los ex estudiantes del colegio, que en aquel momento dirigía una pequeña orden religiosa llamada Compañía de María, firmaron declaraciones a finales de 2008 diciendo que sufrieron abusos por parte de dos docenas de curas, monjes y hombres religiosos seglares, sobre todo en los 60.

Sus historias han acaparado más atención conforme el escándalo de abusos se arremolina en todo el mundo y afecta a la imagen de la Iglesia Católica.

Algunos se están cuestionando ahora si el Papa, entonces conocido como Joseph Ratzinger, gestionó mal los casos de abusos cuando era obispo en Alemania y posteriormente alto cargo de la curia romana antes de ser elegido en 2005.

Laiti y otras dos víctimas, Gianni Bisoli, de 61 años, y Moreno Corbellari, de 60, describieron sus duras experiencias en unas entrevistas con Reuters desde un jardín de un edificio en Verona donde el Ayuntamiento les ha cedido un local para las reuniones de su asociación.

Los hombres hablan con dificultad y a veces necesitan la ayuda de un intérprete al expresarse a través de la lengua de signos
.
"Fui a Provolo cuando tenía seis años y tras unas pocas semanas comenzaron a acosarme sexualmente, dos o tres veces a la semana, durante seis o siete años", dijo Laiti, que trabajó como repartidor en una compañía de componentes de automóviles antes de jubilarse.

"Me masturbaban, me hacían masturbarles, me sodomizaban", dijo.

Gianni Bisoli, de 61 años, dijo que él también sufrió abusos por la noche en la cama, en los baños y en la tienda de carpintería. Acudió a la escuela entre 1957 y 1963 antes de escapar.

Bisoli dijo que fue obligado a realizar sexo oral y a veces "era bañado y perfumado" y llevado a la residencia del obispo, que ya ha fallecido.

"Miraba al techo que parecía como si estuviera en un museo y él decía "qué guapo eres". No sabía qué hacer. Una vez me desnudó", recordó Bisoli, añadiendo que eso sucedió "cuatro o cinco veces" y comenzó desde que tenía 12 años hasta que cumplió 14 ó 15.

Cuando se le preguntó qué debería hacer el Papa, Bisoli dijo: Debería deshacerse (de los curas abusadores). Y si es responsable debería dimitir".


LA DIÓCESIS ABRE UNA INVESTIGACIÓN


La archidiócesis de Verona abrió una investigación sobre las acusaciones de los abusos poco después de que el diario italiano L'Espresso lo revelara por primera vez al año pasado.

Monseñor Bruno Fasani, portavoz de la diócesis, dijo que curas, monjes y personal que trabajaron en la escuela entre los años 50 y 70 fueron interrogados tras la información y que no estaban al tanto de que existieran abusos sistemáticos.

Fasani dijo a Reuters que la investigación halló que hace décadas dos jóvenes "aspirantes a curas" fueron "inmediatamente expulsados" cuando se descubrió que les atraían sexualmente los niños.

El portavoz dijo que cuando la diócesis empezó a investigar, un monje que trabajó en la escuela hace décadas y que ahora tiene 80 años admitió haber abusado de los niños. Dijo que se sometería a terapia y a más investigaciones, y abandonó la orden.

Los resultados de la investigación de Verona fueron enviados al Vaticano el año pasado y éste respondió hace dos meses, diciendo a la diócesis que continuara investigando al convocar a todos los que dijeron ser objeto de abusos para escuchar sus historias.

"Queremos aclararlo", dijo Fasani. "Aunque algo puede haber pasado, decir que 24 curas y monjes eran abusadores de un total de 28 en toda la orden religiosa no se sostiene. Estamos buscando la verdad".

Sobre las acusaciones de Bisoli respecto al obispo de la época, Fasani dijo que era "muy, muy, muy improbable" que fuera verdad, pero que analizarían más el asunto. "Nadie se lo cree. Conociendo al hombre, su vigor moral. Es difícil que nadie lo viera. Un obispo nunca está solo", agregó.

http://es.noticias.yahoo.com/10/20100409/tts-oestp-papa-abusos-italia-ca02f96.html